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Juegos 2017: El peor juego del año

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Por: Florencia Orsetti

Tags: juegos 2017
No pierdas tu tiempo jugándolos, nosotros te contamos por qué son terribles

En esta lista tenemos algún que otro juego de gran presupuesto que falló "por H o por B", pero los que abundan realmente son producciones japonesas que parecen haber sido desarrolladas generaciones atrás. Los lanzamientos incompletos, llenos de bugs, no faltan, al igual que los regresos de clásicos que nadie nunca quiso. Lo peor de 2017 está acá, no gastes tiempo ni dinero en ellos. 

(Los ganadores de cada categoría fueron elegidos por votación de la redacción de Malditos Nerds y obviamente refleja nuestro criterio personal. No son veredictos ni mandamientos escritos en tablas de piedra, solamente la opinión de un equipo de profesionales que se dedican a esto hace años. Si no estás de acuerdo con nuestras listas nos encantaría leer las tuyas en los comentarios.)

 

Ghost Recon: Wildlands (PC, PS4, XONE – Ubisoft): El pastiche de mecánicas de todos los títulos de Ubisoft a veces se antoja divertido, como cualquier multijugador de mundo abierto de manual, pero, en definitiva, es más de lo mismo. Quien mucho abarca, poco aprieta, dice el dicho, y Wildlands, a pesar de que quiere tener todo (buenos tiroteos, buen sistema de coberturas, eventos emergentes a lo Far Cry y conducción de vehículos), todo lo que tiene ya lo vimos. Punto aparte es el apartado narrativo, que además de tener personajes sosos y estúpidos, tiene un guion muy ignorante en la temática que abarca.

1-2 Switch (Switch – Nintendo): Los party games son el platillo obligado de toda cita con Nintendo. No hay consola se sobremesa que no haya tenido uno y no es de extrañar que así sea porque muchos de ellos funcionan como demo técnicas de las características novedosas de cada consola. Así pasó con Wii Sports y WarioWare, pero 1-2 Switch falla en ser demasiado concepto y muy poco juego. Tendrían que haberlo incluido gratuitamente en cada edición de la consola, solo así perdonaríamos este set de minijuegos más malos que los de Wii Music.

Bubsy: The Woolies Strike Back (PC, PS4 – Black Forest Games): ¡Qué generoso es el mundo que permite que Bubsy regrese! El imitador de Sonic volvió 21 años después cuando nadie lo invitó a la fiesta a hacer lo que siempre supo hacer: copiarse de los grandes del género para resultar en un ensayo genérico, aburrido y sin carisma. Bubsy parece un juego viejo en todo el mal sentido del concepto. Vivimos en tiempos en los que la nostalgia funciona, pero Bubsy la pifia cuando nos hace regresar a tiempos pasados que no fueron memorables para nadie.

Double Dragon IV (PC, PS4, Switch – Arc System Works): Double Dragon es una saga de beat ‘em ups muy querida, pero no es de las que mejor envejeció. En tiempos en los que rendimos un culto excesivo a la nostalgia, hay mejores alternativas modernas en el género que mantienen la estética de los juegos de arcade de inicios de los 90, pero que ofrecen un gameplay más dinámico, acorde a los tiempos que corren. Double Dragon IV es la segunda entrega con un reskin.

Vroom in the Night Sky (Switch, Polsoft)

La Nintendo Switch carga con la insólita reputación de ser la consola donde se puede jugar al mejor y al peor juego de 2017. Vroom in the Night Sky es básicamente un juego de carreras contrarreloj en el que tomamos el rol de una bruja que elige pasear por el cielo con una moto en lugar de hacerlo con su escoba mágica, a la que carga en la mano para demostrarnos que no la usa porque no quiere. Nuestra misión es recoger polvo estelar, al menos en la teoría, porque en la práctica el desafío está en entender los terribles controles de manejo y la abominable traducción del japonés, que confunde más las cosas. Vroom in the Night Sky podría haber pasado desapercibido en otro tiempo, como “un juego más” dentro del viejo catálogo de la PlayStation 2, por ejemplo, lleno de juegos nipones que se producían con dos mangos. El problema es que la Nintendo Switch todavía no tiene tantos fichines como para que estas porquerías pasen desapercibidas.

ADEMÁS: Rugby 18 no es uno de los juegos de deportes que pegue fuerte por este lado del mundo y tal vez por eso no nos enteramos que el juego recibió malas críticas en todas las plataformas, especialmente en Steam, donde lo sepultaron. Get Even tenía una premisa interesante que proponía una narrativa divergente. Sin embargo, terminó siendo un ejercicio lineal de tiroteos mal implementados y suspenso que no despega nunca. Super Bomberman R se queda cortísimo con los modos para un jugador y aunque cumple en los modos multi, técnicamente se siente incompleto. Le faltó un golpe de horno. Tal vez en Japón funcionen muy bien los juegos genéricos con chicas de adorno como Drive Girls, pero en occidente nadie en su sano juicio podría pasarla bien con un juego en el que un grupo de chicas transformer se convierte en autos de carrera. Friday the 13th no solo nos mintió con la promesa de un modo para un jugador que nunca llegó, también está rotísimo y no importa cuántos parches le apliquen, sigue siendo terrible.