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Editoriales | GAMBATTE DEKU-KUN!

My Hero Academia y una nueva forma de hacer un Shonen

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Por: Johanna Garabello

Nuestra otaku residente analiza en profundidad al animé del momento y a todo lo que lo hace único.

¿Por qué hasta mi vieja está mirando My Hero Academia? ¿Qué es lo que hace a éste animé tan popular entre, incluso, la gente que no mira animé? Hacete un café y ponete cómodx porque ésta nota va a ser un poco larga, pero vale la pena analizar en profundidad a que hace que ésta serie en particular funcione mejor que cualquier otra. 

NO HAY NADA COMO LA FAMILIA UNIDA

La primera cosa que me llamó la atención de MHA fue la existencia de los padres. Quizás les parezca un muy pequeño aspecto dentro de la narrativa, pero en realidad otorga una dimensión y una riqueza al universo mucho más profundo que otros exponentes del género. Nos da verosimilitud sacandonos las preguntas fáciles de "Qué piensan los padres de Orihime o Sakura respecto a las situaciones extremadamente peligrosas a las que se enfrentan constantemente?". 


Y así de simple como es preguntarlo, resolverlo e integrarlo en la narrativa, no lo es. Horikoshi es bastante exahustivo respecto a la relación de éstos estudiantes con sus padres y como éstos reaccionan a sus decisiones. La mamá de Deku lucha entre la culpa de haber desesperanzado a su hijo a muy temprana edad y trata de compensarlo, pero al mismo tiempo está extremadamente preocupada por las muy severas lesiones que su hijo obtiene de las peleas con los diversos villanos. Todoroki e Iida tienen reacciones opuestas respecto al legado superheróico en el que están involucrados, la motivación de Uraraka para volverse heroína es proveer a sus padres, a quienes en realidad no les interesa que haga dinero siempre y cuando haga lo que la hace feliz. Y como éstos, también vemos brevemente interacciones de otros estudiantes con sus padres, dándonos la impresión de que no están convenientemente muertos o simplemente se fueron a comprar cigarrillos y todavía no volvieron, como solemos ver en cualquier otro animé del género. 
Los lazos familiares y sus problemáticas son aspectos con los que cualquiera puede empatizar y forman una parte vital de como elige hacernos conocer a éstos personajes y que los define. 

PLUS ULTRA!

En Naruto o Dragon Ball, el protagonista es un cabeza de termo con grandes intenciones que hace lo mejor que puede, y que semana a semana, enemigo a enemigo desarrolla sus poderes de 1% a 100% -o más- a lo largo de la serie. Deku, por otro lado, arranca la serie con la habilidad de utilizar su potencial al 100%, pero a coste de sufrir grandes heridas como contrapunto. Tiene que ser inteligente y juicioso sobre como pelear. Elemento que exalta siendo un otaku de los distintos quirks de los otros superhéroes, cosa que constantemente le da una ventaja en la pelea. Deku casi nunca gana por que es el más poderoso, Deku gana porque es el mejor leyendo y analizando las debilidades de su oponente. 
La mayor parte de los estudiantes tienen debilidades muy claras desde el principio de la serie y como esas debilidades van a jugarles en contra en combate. En otros shonen, la escala de poder no es tan dinámica. Tomemos como ejemplo a Goku: Incluso cuando se encuentra a un enemigo poderoso, es el más capo, el más fuerte, el más resistente y no importa que pase, siempre tiene más poder. Incluso comparado con Vegeta, nunca es necesaria la habilidad particular de algún personaje específico para resolver la batalla. No hay una serie de habilidades que en conjunto formen un equipo en batalla, sólo colisionan cúmulos de poder. Y más allá de los personajes con poderes de curación, no hay mucho lugar para personajes que ganen por estrategia o astucia, incluso cuando Piccolo a veces gana por pillo, realmente no es relevante para la trama el como, sino que seguro van a ganar. La única debilidad de Goku tiende a ser "No soy lo suficientemente fuerte, POR AHORA", pero jamás se pone en juego algo más. 

En MHA, es bastante claro que personajes van a tener una ventaja en un combate general, pero también dan la pauta de que todos los estudiantes de la clase 1-A van a tener situaciones donde sean más últiles que incluso los más fuertes de la clase, en vez de ser relegados como inútiles por la naturaleza de su quirk. Kirishima es un gran tanque, Tokoyami es extremadamente poderoso en ambientes oscuros, Jiro y Shoji tienen sentidos agudizados, Hagakure es la mejor espía, Yaoyorozu es la más versátil con su poder de creación de materia, Sero y Mineta son excelentes para capturar enemigos, Tsuyu es la mejor nadadora, Iida es el más rápido y así sucesivamente con todos los integrantes de la clase. 

Algo absolutamente refrescante de la serie, hablando de los quirks, es que no son traslaciones literales de poderes como los de Flash o Linterna Verde. Sino que son reimaginaciones muy creativas y excentricas en su operación en el campo de batalla y sobre todo, en las limitaciones de éstos poderes. Cada uno de los estudiantes mencionados anteriormente, también están cuidadosamente medidas y pensadas esas debilidades que no son compensables con otra habilidad. Ya que cada uno de los personajes, posee una habilidad particular -a excepción de Todoroki, que fue engendrado de forma que naciera con ambos quirks que se cancelan el uno al otro-. Tratemos de buscar un equivalente en otros shonen, como Bleach por ejemplo: pensemos debilidades específicas en los poderes de personajes como Ichigo, Orihime, Chad o Ishida que no sean "No soy lo suficientemente fuerte". Pueden hacer el ejercicio con el que se les ocurra, y van a encontrar que no es tan habitual. El shonen usualmente tiene sistemas similares le dicen ki, presión espiritual, chakra, nen, haki, trion... Tienden a la idea de que con el suficiente entrenamiento, uno puede no tener debilidades que nazcan de la naturaleza de sus poderes. 

Y mientras que MHA tiene su serie de personajes muy poderosos y versátiles, son una excepción muy bien explicada dentro de la narrativa de la serie y no parte de la norma. Incluso los héroes profesionales no son adecuados para todas las situaciones, como solemos ver en los distintos encuentros en los que están involucrados. Incluso vemos que por lo general, necesitan armar equipos para pelear con amenazas específicas, y a veces, un mal equipo, implica una batalla perdida. 

CUANDO SON MALOS, SON MUY MALOS

Los villanos de MHA son probablemente de las cosas más brillantes y memorables de la serie. No son 50 versiones del mismo tipo, ni son la versión negativa del héroe, sino que son tan variados y con motivaciones tan fuertes como la de los personajes buenos. Y acá es donde creo que la serie toma la mayor influencia de los comics americanos, más que del comic japonés. Ésto parece más un cast de villanos de DC o de los X-Men (de hecho, toda la idea de la escuela de héroes es super super mutante en ese sentido). Existe el villano casi todo poderoso, pero es más que anecdótico gracias a su correlación directa con All Might y como juega con su propia mente. Shigaraki es un villano, que es amateur (por ahora) pero va creciendo junto con Deku. Stain es probablemente el mejor villano de los últimos 10 años, porque si creíste que Killmonger te iba a hacer pasarte de bando, éste te vuela la peluca. 

Pero lo interesante de ésto es que, cada acción que estos villanos toman en la trama, deja claras consecuencias en el mundo y en el plot. Los ataques de Shigaraki hacen que la U.A. constantemente aumente sus medidas de seguridad, al punto que tienen que dar conferencias de prensa sobre mantener a los alumnos encerrados por su propia seguridad. La ideología de Stain se expande como un fosforo en nafta, y desata una oleada de imitadores que cuestionan la mismísima idea del heroísmo, causando la mayor crisis de crimen que se vio en Japón.  
Son villanos capaces de usar su inteligencia y su influencia para causar problemas más allá de sus quirks. All for One juega con All Might y usa su heroísmo para dañarlo mientras pone en riesgo a una mujer indefensa. Incluso Shingaki tiene momentos de agudeza cuando desintegra una puerta de seguridad para dejar entrar a la prensa como distracción. Lo que le permite robar información sobre los horarios de All Might e idear un plan usando los poderes de Kurogiri y Noumu para matarlo. 

Son el tipo de villanos que te hacen cuestionar tu propio sistema de valores, y el de los héroes. Son villanos, tan bien pensados como los heroes. Y eso hace que cada encuentro valga la pena. 

Otra cosa interesante, es que, a diferencia del clasico shonen del villano de la semana, en MHA, los enfrentamientos se dan en arcos argumentales. Las motivaciones y las consecuencias de los actos de estos villanos se van intrincando y ramificando junto con la trama, dandole mucho más peso a la acción dramática. 

¿Y LAS PELEAS JOHANNA? ¿CUANDO ME VAS A HABLAR DE LAS PELEAS?

Extrañamente, la mayor parte de las batallas son muy cortas. Ésto también es un roscazo distinto a su género y se lo debe gran parte a que cuenta con pocos episodios para trabajar los distintos arcos. La única razón por la que una batalla se hace larga -como la batalla contra Stein- es cuando hay desarrollo de personajes involucrado. 
Y a mi me gusta ver personajes cagandose a piñas como a cualquier hija de vecino, pero también no hay cosa que me ponga más nerviosa que las peleas en DBZ. Las batallas tienen que tener una lógica y un punto. No pueden ser dos tipos hablando en el aire y haciendo AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGH cada 22 episodios. No. Basta chicos de decir que eso es bueno. BASTA CHICOS. Acá las peleas tienen sentido. No son un personaje poniendo cara de constipado para dar todo su poder en un sólo golpe. Son un montón de chiquitas pero efectivas estrategias de combate y de economía de recursos combinados lo que lo hacen interesante. Y en vez de perder tiempo explicando en detalle cada uno de los poderes, por que no hay tiempo para eso, va todo cortito y al pie. Se explica sólo si es extremadamente necesario y a través de artilugios que lo hacen genuino y no explanation. Como Deku pensando en las distintas aristas de los quirks de los personajes que se encuentra. 

Pero lo más lindo de éste sistema, a diferencia de todos los demás Shonen, es que, todas las batallas son creativas, originales y distintas. Porque todas involucran a un set distinto de personajes interactuando entre sí para sacar lo mejor de toda situación. Y Horikoshi la tiene atada en como constantemente nos muestra formas distintas en como los personajes usan sus habilidades. Y si bien, la fuerza de voluntad a veces es más fuerte, siempre tiene un costo para el ganador y no son un deux ex machina. 
Otra cosa que es refrescante, es que no hay healers. Si bien, existe Recovery Girl, pero ella no levanta muertos y tiene un fuerte sentido de la moral incluso negandose a recuperar estudiantes en orden de darles una lecci{on sobre como NO usar sus poderes. Ella no pudo curar del todo a Deku después de su pelea con Todoroki, tampoco pudo curar del todo a Eraserhead después de su pelea con Noumu, incluso él pierde parte de sus poderes ahí. Tampoco puede curar del todo a All Might, que cada vez está peor y está perdiendo del todo el One for All. Hay un sentido del peligro de ser un superhéroe que se siente real. 

AL FINAL DEL DÍA, EL RITMO ES TODO

Hay pocas cosas tan dificiles de acertar en el animé como el ritmo. Si la serie es muy lenta, la gente pierde interés y se aburre. Si va demasiado rápido, se vuelve dificil de seguir y también pierde audiencia. Encontrar un buen balance es esencial para cualquier serie, pero ¿por qué es tan dificil de encontrar buen balance en el animé? Usemos a One Piece, el más grande y más rentable de todos los animé de los últimos tiempos como ejemplo de mal ritmo: generalmente un episodio de animé cubre entre 2 y 3 capítulos del manga. One Piece, desde el salto temporal, cubre entre medio y un capítulo del manga con cada episodio semanal. Ésto hace que arcos como Fishman Island y Dressrosa totalmente insufribles, con episodios llenos de planos de los fondos, flashbacks innecesarios, y cortes rarísimos a expresiones de los personajes. ¿Y uno dice por qué? 

Porque One Piece sale una vez por semana durante todo el año, Toei Animation arrastra al animé a estar al día con el manga, que también sale una vez por semana. Y estar al día a veces significa relleno, TONELADAS DE RELLLENO, y eso es un asesino de series -RIP Naruto ep 128 a 219-; la epítome del mal ritmo. Y acá es donde MHA la rompe. Cada episodio cubre entre dos y tres capítulos del manga, solo añadiendo momentos para desarrollo de personajes y sus relaciones interpersonales. Algunos de los momentos más lentos del manga, como el arco del campamento antes del climax, son mejor en el animé gracias a ésto. Y la razón por la que MHA puede hacer ésto, es por su formato de temporadas. Al lanzar entre 13 y 25 episodios por temporada, puede cuidadosamente planificar el ritmo al cual la serie es adaptada, haciendo un producto de altísima calidad al mismo tiempo. 

VAMOS LAS PIBAS

La mayoría de los shonen, no son especialmente amigables con las mujeres. En líneas generales, incluso cuando las hacen pelear, son mujeres que están ahí para ser latiguillo de fanservice, intereses amorosos o nunca realmente últiles, bimbos que jamás terminan de levantar vuelo. MHA es mucho más medido en ese aspecto, además de tener personajes femeninos que constantemente demuestran su valor y sus habilidades con un alto nivel de competencia. Sus personalidades están muy bien definidas, con motivaciones y metas claras. Rara vez éstos poderes las ponen en el lugar de sidekick o supporting cast. 

Sin embargo, los personajes femininos tienen mucha menos atención que el resto del cast, siendo relegadas al background. Y sí, hay varones que también son relegados, pero la serie toma muchas oportunidades para mostrar y poner en el spotlight a los personajes masculinos, cosa que no hace con sus chicas. Y por consiguiente, -creo que inintencionalmente- no siempre se toman los quirks de ellas en serio, dando lugar a limitaciones que no siempre tienen sentido. 
Un quirk tan peligroso como la producción de ácido de Ashida debería ser una amenaza pero es apenas mencionado. Toru, la chica invisible, es básicamente un chiste que ya dejó de ser gracioso desde la primera temporada. Pero incluso el potencial de Momo, que puede crear LO QUE SEA siempre y cuando ella conozca sus componentes. Al final del día, las chicas no son representadas ni cerca de su real potencial como personaje, en la curva de crecimiento que tienen con respecto a sus contrapartes masculinas. 
Ésto es muy claro en el arco del torneo, cuando todos los personajes finalmente tienen una chance para brillar, incluyendo las chicas. La pelea de Ochako contra Bakugo se centra en confrontar el sexismo de la audiencia, mientras la muestra a ella como un enemigo digno de respeto. El público ve a Ochako como una copa de cristal a la que están apunto de romper, y Bakugo es un torbellino de violencia. Ella rechaza la ayuda de Deku, considerando que en éste momento son rivales y ella va a dar lo mejor de sí, y nos demuestra que no necesitaba la ayuda; se carga a Bakugo a fuerza de su propia astucia. Incluso Bakugo, en un punto, la reconoce como una verdadera amenza e intenta mantenerla lejos porque sabe que su especialidad es el combate cuerpo a cuerpo. Pero la estrategia de Ochako se percibe desde la audiencia como una pobre indefensa que está siendo acosada por un villano. La serie reconoce ese sexismo y utiliza el sentido común de Aizawa diciendo que si van a ser sexistas que cambien de carrera. Y Ochako cumple. Pierde, pero con la frente en alto, habiendo dado lo mejor de sí, siendo una pelea majestuosa. 

Pero en las otras peleas, los varones constantemente subestiman el quirk de las chicas. Y ésto implica un nivel de consciencia sobre una de las troupes más comunes del género (y que se traslada a la vida misma): los varones son más fuertes y más capaces que las mujeres. La primer parte del torneo se enfoca en poner en juego ésta idea, y tiene éxito en mostrar la inequidad de género, pero al final termina dejando sabor a poco no haciendo nada para resolverlo. Y mientras Ochako resurge de su derrota motivada para mejorar, no tiene efectos a largo plazo en el desarrollo del personaje. E incluso cuando las chicas tienen muchísimo talento, cuando termina el torneo, sólo los varones tienen el estrellato. 
Y con las profesionales pasa lo mismo, Midnight y Mt. Lady son dos de las más importantes heroínas que se nos presentan, y sin embargo son fanservice como mucho. Cuando nos presentan a Uwabami, en el arco de las pasantías, sólo nos muestra la parte comercial del asunto y de hecho, senta el presedente para el arco del asesino de héroes Stein. Toda ésta falta de heroínas profesionales, sólo demuestra como son representadas las mujeres en ésta sociedad. 
En sus momentos más bajos, MHA no sólo ignora a sus personajes femeninos, sino que los utiliza para reforzar éstos estereotipos trillados. Por ejemplo, el talk show de la segunda temporada, donde Mt. Lady y Midnight están como invitadas, aprendemos que el traje de la segunda era tan escandaloso en su debut que planteo un debate de regulaciones de los trajes, pero entonces ella argumenta que la censura en los trajes a veces dificulta el uso de sus quirks, como Momo. Esto parecía como una buena forma de abordarlo, considerando el tratamiento de los personajes sexys. Midnight es esta heroína BDSM de la que no sabemos nada, y en los estudiantes, vemos a Momo, que o no lo nota o se averguenza de su traje, y es perseguida por Mineta mucho más que el resto de las chicas, porque muestra más piel para poner acceder a su poder más fácilmente. Pero, el show de televisión decide ignorar éstos argumentos y minimizar a éstas heroínas, haciendolas involucrarse en una pelea de gatos digna de Intrusos que arruina la discusión y refuerza la idea negativa de que las chicas solo están acá de forma funcional. 

Y es especialmente frustrante porque Mineta, es probablemente el peor personaje y el más dañino para la serie. Es la personificación de todas las troupes negativas del género: acoso sexual y abuso como forma de humor. 
La serie intenta ponerlo en su lugar por momentos, toma consciencia de que es un desubicado y sus compañeros constantemente lo intentan ubicar; además de que las chicas siempre le dan para que tenga cuando cruza la linea. Pero nada de ésto significa nada si en la serie no hay una consecuencia real para el personaje, como podrían tener por ejemplo, las autoridades de la escuela. Es un personaje que podría no estar y no cambiaría nada a la trama. 
Si bien tiene algunos issues en como trata a los personajes femeninos, hace muchas cosas bien: podemos ver a Ochako queriendo ayudar a sus papas para que no tengan problemas de guita, a Momo devastada por tener una mala performance, Tsuyu siendo adorable. Son personajes bien construidos con sentido del humor, amabilidad y sobre todo buena onda, que hace que sean fáciles de querer y de adoptar como parte de uno y conectar con ellas. 

HORI SEMPAI

No puedo concluir una nota de MHA sin mencionar al menos, lo maravilloso que es el arte de la serie, tanto por lo esteticamente agradable y prolijo, sino también por lo distintivo. Tiene un estilo único que, incluso en un cast tan diverso de personajes como MHA, es inconfundible con cualquier otro mangaka. Es excelente en lo naturales que se sienten las expresiones faciales y lo adecuadas que son para el tipo de personalidad de cada personaje, -no como por ejemplo Black Clover o World Trigger, cof cof- y ayudan a empatizar y a venderte la emotividad del momento en el que están transcurriendo los hechos. La expresividad de las caras además está acompañada de una sintonía muy fina en cuanto al lenguaje corporal y cada personaje tiene como mini tics, que le dan una característica especial -Tsuyu, por ejemplo que se presiona el dedo en la mejilla, o Todoroki pidiendo disculpas todo el tiempo como muestra de tantos años de abuso por parte de Endeavor- que parecen cosas obvias, pero son parte de un cuidadoso desarrollo de personajes que es tan importante y tan relevante a la calidad de la serie como las personalidades bien redondeadas. Es la atención al detalle lo que hace a la excelencia, cada personaje tiene un tipo de ojos y cejas distintos, cosa que alguien como Toriyama -a quien le seguimos chupando las medias- no hace. 

Ésto fue Johanna Garabello, para la consola Malditos Nerds sobre My Hero Academia y espero que les haya gustado, ¡hasta la próxima!