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Analisis | Clásicos imperecederos

ANÁLISIS: Street Fighter 30th Anniversary Collection (PC, PS4, XONE, NS)

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Por: Jeremias Curci

12 de los mejores juegos de pelea y mucho material de archivo: un combo casi irresistible.

La preservación de los videojuegos de cara a futuro es algo que siempre nos preocupa: ¿Quién va a tomarse la molestia de hacer funcionar esos viejos juegos que ya son casi imposibles de conseguir? Mientras que algunos ven en este tipo de compilados un acto de oportunismo, yo creo que son necesarios cada cierto tiempo. En este sentido, Capcom intenta encapsular con su Street Fighter 30th Anniversary Collection la época dorada de sus juegos de pelea, considerados en muchísimos sentidos como fundacionales.

Esta cucarda es difícil de rebatir: Street Fighter marcó un antes y un después en un género que incluso al día de hoy sigue tomando referencias y fundamentos planteados en los primeros títulos de la serie. Esto queda en evidencia cuando empezamos a repasar los juegos incluidos en el paquete. Desde el primer Street Fighter hasta Street Fighter III 3rd Strike, el compilado nos ofrece versiones como Street Fighter II’, Super Street Fighter II Turbo o por ejemplo, Street Fighter Alpha 2, entre un total de 12 juegos emulados con muchísima precisión. Es importante tener en cuenta de que lo que nos vamos a encontrar no incluye algunas reversiones especiales como las de Alpha 3 para PSP u otras consolas, sino que estamos ante las últimas versiones oficiales de arcade en cada caso.

El término elegido por Capcom durante el anuncio de Street Fighter 30th Annniversary Collection fue “arcade perfect”, y mientras sostengo que es prácticamente imposible emular placas tales como la CP System III Jamma (entre otras que dieron vida a estos juegos), el trabajo realizado es sobresaliente. Los juegos se mueven exactamente como los recordamos, los golpes, hadokens y shoryukens incluyen esa suciedad propia del sampleo de aquellos tiempos, y en ocasiones, experimentamos el mismo ralentí en la acción, o pequeñas aberraciones en los sprites. Eso, sumado a la posibilidad de elegir entre dos filtros propietarios del juego y el formato original (con un marco que emula un gabinete arcade) nos mete de lleno en la onda noventera que el compilado viene a evocar.

Los modos de juego de los que disponemos son ciertamente acotados, aunque en realidad no necesitamos mucho más de ellos si lo pensamos bien. Podríamos agruparlos en dos nodos bien diferenciados: offline y online. El primero consiste en modos arcade y versus para cada uno de los 12 juegos, a los que se añade un completo modo de entrenamiento focalizado en los cuatro juegos que se pueden experimentar online: Street Fighter II’ Hyper Fighting, Super Street Figther II Turbo, Street Fighter Alpha 3 y Street Fighter III 3rd Strike.

Esto no es algo menor: habida cuenta de las aspiraciones competitivas que tiene el juego, un apartado de entrenamiento como este resulta fundamental. Por fortuna, incluye las mismas opciones que encontramos en el entrenamiento de Street Fighter V, por ejemplo, en esto de poder setear distintos comportamientos para el sparring de turno, con el objeto de practicar rutinas o escenarios determinados. Por fuera de esto, tenemos la posibilidad de jugar contra un amigo localmente, o bien experimentar el modo arcade tal y como lo conocemos desde los fichines, pudiendo elegir niveles de dificultad, por ejemplo.

En cuanto al segundo nodo, (dedicado al mundo online) podremos disputar partidas rankeadas, casuales o incluso crear nuestras salas de juego para combatir con conocidos; hasta hay un “online arcade” que consiste en emular la experiencia de jugar solo y que alguien se meta en tu partida, tal como pasaba en los fichines. Todo esto signado por un sistema de reputación y ranking global muy en la onda de lo que tuvimos en juegos como Street Fighter IV o V. Como señalé anteriormente, son sólo cuatro de los 12 juegos los que pueden jugarse online. La limitación es lógica y se entiende, pero lo que resulta difícil de perdonar es la baja performance del netcode, es decir, de los algoritmos que nos encuentran partidas, y que las mantienen estables una vez que empiezan.

Ahí es donde encontramos el punto negativo de un compilado que podría haber sido de ensueño: es muy difícil disputar partidas online con una performance aceptable. Las que funcionan bien, son gloriosas, pero por lo demás, tenemos que lidiar no sólo con el lag y todos los problemas que conlleva de cara a la ejecución de los ataques y combos, sino también con un insoportable bug sonoro que hace que la música y los efectos salten junto con el lag, haciendo de esto una experiencia irritante.

Fuera de esto, tenemos el Modo Museo, el cual por sí solo representa un altísimo punto de interés para los curiosos o fanáticos. En este apartado encontramos por ejemplo, una línea temporal con los juegos que influyeron en el desarrollo de Street Fighter (de Capcom, obviamente), réplicas de los gabinetes y datos curiosos. O un segmento dedicado a todos los personajes de la serie, con sus datos personales, información hasta ahora desconocida, estilos de pelea. La música de todos y cada uno de los juegos incluidos y por último el apartado más interesante: el Making Of, el cual incluye por ejemplo, documentos de diseño del primer Street Fighter, un detrás de las escenas de Street Fighter II y arte conceptual de la serie Alpha o Street Fighter III. Una auténtica maravilla.

Pocas veces tenemos la oportunidad de vislumbrar de una forma tan clara la evolución de un género como la que nos presenta Street Fighter 30th Anniversary Collection. De forma literal, podemos avanzar juego tras juego viendo dónde nacieron las ideas de las barras de energía, los poderes especiales, los combos rudimentarios hasta mecanismos complejos como los parrys, quick recover, dash y demás. Es una fotografía precisa de por qué Street Fighter es lo que es, y lo rápido que ha evolucionado el género a lo largo de una década.

Esto a su vez es un arma de doble filo: porque también queda en evidencia lo poco que se ha movido la aguja desde aquel entonces. Lejos de querer sonar como un nostálgico empedernido, la realidad es que con 3ds Strike, Capcom sentó las bases para un sistema de juego que, si tomamos la última década, ha demostrado que sirve y que funciona, pero poco ha hecho para tomar riesgos concretos en pos de explorar nuevos horizontes. Una situación que Capcom deberá analizar de cara a futuro: ¿tal vez para Street Fighter VI? Si es que el linaje de esta franquicia mítica debe seguir (sin dudas, lo hará). 

La faceta histórica aporta un valor agregado altísimo que redondea y redime la oferta de Street Fighter 30th Anniversary Collection, que es por lejos, una de las más completas que Capcom ha ofrecido en los últimos años, y a un precio razonable (40 dólares americanos). No hay dudas que es un título fundamental para los amantes de los juegos de pelea, pero difícil de justificar para el jugador casual que se pierde de tanto en tanto en Fightcade sin otras pretensiones. El modo online es una luz amarilla para los que quieran sumergirse en los combates rankeados, pero como Capcom ha sabido demostrar, hay lugar para mejorar. 

LO MEJOR

  • Muchísimo contenido para jugar
  • Estupenda emulación
  • El modo Museo
  • La presentación en general

LO PEOR

  • Apartado online endeble
  • Orientado a un público muy específico