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Analisis | Sigue tu camino sin mirar atrás

ANÁLISIS: Vikings S05E01: The Departed (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

Tags: Vikings
La serie que no necesita dragones para derribar todo tipo de muros.

No todo en el universo de las series épicas tiene que ver con “Game of Thrones”. De a poquito, el drama histórico de The History Channel creado por Michael Hirst, se fue ganando su lugar entre el público, a fuerza del mismo despliegue visual que el show de HBO, menos los elementos fantásticos, pero con el plus de la realidad ficcionalizada detrás.

“Vikings” está basada (libremente) en hechos y personajes reales, y en una riquísima cultura poco explorada y explotada por el cine y la TV. Su atractivo principal, a lo largo de las primeras cuatro temporadas, nos llegó de la mano del carismático Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel), pero ahora que el rey ha muerto, hay que ver si los realizadores pueden mantener el interés de la audiencia con las aventuras de sus hijos y herederos, y por supuesto, la nueva reina de Kattegat, Lagertha (Katheryn Winnick).

¿Están abstemios de intrigas, traiciones y batallas épicas hasta el regreso de los muchachos de Westeros? “Vikings” es la mejor opción, aunque no tengan dragones ni white walkers. Lo que acá no faltan son choques culturales, dioses encontrados (los escandinavos y los cristianos), batallas sangrientas y la brutalidad a flor de piel que caracteriza a los legendarios pueblos nórdicos. Respetuosos de su gente y sus deidades, habilidosos navegantes, pero con cero respeto hacia sus enemigos. No hay que olvidar que los vikingos son un pueblo de conquistadores y saqueadores,  “bárbaros” (que en realidad significa extranjeros), por así decirlo.

Con Ragnar a la cabeza empezaron a vislumbrar otro tipo de vida, igual de violenta, pero más conciliadora y con la intención de expandir su territorio (y asentamientos) sobre las costas de Northumbria, Francia y Bretaña. Un camino que se perdió entre las traiciones del rey Ecbert (Linus Roache), pero que alguno de sus hijos busca retomar a base de nuevas conquistas.

Sí, Lagertha sigue sentada en el trono de Kattegat, más allá de los intentos de destronarla por parte del rey Harald Finehair (Peter Franzén), que ansía con convertirse en el primer monarca de Noruega, y su hermano menor, Halfdan the Black (Jasper Pääkkönen), quien decide cortar lazos con su hermano y navegar rumbo al Mediterráneo junto con Bjorn Lothbrok (Alexander Ludwig).

Pero las conquistas deben seguir adelante y con el hijo mayor de Ragnar fuera del mapa, les corresponde a los menores seguir el legado de su padre. Ahora, todo gira en torno a Ivar (Alex Høgh Andersen) que, si bien nunca gozó del respeto de los demás –mucho menos tras matar a su hermano Sigurd-, es el más ambicioso, inteligente y parecido a papá, aunque su temperamento (y discapacidades) le juega en contra.

La idea de Ivar, atacar York y emplazar allí una fortaleza. Un plan secundado por Hvitserk, pero no tanto por Ubbe, que ve su liderazgo de hermano mayor disminuido, sumando más tensión a la relación en medio de la conquista de Inglaterra.

Mientras los vikingos arrasan con York, el obispo Heahmund (Jonathan Rhys Meyers) llega hasta la destruida Wessex donde los hijos de Ragnar vengaron a su padre y dejaron que el rey Ecbert acabara con su propia vida. Aethelwulf (el heredero) y su familia siguen escondidos buscando las razones de sus penurias, pero Heahmund no es de los que se quedan de brazos cruzados implorándole a dios, y sólo piensa en reconstruir el reino y darles pelea a los invasores del Norte.

Así arranca la quinta temporada de “Vikings”, sin muchas vueltas y con varias muertes por el camino. Los tres hijos menores de Ragnar tratando de ponerse de acuerdo para seguir adelante los planes de conquista de papá, mientras que Bjorn decide tomar su propio camino. Al igual que Floki (Gustaf Skarsgård), dispuesto a navegar sin rumbo (o hasta donde los dioses lo guíen) tras las muerte de su amada Helga.

Lo bueno de “Vikings” es que nunca hay tiempo para el drama, al menos no del lado de los nórdicos, personajes más impulsivos y menos reflexivos, que resuelven todo con un hachazo… o en la cama, dependiendo del caso. En contraste están los sajones, que se agarran de su fe para justificarlo todo, lo bueno y lo malo, porque no olvidemos que acá no se trata de héroes o villanos. Todos jugaron su papel en la historia, y hay un motivo por el cual la cultura vikinga desapareció, como poderío, hace casi mil años. Aunque no nos caben dudas que están todos chochos festejando en el Valhalla.

“Vikings” es la serie épica por excelencia, bien filmada, con una gran puesta en escena, batallas sangrientas donde los hombres pelean codo a codo con las mujeres, alguna que otra lección de historia por el camino; y seguro te la estás perdiendo porque resulta difícil memorizar todos esos nombres complicados. ¡Skål!