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Analisis | El futuro llegó, hace rato

ANÁLISIS: Altered Carbon S01E01: Out of the Past (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

Netflix le apuesta a un futuro lejano donde se puede perpetuar la vida cambiando de cuerpo.

Netflix no para de estrenar series, y una de sus apuestas más importantes para este 2018 es “Altered Carbon”, un thriller a puro sci-fi basado en la novela homónima de Richard K. Morgan, que rescata todo el espíritu cyberpunk y el futuro distópico de “Blade Runner” (1982), al menos en un primer vistazo.

“Out of the Past”, dirigido por Miguel Sapochnik -de los mejores realizadores que nos dio “Game of Thrones” en sus últimas temporadas-, arranca a pura violencia en un futuro lejano donde la gente no muere, sino que tiene la posibilidad de transferir su conciencia a otra “funda” siempre, claro, dependiendo de su nivel adquisitivo. Lo único que debe salvaguardar es la “pila” donde quedan almacenados todos sus recuerdos y experiencias, que luego son insertados en un nuevo cuerpo.

Takeshi Kovacs (Will Yun Lee) es un “enviado”, un terrorista/mercenario/oficial de fuerzas especiales súper entrenado que, tras ser asesinado, pasa 250 años en hibernación hasta que lo despiertan y lo transfieren a una nueva funda, convenientemente adaptada para sus habilidades de combate (Joel Kinnaman). A Kovacs todavía le quedan siglos por delante para cumplir su condena, pero ahora le pertenece a Laurens Bancroft (James Purefoy), un multimillonario aristócrata de más de 300 años de edad que necesita de sus servicios para averiguar las circunstancias de su “muerte”, un aparente suicidio que lo dejó sin los recuerdos de sus últimas 48 horas de vida.

Kovacs puede acceder al indulto por sus crímenes y a la libertad en un mundo muy diferente al que dejó atrás si acepta trabajar para Bancroft, pero los recuerdos de su vida anterior son muy dolorosos y en principio rechaza la oferta, prefiriendo volver al sueño o a la muerte definitiva. Pero hay gente que está interesada en su persona. Por un lado, la oficial Kristin Ortega (Martha Higareda), obsesionada con este “enviado”; y por el otro, ciertas fuerzas que pretenden evitar que Kovacs siga investigando.

En su primer día en Bay City (lo que vendría a ser alguna parte de la bahía de California), Kovacs es como un pez fuera del agua, tratando de adaptarse a este nuevo mundo, en apariencia, repleto de vicios y excesos a los que no es para nada ajeno. Este primer episodio hace demasiado hincapié en este punto, perdiendo un tiempo (y un ritmo) valioso en esta noche de juerga del protagonista, plagada de drogas y placeres carnales, porque a pesar de los siglos de “evolución” y los autos voladores, no pueden faltar prostitutas y tetas.

Visualmente, no podemos escapar de la influencia del clásico de Ridley Scott, ya sea consciente o inconsciente, o de ciertos aspectos de “Matrix”, o en su defecto, cualquier película que transformó a Los Ángeles en una ciudad atestada y decadente. Igual, “Out of the Past” ofrece una premisa prometedora, y aunque este primer episodio se concentra mucho más en la historia detectivesca, nos resulta más interesante conocer el pasado de Kovacs, el de Quellcrist Falconer (Renée Elise Goldsberry) –su mentora y ¿amante?-, y el de su nueva funda; más que el presente de los ricachones que viven literalmente por encima de la sociedad y pueden perpetuarse en el tiempo eternamente.  

En esta primera entrega, “Altered Carbon” se concentra en la acción, el espectáculo visual y en raspar apenas la superficie de las personalidades de los personajes principales. No hay mucho debate moral sobre los límites de la ciencia y el alcance de estos procedimientos -aunque sí hay opositores (mal vistos por el resto de la población)-, ni profundidad sobre sus temas, ese punto a favor que le estaría faltando para diferenciarse de cualquier otro drama futurista.  

“Altered Carbon” promete mucho, pero se guarda demasiado y, en vez de impactarnos con su intrincada historia, se banaliza un poco vendiéndonos espejitos de colores. Esto no quita que nos invite a seguir sumergiéndonos en el presente de Kovacs que, aceptando trabajar para Bancroft, seguramente, se volverá a cruzar con su pasado más “revolucionario”.  Los efectos especiales y la acción están bien, pero cuando se trata de ciencia ficción y una superproducción de este calibre, siempre esperamos un poco más desde lo argumental, y esa es la prueba (y el obstáculo) que tiene que superar la adaptación de Morgan.