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Editoriales | ¿De izquierda a derecha?

Sobre el sentido de lectura japonés

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Por: Johanna Garabello

Tags: MangaJAPON
Nuestra experta en cultura japonesa nos ilumina discutiendo las sutilezas de la percepción asiática.

Primero lo primero. Definimos manga como ¿qué? ¿Una historieta editada y publicada en Japón? ¿Una historieta que se ‘vé’ de una forma en particular? ¿Que tiene un tratamiento de fondos en específico? ¿Que tiene un sistema de escritura en específico? ¿Que tiene una distribución de viñetas en específico? ¿Algo que está pensado para leer en 20 minutos?

Hokusai Katsushika, acuñó el término manga combinando los kanji correspondientes a informal (漫 man) y dibujo (画 ga). Se traduce, literalmente, como «dibujos caprichosos» o «garabatos». Los japoneses llaman también al manga «imágenes insignificantes», pues compran al año más de mil millones de volúmenes en blanco y negro, impresos en papel barato. Al profesional que escribe o dibuja mangas se le conoce como mangaka. Algunos autores producen asimismo sus mangas en vídeo.

Ahora, nosotros como occidentales definimos al manga como algo distinto, no vemos una obra de Muñoz y Sampayo y decimos que es un Seinen (manga orientado a un público adulto de entre 30 y 50 años). Por que de alguna forma, aunque ellos lo entiendan como lo mismo, no sólo se ve distinto sino que se lee distinto.

Alrededor de los 70 las reglas de lectura y diseño de viñetas en el manga no estaban tan definidas, al igual que ocurría en los cómics occidentales. Los 60 y 70 fueron una época gloriosa de experimentación de la forma y la estructura narrativa. Pero en Japón contaban con algo que en occidente no, el sistema de tipografía vertical. En japonés, las oraciones están armadas un poco como si las dijera Yoda:  Objeto + Partícula + Sujeto + Verbo. Y se ordenan según corresponda, de arriba hacia abajo. Entonces la página tiene los globos armados para poder meter los caracteres verticalmente. La página está pensada para leerse así, porque desde la primera infancia es como estructuran su forma de ver y leer. Por eso podemos ver más seguido, incluso en el inicio, viñetas verticales dominando la página. Sus ojos recorren la página de arriba a abajo y luego a la izquierda, de forma totalmente intuitiva, así como nosotros leemos de izquierda a derecha sin pensarlo. 

Por eso no vemos la regla de la cruz (+) entre viñetas, esa página de cuadrícula perfecta, para un japonés es confusa y necesita flechas como cuando leemos una historieta de Lalia. 


''Acá vemos una doble página de ''Jungle Emperor'' de Osamu Tezuka, de los años 50, y otra de ''Beyond the Storm'' de Macoto Takahashi de 1958. Noten como ambos tienen la +. El segundo utiliza flechas para guiar al lector sobre la página.''

Según Rachel Thorn, una profesora de manga de la Universidad Seika en Kyoto, hubo un momento en el que los editores le pidieron a sus artistas que evitasen éstas situaciones. Lo que llevó a instaurar la regla de la T. Como ésta:


''Éste era el estándar en su momento, caía en la regla Americana: Cuando en duda, moverse horizontalmente. Después vemos unas páginas de 10 años después, ''Tomorrow's Joe'' de Tetsuya y ''In the Sunroom'' de Keiko Takemiya. No hay más + entre viñetas. ''

En criollo: Si dos viñetas tienen la misma altura, se lee horizontalmente. Si tienen la misma anchura, se lee verticalmente. 

He aquí dos ejemplos distintos de cómo funciona la lectura en forma de T. Las viñetas están ordenadas, así que para comprender el orden mirá la siguiente página:

“Aunque es difícil de explicar, casi todos los japoneses menores de 60 años conocen esta regla y la procesan instantáneamente. Pese a ello, no son para nada conscientes de que están siguiendo esta norma”, dice la profesora.

Como cualquier estandarización, esto tiene sus ventajas y sus desventajas. Por un lado, esto facilita la difusión y el interés de los lectores por un medio con el que se sienten más cómodos, ya que la lectura es más mecánica y placentera. Thorn, de hecho, vincula esta norma con el boom del manga a finales de los 80 y principio de los 90’s. Por el otro, constriñe la libertad creativa de los dibujantes, que no pueden experimentar tanto con la viñeta como los artistas occidentales. También ésto aumenta la distancia cultural con los lectores, porque ya les resulta difícil cambiar el sentido de lectura, acostumbrarse a un orden invisible de las viñetas es peor. 

Pero en un estudio de Visual Language Lab, de La Universidad de San Diego, los investigadores Neil Cohn y Hannah Campbell encontraron que los lectores en realidad, no leemos de forma tan lineal o en forma de “Z” sino que los lectores, le escapan a el orden tradicional dependiendo de como se presentan las viñetas: 

Como vemos, los lectores no siempre corren a buscar la respuesta de la viñeta de izquierda a la derecha, a veces van directo para abajo, porque la estructura de página les direcciona el ojo de esa manera. Porque el tamaño importa, lamento informarles y porque además, nuestra forma de leer secuencias no es igual a la que tenemos para leer texto, aunque intuitivamente queramos ir para el mismo lado.

En otro estudio también vemos que no solo el manga cambio a lo largo de los años, sino que también el cómic de superhéroes norteamericano empezó a adoptar una sistematización en el diseño, limitando la libertad creativa en la misma. El trabajo en conjunto de diseñadores gráficos con artistas de cómic es cada vez más común. La página es una unidad de medida visual, que tiene que interpretarse como un entero, y no solo como un conjunto de viñetas sueltas. 

La forma en la que ordenamos la página, la elección del número de página, todo forma parte de cómo queremos contar nuestra historia. No es lo mismo dejar el clifhanger en página par o impar. No es al azar la elección de una splash page. Tampoco decidir el orden en el que vamos a querer que se lea la página. Es importante tener en cuenta éstas herramientas narrativas y este conjunto de reglas, casi tácitas en el medio, no sólo para narrar de la forma más amena al lector, sino también para romperlas.

En definitiva, la forma en la que leemos las historietas, aunque tu amigo el anti-manga quiera hacerte creer, en realidad es más universal de lo que pensamos. Nuestro ojo no sigue la regla del sentido de lectura, sino que se guía según como estén ordenadas las viñetas. 

Esto fue escuelita de historieta 1.0 para la consola web de Malditos Nerds, mi nombre es Johanna y espero que les haya gustado. Bueno, chau.