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Analisis | Cazador cazado

ANÁLISIS: The Walking Dead S08E15: Worth (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

Lo bueno de todo esto, es que vamos llegando al final.

Antes de meternos de lleno con uno de los peores finales de temporada que atravesó la serie, analicemos cómo llegamos hasta ahí, con un episodio anterior un tanto más interesante o, al menos, con más ritmo y sentido que el season finale. “Worth” es una pequeña mejoría del promedio de esta octava entrega, pero sufre de los mismos errores que viene arrastrando el show desde que comenzó la temporada allá por octubre del año pasado. En eso fue consistente, lástima que no sea un halago.

A la octava temporada de “The Walking Dead” le sobran episodios, personajes, escenas y la mayoría de los acontecimientos que no fueron a parar ningún lado, o se resolvieron a las apuradas en medio de un montaje bastante desafortunado. Dejando la calidad técnica de lado (de las peorcitas que vimos en el show), nos queda la narrativa, y ahí es donde hace agua completamente.

Arrancamos este preludio hacia el desenlace con Rick (finalmente) leyendo la carta que le dejó su hijo antes de morir. Los deseos de Carl de un futuro sin violencia, de una tregua con Negan y esa vuelta a la civilización que tanto necesitan las comunidades en medio del apocalipsis, suena un tanto utópico (y ahora tardío), teniendo en cuenta la actitud que viene demostrando el Sheriff, o aún peor, su más gran antagonista. Cuesta creer que alguno de estos machos alfa va a dar el brazo a torcer, y aunque las palabras de Carl son sinceras, siempre supimos que estos dos personajes no se iban a dar la mano y a ponerse de acuerdo por el bien de su gente; y que la muerte del chico, como muchas de las decisiones de los realizadores, había sido uno de los peores errores de la temporada.

A diferencia de lo que creen los guionistas, y lo que reza el título del episodio, la muerte de Carl (y lo que vino después) no valió la pena, y no puede arreglar una temporada tan incoherente y desprolija. Listo, lo dijimos (¿?).

La mayoría de la acción de “Worth” se concentra en el Santuario con el regreso de Negan y la puesta en orden de sus asuntos. Antes de entrar de lleno en ese conjunto de traiciones y doble traiciones, pasemos a lo superfluo y esos personajes esporádicos que, suponemos, van a aparecer a último minuto para salvar el día, o ayudar en el proceso. Te estamos mirando a vos, Aaron, que decidiste hacer guardia en las afueras de la comunidad de la costa, un poco para proteger a las chicas, y otro tanto para convencerlas de que se unan a la causa. No entendemos muy bien si la “huelga de hambre” estaba en sus planes, pero si no lo mata la inanición, seguramente lo haga algún caminante.

Cyndie y el resto de las mujeres no saben muy bien qué hacer con él, aunque tampoco se animan a matarlo. Después de uno de los ataques zombies más chotos que se vio en el show (a esos extras habría que echarlos del sindicato… o desterrarlos), Aaron vuelve a insistir con su discurso, y a achacarle toda la responsabilidad de su situación y su temor por el mundo exterior, a los Saviors y su líder. Esto ya se ha visto en otras oportunidades y, al menos que nos equivoquemos fiero, veremos a las chicas tomar las armas contra sus verdaderos enemigos cuando llegue el momento del gran enfrentamiento, ¿apostamos? No pierdan su dinero, y recuerden que esto mismo pasó con The Kingdom cuando el rey Ezekiel se mostraba renuente.   

Otro de esos personajes de los que se espera algo es, sin duda alguna, el insoportable de Eugene. No entendemos cómo este nabo sigue todavía con vida, pero al igual que Dwight, se considera un sobreviviente que hace lo necesario para seguir formando parte del mundo de los que respiran, aunque eso implique estar del lado de los más malos. Ya no se aguanta toda su palabrería, que poco aporta a la historia, aunque sea parte de la idiosincrasia del personaje. Ahora, sin saber para quien trabaja realmente, ante la ausencia de Negan, pone manos a la obra con la fabricación de las balas que, en última instancia, van a acabar con todos sus ex compañeros. Ni nos vamos a detener en el padre Gabriel, un protagonista que perdió el rumbo (literal y metafórico) y su fe. Un tipo que no quiere morir, pero tampoco quiere que siga falleciendo gente, y hace su pequeño aporte saboteando las municiones que pasan por sus manos. Bueh, al final nos detuvimos un toque.

Daryl y Rosita logran acercarse a la estación poco vigilada y secuestrar a Eugene con el mismo propósito armamentístico, pero en un “confuso episodio” este logra escapar con la artimaña más asquerosa que se le pudo ocurrir a los escritores, volviendo a su trabajo en la fábrica, esta vez sabiendo que las balas son para Negan y un ataque final contra Hilltop y los sobrevivientes.

Ya perdimos la cuenta de cuantas escenas como esta atravesó la temporada. Planes que terminan saliendo mal, y donde la situación vuelve al comienzo, aunque seguramente haya gato encerrado por parte de los guionistas. Igual, ya agotaron el recurso, y la paciencia de los espectadores que no se van a sorprender si esto implica un cambio de actitud para el personaje… algo que, seamos sinceros, se nota a la legua. Así que dejen de tomarnos por pelotudos.   

Lo más interesante de “Worth” es la vuelta de Negan y su esperado enfrentamiento con Simon. Sin saber de su regreso, la mano derecha del líder de los Saviors ya empezó a hacer planes para el futuro de la comunidad, entre ellos, acabar con Rick y el resto de los sobrevivientes, una cuenta pendiente que debe saldar tras el fiasco del último ataque. Simon cree tener a Gregory y a Dwight de su lado, pero no sabe que este último juega a dos puntas ayudando a Hilltop a mantener la guardia bien alta.

Simon parece demasiado confiado ante la absolución de su jefe, no sólo por la carnicería de los carroñeros, sino por haber querido usurpar su lugar antes de tiempo. Acá descubrimos que el subalterno siempre fue de carácter irascible e impredecible, y que a él también se le debe la matanza de todos los hombres y chicos de la comunidad de la costa.  Pero Simon no da el brazo a torcer y prepara un golpe para derrocar al tirano, tiro que le sale por la culata al descubrir la traición de Dwight, que parece jugar a lo seguro y apoyar al más fuerte en esta contienda. Como ya dijimos, un sobreviviente que hace lo necesario para seguir con vida.

Tras el fiasco de la sublevación y ese combate cuerpo a cuerpo tan testosterónico, Simon encuentra su final (obvio) y la armonía parece volver al Santuario. Negan tiene un nuevo plan para acabar con Hilltop y los sobrevivientes, pero también con el otro traidor entre sus filas, un Dwight que es puesto en evidencia con el regreso de Laura tras el ataque en Alexandria, ¿se acuerdan?, y cuyo destino se torna bastante incierto.  

Ahora sabemos que Gregory volvió a Hilltop con planes falsos y una emboscada a la vuelta de la esquina. Dependerá de Rick, Maggie y el resto hacer caso, o no, de esta estrategia y prepararse para ese enfrentamiento final que nos vienen anticipando (y vendiendo) desde el comienzo de la temporada).

Faltaba una carta, y Michonne se encarga de que las palabras de Carl lleguen a los oídos de Negan pensando, tal vez, que estas surjan efecto y haya posibilidad para esa tregua tan ansiada. Error. El líder de los Saviors no es un tipo que acepte disculpas o pueda borrar el pasado. Sabe que no puede someter a Rick y al resto, y la única opción que le queda es el exterminio de las comunidades. Negan no logra (ni quiere) vislumbrar ese cambio futuro, sólo desea demostrar que la tiene más larga y que todo esto, desde su primer encuentro, fue culpa del Sheriff y su actitud combativa que puso en riesgo la vida de sus seres queridos, incluyendo la de su propio hijo.

Y acá es donde nos damos cuenta que toda esta temporada fue en vano. No importa lo que pase en ese último capítulo, el enfrentamiento siempre fue inevitable, la muerte de Carl en vano, y todo lo que ocurrió en el medio, un relleno absurdo para una de las peores entregas televisivas de todos los tiempos. Imposible arreglar en una hora, lo que no pudieron encausar en quince; una lástima, porque aquella lejana premisa de la serie apocalíptica con zombies siempre nos pareció interesante.