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Cine 2017: La decepción del año

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Por: Jessica Blady

Tags: Cine 2017
No podían ser todas buenas noticias.

Las esperamos con entusiasmo e intriga, algunas por décadas, sólo para que nos rompan el corazón cinéfilo en pedacitos. Queremos que nos gusten, que sean nuestras películas favoritas del año, pero se quedan por el camino. No son las peores, pero distan de estar entre lo mejorcito. Son meras decepciones y duelen más porque queríamos quererlas. Adaptaciones fallidas, regresos poco triunfales y aliens que deberían ir pensando en jubilarse.

(Los ganadores de cada categoría fueron elegidos por votación de la redacción de Malditos Nerds y obviamente refleja nuestro criterio personal. No son veredictos ni mandamientos escritos en tablas de piedra, solamente la opinión de un equipo de profesionales que se dedican a esto hace años. Si no estás de acuerdo con nuestras listas nos encantaría leer las tuyas en los comentarios.)

Ghost in the Shell: las adaptaciones live action son un estigma de nuestros tiempos y un punto de conflicto cuando se trata de obras de otras latitudes que pasan por el filtro indiscriminado de Hollywood. Así le fue al celebrado manga cyberpunk creado por Masamune Shirow. Rupert Sanders –responsable de “Blancanieves y el Cazador” (Snow White and the Huntsman, 2012)- se dirige a Scarlett Johansson en el papel protagónico: una cyborg militar que lidera las operaciones encubiertas de la Sección Policial de Seguridad Pública 9, o simplemente “Sección 9”, especializada en crímenes tecnológicos. La chica tiene como misión detener a uno de los hackers más peligrosos y, para no quedar tan mal con el “blancamiento” del elenco, el realizador se rodea de un grupo bastante variopinto de actores encabezado por Pilou Asbæk, Michael Pitt, Michael Wincott, Juliette Binoche, Chin Han, Rila Fukushima y el gran Takeshi Kitano, entre otros. Debemos admitir que los efectos son impresionantes, pero nada cierra en esta historia que, encima, la pifia fulero a la hora de justificar el whitewashing de Scarlett.  

El Rey Arturo: La Leyenda de la Espada: Guy Ritchie está meado por varios elefantes. “El Agente de C.I.P.O.L.” (The Man from U.NC.L.E., 2015) no logró el éxito esperado a pesar de las críticas encontradas y el buen equilibrio de la historia; y su nueva “franquicia” definitivamente no va a llegar a ninguna parte con tantos pulgares para abajo y números en rojo. El director hizo lo posible para impregnarle su estilo visual tan particular a esta aventura medieval protagonizada por Charlie Hunnam. El ex “Sons of Anarchy” se convierte en el mítico héroe del título en esta apuesta bastante “jugada”, repleta de acción, un gran elenco (Jude Law, Aidan Gillen, Annabelle Wallis y Katie McGrath), pero poco contenido más allá del entretenimiento. WB invirtió unos 175 millones en la producción de esta ¿primera entrega? que pensaba dar el puntapié inicial a un nuevo universo cinematográfico. El tiempo dirá si Arturito da para más, o si se va buscando otro laburo.

T2: Trainspotting: nadie lo pidió, pero Renton (Ewan McGregor) y compañía volvieron después de veinte años para demostrarnos que, en el fondo, nada, NADA cambia. Tras todo este tiempo (y el agua que pasó bajo el puente), mucho se trastocó entre estos amigos, aunque mucho permanece intacto. Mark regresa a Escocia, al único hogar que conoció, y allí lo esperan Spud (Ewen Bremner), Sick Boy (Jonny Lee Miller) y Begbie (Robert Carlyle), aunque no precisamente con los brazos abiertos tras el fiasco del botín. También lo esperan la autodestrucción, el odio, la venganza, el miedo, el amor y una amistad que tratará de enmendar tras dos décadas de ausencia. Danny Boyle intentó repetir el suceso de la primera entrega, una historia que marcó una época (y a una generación), a pesar de sus muchas controversias; pero lo único que logra es caer en la repetición de una fórmula que funcionaba bien a mediados de la posmodernidad de la década del noventa, pero ya no tanto en el año 2017.

Death Note: después de varias idas y vueltas, la gente de Netflix se animó a la adaptación yanqui del éxitoso manga de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata. Adam Wingard, un experto en el cine de terror (aunque nos cueste perdonarle la secuela de Blair Witch) fue el encargado de ponerse tras las cámaras de esta historia protagonizada por Nat Wolff, Margaret Qualley, Keith Stanfield, Paul Nakauchi, Shea Whigham y Willem Dafoe; y claro, también de defender un mamarracho que no tiene ni pies ni cabeza. Light Turner tiene en su poder una libreta con poderes sobrenaturales (Death Note) que le permite asesinar a cualquier persona cuyo nombre se escriba en sus páginas. Él decide utilizarla para hacer el bien y matar a los criminales más peligrosos, pero un enigmático detective tratará de ponerle fin a su raid asesino. Ni nos queremos acordar que Light grita como Ned Flanders.

Alien: Covenant: nunca vamos a entender muy bien que pretendía Ridley Scott con “Prometeo” (Prometheus, 2012), pero el director siguió insistiendo con los xenomorfos y así le fue con su última aventura espacial centrada en la tripulación de la Covenant, una nave colonia confinada en un remoto planeta de la galaxia. ¿Se acuerdan todas esas secuelas que tenía en mente para conectar con “El Octavo Pasajero”? Bueno, parece que ya no van a ver la luz, suponemos en parte, debido a la mala performance de esta película en la taquilla mundial. Admitimos que tiene buenos momentos terroríficos y rescata la atmósfera del original, pero no podemos perdonar una historia tan predecible y un grupo de personajes demasiado tontos como para salir a explorar el espacio. Daniels (Katherine Waterston) no es Ripley. Devuélvannos a nuestra heroína que sí sabe cómo lidiar con estos bichos, y mucho más con los androides mala onda.  

 

ADEMÁS: siempre se esperan grandes cosas de Gore Verbinski, pero La Cura Siniestra se queda demasiado en lo estético (una belleza) y descuida un relato aburridísimo que no logra encausarse, incluso después de las primeras dos horas. Disney rompió todos los récords taquilleros con la adaptación live action de La Bella y la Bestia, una historia que no se arriesga para nada, y sólo se despega de la película animada para sumar canciones y momentos sin mucho sentido. Emma Watson también es la protagonista de El Círculo, una adaptación que prometía mucho, pero a pesar de sus temas y su gran elenco (Tom Hanks, John Boyega) no aportó nada a un año cargado de grandes historias. Lo mismo le ocurrió a la última película dirigida por George Clooney, Suburbicon intenta ser demasiado crítica y política jugando con el sueño americano de los años cincuenta, aunque su violencia desmedida opaca los mensajes. Fue una de cal y una de arena para las adaptaciones de Stephen King en la pantalla grande, La Torre Oscura podría haber sido mucho peor, pero nos duelen su mediocridad y sus baches.