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Analisis | ¡Déjense de dar vueltas!

ANÁLISIS | 13 Reasons Why S02E04: la segunda polaroid

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Por: Florencia Orsetti

Nueva polaroid, ¿nueva pista? Si, pero los personajes son tan quedados que duele

¡La segunda polaroid! Le damos “Play” al capítulo después de leer el nombre, con las más grandes esperanzas de que la trama empiece a avanzar más rápido. Error. 13 Reasons Why no aprieta el acelerador. En su lugar, vemos el capítulo más aburrido hasta el momento.

Desde el primer episodio nos dimos cuenta que esta segunda temporada trata temas muy importantes, pero que realmente no tiene tanta razón de ser más que darle de comer a los fans y al espíritu comercial de Netflix. Sin embargo, hasta ahora, todos los capítulos habían tenido sus buenos momentos e incluso los flashbacks nos habían remitido a puntos de los más emotivos de la primera temporada. Este cuarto episodio es todo lo contrario. Es el turno de Marcus (Steven Silver) de pasar al estrado y las cosas no pueden ser más sosas.

Ya no es novedad que Marcus es uno de los personajes más chatos. Su testimonio está tan falto de espíritu que no nos llega de ninguna forma. El chico miente ante el juez –como la mayoría –, pero Marcus tiene tan poco para ofrecer como personaje que no sabemos si lo hace para defender a Bryce (Justin Prentice), ayudar a su padre en la elección o porque le parece gracioso, como cuando apostó $100 para ver si lograba tener sexo con Hannah. Ya en su momento, el acoso de Marcus parecía “de relleno”, para sumarle una mancha más al tigre. Ahora, queda más que claro que no tiene nada para hacer frente a personajes como Jessica, Courtney, Alex o Zach, que manejan un abanico de emociones más amplio, y por ende, más creíble y que genera más empatía.

Hay pocos momentos interesantes en el capítulo. La segunda polaroid llega y aunque arroja evidencia más obvia contra Bryce, Clay (Dylan Minnette) sigue sin hacer nada. Nuevamente, Scott Reed (Brandon Butler), el jugador de béisbol, vuelve a estar cerca de la escena cuando nuestro protagonista encuentra la polaroid. La serie vuelve a intentar decirnos lo mismo otra vez, pero los personajes todavía son demasiado bobos para tomar cartas en el asunto o sacar conclusiones.

Los momentos divertidos del episodio son protagonizados por los personajes más queribles. Sheri (Ajiona Alexus) ayuda a desintoxicar a Justin (Brandon Flynn), quien estuvo dándose con heroína en las calles. Tyler (Devin Druid) y su amigo punk le dan su merecido a Marcus de la forma menos esperada. Alex (Miles Heizer) y Jessica (Alisha Boe) protagonizan uno de los momentos más cálidos hasta el momento. La serie hace un parate entre tanto drama, estupidez adolescente y humor que no cuadra, y nos trae un poco de romance legítimo en su lugar. Los flashbacks más interesantes del episodio están acá. Ambos terminan besándose, lo que le recuerda a Jess ESE momento con Bryce. Alex maneja bastante bien la situación y ambos entablan un diálogo sobre sus cuerpos en el que se hace un paralelismo entre estar lisiado y sentir “tu cuerpo como ajeno” después de una violación. La imagen impacta y lleva a la reflexión.

Lamentablemente, todo el mambo de Hannah fantasma ya no tiene remedio. Clay termina imaginándole a los besos y las manoseadas con Bryce en la biblioteca, y todo resulta una de las escenas más gratuitas de la serie. Hannah, además, le sigue dando motivos a Clay para ser más idiota. Mientras que ella lo incentiva a llevar la nueva polaroid a las autoridades, él dice que no tendría sentido hacerlo. ¡Vamos! Evidencia más clara que esa no hay.