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Analisis | Haz lo correcto

ANÁLISIS: Jessica Jones S02E09: AKA Shark in the Bathtub, Monster in the Bed (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

Tags: Netflix
Esto no termina de despegar, y ya estamos en la recta final.

Ahora que se develó el gran misterio de la temporada, ahora que Jess y Alisa se reencontraron… ¿Qué más tiene para ofrecer “Jessica Jones” y mantenernos enganchados? Obviamente, poco y nada, como ya pasó durante la primera entrega donde, más allá del conflicto principal con Kilgrave, la historia se quedaba bastante corta. ¿Por qué les cuesta tanto encontrar una trama interesante que pueda sostenerse a lo largo de trece episodios? Estamos recién en el noveno, “AKA Shark in the Bathtub, Monster in the Bed”, y parece que las opciones empiezan a agotarse.

Pryce Cheng resultó ser el responsable del atentado, y a pesar de que Jones no le cae nada bien, los disparos no iban dirigidos hacia ella, sino hacia su madre, el “monstruo” que despedazó a su compañero. Jessica sabe que no quiere seguir sus pasos, pero debe encontrar la manera de que Cheng permanezca callado, y de que mamá no decida acabar con este cabo suelto que podría enviarla a la cárcel.   

¿La solución? Pryce anestesiado en la bañera y Alisa encadenada en el cuarto, mientras ella no pega un ojo y trata de encontrar una solución “pacífica” que deje a todos, más o menos contentos, o al menos respirando.  

La directora Rosemary Rodriguez nos vuelve a entregar unos cuantos momentos “madre e hija” donde no podemos dejar de encontrar similitudes entre estas dos mujeres que, a primera vista, parecen tan diferentes, o al menos lo intentan. Jessica sabe que no puede perdonarla tan fácilmente por haberla abandonado todos estos años, pero de alguna manera entiende sus miedos y sus motivaciones en un intento por demostrar un poco de empatía. Por su lado, Alisa trata de aligerar esa culpa que Jess viene cargando desde el accidente, podemos decir que de una manera muy poco ortodoxa, si tenemos en cuenta que le achaca todo el problema a su padre y a su horrenda manera de manejar en la ruta, ¿en serio?

Lo que molesta un poquito de estas escenas de sinceramiento es la falta de cariño (y reconocimiento) de Alisa hacia su hijo, como si nunca hubiese existido. Entendemos que ya dejó el dolor de esa pérdida de lado, pero podría mencionarlo, aunque sea la pasar, como alguien que sigue en sus pensamientos. Estas pequeñas fallas narrativas (¿o lo obvian a propósito?) abundan a lo largo de todo el relato; así también como la total omisión de Malcolm en este preciso momento, cuando sabemos que tiende a entrar sin permiso en el departamento y despertar a Jessica como si nada. ¿Justo hoy se tomó el día libre? Vamos muchachas, media pila con esos guiones.

Con su ayudante fuera del mapa, y Thrish saliendo por la puerta con ganas de no querer volver a hablarle (ahora sí se dio cuenta que estaba consumiendo algo), Jessica puede dedicarse a sus problemas más inmediatos: las pesadillas de mamá que ponen a flor de piel su mal temperamento, y el tipo inconsciente en la bañera. Claro que en la vida de Jones hay otros obstáculos, y en medio de todo este lío termina ayudando a su casero a recuperar a su hijo, antes que la madre biológica lo saque del país para evitar perder la custodia. Sin muchas opciones a la vista, madre e hija deciden hacer equipo por esta causa justa, y a costa de ser descubiertas por la policía, logran reunir a Oscar con el pequeño Vido.  

Ya entendimos que Trish quiere abandonar ese mote de conductora radial superflua y dejar una huella en el mundo. Hacer una diferencia con sus historias, al igual que su ex, demostrando que es mucho más que una cara bonita. Lo choto es que quiera todo esto, en parte, influenciada por las drogas de Simpson, y que encima lo consiga (ya veremos si se le da el nuevo trabajito) por su “síndrome de abstinencia”. El nivel de calentura que maneja se volvió realmente insoportable, sobre todo para un personaje que, durante la primera temporada, venía mucho mejor encaminado para tomar el manto de Hellcat.. ¿Qué va a pasar ahora que tiene que enfrentarse a la vida sin su potenciador favorito? Esperemos que ese sea el momento donde las amigas vuelvan a apoyarse y dejen todas estas mentiras y boludeces de lado.  

Como Jeri Hogarth consigue todo lo que quiere, ahora sólo nos queda esperar si los “poderes” de Shane surten efecto en su enfermedad y en su persona. Es el momento más vulnerable para esta abogada poderosa acostumbrada a manipular a todos y a todo, y cuya salida alternativa parece ser una muerte segura. No vamos a dedicarle mucho de nuestro tiempo a este arco, de lo más flojito de la temporada, al menos, hasta que ocurra algo verdaderamente significativo.

Volvemos a Jessica, su mamá, y un Cheng que no va a dar el brazo a torcer hasta que se haga justicia. Jones sabe que nunca va a poder cambiar (¿ni controlar?) la naturaleza violenta de Alisa, pero al final logra conectar con ella para que haga lo correcto sin dejar más cadáveres por el camino. Jess vuelve a perder a su madre, pero al menos están todos con vida. Y si bien, a la señora le cuesta moderarse, la influencia y la presencia de su hija podrían ser la verdadera clave para esa recuperación que Malus nunca pudo concretar. ¿Les parece?