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Gratarolama | Gratis y de buena digestión

GRATAROLANDIA: Hachas, Bombas y Pogo

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Por: Maximiliano Baldo

Sobrevivimos a los juegos de San Valentín. ¡Es hora de volver a las bizarreadas! ¡A jugar!

Muchas cosas interesantes están ocurriendo en el mundo de los juegos Indie, y quizá hable de algo en particular la semana próxima. Bastará con decir que destacar sólo seis juegos para la columna de hoy fue más difícil de lo que esperaba; y no precisamente por falta de material. Una vez más, los pequeños desarrolladores demuestran que pueden soñar en grande, y ya sea con breves historias narrativas o adictivos juegos de reglas simples y compleja ejecución, la diversión está a un par de clicks de distancia. Conozcamos, entonces, a los elegidos de esta edición. ¡A jugar!

 

BombTag

El pasado 13 de Febrero aparecía en Steam una nueva opción gratuita cuyo concepto es bien conocido por todos. BombTag es, lisa y llanamente, Bomberman Multijugador. Hasta ocho participantes se enfrentan en arenas de combate, solos o en equipo, y la misión es hacer estallar a la competencia con nuestras bombas sin que ellos nos hagan explotar a nosotros. Comenzando con apenas una bomba de bajo poder podremos incrementar la velocidad de nuestro personaje, la cantidad de bombas y el poder explosivo de las mismas mediante power-ups que pueden aparecer al reventar cajas de madera. La novedad en este juego es un movimiento de barrida que hace volar a nuestros explosivos en la dirección del golpe, aunque también sirve para ponernos a resguardo.

Actualmente el juego funciona perfecto, pero su contenido es mas bien mínimo. Se espera que el desarrollador añada material al título en el futuro cercano; quizá nuevos mapas o power-ups. Mientras tanto, lo que se nos ofrece en la actualidad bien vale juntar a un par de amigos para una escaramuza a bombazo limpio.

 

A Raven Monologue

Creo que lo menos que pueda decir de A Raven Monologue, mejor. Es una experiencia narrativa que dura menos de diez minutos; pero serán diez minutos que difícilmente vayamos a olvidar. Haciendo gala de un estilo de arte bellísimo y acompañado de una melodía melancólica como pocas, esta pequeña historia sin una palabra de diálogo (excepto en la letra de las canciones de fondo) es sorprendentemente emotiva.

El gran problema de estas experiencias breves es que lo poco que se puede decir es lo poco que no hay que espoilear. Recomiendo muchísimo experimentar esta breve historia. Suban el volumen y denle a A Raven Monologue una merecida oportunidad.

 

Axeplode: Axtreme Edition

Luego de una experiencia emocional necesitamos un poco de gameplay descerebrado para equilibrar, y aquí llega Axeplode: Extreme Edition para cubrir el cupo. La historia es tan simple como que esos malvados goblins quieren llevarse a nuestros cerditos, así que la única solución es proteger a los porcinos a hachazo limpio.

No hay ninguna ciencia detrás de este juego; es simplemente una divertida forma de pasar el tiempo lanzándole hachazos a todo lo que se mueva. A veces podremos valernos de mejoras y power-ups, ya sean los que nos llegan mediante cerditos voladores o los que podemos adquirir en algunas pantallas de compra que surgen de vez en cuando. Y si todo eso falla, al cargar nuestra barra de poder podremos liberar una fuerza descomunal que nos hará atacar a toda velocidad.

Axeplode no inventa la rueda ni se preocupa por eso; simplemente nos dice “Allá vienen goblins. Acá tenemos hachas. Ya sabés qué hacer” y nos deja disfrutar de su gameplay casual. ¿Qué más necesitamos?

 

Pogo Postman

Hace poco Bennett Foddy nos hacía reflexionar sobre la vida en su hermoso Getting Over It; un juego que hizo enojar a mucha gente que no lo pudo superar y que nos dio una buena cantidad de videos divertidos en YouTube. Parece que esto no fue suficiente para Paul Law, un interesante desarrollador que vio el trabajo de Foddy y pensó “a esto le hace falta un pogo”, y así creó Pogo Postman… O al menos esa es mi versión de la historia y me atengo a ella.

La idea es, básicamente, escalar una montaña para entregar una carta, y el medio de transporte que utiliza nuestro cartero es un bastón saltarín—o “Pogo”—que resulta un pelín difícil de controlar… Y eso que solamente tiene tres comandos: inclinarnos a la derecha, inclinarnos a la izquierda y cargar el resorte. Soltar el resorte en el momento justo es lo que hará que salgamos propulsados en la dirección de rebote, y con esa única mecánica debemos valernos de la física para superar obstáculos y continuar nuestro ascenso.

Otro detalle de interés es que, si jugamos el juego online, podemos escribir nuestra propia carta para que alguien la entregue; y también podemos ver las cartas de otros jugadores. Sin embargo, y debido a la naturaleza de Internet, debo advertir que muchas de estas cartas contienen vocabulario no apto para toda la familia. Es lo que hay… y lo que hay es un lindo juego con un alto desafío y una aún mayor probabilidad de que terminemos rompiendo algo. Guarda.

 

Fast Food

Trabajar en un local de comida rápida no es ninguna gloria, pero al menos nos da un sueldo y tenemos compañeros que nos ayudan en nuestra labor. Ah, nuestro compañero faltó al trabajo y ahora estamos solos para atender a los clientes. Buéh, vamos a estresarnos un poquito, ¿okay? Esa es la premisa de Fast Food, un juego que se reduce a seguir la orden que aparece en las bandejas de los clientes, antes de que dicha bandeja desaparezca por la derecha.

Al principio puede costar entender cómo preparar los pedidos. Simplemente debemos tomar los ingredientes y colocarlos en la bandeja correcta, uno a la vez; pero debemos hacerlo en orden, de abajo hacia arriba. Por ejemplo, una hamburguesa con queso consta de pan, hamburguesa, queso y otro pan. Colocar el ingrediente incorrecto en la bandeja hace que el pedido estalle (literalmente), forzándonos a comenzar otra vez y, se los aseguro, luego del primer error hay pocas probabilidades de completar la ordena  tiempo.

El juego puede volverse caótico bien rápido, pero también es un interesante ejercicio de organización y velocidad. Probablemente perderemos las primeras dos o tres partidas de forma rápida, pero la experiencia pronto nos hará movernos por la cocina con inusitada celeridad. Quizá mi única verdadera queja con este juego es que nuestro protagonista es el bloque de tofu del modo de juego especial del primer Resident Evil… Ah, ¿es un humano? Bueno, es que a algunos desarrolladores se les da por lo abstracto, ¿viste? En fin, ¿qué vas a ordenar?

 

You ARE Digestion

Ya que pasamos por la casa de comidas rápidas, ¿qué tal una clase de digestión? Bueno, con algunas libertades. You ARE Digestion es la bizarreada de la semana: un “simulador de digestión” en el que nosotros somos los responsables de hacer funcional el sistema digestivo de un demente que se está comiendo todo lo que encuentra a su paso. Para ello debemos acceder a tres puntos del sistema digestivo: el esófago, donde debemos eliminar los objetos no-comestibles haciendo click en ellos; el estómago, donde tendremos que digerir los alimentos para convertirlos en proteínas; y los intestinos, donde convertiremos esas proteínas en… ¿galletitas? Ya les dije que era una bizarreada, ¿no?

Este es otro ejercicio de organización y velocidad. Tendremos que visitar los tres puntos del sistema digestivo al mismo tiempo, eliminando basura en el esófago, almacenando alimento en el estómago y convirtiendo las proteínas en el intestino; cuidándonos de no mezclar venenos producidos por digerir la basura que no llegamos a eliminar del esófago. Es repetitivo, pero también sorprendentemente adictivo. Ah, y nos va a dar muchísima hambre. Por suerte podemos darnos esta panzada de juegos gratuitos… y a esperar los de la próxima semana. ¡Hasta entonces!