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Gratarolama | Un descanso para jugar

GRATAROLANDIA: A los gamers laboriosos

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Por: Maximiliano Baldo

¡Feliz día del trabajador! Ahora que tenemos un tiempito libre, ¿por qué no jugar algo?

Día Primero de Mayo. Día del Trabajador. Feriado. Desde los jóvenes escolares hasta los empresarios veteranos, todos nos tomamos un descansito en esta fecha… menos quien les escribe, que decidió de súbito que sugerirles juegos gratis para disfrutar en un feriado era una oportunidad espectacular. ¿Cómo iba a decirle que no? Así que, damas y caballeros, permítanme pasar lista a seis títulos Indie gratuitos que, de una forma u otra, tienen mucho que ver con el día de hoy.

 

Cocaine McBain: A Farm Rush Adventure

Tabitha McBain tiene problemas: debe ponerse a trabajar en su granja, pero prefiere jugar juegos. Es entonces que, tras beber su café, nota que aquel polvo blanco que echó a la taza no era realmente azúcar… y ahora siente un pico de actividad. Con esa ridícula premisa arranca Cocaine McBain: A Farm Rush Adventure, un Endless Runner de producción agrícola y ganadera.

La titular Tabitha se pondrá a correr como poseída y deberá realizar las labores de la granja al vuelo; trabajos que incluyen sembrar y levantar la cosecha (tecla D), obtener leche de las vacas y huevos de las gallinas (tecla A)… ah, y saltar por encima de las cajas que osan interponerse en nuestro camino (barra espaciadora). No se fíen de los hermosos gráficos del juego o de sus reglas sencillas; llevar a cabo estos objetivos es más confuso de lo que parece, y no duden que tarde o temprano (más temprano que tarde) terminarán apretando el botón incorrecto; en especial el de saltar.

El juego funciona perfecto. Quizá su único defecto es que saltar las cajas es un fastidio; más que nada porque hay que ser bastante preciso a fin de no golpear ni a Tabitha ni a su carreta con el obstáculo. Más allá de eso, esta es una simple y simpática aventura de velocidad y reacción.

 

Bird View Burger Barn

Trabajar en la casa de comidas rápidas no es fácil; mucho menos cuando uno es el único empleado y, peor aún, cuando afuera sucede el apocalipsis zombie; pero Bird View Burger Barn hace buen uso de sus elementos para brindarnos un desafío mucho mayor de lo que esperábamos.

Ocurre que tenemos dos esquemas de control. Por un lado controlaremos a nuestro personaje haciendo click en los elementos de la cocina, tomando pedidos en la ventana para luego preparar la comida solicitada y entregarla en la ventana opuesta. El tema es que no tenemos suministros, así que debemos ordenarlos para que nos sean entregados literalmente al vuelo; es decir, hacemos click en los ítems del cartel en lo alto del edificio y los ordenamos para que un avión pase volando y los deje caer sobre nuestro techo, momento en el que debemos usar el teclado para mover el carrito de recolección y atrapar los pedidos.

Todo este embrollo resulta en una jugabilidad que requiere de mucha organización para lidiar con su multitasking del fin del mundo. Tomar pedidos, mantener la cocina abastecida, preparar los alimentos, evitar que se echen a perder, y entregar lo ordenado. Uno consigue llegar a pescarle el ritmo a la situación. Al menos sabemos que el apocalipsis zombie no implica quedarnos sin hamburguesas. Prioridades, viste.

 

Dog Care Center

Hay trabajos de todo tipo. Incluso cuidar perritos es un trabajo, y suele ser mucho más estresante de lo que muchos piensan… o al menos eso es lo que Dog Care Center sugiere. Este adorable juego nos da la oportunidad de tener nuestra propia guardería canina: la gente llamará a nuestro teléfono para dejar sus pichichos a nuestro cuidado, y de nosotros depende tratarlos bien hasta que sus respectivos amos golpeen a nuestra puerta para venir a retirarlos.

No se dejen engañar por el ambiente colorinche y súper adorable; cuidar a estos animalitos se vuelve un ejercicio de paciencia y organización. Ocurre que hay tres acciones que podemos realizar en cada perrito: darles de comer con nuestra pistola lanza-galletas, darles una ducha con nuestra pistola de agua, o hacerlos jugar lanzándoles una pelota. Cada acción causa una reacción: si les damos de comer, los perritos se ensucian; si los lavamos, se sienten tristes y hay que jugar con ellos; y si jugamos, les da hambre. Debemos mantener el ciclo fluyendo, recargando nuestro nivel de agua en la pileta y nuestras galletas en la bolsa de alimento, hasta que los dueños hagan acto de presencia. Cuanto más felices estén los perritos, más conformes estarán sus amos.

Dog Care Center tiene un toque a Slime Rancher, pero limitado a un ambiente pequeño en el que el caos está a un perrito de distancia. Y hay muchos perritos. Muchísimos.

 

Breach & Clean

Hay muchos trabajos que son bastante despreciados; trabajadores esforzados que se ocultan en las sombran, que se mueven por el fondo, que están allí pero que no podemos (o no queremos) ver. Un caso interesante son los empleados de limpieza en cualquier hotel, siempre dispuestos a limpiar habitaciones… en especial aquellas en las que no nos dejan entrar. Nada que un taco de dinamita no pueda solucionar, ¿verdad? He allí el tenue chispazo de originalidad de Breach & Clean.

Al abrir las puertas del ascensor aparece un pasillo con habitaciones a limpiar. Arrastraremos nuestro carrito de limpieza y procuraremos entrar a cada habitación para retirar la basura y colocarla en el tacho de nuestro carrito, cambiar las toallas sucias por toallas limpias, tirar la cadena del inodoro (¿¿la gente no aprende??), trapear la mugre de los pisos y cambiar el rollo de papel higiénico. Cuidado, que algunas habitaciones todavía tienen a sus molestos moradores, así que habrá que entrar y salir rápido para que no nos despidan en el acto. Gente desagradecida. Ah, y ya mencionamos que algunas puertas están cerradas, así que debemos recurrir a los explosivos en nuestro carrito para detonar la entrada. Es ridículo, sí, pero no tienen idea de lo satisfactorio que se siente.

Al terminar el pasillo (cada puerta debe tener una etiqueta celeste o verde) volveremos a empujar nuestro carrito al ascensor, que nos llevará al próximo piso. Ah, y por si todo esto no era ya bastante alterante, tenemos un tiempo límite para limpiar cada piso. Dale, dale, movete y dinamitá esas puertas, que el tiempo es tirano y nos están pagando el mínimo. Apreciá estos pequeños labores.

 

90 Seconds Portraits

A veces el mejor trabajo es el que uno hace por gusto propio, aprovechando los talentos personales para sacarles un rédito. Eso es más o menos lo que el artista de 90 Seconds Portraits intenta explotar, aunque sus clientes son particularmente pintorescos.

Este desafío de velocidad nos pone en la situación del artista callejero que debe pintar cuadros en un minuto y medio. Cada cliente elije un fondo y nosotros debemos representar lo que aparece dentro del recuadro rojo tan bien como podamos en el limitadísimo tiempo disponible. Contamos con tres herramientas de dibujo y una paleta de colores con cuatro casillas para pinturas y un botón de “mezcla”, que nos permite crear un nuevo color para reemplazar alguno de los ya existentes. El desafío está, entonces, en ser rápidos y creativos en nuestra arte.

De más está decir que el juego invita al caos, pero con un poco de práctica y ojo para los colores pronto empezaremos a desarrollar técnicas que nos harán recortar valiosos segundos de cada pintura. Recomiendo muchísimo jugar esto en compañía de amigos y ver quién consigue hacer los mejores cuadros; es divertidísimo.

 

Yet Another Exhausted Day

No hay mayor recompensa para el trabajador honrado que regresar al hogar para un merecido descanso… a menos que algún imbécil se ponga a golpear la puerta, insistiendo hasta que vayamos a abrirle. Ese es el dilema de fondo de Yet Another Exhausted Day, un rarísimo juego en el que nuestro adormecido protagonista debe literalmente arrastrarse en su camino hasta la puerta.

La originalidad en el concepto de este título va a la par con sus irreverentes mecánicas. Nuestro pobre mártir solamente desea dormir, así que debemos evitar tocar cualquiera de esas tentadoras almohadas, y para eso llegaremos a reptar por pisos, muebles y paredes. Totalmente ridículo, pero también muy efectivo como desafío de jugabilidad. Ah, y un excelente juego para hacernos sentir sueño, también. Desafío a cualquiera que lo juegue a que no bostece en ningún momento. Spoiler: van a perder.

 

Nos vamos, entonces, a disfrutar de lo que queda de este feriado; ya sea descansando o realizando actividades con amigos y familiares. Feliz día del trabajador a todos aquellos que se esfuerzan día a día para llevar el pan a la mesa, y será hasta la semana que viene para ustedes, ávidos jugadores… porque cuando disfrutás de tu trabajo, no vas a trabajar ni un sólo día.