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Analisis | Ese bastardo púrpura

ANÁLISIS: Jessica Jones S02E11: AKA Three Lives and Counting (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

Volvió Kilgrave, en forma de alucinaciones.

“Cuando todo falle, traigan de vuelta al villano de la primera temporada”. Nos imaginamos a los realizadores tirando esta frase en alguna reunión de preproducción, y así asimilamos mejor esta decisión narrativa. No, Kilgrave (David Tennant) no regresó de entre los muertos, pero sí para atormentar (un poco más) la psique de Jessica que, tras el asesinato en defensa propia de Dale, debe sumar un cadáver más a su currículum, y muchísima más culpa.

Kilgrave representa todo este peso que Jones carga sobre sus hombres, ahora potenciado por las acciones criminales de mamá Alisa. Lo que quiere a toda costa es despegarse de ese mote de asesina, más allá de que tampoco esté preparada para abrazar a su heroína interna.

Al instante de la muerte del guardia, Kilgrave se vuelve a meter en su cabecita guiando, de alguna manera, sus acciones más atroces. Claro, es su parte más oscura y no puede evitarla en estos momentos, al mismo tiempo que simula suicidios y limpia todos sus rastros. Mientras Jessica se tortura mentalmente, los demás parecen beneficiase con el asesinato. Dale no le caía bien ni a sus compañeros, y ahora mamá tiene una nueva oficial de custodia, más buena que Lassie con bozal, que la trata como un ser humano y permite ciertas deferencias.

Pero hay un problema, Karl Malus está desaparecido, y por más que la detective promete encontrarlo y ayudarlo a escapar a Montevideo, Alisa no puede evitar sentirse un tantito inquieta. Todas las pistas apuntan a Trish, aunque Jessica no quiera creerlo. Por suerte está el Purple Man que va acomodando sus ideas más ilusorias y que la deja caer por ese camino sinuoso de la sospecha. La traición de sus amigos se hace evidente y pone manos a la obra para encontrarlos.

Entre las voces de su cabeza y las acciones de Trish, a Jess no le quedan muchas dudas. Igual, sigue batallando entre la realidad y el cariño que le tiene a su hermanastra, y va a llegar hasta las últimas consecuencias para evitar que cometa una locura. Como nos imaginábamos, la locura en cuestión es someterse a los experimentos de Malus, los mismos que les dieron sus poderes a las Jones. A Walker no le importa morir en el intento, ni a Karl volver a jugar al científico loco sumando más manchas negras a su prontuario.

Nada de esto iba a salir bien, y aunque Trish agoniza, Jessica puede enfrentar sus propios demonios y evitar esa salida fácil, demostrando (y demostrándose) que no es una asesina a sangre fría -como Kilgrave o como su madre-. Esa convicción es la que la termina liberando de la carga, al menos por el momento, aunque no pueda impedir seguir apartando a la poca gente que se preocupa por ella y forma parte de su pequeño entorno.

Claro que el doctor tiene sus propias ideas y decide llevarlas a cabo, destruyendo todo lo creó, incluyéndose a sí mismo. Una decisión bastante azarosa e impulsiva, si tenemos en cuenta que segundos antes estaba jugando a ser dios y disfrutando, mientras le daba vida a un nuevo “monstruo”.

Sí, Jessica podría haberle mentido a su mamá sobre la suerte y el paradero de Karl, pero oh, la señora tiene acceso a todas esas noticias que la pueden perturbar. Así se entera, como si más, no sólo de la muerte de su esposo, sino de que la responsable parece ser su eterna enemiga. ¿Adivinen si va a mantener la calma? Por supuesto que no, y sale de la prisión en estampida, destruyendo todo a su paso como era de esperarse, incluyo a la simpática carcelera Marilyn. Una vez más, volvemos donde empezamos, con una Alisa fugitiva queriendo cobrar venganza y acabar con los cabos sueltos, incapaz de controlar a su monstruito interno.  

Tennant siempre suma, y acá ayuda a recorrer los pasadizos más oscuros de la mente de Jessica. Nos encanta esta tortuosa relación psíquica que es parte esencial de la concepción del personaje, pero necesitamos que ese pasito que da más allá se sostenga, y abrace definitivamente su condición de heroína dentro de este universo. Pare de sufrir y empiece a comportarse como tal, muestre algún súper poder en vez de romper los vidrios con un simple matafuegos (¿?).