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Ránking | No alcanzó los objetivos

Cine 2017: la peor película del año

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Por: Jessica Blady

Tags: Cine 2017
And the losers are...

2017 fue el año que demostró que no todas las franquicias se pueden convertir en exitosos universos extendidos. Que las remakes, secuelas y adaptaciones no siempre funcionan, y que lo más importante sigue siendo el contenido. No fue el mejor año para la taquilla estadounidense, en parte, porque la audiencia empezó a elegir mejor lo que consume en materia cinematográfica; y demostró que no se conforma con argumentos repetidos, ni con chistes y sustos fáciles. La mediocridad no tuvo tanta cabida durante una temporada plagada de grandes estrenos, películas chiquitas o blockbusters “inteligentes” que hicieron la diferencia a la hora de las elecciones del público cinéfilo.    

(Los ganadores de cada categoría fueron elegidos por votación de la redacción de Malditos Nerds y obviamente refleja nuestro criterio personal. No son veredictos ni mandamientos escritos en tablas de piedra, solamente la opinión de un equipo de profesionales que se dedican a esto hace años. Si no estás de acuerdo con nuestras listas nos encantaría leer las tuyas en los comentarios.)

La Momia: lo vaticinamos casi desde el comienzo y, según parece, todos los pronósticos se van a cumplir cuando Universal Pictures decida enterrar a esta franquicia conocida como Dark Universe, ese nuevo universo expandido repleto de monstruos clásicos que pensaba inaugurar de la mano de La Momia. Lo cierto es que la película protagonizada por Tom Cruise no colmó las expectativas del estudio en la taquilla norteamericana, y apenas se pudo salvar del bochorno económico gracias al estatus de superestrella del actor que hizo su magia y rompió récords en países como China y Corea. De lo que no se salvó es de los pulgares para debajo de la crítica y el público que no compró esta nueva versión carente de aventura y terror, pero plagada de incoherencias y pifies. Ni Sofia Boutella logró zafar de este mamarracho cinematográfico.

Baywatch: Guardianes de la Bahía: por un lado, el público se renueva y, por el otro, Dwayne Johnson no deja de embolsarse cuanta franquicia se le cruza por el camino. ‘The Rock’ se puso a la cabeza de la adaptación cinematográfica de la televisiva “Baywatch”, esta vez dejando de lado el drama playero, y concentrándose en la súper acción y la comedia más subidita de tono, con menos éxito que su spin-off del Rey Escorpión. Sí, el público se renueva, pero está demostrando que no es boludo. La película hizo agua por todos lados (no pun intended): la crítica la mató, los espectadores le dieron la espalda y Johnson –el actor mejor pago del momento- ni pudo justificar su salario. Al parecer, los chistes escatológicos y de mal gusto (bah, malos a secas) ya no tienen cabida en el cine del siglo XXI.   

 

La Llamada 3: no todas las películas de terror de 2017 podían ser tan geniales. El año nos dejó maravillas para el recuerdo y bodrios innecesarios como este, una historia que se olvida de la mitología original y se empecina por tratar de estúpido al espectador. Volvió Samara y su VHS maldito (bueh, en realidad se modernizó cuando se dio cuenta que ya nadie tenía videocaseteras para mirarlo), esta vez sin el elenco original y con nuevo director, el español F. Javier Gutiérrez. La historia, ambientada 13 años después de los acontecimientos que ya conocemos, intenta expandir el relato y demostrar que dentro de la cinta hay otra película que nadie había visto antes… o no habían vivido lo suficiente para contarlo. Ni vamos a gastar caracteres en explicar de qué la va, pero no podemos dejar de lado el hecho de que Vincent D'Onofrio se haya prestado para este adefesio del séptimo arte.

CHIPs: Patrulla Motorizada: la clásica serie de TV llegó a la pantalla grande dirigida, escrita y protagonizada por Dax Shepard. El esposo de Kristen Bell es Jon Baker, una de las mitades de este dúo de policías motorizados que deben hacer equipo, a pesar de sus muchas diferencias, para frenar a una banda de oficiales corruptos que está en la mira del FBI tras el robo a un camión blindado. Michael Peña se pone en la piel de Frank “Ponch” Poncherello (el icónico personaje interpretado por Erik Estrada) para esta versión modernosa con sobredosis de acción descerebrada, algunos cameos y humoradas zarpadas, o eso es lo que nos quieren hacer creer bajo un mar de “chistes” sobre culos, tetas y penes. La película ni llegó a recuperar la inversión de apenas 25 millones, y se entiende: el público ya no se come cualquier sapo, ni remake de medio pelo.

Emoji: La Película: la producción animada de Sony Pictures es el ejemplo perfecto de todo lo que está mal con ciertos aspectos de la industria hollywoodense. En un año repleto de grandes películas, esta aventura se sufre el doble (o triple) porque confunde con sus mensajes e insiste más con el product placement que con el desarrollo de su argumento y sus personajes. Vagancia es la palabra clave para definir esta historia centrada en Gene (T.J. Miller, ouch), un emoji que nació con la capacidad de adoptar múltiples gestos, en vez del “meh” que le corresponde, y sólo quiere ser “normal”. A diferencia de la franquicia de LEGO, que excede ampliamente el chivo y aporta imaginación al género, acá se cae en todos los lugares comunes y ni siquiera logra el objetivo más simple: entretener y divertir a los más chicos. *Agregar emoji de popo.

 

ADEMÁS: se nos rompió un poquito el corazón con Alien: Covenant, ya que esperábamos una secuela llena de terror, sci-fi y xenomorfos evolucionados; pero el amigo Ridley Scott se puso predecible y se olvidó de aquellos comienzos cargados de tensión y buenos sustos. La franquicia de los robots extraterrestres nunca fue de lo mejor, pero con Transformers: El Último Caballero Michael Bay raspó el fondo del tarro y, encima, nos entregó un bodrio de más de dos horas y media que hizo llorar hasta Bumblebee. Adam Sandler y Netflix insisten en su sociedad, que puede dar mucho rédito económico, pero poca satisfacción cinematográfica; el último ejemplo de esto es Sandy Wexler, de la que no podemos sumar ningún comentario positivo. Mucho menos de El Muñeco de Nieve, el thriller que tenía todo para ganar (un gran director, elenco y la siempre perturbadora atmósfera escandinava), y terminó siendo de lo peorcito de esta temporada. Al igual que la remake de Línea Mortal, una historia vacía y sin alma que no aporta absolutamente nada al género de suspenso, y desluce la versión original. Lo sentimos Ellen.