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Analisis | El terror de sobrevivir

ANÁLISIS: Darkwood

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Por: Maximiliano Baldo

Tags: Darkwood
Juegos de terror hay muchos, pero pocos consiguen un nivel de suspenso tan intenso

De un tiempo a esta parte el género de Terror en la industria de los videojuegos ha visto una notable insistencia en una serie de elementos que, a la larga, terminan por saturar el catálogo con propuestas similares, muchas veces de aspectos forzados. Una categoría predominante es la perspectiva en Primera Persona que, se admite, puede llegar a ser sumamente efectiva para lograr una mejor inmersión en las terroríficas situaciones a las que nos enfrenta; pero que, sin embargo, este potencial se ha ido desaprovechando en pos de acudir a los infames “jumpscares”.

Se ha perdido la sutileza en los juegos de Terror. Ya es moneda corriente que en cada momento de sospechosa calma surja de la nada algo para gritarnos en la cara. Se ha llegado al punto en que muchos títulos del género se limitan a obligar al jugador a dar un paseo por experiencias tan lineales que hasta se vuelven predecibles, tanto en su ejecución como en sus historias, las cuales la mayor parte del tiempo se sienten encajadas a empujones, apenas una excusa para el “Terror” que supone envolvernos.

¿Qué pasa, entonces, cuando un grupo de desarrolladores Polacos decide ponerse las pilas y crear una experiencia de Terror con tiempo, paciencia y determinación? Darkwood, eso es lo que pasa.

Allá por el 2013 aparecía el primer video de gameplay del proyecto que luego tuvo una campaña en Indiegogo, donde juntó la modesta suma de 57.000 dólares (de los $40.000 originalmente esperados). Con este reducido presupuesto el equipo de Acid Wizards se puso a trabajar en su juego, lanzándolo en formato Early Access en 2014. Desde aquellos días hasta su lanzamiento oficial en Junio de este año, aquellos que experimentaron lo que Darkwood tenía para ofrecer rápidamente comprendieron que estaban ante algo especial; y la versión final del juego fue todo lo que se esperaba del equipo… y quizá un poquito más.

Tamaña introducción intenta darle forma a un pensamiento; y es que, cuando le ponés empeño a tu producto, el producto en cuestión suele dar frutos jugosos. El resultado de todo esto es uno de los juegos de Terror más sorprendentes del año, que se gana sus laureles gracias a una combinación de ideas y mecánicas de las que cualquier otro desarrollador hubiera hecho un desastre, pero que aquí se conglomeran en una de las experiencias más tensas que haya tenido el disgusto de jugar… Pero fue un disgusto por todos los motivos correctos.

Darkwood es un juego de Terror de vista cenital con elementos de Supervivencia y Fabricación de Ítems. Esa combinación de palabras ya es suficiente para hacer que muchos lancen un quejido de “otro más…” y hagan la vista a un lado, pero esperen, que no todo es lo que parece. Ya el Prólogo, destinado a servir de tutorial para las diversas mecánicas del juego, es suficiente para dejarnos bien al borde del asiento, pues desde esta primera instancia queda evidenciado el tono que mantendrá el título durante toda su duración: un suspenso que nos atrapa y no nos suelta jamás, ahogándonos en una sensación de vulnerabilidad que muy pocos juegos logran.

Parte de esa sensación reside en su intrigante historia e impecable presentación. Una extraña plaga está afectando a la civilización, así como una súbita regeneración de crecimiento en los bosques, cuyos árboles han crecido de forma desmedida, cerrando toda un área de un bloque Ruso y afectando a todos los que allí moran, de una forma u otra. El objetivo principal parece ser encontrar el modo de huir de semejante sitio, pero en el camino nos toparemos con diversos personajes cuyos diseños y personalidades resultan tan aborrecibles como mórbidamente cautivantes.

La descripción del diseño de personajes se aplica al resto del juego. Una vez superado el Prólogo somos lanzados al mapa principal, y a partir de allí el verdadero objetivo es sobrevivir para ver la luz de otro día. Para ello hemos de aventurarnos a ir más allá de las paredes protectoras de nuestro refugio a fin de hallar materiales para construir ítems curativos, armas, trampas y otros objetos de considerable interés. La topografía del lugar queda plasmada en nuestro mapa, donde iremos anotando los puntos de interés con los que nos topemos en nuestros viajes. Esto es de suma importancia ya que no existe ni mini-mapa ni brújula para guiarnos: debemos navegar por instinto y por referencias, y el hecho de no contar con ningún tipo de ayuda automática suma a la creciente sensación de vulnerabilidad que nos acomete.

Sólo podemos ver en un cono de luz frente a nuestro protagonista; rango que puede ser obstruido por paredes, árboles y otros obstáculos. Impedir una visión completa a 360º no es un concepto nunca antes visto, pero Darkwood lo implementa de forma impecable, sumando una distorsión en lo que vemos desde lejos, forzándonos a acercarnos para tener una visión más clara de lo que nos rodea. También contamos con un par de movimientos clave para la supervivencia, en especial la habilidad de “saltar” sobre algunos obstáculos menores (vallados, por ejemplo) y arrastrar muebles de aquí para allá. Esto último es de gran importancia para descubrir botín oculto bajo algún sillón, detrás de algún armario y, muy especialmente, para intentar construir una barricada en la pared destruida de nuestro escondite, porque la noche se acerca y no es amiga de nadie… mucho menos de nosotros.

Ahh, la noche… Otra vez, no es inusual ver juegos en el que el efecto de las horas nocturnas causa un súbito aumento en la dificultad. Vamos, que ya Minecraft nos hacía temer la caída del sol, y especialmente desde entonces muchos juegos hacen uso de dicha mecánica para sus propósitos. Una vez más, Darkwood lo logra de forma especial. Las noches en este lugar son una de las muestras más impactantes de lo que una excelente ambientación puede lograr. Primero y principal, si no llegamos a nuestro refugio antes de que se oculte el sol, ya pueden darse por muertos… pero incluso si llegamos sanos y salvos, los terrores de la noche apenas están comenzando.

Nuestro refugio es nuestra fortaleza. Podemos reforzar puertas y ventanas para mayor seguridad, colocar trampas en puntos estratégicos, reparar portales y desplazar el mobiliario para mayor resistencia, pero ni con todo eso nos sentiremos jamás totalmente a salvo. Podemos usar un generador externo para suministrar de luz eléctrica al hogar, pero esto puede llamar la atención de merodeadores indeseables. Las noches en Darkwood no son tan largas como sus días, pero para nosotros se volverán eternas mientras, arma en mano, deseamos con todas nuestras fuerzas que el combustible del generador no se agote. Más aún, toda clase de eventos toman lugar en las horas nocturnas. Será en estas instancias en las que uno de los más meritorios logros del juego se potencia de manera descomunal: el grandioso apartado de audio.

Darkwood nos ofrece un gran despliegue de sonido. El silencio del bosque es constantemente roto por ramas que crujen a nuestro paso y algún que otro pajarito que pasa volando, pero también hay ruidos a los que hay que prestar más atención, como el gruñir de un perro salvaje en las cercanías. Durante la noche, el despliegue de audio es genuinamente terrorífico: gruñidos al otro lado de las paredes, golpes en nuestras puertas y ventanas, gritos distantes de criaturas horribles y, el peor de todos, el grave y nefasto arrastrar de un mueble siendo empujado, indicando que el enemigo ha encontrado la forma de entrar. Es hora de defendernos.

El sistema de combate es ligeramente inusual, más que nada en la combinación de comandos. Podemos empuñar toda clase de armas, desde simples ramas hasta armas de fuego. Todas utilizan el mismo esquema de ataque: mantener el botón derecho del mouse para apuntar/cargar fuerza, botón izquierdo para disparar/asestar golpe. Si bien podemos dar un golpe rápido; menos efectivo y que consume más energía; encajar un ataque hecho y derecho consigue hacer trastabillar a la mayoría de los enemigos pero requiere de calculemos el momento preciso para lanzar nuestro ataque, lo que suma a la necesidad de mantener la calma incluso en los momentos más aciagos. Un par de movimientos adicionales pasan a sumarse a nuestras habilidades, permitiéndonos dar un salto de esquive que puede salvarnos la vida de usarlo en el momento indicado. Dominar la estrategia de combate es vital para nuestra supervivencia en Darkwood.

Si todo sale bien veremos el amanecer de un nuevo día, y con él la necesidad de salir a explorar una vez más, ya sea para recolectar más materiales o para intentar acercarnos cada vez más al objetivo de hallar la forma de salir del bosque. Pero eso no será fácil, en lo absoluto. El mundo de Darkwood es más grande de lo que esperamos, al punto de que existen otras casas que podemos usar como refugio… pero cada una de ellas posee una estructura radicalmente diferente; lo que dificulta la estrategia para superar las noches; y además sufren eventos nocturnos especiales y únicos; lo que nos mantiene siempre en alerta y suspenso.

Pero debemos continuar, y para aquellos que osan tomar el riesgo siempre suele haber recompensas; ya sea en nuevos materiales para construir mejores armas, o en más ingredientes para cocinar en nuestro horno hasta obtener una nueva dosis de “medicina” que nos da el derecho a mayor nivel de salud y un par de habilidades especiales adicionales… siempre que también aceptemos algunas desventajas de yapa; pero así es la idiosincrasia de riesgo y recompensa de uno de los más interesantes juegos de terror del año.

Porque Darkwood sí es un juego de Terror. Terror con Mayúscula. El terror de vernos acometidos por el indicio de peligro inminente sin saber exactamente ni dónde ni cómo se hará presente. La desesperación de saber que, pese a tener las herramientas y habilidades necesarias, la supervivencia reside en última instancia en la maestría del jugador. El suspenso de encontrarnos acorralados en nuestro escondite, de noche, empuñando nuestra última arma disponible, escuchando las criaturas gruñir al otro lado de una ventana a dos golpes de ceder. Darkwood sabe todo eso; pero también sabe que, aún en el terror más absoluto, debe darle al jugador la esperanza de otro amanecer.

De lo contrario, ¿por qué habríamos de molestarnos en sobrevivir a la noche?


Darkwood es un juego de Terror y Supervivencia con todas las de la ley. Su diseño y mecánicas de juego se complementan para darle al jugador una de las experiencias de suspenso más satisfactorias de los últimos años. Dar nuestros primeros pasos en este mundo oscuro puede ser difícil, pero es una barrera tras la cual se esconde una verdadera joya del género.

LO MEJOR:

  • Excelente ambientación
  • Atrapante como pocos
  • Terror del bueno

LO PEOR:

  • Al principio es muy intimidante
  • Es muy fácil desorientarnos.