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Editoriales | El cielo es el límite

C:\D\JUEGOS\ - Volando entre las nubes de bits y bytes

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Por: Maximiliano Baldo

El Ser Humano sueña con volar... y los desarrolladores nos cumplen la fantasía

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha soñado con volar. Es ese deseo de desafiar las leyes de la física lo que ha motivado a incontables mentes a sugerir soluciones al problema; desde simples estudios de las criaturas voladoras ya existentes hasta representaciones físicas que intentaban emular las mecánicas de vuelo estudiadas. Era cuestión de tiempo para que el Hombre despegara los pies del suelo; ya sea en globo, en planeador, o en las primeras máquinas voladoras motorizadas; pero aunque hoy en día volar es un medio más de transporte, parte fundamental de ese deseo central está en ser uno mismo el responsable directo del vuelo, el individuo al volante de mando, el piloto de la nave. Está claro que, si bien cualquiera puede comprar un pasaje y viajar en avión, no todos poseen el conocimiento para sentarse en la cabina de control.

Es por eso que, una vez más, los videojuegos vienen al rescate de nuestras ambiciones, dándonos un patio virtual para nuestros sueños de pilotos avezados. La historia de los simuladores de vuelo es extensa y continúa en los tiempos actuales, pero su paso por MSDOS no debe ser despreciado. Hoy nos enfocaremos específicamente en simuladores, de manera que debemos dejar de lado cientos de títulos Shoot’em Up. No, nuestro enfoque estará puesto en paneles colmados de controles y sesiones de vuelo que van desde la experiencia de ser pilotos de línea hasta la ferocidad de combate en vuelos temerarios. A volar, pues…

Como ya es costumbre en esta columna, nuestro punto de inicio se encuentra más allá de los orígenes de MSDOS, a fin de encontrar el origen del género. Ocurre que los simuladores de vuelo son verdaderamente antiguos, pudiendo sugerir dos títulos como sus originadores. Uno de ellos, posiblemente el más antiguo, es el Air Race de 1974, un simulador para dos jugadores en el que ambos pilotos compiten por llegar primero a la meta. Es considerado el primer juego de simulación de vuelo en 3D, mostrando a cada piloto una vista en primera persona desde la cabina de control. El segundo juego originario surge unos años más tarde, en 1980, para sistemas Commodore PET, titulado Concorde Landing Simulation.

Como bien lo explica el mismísimo título del juego, la misión aquí es hacer aterrizar un avión Concorde. Ya arrancamos en pleno vuelo y debemos seguir las instrucciones de la torre de control para tocar tierra sanos y salvos. Pese al minimalismo extremo de su pantalla, la simulación en sí era muy correcta.

Pasarían apenas dos años para que MSDOS disfrutara de su primer simulador de vuelo. Programado en BASIC y lanzado en 1982 aparecía Jetset.

Lo único que veremos de escenario en este simulador es la pista de aterrizaje, porque una vez en el aire toda la pantalla es ocupada por el panel de control que, si bien minimalista, representa la física de vuelo muy bien.

Un año más tarde, en 1983, aparece B-1 Nuclear Bomber, el primer simulador de vuelo bélico para MSDOS. Aquí nuestra misión consiste en pilotar el titular bombardero B-1 hasta su objetivo y destruirlo. Realizaremos acciones mediante comandos de texto, al tiempo que los resultados son expuestos en avisos y mensajes. Es, también, el primer juego en presentar ofensivas enemigas en forma de misiles, los cuales debemos evadir a tiempo.

Íbamos a tener que esperar hasta 1985 para volver a volar en MSDOS, esta vez con el lanzamiento de Jet.

Este título de subLOGIC sorprendió por sus gráficos 3D poligonales y su avanzado sistema de juego, basado en el Flight Simulator de 1982 de los mismos desarrolladores. Y sí, estamos hablando de ESE Flight Simulator: Microsoft Flight Simulator.

Incluso en una época tan temprana, el nivel de calidad en la simulación de Microsoft Flight Simulator era lo suficientemente avanzada para cumplir con las regulaciones de la FAA (Administración Federal de Aviación). Esta primera entrega ya ofrecía al jugador una gran cantidad de contenido, así como un complejo panel de control y una veintena de aeropuertos con diferentes tipos de terreno.

Tanto esta versión inicial como su versión 2.0 de 1984 estaban preparadas para funcionar en PC, pero sería su versión 3.0 la primera en ser desarrollada para MSDOS en 1988. Aquí ya se contaba con tres tipos de avión y más de un centenar de aeropuertos. Poco más de un año más tarde aparece la versión 4.0, que incluía un nuevo avión, un sistema para diseñar aviones propios mediante modificaciones a las alas, peso, velocidad y color de la nave; patrones de clima aleatorios y hasta escenario dinámico. En 1990 aparece Microsoft Flight Simulator: Aircraft & Scenery Designer, un agregado para la versión 4.0 que añadía cuatro nuevos aviones, permitía diseñar aviones propios y también escenarios.

Microsoft Flight Simulator 5.0 llegaría en 1993; la última versión base para MSDOS.

Esta versión hacía gala de gráficos SVGA y múltiples mejoras en sus sistemas, que luego sumarían contenido con múltiples entre 1993 y 2005, aunque en 1996 haría su nidito en Windows con el lanzamiento de Microsoft Flight Simulator for Windows 95. De aquí en más, Microsoft Flight Simulator permaneció en el sistema operativo de la empresa que le da nombre.

Pero volvamos a 1986, que mientras Microsoft acercaba la simulación cada vez más a la realidad, otros juegos buscaban experiencias más emocionantes, como ACE: Air Combat Emulator. Esta vez teníamos una historia de fondo: fuerzas enemigas están invadiendo puntos clave de Estados Unidos. Nosotros somos el último piloto disponible, así que debemos subirnos al avión, despegar, y disparar a todo lo que se mueva. Bastante arcadoso en su ejecución, dejando la simulación a un mínimo.

En 1987 surgen una buena cantidad de títulos interesantes; por ejemplo, Ace of Aces, que nos lleva a volar a diferentes objetivos de combate. Por su parte, Top Gun servía de enlace a la película homónima de Tom Cruise. Incluso tuvimos otro título de subLOGIC, la secuela Jet 2.0 que mejoraba múltiples elementos del original.

No sólo de aviones vive la simulación de vuelo, ya que hasta los fanáticos de los helicópteros aplacaron sus ansias ese mismo 1987 con el lanzamiento de Tomahawk, dejándolos al control de un AH-64 Apache con toda la simulación del vehículo a flor de piel. Una joyita.

Si hablamos de joyitas, sin embargo, no podemos dejar de mencionar a Falcon, de Sphere, distribuido por Spectrum Holobyte.

Este es el primer juego de una serie de títulos enfocados en la simulación del avión de combate F-16, incluyendo un manual de instrucciones monstruoso que explica todas las pequeñas excentricidades de su sistema de simulación y comandos. El juego nos ofrece una buena colección de misiones en las que la simulación se extiende a la inteligencia artificial de los pilotos enemigos, que recrean movimientos de pilotos reales. Además, este es uno de los primeros juegos que permitían combates uno-a-uno con otra máquina conectada.

En 1988 lanzan Falcon A.T., una versión mejorada del título original, ahora con mejores gráficos (¡EGA!) y mejor diseño de misiones. Tras unas versiones para Amiga y Atari ST, la serie vuelve a MSDOS en 1991 con Falcon 3.0, mostrando severas mejoras en todos sus apartados, tanto técnicos como artísticos. Este juego recibe una expansión en 1992, Falcon 3.0: Operation: Fighting Tiger, que suma tres misiones y varios aviones nuevos. Otras dos expansiones aparecen en el horizonte. Primero, Hornet: Naval Strike Fighter; luego, MiG-29: Deadly Adversary of Falcon 3.0; ambas de 1993; ambas incluídas en la version Falcon 3.0 Gold de 1994. La saga continuaría con Falcon 4.0 de 1998, pero ya para sistemas Macintosh y Windows.

Volviendo a 1988 veremos múltiples títulos de gran interés: aparece ACE 2, secuela del juego de 1985; el F-19 Stealth Fighter de MicroProse; el propio LucasFilms se manda a volar con Battlehawks 1942; el F-16 Combat Pilot de Digital Integration (distribuido por Electronic Arts); los vuelos a bordo del bombardero B-17 durante la Segunda Guerra Mundial en First Over Germany; el original Blue Angels: Formation Flight Simulation de Artech Digital Entertainment (distribuido por Accolade), enfocado más en espectáculos aéreos; y el todavía más original UFO de subLOGIC, que nos ponía al control de un disco volador.

Más allá de que no estamos incluyendo simuladores de naves espaciales en este texto, queríamos destacar esta simpática joyita de creatividad porque, vamos, ¿quién nunca quiso pilotar un OVNI?

Pero no podemos abandonar 1989 sin mencionar a un verdadero clásico: el genial F-15 Strike Eagle II.

Esta fantástica franquicia comienza en 1984 con el primer F-15 Strike Eagle, aunque sería esta secuela su primera incursión en MSDOS. El juego ofrece misiones en Vietnam, el Golfo Pérsico, Libia y en el Oriente Medio, abarcando una enorme área de juego para recorrer por el aire y hacer volar objetivos. Su fantástico sistema de cámaras y complejo control le hicieron ganar el cariño de los jugadores, que en 1992 recibirían el final de la trilogía con F-15 Strike Eagle III, ahora en el conflicto de Irak, Panamá y Corea del Norte. Este juego presentaba un muy mejorado apartado visual, mapas mucho más detallados y múltiples opciones de jugabilidad.

Volviendo a 1990, subLOGIC seguía arremetiendo con títulos de simulación; en este caso, su Flight Assignment: Airline Transport Pilot, que se enfocaba en simular aviones de líneas aéreas. Vektor Grafix y Accolade nos traían Strike Aces, que volvía al combate de aviones de batalla.

El comienzo de la década tuvo una abundante cantidad de títulos alusivos al tema, así que destaquemos lo más interesante: MicroProse viajaba a la Primera Guerra Mundial con Knights of the Sky y sus aviones de la época, una veintena de reliquias que inspiraron incontables fantasías; Activision se subía a los simuladores de vuelo con F-14 Tomcat, al tiempo que Ocean probaba suerte con F29 Retaliator. Mientras tanto, Velocity aparecía para deleitarnos con JetFighter II: Advanced Tactical Fighter, segundo juego de la saga iniciada en 1988 y que continuaría hasta 2005. Pero si hay que destacar algo de este año, quiero darle un premio a la originalidad a Westwood Associates por darnos DragonStrike, un simulador de vuelo… pero a lomo de dragón.

Este juego toma lugar en el universo de Dungeons & Dragons; más precisamente en Dragonlance. Nuestra misión es viajar por el mundo de Dragonlance a bordo de nuestro dragón, surcando los cielos y combatiendo con las fuerzas enemigas en nuestro intento de cumplir los objetivos. Si bien este juego no es tan fluido como otros de la época, su originalidad es incuestionable y se merecería una especie de remake en la industria de los tiempos modernos, que ya ha intentado el concepto un par de veces y no le ha sabido pescar la vuelta (¿alguien se acuerda de Lair? A eso me refiero)

El último gran juego de 1990 aparece en diciembre de ese mismo año y se vuelve un clásico entre los fanáticos. De Dynamix y Sierra On-Line nos llega Red Baron.

Este juego de simulación no sólo nos lleva tras los mandos de más de veinte clásicos aviones de la Primera Guerra Mundial, sino que tarde o temprano tendremos la oportunidad de medirnos contra el icónico Manfred von Richthofen, el mismísimo Barón Rojo que le da nombre al juego.

1991 también tuvo una creciente cosecha de títulos de simulación de vuelo. Incluso tuvo lugar para los fanáticos de los helicópteros con juegos como Thunderhawk y Gunship 2000; pero los estudios querían alejarse un poco de la jugabilidad clásica de los F-15 y F-16, y para eso fueron a cosas un poquito más originales. Por ejemplo, MicroProse sale con F-117A Nighthawk Stealth Fighter 2.0 (la secuela del F-19 de 1988), enfocado en el poderoso avión que da título al juego.

Yendo al otro lado del espectro, MicroProse cubre todas las bases y también lanza B-17 Flying Fortress en 1992, título basado en el icónico bombardero de la Segunda Guerra Mundial, que además de las típicas misiones de simulación añade elementos de administración de tripulación, pudiendo reasignar a los miembros del equipo a diferentes puestos en medio del vuelo.

Ya en 1992 el género explota con una brutal cantidad de títulos; desde el Birds of Prey de Electronic Arts hasta Harrier Jump Jet de MicroProse. Los fans de los helicópteros tienen a Comanche: Maximun Overkill (de NovaLogic) mientras Konami ataca con Air Warrior y Dynamix/Sierra On-Line arremeten con Aces of the Pacific. Y sin embargo, los méritos se los lleva el ratón Mickey, que con su Walt Disney Computer Software distribuyen, de The Assembly Line, su original Stunt Island.

Contando con una vasta colección de vehículos aéreos (más de 50), Stunt Island combinaba simulación de vuelo con filmación de películas, ya que nuestra misión consistía en actuar escenas de acción. La originalidad del título y su gran ejecución llevaron su nombre a la cima, volviéndose un favorito de los jugadores, que pronto empezarían a grabar y compartir piruetas aéreas. Lástima que en aquella época no estaba YouTube…

En 1993 la cantidad de juegos del género fue en considerable baja. MicroProse seguía apostando a los aviones con Air Duel: 80 Years of Dogfighting, que nos daba un tour histórico por diversas eras de la aviación. Spectrum HoloByte tampoco se rendía y nos dejaba Tornado, que volvía a las raíces más contemporáneas de los aviones de combate. Otro par de títulos; Super-VGA Harrier y TFX; mantenían el ceoncepto, aunque este último permitía editar misiones personalizadas.

Virgin Interactive lanza Overlord en 1994; basada en la operación homónima que llevaría al Día “D”, permitiéndonos pilotar un Mustang III, Typhoon 18 o Spitfire IX. Rowan Software marcó su paso por la Primera Guerra Mundial en Dawn Patron, al igual que MPS Labs y MicroProse con 1942: The Pacific Air War. MicroProse se subiría a los F-14 con Fleet Defender ese mismo 1994.

En 1995 hubo un resurgimiento para los fanáticos de los helicópteros: Comanche 2 y Wereworlf Vs. Comanche, ambos de NovaLogic; mientras que Digital Integration nos daba Apache.

Por el lado de los aviones, Rowan Software actualiza su Dawn Patrol y lo relanza bajo el título de Dawn Patrol: Head to Head, ahora con gráficos SVGA, inteligencia enemiga mejorada, nuevas opciones de cámara y más de un centenar de niveles. Rowan también desarrolló Air Power: Battle in the Skies, un concepto más de fantasía en el que toda la humanidad vive en un continente único cuyo monarca acaba de fallecer, lo que acarrea una guerra. Original, al menos en lo que refiere al género.

Más allá de eso, lo más relevante del año fueron los extremos opuestos entre el mediocre Combat Air Patrol de Maverick Simulation/Psygnosis y el mucho más aceptado Flight Unlimited de Looking Glass Technologies, que continuaría con su franquicia en la plataforma Windows, bajo el sello de Electronic Arts.

Los últimos años de MSDOS tuvieron una buena cantidad de títulos en este género. En 1996 sigue la buena racha de los helicópteros: Jane's Combat Simulations: AH-64D Longbow (ORIGIN/Electronic Arts) y HIND: The Russian Combat Helicopter Simulation (Digital Integration); este último es la continuación de Apache, pero ahora enfocado en el “Tanque Volador” Mi-24.

Este juego cuenta con tres campañas en el Oriente Medio y en Corea, cada una con múltiples y variadas misiones y diferentes elementos de día y noche, a veces debiendo confiar en los instrumentos para movernos por el aire. Un gran producto que también estaba disponible para sistemas Windows y Macintosh.

Rowan Software seguía en la Primera Guerra con Flying Corps, mientras Spectrum HoloByte resucitaba a Top Gun con Top Gun: Fire at Will! (con el signo de exclamación y todo). NovaLogic nos llevaba de paseo con F-22 Lightning II, el primero de una serie de juegos basados en dicha nave, aunque el resto del catálogo era para Windows.

Llegamos, entonces, a 1997 y a los últimos suspiros de MSDOS, que todavía tenía deseos de remontar vuelo. Mientras Rowan Software se mandaba un Flying Corps: Gold; relanzamiento mejorado del Flying Corps original de 1996; Digital Integration probaba suerte con iF-16, un simulador de vuelo estándar, adecuado, que realmente no aportaba nada nuevo. Los helicópteros hicieron una última pasada con el Comanche 3 de NovaLogic, que nos daba treinta misiones a bordo del helicóptero de ataque RAH-66 Comanche en uno de los mejores ejemplos de simulación de física de vuelo, así que al menos este sub-género le dijo adiós al MSDOS con todas las de la ley.

Es el turno de la saga JetFighter de hacer lo mismo para el caso de los aviones, con JetFighter III y sus mapas generados a partir de imágenes satelitales e historia más lineal y arcadosa, que sigue en 1998 con su último título para MSDOS, JetFighter: Full Burn, llevando la acción a un conflicto entre NATO y Rusia respecto a unos pozos petrolíferos en Noruega. Este fue el último vuelo del género en esta plataforma, que luego pasó a otros barrios… a otro aires.

Lo que comenzó como una serie de datos en pantalla poco a poco fue ganando gráficos, física, complejidad. De los veloces aviones a los hábiles helicópteros, desde la Primera Guerra hasta los tiempos actuales, desde el realismo hasta la fantasía, y metiendo en el medio a algún OVNI o dragón que estaba al paso (jamás estarán de más), estos títulos nos ofrecían libertades inusuales, puntos de vista únicos, momentos emocionantes.

El ser humano puede saltar obstáculos, correr por múltiples terrenos, nadar por todas las aguas, escalar todas las montañas… pero el cielo le está prohibido. Por suerte siempre podemos mirar hacia arriba… a lo alto…

…y soñar con volar.

El cielo realmente es el límite.