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FichineAR | Swarm Simulator: Evolution

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Por: Florencia Orsetti

Tags: fichinear
Los idle-clickers pueden ser una boludez... o podés darle una chance a este y descubrir que algunos son más estratégicos

De vez en cuando, todos terminamos con algún idle-game instalado en el celular, ¿no? Es difícil saber por qué son tan adictivos estos juegos en los que progresas realmente cuando no estás jugando. Son juegos a los que entramos unas pocas veces por día a tapear la pantalla y ya está. De todas formas, Swarm Simulator: Evolution tiene más estrategia que el típico idle-clicker. Manejar una colonia de insectos es algo complejo, especialmente si hablamos de una que puede alcanzar el tamaño de un imperio y llega a colonizar otros planetas. En este fichín, las hormigas, avispas y otros bichos pueden terminar haciendo locuras que solo se ven en películas de Pixar.

Swarm Simulator: Evolution fue desarrollado por Scary Bee y publicado por Iron Horse Games, estudios con sede Estados Unidos. ¿Dónde está la impronta argentina acá, entonces? La razón por la que el título luce tan bonito es por el trabajo de OKAM, equipo argentino del que hablamos en varias ocasiones y que siempre realiza trabajos visualmente impactantes. El arte es su fuerte y eso funciona especialmente en juegos casuales, como es el caso de uno de sus desarrollos, Ovar.io (desarrollado en conjunto con Mini Clip), uno de los clones de agar.io más simpáticos que existen.

Los números son los protagonistas de este videojuego. Las decenas de insectos que tenemos en los primeros minutos escalan a billones en tan solo unos pocos minutos de juego. Así, aumentamos el número de zánganos de la colonia para poder tener más reinas y así crear más nidos. Después podemos criar insectos de aspecto más grotesco para capturar más territorio. Básicamente, vamos aumentando el número de las unidades básicas para sacrificarlas y criar unidades evolucionadas. En poco tiempo, tendremos un enjambre capaz de producir la energía necesaria como para conquistar nuevos mundos o viajar en el tiempo.

El tutorial es cortito y concreto. En 15 minutos entendemos las bases y probablemente terminemos cerrando la app por un rato largo para dejar que el enjambre crezca por sí solo. Cuando regresamos, nos recibe un simpático mensaje que nos invita a ver un video anuncio para duplicar la producción que hicieron los bichitos durante el tiempo que dejamos la aplicación en segundo plano. Destaco esto porque me parece que el juego tiene anuncios muy poco invasivos. Es clave en lo idle-games que el progreso no se sienta una carga y Swarm Simulator da en el clavo con eso.

A diferencia de otros del estilo, acá llegamos a generar tantas estructuras y unidades como en los más complejos juegos de gestión y estrategia. Por eso termina siendo confuso y difícil elegir en qué invertir cada recurso. Llegará un punto en que la colonia estará tan desarrollada que no dará lo mismo clickear en un lugar o en otro. Es por eso que  Swarm Simulator incluye una opción de elegir cuántos recursos generamos. Podemos generar la totalidad de zánganos posibles con un toque o indicarle al juego que solo genere la mitad cada vez que tocamos la pantalla. Suena extraño que un idel-game nos dé la chance de tomar una mala decisión, pero acá sí puede pasar y eso significaría perder preciadas horas de farmeo también.  

Una vez que desbloqueemos la posibilidad de generar energía nuclear (¡cuack!), nuestros insectos estarán listos para recibir boosts de tiempo limitado que aumentarán la producción. También podemos jugar a cazar escarabajos dorados, que aparecerán al azar varias veces por día y nos darán un upgrade gratuito.

Hace un par de años, millones de jugadores se volvieron adictos al Swarm simulator de Evan Rosson, un juego browser que todavía se puede jugar en GitHub y que básicamente es igual a este videojuego de Scary Bee, solo que su interfaz es de texto. Nunca llegamos a ver más que números en pantalla. Acá es cuando cobra importancia el trabajo de OKAM. Los jugadores que huyen de los juegos de fea interfaz de texto, ahora podrán viciarse con este nuevo Swarm Simulator de colores vivos, estética sci-fi y bichitos bonitos y aterradores –sí, “aterradores” porque ningún colonizador de planetas puede tener mucha cara de bueno.

Swarm Simulator: Evolution se puede jugar en Android y iOS. A ver cuánto se tardan en tener trillones de langostas y abejas reina, en descubrir la magia del mutagen y en colonizar decenas de planetas con insectos de dimensiones cthulianas.