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Editoriales | Luz, cámara... ¡JAM!

JAMMIN': Movie Game Jam 2018

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Por: Maximiliano Baldo

Conocemos los (usualmente pésimos) juegos del Séptimo Arte... y después están estas joyitas indie

El mundo del cine ha sabido llevarnos por incontables aventuras y experiencias, desde divertidas comedias hasta dramas reflexivos. Se puede decir que los videojuegos han conseguido cubrir, hoy en día, el mismo rango de emociones que las producciones del Séptimo Arte, con la diferencia marcada de que estas experiencias pueden ser afectadas por la interacción directa del espectador. ¿No sería genial, entonces, que Cine y Juegos trabajen en conjunto?

Por supuesto, ya hemos pasado por muchas instancias así. Desde los primeros años del Gaming hemos podido apreciar los esfuerzos de varios estudios de desarrollo para intentar llevar la experiencia del cine a nuestra consola de juegos… con resultados no siempre del todo buenos. De hecho, es fácil apostar que más de la mitad de los videojuegos basados en películas no han pasado de ser meros “cash grabs” que poco y nada nos recordaban a lo visto en la pantalla grande. Aun hoy en día nos vemos atosigados por títulos que, pese a que han mejorado notablemente en el apartado audiovisual, las mecánicas de juego implementadas por sus desarrolladores rompen buena parte de la magia del cine.

Quizá por eso surge la Movie Game Jam, una propuesta del usuario Xavier Ekkel, un ávido moderador de subreddits dedicados a Game Jams y juegos experimentales, cuyo historial incluye otras Game Jams pasadas y futuras en fase de planeamiento.

¿Qué pasa cuando le damos a la fanaticada la posibilidad de trasladar sus recuerdos del cine a sus propios juegos? Esa es la propuesta de la Movie Game Jam: tomar una escena de una película y representarla en forma de videojuego. El propio Ekkel sugiere que las películas de terror y de acción serán las más fáciles de trasladar al mundo del gaming, pero invita al desarrollador a ser creativo, original. El resultado fue que, en un plazo máximo de diez días, 115 juegos fueron presentados.

Está claro que no todos los juegos recibidos contarán con un gran nivel de producción, pero tampoco lo necesitan. Una vez más, el espíritu de estas Game Jams es dejar volar la imaginación y brindar a los potenciales jugadores experiencias entretenidas, creativas, originales. A continuación destacaremos algunas de las creaciones más interesantes, pero invito a todos a revisar la lista completa de juegos presentados, porque hay muchas cosas muy interesantes para descubrir y experimentar.

 

Temple Escape

Una de las escenas de películas más apropiadas para llevar al mundo de los videojuegos es, sin duda, el escape del templo, de Indiana Jones. El concepto fue utilizado de distintas formas en un puñado de los juegos suministrados, destacándose Temple Escape como uno de los más pulidos. A pesar de esto, su estructura es bastante genérica en el sentido de tratarse de un simple juego de plataformas con mecánicas funcionales. Eso, y la presencia de la infame roca rodante en la secuencia final. De hecho, la roca se ganó su propio juego, Boulder Marcielo, en el que vemos la acción desde su perspectiva, intentando aplastar al intruso. Una genialidad.

 

Swordfish

En la película Swordfish vemos a nuestro intrépido protagonista, un hacker, desarrollar un virus que servirá a los planes de su empleador. Olvidemos todo el resto del film y enfoquémonos específicamente en la escena de la creación del virus, que es exactamente lo que este juego explota. Desde nuestro equipo de múltiples pantallas hemos de atravesar las distintas etapas de programación y activación del temible virus. Bueno, lo que en realidad hacemos es superar algunos minijuegos; pero la ambientación y creatividad de los mismos pueden sacarnos una sonrisa… hasta que la frustración de ciertos niveles pueda más que nosotros; y ocurre que no son minijuegos difíciles, pero el hecho de dividir la acción en múltiples pantallas rompe toda nuestra perspectiva. Aun así, el juego es bastante original y vale la pena probarlo.

 

Here comes the Bride

Kill Bill fue otra de las películas más apreciadas en este Game Jam. Más exactamente, la escena de la lucha con los Crazy 88 en la Casa de las Hojas Azules. Esta escena se ganó un par de adeptos entre los desarrolladores que presentaron juegos para la Game Jam, pero hay que destacar la simpática propuesta de Here comes the Bride, una recreación de la lucha mediante las limitadas capacidades de la Pico-8. En este sencillo juego la Novia, protagonista de la película, debe eliminar a los Crazy 88 a espadazo limpio. Un concepto simple para una ejecución (jaja) más simple todavía, pero no por ello menos entretenida.

 

Evil Hand

Bien es sabido que Evil Dead es una de las series de películas más queridas por el público, así que no era difícil imaginar que alguien aportaría algún jueguito basado en ella. Lo que no nos esperábamos era que, en el juego en cuestión, nosotros controlaríamos a la mano cercenada de Ash.

Sí, en esta re-imaginación de la escena controlamos a la mano endemoniada del protagonista, que insiste en regresar con su dueño para darle un afectivo apretón a su cuello. El juego en sí es relativamente corto, pero su sistema de control levemente tosco y algunas frustraciones en la forma en que nuestra mano sale volando al menor ataque pueden llegar a frustrarnos; lo que no impide admirar el trabajo realizado y darnos muchas ganas de volver a ver la película.

 

Ed in the Shed

¡Ojo, spoilers de Shaun of the Dead! ¡Pasá al próximo juego si no viste la película! ¿Ya está? Okay, te cuento, entonces…

Ed in the Shed es uno de los títulos mejor desarrollados de la Game Jam, amén de su concepto simplísimo y gráficos hermosos en pixelart. El juego toma lugar luego de los eventos de la película de Simon Pegg y Nick Frost, y muestra al pobre Shaun intentando pasar tanto tiempo como sea posible con su novia, Elizabeth, y con su mejor amigo, el ahora-zombie Ed. La idea, entonces, es ir del sillón al cobertizo y vice-vera para mantener a ambos personajes contentos.

Pero hay más. Elizabeth quiere té y Ed tiene hambre, así que también debemos poner la tetera a calentar y sacar la carne del freezer para descongelar. Cuando el té está listo se lo podemos dar a Elizabeth, mientras que la carne descongelada es para nuestro amigo no-muerto. Es un ida y vuelta constante para mantener a todos conformes hasta que lleguen las 14:00. Quizá un poco monótono y repetitivo, pero… ¿no era ese el chiste al final de la película? Una gran interpretación, en ese caso.

 

Sword Break

Qué Hermosa película, Kubo and the Two Strings; y qué pena que no recibió las glorias que merecía… pero al menos se ligó uno de los juegos más hermosos de esta Game Jam. Se trata de la escena de lucha contra el imponente esqueleto gigante, y para representar el combate se optó por un sistema rítmico.

La idea es hacer sonar las cuerdas de nuestro instrumento en cierto orden para causar un efecto en particular. Tenemos una melodía para Bloquear, otra para Atacar, y una final para Volar, pues no se trata únicamente de utilizar música para detener al enemigo, sino de seguir la idea de la película y encontrar la Espada Irrompible entre las que pueblan el enorme cráneo del esqueleto.

Debido a su estilo de juego, las primeras partidas serán muy difíciles; pero una vez que le tomamos la mano a los diferentes combos musicales podremos avanzar mucho más rápido. Y además, es un juego tan hermoso como la película a la que representa, y se merece toda nuestra atención.

 

Mimi's Delivery Dash

Culminemos este breve resumen de la Movie Game Jam con el que fue votado como el juego mejor desarrollado entre los enviados. Mimi’s Delivery Dash es un genial homenaje al Kiki’s Delivery Service de Studio Ghibli. Más precisamente, una representación de la escena en la que Kiki vuela en su escoba para hacer entregas.

La idea de este juego es, entonces, volar por el mapa y encontrar a la persona que desea hace un envío, recibir el objeto a entregar y apresurarnos al encuentro del recipiente. Cuanto más rápido hacemos la entrega, más puntos de bonificación obtendremos. Para ello contamos con un botón que nos permite volar a gran velocidad, pero a ese ritmo cualquier choque implica quedar aturdidos por un par de vitales segundos, así que volar con habilidad se vuelve primordial.

Más allá de su jugabilidad repetitiva, este juego se destaca por su trabajadísimo apartado técnico y visual, mostrando gráficos hermosos y un sistema de juego competente. Una belleza.

 

Hemos de cerrar este jarro de mermelada Gamer, al menos hasta que el hambre por jugar propuestas breves y originales vuelva a picarnos. La creatividad de estos desarrolladores se hace evidente en cada una de sus propuestas, y son estas sesiones de Game Jam en las que toda esa magia se traduce en bits y bytes de diversión, innovación, ingenio y talento. Será hasta la próxima, entonces, cuando un nuevo sabor de Game Jam nos deleite con su abundante contenido. ¡Hasta entonces!