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Editoriales | Into The Brain

Craneotomía Nintendera: una Introducción al Cerebro de la Bestia

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Por: Mariano Rizza

Toda historia de amor tiene un origen y queremos compartirla.

Nintendo es un pilar fundamental en mi formación como jugador. Formación que en un punto pasó de un hobby a un objeto de interés un poco más académico y finalmente, una profesión. Para mi generación - por más que no se limite a la misma - Nintendo fue la puerta de entrada al maravilloso mundo del entretenimiento electrónico y por más que para mi haya sido en una versión pirata coreana de una famicom, como para otros fue una Electrolab o para los más afortunados una NES original, siempre fue claro que el origen de todo esto era en la compañía nipona.

Mi fascinación con Nintendo va más allá de sus juegos y consolas. A medida que comencé a interiorizarme en la historia de la empresa, descubrí un imperio que comenzó un par de siglos atrás, un drama familiar digno de novela de las tres de la tarde incluyendo traiciones y Yakuzas (posta) y una filosofía de trabajo que, por más que no siempre llevó a buen puerto, se alineaba mucho a mis propios valores a la hora de crear, trabajar y trascender. Fue así como, hace ya dos años, dediqué una tarde de sábado entera a bombardear a dos amigos para que comenzaramos un podcast acerca de la Gran N.

La idea era ir no mucho más allá de las noticias de la semana y luego un relato a modo de anécdota histórica, con gustito a cuento con moraleja. La historia la escriben los que ganan y el fracaso de Wii U pareció borrar de la memoria de todos que la industria que hoy se transformó en un monstruo más grande de lo que jamás hubiéramos imaginado, surgió en algún punto intentando imitar cada paso de Nintendo. Desde ya, el mote de fundamentalistas no tardó en ser adoptado, pero siempre con los pies sobre la tierra. Nuestro amor por la compañía no altera nuestro juicio. Sabemos que a veces la casa de Mario comete errores inentendibles y también queríamos ser la primera línea de crítica ante los mismos.

El nombre no hubo ni que pensarlo. Por más sotas que se nos caigan, mucho del material de Nintendo que recibiamos en los noventa venía de España, donde para promocionar el lanzamiento de la SNES, describieron su nuevo procesador como “El Cerebro de la Bestia”. Puede que sea la cadencia de la frase, la tonada gallega o puro asentamiento nostálgico, pero esa frase cargaba con todo el impacto que queríamos que el producto genere: una sobrecarga neuronal con data nintendera.

Siendo una producción completamente independiente - por no decir un capricho personal bancado por Malditos Nerds - la formación sufrió varios cambios e inclusive, de tanto en tanto, aún resulta complicado juntarse a grabar. Pese a las adversidades, el formato se fue definiendo orgánicamente, encontrando cada uno su sección a través de lo que más admiraban de Nintendo. En mi caso es su filosofía de trabajo y lo que distintos individuos muy particulares aportaron a la compañía y al gaming en general. En el caso de Juan y su “Cartuchera” - nombre que surge de su costumbre de guardar los cartuchos de Family en una -, la idea es recordar y hasta descubrir títulos emblemáticos que se adelantaron años luz a su época y que definieron géneros, por más que ahora esten olvidados. La tercera parte de la Trifuerza del Fundamentalismo Nintendero es Ulises, quien suele encargarse de bucear en los rincones más recónditos de la web para, a través de “Ulinvestiga”, ponerse en contacto con modders, líderes de comunidades y hasta periodistas de todas partes del mundo, quienes comparten con nosotros su amor por Nintendo, contando como fue el impacto del gigante del gaming en sus propios países.

Desde ya, entre sección y sección, el delirio y la dislexia nos superan, haciendo futurología, discutiendo a cara de perro nuestras opiniones y, de vez en cuando, haciendo alguna review. Pero desde ya un producto es bueno cuando habla por sí mismo, por lo que a continuación les recomiendo cinco episodios fundamentales para introducirse a lo más profundo del Cerebro de la Bestia:

Un episodio que no deja afuera a nadie y tiene un gran valor anecdótico para cualquiera que conozca o no a la compañía, es la crónica del irreproducible rodaje de la peli de Super Mario Bros. Gracias a la investigación de Sergio “Lanchita” González - ahora dedicado exclusivamente a las tareas de edición, sin las cuales el programa no saldría - no van a poder creer que esta película siquiera se filmara.

Para comprender un poco la historia de la compañía y cuándo específicamente comenzó su éxito, no hay mejor manera que ir a los orígenes y homenajear a la persona que generó el primer millón con un producto que no podría estar más lejos de los videojuegos. Esta es la historia de Gunpei Yokoi.

Si les digo que Nintendo inventó Minecraft nadie me va a creer. Sin embargo, si escuchan este episodio no sólo van a conocer un título del que jamás escucharon antes - o al menos yo no lo había hecho - y que sufrió la maldición de salir en el momento erróneo, en la consola equivocada.

Odiamos dejar semana sin episodio, por lo que si no podemos grabar, compensamos con un streaming. En su momento transmitimos la demo de Arms y luego las primeras horas del Super Mario Odyssey el día de su lanzamiento. En este caso, al hablar de los más icónicos hacks de Mario, la mejor manera de ilustrarlo era jugándolos y el resultado está a la vista.

Finalmente, no pueden dejar de escuchar el último capítulo donde el periodista chileno Nicolás Copano, nos puso al tanto de la huella nintendera en el país vecino y entre conexiones con el proceso militar hasta un programa de aire conducido por Fulgore de Killer Instinct, no paramos de sorprendernos con su catarata de datos.

Nintendo tiene mucha historia por detrás y mucho camino por delante. No es la mejor compañía en la industria, pero definitivamente es un referente y todo lo que pasa tanto dentro como alrededor de la misma, es parte de la historia de los videojuegos. Quizá no todos sientan el mismo aprecio que este humilde fan, pero si aceptan mi invitación a interiorizarse en el laberíntico recorrido a través de su historia, quizá terminen descubriendo que siempre habrá una pequeña gorra roja y un frondoso bigote cerca de su corazón.