Publicado el

Editoriales | No aprenden más

Por favor que el nuevo Assassin’s Creed no salga este año

Volver a la home

Por: Guillermo Leoz

Ubisoft ya confirmó que Odyssey será el nuevo capítulo de la saga. La gran pregunta es cuándo lo tendremos entre nosotros.

Parecía que Ubisoft había aprendido de sus propios errores. Luego de juegos de Assassin’s Creed que no funcionaron del todo bien (cada uno por motivos diferentes), alguien decidió clavar un freno de mano y terminar con la anualización de la saga. Desde 2007 hasta 2015 tuvimos juegos principales de Assassin’s de manera ininterrumpida; uno por año (sin contar los varios spinoffs, remasterizaciones y juegos portátiles). Había asesinos y templarios hasta en la sopa, algo que definitivamente debilitó a la franquicia y que perjudicó el nivel de cada entrega, incluso cuando seguían vendiendo considerablemente bien. Pero con su juego de 2017, Origins, tuvieron una estrategia diferente: pararon la pelota, se tomaron más tiempo, reinventaron la saga, tomaron muchos elementos de juegos como The Witcher 3 e hicieron un título de una calidad sobresaliente, con una muy buena historia, con un protagonista encantador y con contenido post-lanzamiento que extendía la vida útil del juego de una manera apropiada. La aventura de Bayek quizás sea la mejor que ha mostrado la saga y era una señal de que finalmente Ubisoft había descifrado el código, le había encontrado la vuelta a cómo hacer de Assassin’s Creed una marca nuevamente exitosa. Sin embargo la noticia de que tendremos un nuevo juego llamado Odyssey prende una señal de alarma.

Sí, todavía no tenemos tantos detalles, esos vendrán recién en la E3. El tema es que Ubi se vio forzado a confirmar este anuncio porque, como viene siendo la norma en esta previa al evento de Los Ángeles, se filtró que iba a haber nuevo juego. Sabemos que se va a llamar Odyssey y que va a transcurrir en Grecia pero no si será una secuela o precuela de Origins. Vamos a poder elegir entre un protagonista masculino o femenino y tendremos, por primera vez, la posibilidad de elegir opciones de diálogo al interactuar con los distintos personajes. Según se especula, Odyssey podría ser un alejamiento de lo que históricamente fue la saga incluso mayor de lo que había sido Origins. Los rumores también apuntan a que sería lanzado en el año fiscal 2019, el cual finaliza el 31 de Marzo de ese año. Por lo tanto se abre el debate sobre su fecha de salida. ¿Es conveniente para Assassin’s Creed volver a sacar un juego todos los años? ¿No fue justamente dejar descansar la franquicia lo que despertó interés en Origins? ¿Podemos volver a estar fatigados de esta saga?

En lo personal siento que no es una buena jugada regresar a la anualización y, de hecho, es algo que hasta vuelve a manchar la imagen de la propia Ubisoft, la cual a fuerza de brindar buen soporte a varios de sus juegos (Rainbow Six Siege, For Honor, The Division) había logrado mejorar su relación con los consumidores. Más allá de cuál termine siendo el resultado de Odyssey, probablemente no tenga el mismo impacto que tuvo Origins, a menos que su presentación en E3 nos deslumbre. Si bien parece introducir varios cambios, habrá que ver si son suficientes para convencer al público de volver tan sólo 365 días después. Para colmo el último DLC de Origins salió en Marzo de este año; está todavía demasiado fresco el buen saber que dejó ese juego y uno habría pensado que quizás Ubisoft trataría a la saga como a sus juegos como servicio; todo indicaría que no lamentablemente. Por otro lado, lo que en el hemisferio norte se conoce como la “fall season” (es decir, nuestra primavera) parece estar plagada de tanques: Spiderman, Shadow Of The Tomb Raider, Black Ops 4, Battlefield V, quizás Fallout 76 y, especialmente, Red Dead Redemption 2. Si este nuevo Assassin’s Creed cae aunque sea medianamente cerca de la bestia de Rockstar, podría jugarle muy en contra. Incluso saliendo en noviembre podría llegar a ser tapado por otros juegos que ni están confirmados para su salida.

Sin embargo, Ubisoft puede jugar una carta con la que hasta el momento no experimentó mucho y es lanzar este nuevo juego en ese período medio lento de Enero a Marzo. En general no suele ser una época muy pesada del año en materia de juegos (aunque siempre te puede tocar un 2017) y podría ser una jugada maestra lanzarlo en, por ejemplo, Febrero y acaparar toda la atención para sí mismo. De hecho, Origins ya padeció un calendario congestionado al salir el mismo día que Wolfenstein 2 The New Colossus y Super Mario Odyssey. Creo que sería lo más convenientes para la franquicia y para los consumidores, además que les permitiría entregar un producto aún más pulido. Sí, son tan solo unos meses de diferencia, pero aunque sea a nivel psicológico podría pesar el hecho de ser un juego de 2019 y no uno de este año.

La fatiga con las franquicias no es exclusiva de los videojuegos. Por supuesto que hay muchos casos en esta industria como Call Of Duty o cualquier juego de deportes por ejemplo, cuya anualización a veces genera problemas; incluso en la generación pasada vimos como Halo o Gears Of War terminaron cayendo en la repetición y alejando hasta a sus consumidores más fieles. En la industria cinematográfica también sucede: alcanza con ver lo que sucedió con la película de Han Solo para darnos cuenta que empezamos a sentir una fatiga con Star Wars. Luego de no haber tenido nuevas historias durante una década, ahora tenemos un nuevo producto cada año; incluso “Solo” llega seis meses después de The Last Jedi. Star Wars Battlefront 2 tampoco ayudó a no sentir ese cansancio con respecto a esa galaxia muy muy lejana. Por lo tanto si le sucede a Star Wars, cómo no podría pasarle a Assassin’s Creed. Veremos si finalmente la E3 nos trae buenas noticias o tendremos que decir “Era por abajo Ubisoft!”.