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Ránking | No todos los héroes usan capa

De Menor a Mayor: 70 pelis de superhéroes de Marvel y DC

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Por: Jessica Blady

Mirá cuantas aventuras que se juntaron a lo largo de estos años.

De la forma más civilizada posible, cada uno de los malditos nerds llegamos a un consenso para armar este ranking que resume lo mejor del cine superheroico desde el estreno de “Superman” allá por 1978.

Sí, hay ausentes con aviso porque somos medio jodidos y sólo contemplamos los productos de Marvel y DC, igual hay mucha tela (y bodrios) para cortar, y unas cuantas joyitas que pasaron a formar parte de la cultura pop, tan rápidamente con los personajes protagonistas.

Sean prudentes con su indignación, y hágannos saber que tan de acuerdo o desacuerdo están al respecto. Son bienvenidas sus propias elecciones, siempre de forma cortes y ordenada (¿?).

Los superhéroes live action son un fenómenos que parece no tener fin por ahora, pero viéndolo en perspectiva, ¡qué olor a huevo que tiene esta lista!

  • 70
    Superman IV: En Busca de la Paz (Superman IV: The Quest for Peace, Sidney J. Furie, 1987)
    Si el pobre Kal-El (Christopher Reeve) ya venía de capa caída después de la tercera entrega de sus aventuras, con esta lo terminaron de embarrar. En su cruzada por la paz, Superman libera al mundo de las armas nucleares y las envía derechito al sol. Lo que no sabe es que entre tanta bomba, el malvado Lex Luthor (Gene Hackman) metió de contrabando un menjunje genético que, cuando todo explota, se convierte en el Hombre Nuclear (Mark Pillow), un rubio musculoso y radioactivo que opera bajo sus órdenes. Esto no quita que nuestro héroe lleve a cabo un montón de proezas, pero los créditos finales son tan bienvenidos como el alivio después de la resaca. La taquilla norteamericana no llegó a recuperar sus escuetos 17 millones de presupuesto y puso fin a la exitosa franquicia que tan bien había disparado Richard Donner.
  • 69
    Gatúbela (Catwoman, Pitof, 2004)
    La tímida y sensible Patience Phillips (Halle Berry) descubre una horrenda conspiración por parte de la compañía cosmética para la cual trabaja. Lamentablemente, perece al tratar de escapar, pero es devuelta a la vida misteriosamente gracias a un gatito Mau, que suelen ser mensajeros de la diosa egipcia Bastet. A partir de ahí empieza a desarrollar un montón de características felinas y un gusto espantoso por la ropa de cuero y, armada con sus nuevos poderes sale por los tejados a portarse mal y a cazar criminales con el seudónimo de Catwoman. Llamó Selina Kyle y dijo que esto era una paparrucahada imposible de digerir. Un intento fallido que nada tiene que ver con el famoso personaje de DC, y que mansilla el honor de cualquier heroína superheroica. ¿En qué estabas pensando Halle?
  • 68
    Batman & Robin (Joel Schumacher, 1997)
    En un universo paralelo Batman es George Clooney y combate codo a codo junto a un insoportable Robin interpretado por Chris O'Donnell. Hay un villano friolento que se asemeja a un ex gobernador de California, una nada seductora amante de las flores y un raro exponente de la lucha libre mexicana. El arma predilecta de nuestro héroe son los batipezones que, curiosamente, resultan más llamativos que los de Batichica (Alicia Silverstone), y por si nos quedaba alguna duda de que es un tipo adinerado, acá pela la batitarjeta de crédito. Lamentablemente, esto no ocurre en otra dimensión. Esta fantasía kitsch homo erótica, pergeñada por Joel Schumacher, no es la peor película de superhéroes de la historia (aunque casi), pero se convirtió en la peor pesadilla del encapotado y de WB, que lo pensó dos veces antes de seguir adelante con la franquicia.
  • 67
    Los 4 Fantásticos y Silver Surfer (Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer, Tim Story, 2007)
    Tim Story insiste con una nueva aventura del cuarteto marveliano y el resultado es aún peor que la primera entrega: infantil, repetitiva y carente de toda calidad visual y narrativa, donde el problema principal no parece ser la aniquilación de la humanidad, sino concretar la unión de una feliz parejita de superhéroes. Los efectos siguen siendo chotísimos (mas allá del pobre Silver Surfer al que Doug Jones le pone el cuerpo); Johnny Storm (un cobarde Chris Evans que huyó hacia otro universo comiquero) tan canchero e insoportable como siempre; Victor Von Doom malísimo y poco confiable (¿nunca aprenden?), y Galactus, una masa heterogénea que devora planetas a lo loco. ¿Lo que?
  • 66
    Elektra (Rob Bowman, 2005)
    Tras recuperarse de sus heridas “casi mortales” y no poder sacarse de la cabeza la necesidad de vengar la muerte de sus viejos, la joven guerrera ninja creada por Frank Miller se exilia y se convierte en una asesina a sueldo. El problema es que se encariña con sus dos últimos objetivos y ahora tendrá que defenderlos de un grupo de homicidas sobrenaturales y un demonio que propaga enfermedades. Como si esto no fuera suficiente, con música de Evanescence de fondo, todo así, muy emo. No contenta con molestar en “Daredevil” (2003), Jennifer Garner hace agua con su propia película superheroica; pero no le vamos a achacar toda la culpa, el personaje no la pega en ninguno de los medios que aparece. Sí, te estamos mirando a vos Elodie Yung.
  • 65
    Escuadrón Suicida (Suicide Squad, David Ayer, 2016)
    Amanda Waller (Viola Davis), oficial de una de las agencias gubernamentales más secretas, decide juntar a un grupo de los supervillanos más temidos (y prescindibles) y enviarlos a cumplir una misión casi suicida. Sin nada que perder, este menjunje de violentos marginados tendrá que decidir sí seguir adelante con la tarea, y probablemente morir en el intento, o tratar de librarse de esta disyuntiva a toda costa. David Ayer tuvo la tarea de reunir al grupo más salvaje y caótico de DC para seguir expandiendo este nuevo universo cinematográfico y, a pesar de la acción desenfrenada, el humor y el descontrol, no logró levantar el peso muerto dejado por “Batman Vs Superman”. Ojo, el elenco es lo mejor de la película (a pesar del abuso de Harley), pero el todo es incoherente y desprolijo, y no deja de mostrar los hilos y la mano de un estudio entrometido. Igual, con vos todo bien, Viola.
  • 64
    The Fantastic Four (Oley Sassone, 1994)
    A mediados de la década del noventa, el productor Bernd Eichinger se juntó con el rey del bajo presupuesto, Roger Corman, con la intención de realizar una película sobre el cuarteto superheroico de Marvel. La historia, dirigida por Oley Sassone (más conocido por sus videos musicales), contaba los orígenes de los Cuatro Fantásticos, así también como el de su archienemigo el Doctor Doom, combinando elementos de su primer enfrentamiento con otros más originales, y tomando como base los cómics “The Fantastic Four #1” y “Fantastic Four Annual #2”. El film independiente protagonizado por nadie, nadie y nadie, que costó nada más que un palito verde, nunca llegó a las salas y, al parecer, esa siempre fue la intención de Eichinger (mismo productor de la película de 2005 y su secuela), que sólo buscaba retener los derechos de los personajes.
  • 63
    Los 4 Fantásticos (Fantastic Four, Tim Story, 2005)
    No hay caso, nunca la pegan con la familia de superhéroes marveliana. Este nuevo intento de llevarlos a la pantalla grande no convence a las audiencias ni a la crítica, más que nada por el tratamiento infantil de su historia y los personajes. Durante una investigación llevada a cabo en una estación espacial, Reed Richards (Ioan Gruffudd), Sue Storm (Jessica Alba), Johnny Storm (Chris Evans) y Ben Grimm (Michael Chiklis) son expuestos a una fuerte radiación cósmica que les da superpoderes. Ahora deberán aprender a controlarlos para frenar a su nuevo enemigo el resentido doctor Victor Von Doom (Julian McMahon). Humor, romance y aventura fantástica, una película obviamente familiar que no le acierta ni en los efectos especiales.
  • 62
    Los 4 Fantásticos (Fantastic Four, Josh Trank, 2015)
    Marvel/Fox hace borrón y cuenta nueva, y le da otra oportunidad a esta familia comiquera de la mano del director Josh Trank, quien debutó tras las cámaras con la superheroica (y genial) “Poder Sin Límites” (Chronicle, 2012). Miles Teller (Reed Richards / Mr. Fantastic), Kate Mara (Sue Storm / Mujer Invisible), Michael B. Jordan / Antorcha Humana y Jamie Bell (Ben Grimm / La Mole) son un grupo de jovencitos marginados que, tras ser teletransportados a un peligrosísimo universo paralelo, quedan alterados físicamente. Ahora deben aprender a manejar sus nuevas “habilidades” adquiridas y trabajar en equipo para salvar a la Tierra del villano Victor Domashev (Toby Kebbell). La película ya venía mal parida desde sus comienzos y cuando llegó su estrenó salieron a la luz todos los trapitos sucios tras bambalinas. También las inconsistencias de una historia sin patas ni cabeza, que no le gustó ni a la crítica ni el público, convirtiéndose en uno de los fracasos taquilleros más rotundos de 2015.
  • 61
    Capitán América (Captain America, Albert Pyun, 1990)
    Seguro que ni sabías que existía esta locura de bajísimo presupuesto, que se desvía bastante del personaje de Marvel, pero aún conserva varios elementos característicos de nuestro querido Steven Rogers. Matt Salinger se mete en la piel del patriótico superhéroe que, durante la segunda Guerra Mundial, se somete a varios experimentos que lo transforman en un súper soldado conocido como Capitán América. El muchacho enfila hacia Alemania para sabotear los misiles nazis del malvado Red Skull, pero queda congelado hasta el año 1990 donde, apenas se despierta, descubre que su viejo enemigo cambió de identidad y ahora planea secuestrar al presidente de los estados Unidos.
  • 60
    El Hombre Araña 3 (Spider-Man 3, Sam Raimi, 2007)
    Sam Raimi cae en la maldición de la “trecuela” y, accediendo a los caprichos de los fans y del estudio, hace un menjunje de villanos que desbalancea la trama de lo que debería haber sido un éxito de crítica y público asegurado. “El Hombre Araña 3” rompió récords de taquilla en su primer fin de semana, pero el emo bailarín en el que se convierte Peter Parker (Tobey Maguire) quedará para siempre escrachado en el Panteón de los bodrios cinematográficos superheroicos, poniendo fin a una trilogía llena de altos y bajos, pero con muchísimos méritos. Recuerden, menos siempre es más, y ya que nos queríamos olvidar que acá conviven el nuevo Duende (James Franco), Sandman (Thomas Haden Church), Venom (Topher Grace), Mary Jane Watson y Gwen Stacy (Bryce Dallas Howard). Que no quede nada por romper.
  • 59
    Blade: Trinity (David S. Goyer, 2004)
    Estamos de acuerdo en que todo lo que toca David Goyer se convierte en moco, ¿no? Por suerte (o desgracia, ustedes elijan), el realizador estaba demasiado ocupado poniéndose tras las cámaras y destruyendo la misma franquicia que ayudó a cimentar en 1998, cuando Christopher Nolan solicitó sus servicios para darle forma al guión de “Batman Inicia” (Batman Begins, 2005). La saga vampírica venía muy bien parada hasta esta tercera entrega donde la historia se vuelve demasiado zonza, con Dracula (Dominic Purcell) incluido, sin aportar absolutamente nada al universo sobrenatural y violento del personaje, más allá de unas cuantas escenas de acción bien construidas. Una vez más, no nos olvidemos que Ryan Reynolds forma parte de este elenco, ¿no será yeta comiquera?
  • 58
    Ghost Rider - El Vengador Fantasma (Ghost Rider, Mark Steven Johnson, 2007)
    Peluca Cage se convierte en Johnny Blaze, un motociclista y doble de riesgo que para salvar la vida de su papá enfermo, acepta un trato con Mefistófeles, o sea que le entrega su alma al Diablo. Pero el ser demoniaco no es de confianza y papá Barton muere en durante una peligrosa acrobacia. Así Blaze lo abandona todo: su pueblo, sus amigos y a su novia Roxanne, desapareciendo por varios años. Tiempo después, Johnny se convierte en un famoso motoquero que arriesga su vida en cada show. Mefistófeles vuelve a hacerle una propuesta, esta vez, deshacer aquel contrato si se convierte en Ghost Rider, un justiciero sobrenatural que tiene la tarea de derrotar a Blackheart, el rebelde hijo de Satanás que quiere poseer mil almas malévolas para poder transformar la Tierra en su propio Infierno. No hay mucho para decir de este mal paso marveliano que, hasta el día de hoy figuro entre las historias superheroicas más berretas jamás filmadas.
  • 57
    The Punisher (Mark Goldblatt, 1989)
    Si se distraen por un segundo, tal vez no se den cuenta que esta coproducción australiana-americana está basada en el icónico “castigador” de Marvel. Dolph Lundgren se pone en la piel de Frank Castle, pero la historia se empecina en cambiar muchos de los elementos originales del personaje, incluida su clásica vestimenta que, por lo menos, lo podrían diferenciar de cualquiera de los otros ex policías en busca de venganza que atiborraron los films de súper acción de la década del ochenta. Adaptar a The Punisher no debería ser tan complicado, sobre todo si tenemos en cuenta que no necesita grandes presupuestos y efectos especiales, pero el carácter genérico del justiciero no parece dar en la tecla a la hora de aterrizar en la pantalla grande.
  • 56
    El Sorprendente Hombre Araña 2: La Venganza de Electro (The Amazing Spider-Man 2, Marc Webb, 2014)
    Nunca entendimos muy bien de qué la iba esta segunda entrega del superhéroe arácnido tras su reboot de 2012. Marc Webb se esfuerza en presentarnos una historia oscurísima y recargada de villanos desmotivados, entre ellos el Electro de Jamie Foxx, Duende Verde (Dane DeHaan) y Rhino (Paul Giamatti). Peter Parker (Andrew Garfield) sigue tratando de balancear su vida personal y sus incursiones superheroicas, mientras intenta cumplir la promesa que le hizo al padre de Gwen (Emma Stone) de mantener a su hija y sus seres queridos a salvo. Las cosas se complican cuando su querida ciudad de Nueva York se ve amenazada por diferentes flancos y todo parece confluir en el mismo lugar: Oscorp, la empresa del padre de su mejor amigo, Harry Osborn, lugar donde también solía trabajar su fallecido papá Richard. ¿Coincidencia? No lo creemos. Si bien los números de taquilla fueron decentes, las críticas no acompañaron esta nueva versión del arácnido y hoy ya tenemos un nuevo candidato haciendo de las suyas en la pantalla grande, junto a sus compañeros del Universo Cinemático de Marvel.
  • 55
    X-Men: La Batalla Final (X-Men: The Last Stand, Brett Ratner, 2006)
    Bryan Singer decide abandonar a los mutantes para cumplir su sueño kryptoniano y deja la franquicia en manos del no tan habilidoso Brett Ratner (hoy, más polémico que nunca). El resultado: un desfile interminable de personajes nuevos que no logran lucirse, entrando y saliendo esporádicamente de la pantalla, convirtiendo la trama de esta ¿ultima? entrega en un estofado sin mucho sentido plagado de destrucción y lugares comunes. Este tropiezo cinematográfico pretende expandir las chances del universo X hacia otros terrenos que, al final, no funcionan como se esperaba y todos empiezan a clamar por el regreso de Singer tras las cámaras. N. de la R: “Superman Regresa” (Superman Returns, 2006) tampoco cumplió con las expectativas del público. Viste Bryan, te fuiste al pedo.
  • 54
    Thor: El Mundo Oscuro (Thor: The Dark World, Alan Taylor, 2013)
    Tras la partida de Kenneth Branagh, y el reemplazo de Patty Jenkins, el dios del trueno encontró a su nuevo director en Alan Taylor, un realizador con buenas referencias televisivas, pero poca experiencia en la pantalla grande. Esta falencia se nota en una historia poco atractiva que pone a Thor a pelear con los Elfos Oscuros, una raza liderada por Malekith (Christopher Eccleston), que desde hace miles de años intenta sumir al universo en una oscuridad permanente utilizando un arma conocida como Aether. Cuando Jane (Natalie Portman) desaparece succionada por un vórtice, Thor decide viajar a la Tierra más allá de la negativa de su padre; pero la chica ahora está invadida por la fuerza sobrenatural del Aether y esto anuncia una profecía catastrófica que pone en riesgo a los nueve reinos.
  • 53
    Steel (Kenneth Johnson, 1997)
    John Henry Irons (un inexplicable Shaquille O'Neal) es diseñador de armas militares. Uno de sus tantos proyectos es saboteado y el armamento termina en las manos de los pandilleros de la ciudad. Con la ayuda de su tío Joe y su compañera de trabajo (Annabeth Gish) se construye una poderosa armadura y los cachivaches necesarios para salir a combatir a los criminales, convertido en un vigilante justiciero conocido con el imaginativo apodo de “Steel”. Cualquier semejanza con Iron Man es pura coincidencia, también lo son las similitudes con el personaje original que, tras la muerte de Superman a manos de Doomsday en los cómics y al ver que en las calles reinaba el caos y la guerra entre pandillas, se construyó dicha armadura inspirada en el kryptoniano para frenar el crimen y la proliferación de las armas; adoptando por un tiempo la identidad del Hombre de Acero y consagrándose como el nuevo héroe de Metrópolis.
  • 52
    Batman Eternamente (Batman Forever, Joel Schumacher, 1995)
    En retrospectiva, y si hubiéramos sabido lo que se traía entre manos Joel Schumacher, la hubiéramos apreciado un poquitito más. Al fin y al cabo, no es taaaaaaannnnn desastrosa como su siguiente entrega, ¿no? Michael Keaton se hace a un lado y Val Kilmer se pone en la piel del encapotado justiciero sumando nuevo interés amoroso con Nicole Kidman, a Dick Grayson / Robin (Chris O'Donnell) a su equipo, y enfrentando a dos clásicos bativillanos: Two-Face (Tommy Lee Jones) y el Acertijo de Jim Carrey. El Kitsch explota por todas partes ocultando el grotesco y el alma gótica de Tim Burton. El resultado no le gusta a nadie más allá del éxito económico… o su gran banda sonora.
  • 51
    Linterna Verde (Green Lantern, Martin Campbell, 2011)
    Uno de los primeros intentos de WB para lanzar un universo comiquero compartido se dio de la mano de las fallidas aventuras de Hal Jordan, un Ryan Reynolds que, por aquel entonces, sólo servía para arruinar personajes superheroicos. Al director Martin Campbell le había ido muy bien con la crítica y el público reflotando la franquicia de James Bond y su “Casino Royale” (2006), pero no logró repetir la hazaña con la historia de origen de este piloto temerario que es “elegido” por el anillo de Abin Sur para convertirse en un nuevo guardián de la galaxia (¡je!), o sea un Green Lantern, con todos los poderes y responsabilidades que eso conlleva. Todas las dudas y habilidades de Jordan pronto se ponen a prueba cuando debe defender el planeta de la amenaza de Parallax, un ser poderoso que se alimenta del miedo. Ni nos molestamos en gastar caracteres nombrando ese traje de moco. Pucha, ya lo hicimos.
  • 50
    X-Men Orígenes: Wolverine (X-Men Origins: Wolverine, Gavin Hood, 2009)
    La inexperiencia del director Gavin Hood con este tipo de películas se nota, como también la mala influencia de su productor Hugh Jackman que, al parecer, quiso sacar a pasear un poquito su ego y se olvidó de contar una buena historia sobre este gran protagonista. Desde el minuto cero, esta precuela centrada en Logan, la conflictiva relación con su “hermano” Victor (Liev Schreiber) y su paso por el Team X, apesta. No sólo es redundante y repetitiva, una vez más, insisten en meternos a la fuerza una infinidad de personajes que no logran desarrollarse lo suficiente a lo largo de sus escuetos 107 minutos. ¡Hola Ryan Reynolds!, no te hagas el sota que antes de Linterna Verde, apestaste con esta versión de Wade Wilson.
  • 49
    Ghost Rider: Espíritu de Venganza (Ghost Rider: Spirit of Vengeance, Mark Neveldine, Brian Taylor, 2011)
    Bajo el sello Marvel Knights, la casa de las ideas insiste en reflotar al personaje de Johnny Blaze (Nicolas Cage) tras una primera entrega bastante desastrosa. Un poco secuela, un poco ¿reboot? volvemos a encontrarnos con el motociclista temerario, quien trata de mantener a raya a su temible alter ego Ghost Rider, personalidad que adopta después de haber hecho un trato con el “Diablo”, más conocido como Roarke (Ciarán Hinds). Un monje llamado Moreau (Idris Elba) le ofrece su ayuda para liberarse de Rider, pero antes necesita de los servicios de Johnny para proteger al joven Danny (Fergus Riordan) al cual Roark tiene en la mira para utilizar su cuerpo y adquirir forma humana.
  • 48
    Daredevil: El Hombre Sin Miedo (Daredevil, Mark Steven Johnson, 2003)
    Tengamos en cuenta que el género superheroico todavía estaba “en pañales” cuando Ben Affleck decidió hacerse el cieguito y combatir a los más peligrosos criminales de Hell’s Kitchen a puñetazo limpio. Así y todo, su encarnación de Daredevil no es lo peor de la película de Mark Steven Johnson que cuenta el origen de este oscuro superhéroe, sino las bizarreadas y la sobreactuación de sus villanos: el Bullseye de Colin Farrell y el Wilson Fisk del querido Michael Clarke Duncan (Q.E.P.D.). Ah, ya mencionamos a Elektra, ¿no? Johnson no insistió con una secuela, pero años después se despachó con “Ghost Rider - El Vengador Fantasma” (Ghost Rider, 2007). Por suerte Netflix llegó para sacarnos este mal sabor de boca.
  • 47
    Supergirl (Jeannot Szwarc, 1984)
    Cuando el Omegahedron, una poderosa arma kryptoniana, va a parar sin querer a la Tierra, Kara Zor-El (Helen Slater) decide hacerse un viajecito a los pagos de su primo Kal para tratar de recuperarla. La chica adquiere los mismos súper poderes que su famoso pariente, pero igual se las verá fulera cuando se cruce con Selena (Faye Dunaway), una mina bastante chapita que realiza extraños rituales y quiere usar el aparato para causar caos y destrucción entre los humanos. Sí, esta película es un despropósito, pero se hizo querer entre el culto comiquero (¿?). Lo mejor es que hoy en día podemos seguir viendo a Slater como la mamá adoptiva de la Supergirl de la tele.
  • 46
    El Castigador (The Punisher, Jonathan Hensleigh, 2004)
    Si vamos a ser honestos, la versión de Jonathan Hensleigh es la más “conocida” de todas las que llegaron a la gran pantalla, en gran parte por las caras reconocibles de Thomas Jane como Frank Castle y la de John Travolta como Howard Saint, el villano de turno. Castle es un agente especial del FBI que suele trabajar encubierto. Durante una operación muere el hijo de Saint, un hombre de negocios dedicado al lavado de dinero, que no duda en tomar represalias matando a toda la familia del agente y dándolo por muerto. Frank no se va a quedar de brazos cruzados y convertido es juez, jurado y ejecutar acabará con Saint y todos sus lugartenientes, convertido en un vigilante despiadado conocido como Punisher.
  • 45
    Iron Man 2 (Jon Favreau, 2010)
    Es extraño, viéndolo a la distancia, descubrir que la segunda entrega protagonizada por Tony Stark (Robert Downey Jr.) llegó antes que los debuts de sus compañeros de equipo superheroico. El MCU seguía dando sus primeros pasos con vistas a la formación de los Avengers, pero ya se intuía que el millonario canchero era el centro de este universo, y el personaje más taquillero de todos. Un poco apurados, y todavía bajo la bandera de Paramont Pictures, los responsables se despacharon con una historia bastante mediocre que presenta a uno de los peores villanos de todos los tiempos. Iron Man se hizo conocer al mundo, pero ahora debe enfrentar la presión del gobierno para compartir su tecnología. Mientras tanto debe hacerle frente a sus propios problemitas de salud y lidiar con un poderoso enemigo (sí, el Ivan Vanko de Mickey Rourke) ligado al legado de papá Stark. Lo mejor de todo esto: la incorporación de Natasha Romanoff (Scarlett Johansson), una espía encubierta de S.H.I.E.L.D. que debe controlar los movimientos, y darle una manito, al nuevo superhéroe descontrolado.
  • 44
    Wolverine: Inmortal (The Wolverine, James Mangold, 2013)
    Vamos otra vez. La primera historia en solitario del mutante más querido hizo agua por todos lados y nos dejó un mal sabor de boca. El director James Mangold lo vuelve a intentar, está vez con una adaptación más oscura, pero las interferencias del estudio se notan y hacen mella en el resultado final, más correcto pero intrascendente. La aventura lo lleva hasta Japón, en apariencia, para ayudar a un viejo conocido que enfrenta una muerte segura. Pero Logan (Hugh Jackman) termina metido en medio de un conflicto más grande, lleno de samuráis asesinos y otras yerbas, donde enfrentará no sólo a los villanos, sino a sus propios demonios y, de alguna manera, su propia vulnerabilidad poniendo a prueba sus limitaciones físicas y emocionales.
  • 43
    Superman III (Richard Lester, 1983)
    Veníamos bastante bien hasta esta debacle kryptoniana. El adinerado Ross Webster (Robert Vaughn) descubre los grandes talentos de uno de sus empleados, el genio de las computadoras Gus Gorman (Richard Pryor), y decide abusar de ellos para controlar la economía mundial. Claro que Superman (Christopher Reeve) interfiere con sus planes, pero la kryptonita sintética elaborada por Gorman no cumple el objetivo de matar al Hombre de Acero y, en cambio, lo transforma en una versión mucho más oscura y malvada de sí mismo (no, no es la versión de Snyder). Al final, Clark deberá enfrentar a su malicioso alter ego, aunque acá los que perdimos fuimos todos nosotros. Richard Lester vuelve a ponerse detrás de las cámaras tras la serruchada de piso de la segunda entrega, pero nada funciona en esta trecuela que brilla solamente por la incorporación de Pryor.
  • 42
    Hulk: El Hombre Increíble (The Incredible Hulk, Louis Leterrier2008)
    Podemos poner de excusa que el Universo Cinemático de Marvel todavía estaba en pañales y buscaba la forma de empezar a encadenar sus historias con vistas a la formación de Los Avengers. Nadie puede culpar a Edward Norton por querer probar el mundillo comiquero, pero una vez más, las exigencias del actor (y su relación con el equipo) lo alejaron del MCU dejando que Mark Ruffalo ocupara el puesto de Bruce Banner en el futuro. Tras el primer intento de Ang Lee, la gente de Universal Pictures (recordemos que Disney todavía no poseía los derechos) hace borrón y cuenta nueva y establece una nueva historia de origen para este héroe/antihéroe con un temperamento incontrolable. Tratando de buscar la cura tras la exposición a los rayos gamma, Banner intenta controlar su estrés emocional y evitar que aflore el monstruo verde. Pero el ejército le sigue los pasos y hará lo que sea para encontrarlo, incluso ponerse a la par y lograr que salga de su escondite para enfrentar a la Abominación, una criatura aún más jodida. Si bien hay conexiones con el resto de los personajes del MCU, la película parece ajena y queda un poquitito perdida dentro de la mega franquicia marveliana.
  • 41
    X-Men: Apocalipsis (X-Men: Apocalypse, Bryan Singer, 2016)
    Bryan Singer cierra una nueva trilogía mutante con este capítulo mutante ambientado en la década del ochenta, y esta vez la amenaza es mucho más grande de la mano de uno de los villanos más poderosos del multiverso. Oscar Isaac es En Sabah Nur, el apocalíptico maloso del título, en apariencia el primer mutante que caminó pobre la faz de la Tierra, que llega con ganas de erradicar a la humanidad y reclutar a cuatro “jinetes” que lo ayudarán a hacer el trabajo sucio. Michael Fasssbender, James McAvoy, Jennifer Lawrence y Nicholas Hoult vuelven a calzarse sus trajes, mientras que Alexandra Shipp, Sophie Turner, Tye Sheridan y Olivia Munn son los nuevos chicos que intentarán poner sus poderes al servicio (o en contra) de esta cruzada; una aventura 100% comiquera, más allá de sus detractores… y algunos efectos polémicos.
  • 40
    Thor (Kenneth Branagh, 2011)
    Kenneth Branagh prueba suerte con el género superheroico y no puede evitar impregnar la primera aventura del dios del trueno con su característico estilo shakesperiano y algunos dramas de familia. Thor (Chris Hemsworth) es un guerrero excepcional, pero un tantito arrogante y poco digno de empuñar el Mjolnir, por lo que papá Odín (Anthony Hopkins) decide expulsarlo de Asgard y mandarlo derechito a Midgard (la Tierra) para que adquiera un modestia y sabiduría. Un poco perdido entre los humanos, el rubio se enamora de Jane Foster (Natalie Portman) que le muestra las costumbres de locales, pero pronto deberá aflorar la deidad y poner a prueba sus poderes cuando enemigos de otro mundo vengan con ganas de destruirlo todo. Una historia con poca onda, al igual que su protagonista, aunque introdujo uno de los villanos más carismáticos al MU, claro que hablamos del Loki de Tom Hiddleston.
  • 39
    Blade, Cazador de Vampiros (Blade, Stephen Norrington, 1998)
    No todos los héroes usan capa, ni tienen superpoderes. A Blade (Wesley Snipes) le tocó vivir en un mundo donde los vampiros caminan lo más campante sobre la faz de la Tierra, y él –mitad mortal, mitad chupasangre- tiene la tarea de combatir y erradicar a los más jodidos. Cuando atestigua a una de estas criaturas mordiendo a la doctora Karen Jenson (N'Bushe Wright), no sabe que está empezando a desenmascarar los malévolos planes de Deacon Frost (Stephen Dorff), un vampiro radical convencido de que los de su clase no deben permanecer en las sombras y de paso dominar a la raza más débil. Los métodos de Blade no están tan bien vistos por el Consejo de las Sombras, pero igual sigue siendo el mal menor comparado con Frost y su megalomanía. La creación comiquera de Marv Wolfman y Gene Colan no tuvo mucha suerte en la pantalla grande, pero sigue siendo un hito de acción y violencia superheroica cuando los estudios todavía no se habían endulzado con el género.
  • 38
    El Sorprendente Hombre Araña (The Amazing Spider-Man, Marc Webb, 2012)
    Sony hace borrón y cuenta nueva de uno de los superhéroes más taquilleros de todos los tiempos, tal vez demasiado pronto y sin dejar que se enfríe el muertito de Sam Raimi adecuadamente, pero igual el director Marc Webb (“500 Días con Ella”) sale bien parado cambiando un poquito la historia de origen de Peter Parker, aunque sin poder evitar asesinar una vez más al pobre tío Ben (Martin Sheen). Andrew Garfield es el nuevo héroe arácnido, más oscuro y “realista” que su antecesor, que sale por los tejados a atrapar criminales y a tratar de resolver la misteriosa muerte de sus papás. Ni Webb, ni Sony encontraron el equilibro con la secuela y Spidey terminó volviendo a casa para sumarse al Universo Cinemático de Marvel.
  • 37
    Avengers: Era de Ultrón (Avengers: Age of Ultron, Joss Whedon, 2015)
    ¿Se acuerdan cuando una película de superhéroes era toda una novedad? No, nosotros tampoco, pero esto no quita el entusiasmo que despertó en su momento la segunda entrega del “dream team” comiquero de la casa de las ideas. Joss Whedon vuelve a ponerse detrás de las cámaras y casi, casi cierra la Fase Dos del MCU, generando millones y un poco de controversia en el proceso. A los héroes conocidos se le suman nuevos personajes como Pietro Maximoff / Quicksilver (Aaron Taylor-Johnson) y Wanda Maximoff / Scarlet Witch (Elizabeth Olsen), además del villano de turno, Ultrón, un robot inteligente, poderoso y sensible (con la voz de James Spader) que anda con ganas de mejorar el mundo (¿?). Una vez más los Vengadores deberán unir fuerzas para detener a esta terrible amenaza, una aventura global que pone a prueba sus capacidades y esa frágil “relación” que los mantiene unidos.
  • 36
    Doctor Strange: Hechicero Supremo (Doctor Strange, Scott Derrickson, 2016)
    El universo cinematográfico de Marvel se sigue expandiendo, sumando personajes y, está vez, se abre hacia terrenos más místicos. Benedict Cumberbatch es Stephen Strange, un brillante y arrogante cirujano cuya carrera se va a pique tras un accidente automovilístico, pero tendrá una segunda oportunidad para redimirse y defender al mundo de las fuerzas del mal aprendiendo, entre otras cosas, a manipular la realidad de la mano de un gran hechicero conocido como el Ancestral (Tilda Swinton). Rachel McAdams, el malo de turno interpretado por Mads Mikkelsen, Chiwetel Ejiofor y Scott Adkins, entre otros, completan el elenco de esta nueva aventura comiquera que nos ofrece un nuevo mundo de posibilidades, una estética más jugada y psicodélica, y una historia plagada de magia, capas voladoras y amuletos que no tienen nada que envidiarle a Harry Potter (¿?). Correcta y efectiva, pero tampoco para que hagamos tanto espamento.
  • 35
    Superman Regresa (Superman Returns, Bryan Singer, 2006)
    Con el reboot del Caballero Oscuro en marcha, cortesía de Christopher Nolan, WB quiso hacer lo propio con su Hombre de Acero. Bryan Singer abandona a los mutantes marvelianos por un rato para hacerse cargo de su superhéroe favorito y, admitámoslo, mea bastante fuera del tarro tratando de resucitar la figura y la nostalgia de Christopher Reeve. Al parecer, el mundo ya no necesita a Superman, pero el kryptoniano vuelve a aparecer tras una larga ausencia justo a tiempo para intentar frenar los maquiavélicos planes de su mayor enemigo, Lex Luthor (Kevin Spacey). Nadie va a desacreditar la impronta de Brandon Routh como el último hijo de Krypton, lástima que la química entre los personajes (te estamos mirando a vos Kate Bosworth) hace agua por todos lados.
  • 34
    El Hombre de Acero (Man of Steel, Zack Snyder, 2013)
    Warner Bros. insiste con reflotar las aventuras del último hijo de Krypton después de la no tan bien recibida “Superman Regresa” (2006) y darle así el puntapié a su propio universo cinematográfico superheroico. Pero esta historia de origen, un poco más oscurita y abarrotada de destrucción masiva, tampoco logra conectar con el público, en parte, por culpa de un héroe demasiado conflictivo y demasiadas analogías religiosas. Igual, la película tiene sus grandes momentos, un imaginario visual impecable, y un villano de principios –el General Zod (Michael Shannon) y su comitiva- que obliga a Clark Kent (Henry Cavill) a revelar su verdadera identidad entre los humanos, y a elegir entre sus compatriotas alienígenas y el planeta que lo acogió cuando era sólo un pequeño huerfanito.
  • 33
    Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (Guardians of the Galaxy Vol. 2, James Gunn, 2017)
    Los héroes más desprolijos de la galaxia volvieron con todo, y no se esperaba nada menos de ellos tras romperla con su primera incursión en la pantalla en el año 2014. Star-Lord (Chris Pratt) y compañía están de regreso triunfal para enfrentar nuevos (y viejos) enemigos y conocer al verdadero papá de Peter Quill, Ego, el planeta viviente interpretado por Kurt Russell, que le viene a plantear un par de cositas a su hijo con ganas de sumarlo a su causa. Además del adorable baby Groot, esta secuela suma a Sylvester Stallone, Elizabeth Debicki y Pom Klementieff como Mantis. Muchos problemas familiares, canciones pegadizas, referencias pop ochentosas, humor y acción a montones para los verdaderos salvadores del universo cada vez más cerca de hacer yunta con los Vengadores.
  • 32
    X-Men (Bryan Singer, 2000)
    Bryan Singer le da el verdadero puntapié al género superheroico e inaugura el nuevo milenio con una historia bastante oscura donde humanos y mutantes deben aprender sobre convivencia y tolerancia. El profesor Charles Xavier (Patrick Stewart), director de una escuela para chicos con “habilidades especiales”, le abre sus puertas a Rogue (Anna Paquin) y Logan (Hugh Jackman), dos marginados que deben asimilar y controlar sus poderes, además de practicar sus destrezas sociales. Pero no todos están dispuestos a ceder terreno ante criaturas más inferiores. Magneto (Ian McKellen) anda con ganas de iniciar una guerra y necesita a la joven Rogue para llevar a cabo sus malévolos planes. Despegándose un poco de la imagen de los dibujos animados de la década del noventa, Singer hace lo mejor que puede con lo que tiene (o sea, un presupuesto bastante acotado) y nos entrega una primera aventura de este universo comiquero que no para de expandirse.
  • 31
    Batman Vs Superman: El Origen de la Justicia (Batman v Superman: Dawn of Justice, Zack Snyder, 2016)
    La película de Zack Snyder no es una maravilla, pero se gana un lugarcito en nuestros corazones nerdos gracias a varios de sus momentos más comiqueros. El director sigue llevando las riendas del Universo Expandido de DC (DCEU) y se rodea de un gran elenco para presentar, por primera vez en pantalla grande, a la auténtica Trinidad superheroica. Pasaron 18 meses desde que Metrópolis sufrió la destrucción que dejó a su paso el enfrentamiento entre Superman (Henry Cavill) y el general Zod; pero no todos ven con buenos ojos a este semidiós caído del cielo, incluyendo al justiciero de ciudad Gótica (Ben Affleck), que lo siente como la peor amenaza de la humanidad. El choque de titanes es inevitable, pero al final deberán hacer a un lado sus diferencias para luchar contra un enemigo muchísimo más poderoso. El “Ultimate Cut” suma un poco de coherencia, pero no arregla todos los baches. Igual se la quiere porque Affleck y la Wonder Woman de Gal Gadot se roban la película y nos dejan con muchas ganas de ver lo que se viene.
  • 30
    Spider-Man: De Regreso a Casa (Spider-Man: Homecoming, Jon Watts, 2017)
    El superhéroe más querido de Marvel volvió a las pantallas con su sexta película, y su segundo reboot en apenas quince años, ahora como parte del MCU. Tom Holland dejó a todos contentos con su aparición en “Capitán América: Civil War” (2016) y ya planea muchas aventuras para el futuro (¿te calmás?), con mucha acción y humor, sin necesidad de forzar los chistes. La cosa, esta vez, viene por el lado del espíritu adolescente ya sin historia de origen (ni la muerte del tío Ben), y nuevos villanos como Adrian Toomes / The Vulture, protagonizado por Michael Keaton. Tenemos una tía May (Marisa Tomei) más MILF que nunca, mucho actor jovencito de hormonas alborotadas y miembros de los Vengadores (bah, Tony Stark) que hacen sus cameos correspondientes para que este pibito encuentre su verdadera vocación de superhéroe. Spider-Man volvió a casa, literal y metafóricamente.
  • 29
    Ant-Man: El Hombre Hormiga (Ant-Man, Peyton Reed, 2015)
    Peyton Reed –director acostumbrado a comedias livianas como “¡Si Señor!” (Yes Man, 2008) y sitcoms televisivas- es el encargado de tomar la posta de Edgar Wright y contar los orígenes del “minúsculo” superhéroe de Marvel, poniéndole fin a la Fase Dos de esta mega franquicia comiquera conocida como el MCU. Scott Lang (Paul Rudd) intenta dejar su pasado delictivo atrás para poder ocuparse de su pequeña hija. Con la ayuda del primer Ant-Man -el científico Hank Pym (Michael Douglas)- y sus avanzadísimos experimentos, consigue reducirse al tamaño de un insecto para tratar de frenar los malévolos planes de Darren Cross (Corey Stoll) y su intención de crear pequeños soldados. Evangeline Lilly, Michael Peña y Bobby Cannavale, entre otros, completan el elenco de este correcto film superheroico que expande un poquito más el universo y suma humor a la causa.
  • 28
    Iron Man 3 (Shane Black, 2013)
    Si “Iron Man” (2008) fue el puntapié inicial del MCU, era casi obligatorio que esta trecuela inaugure la segunda fase de la mega franquicia comiquera. Jon Favreau le cede la silla del director a Shane Black -guionista de la saga “Arma Mortal”-, encargado de darle a esta nueva entrega un toque más realista al estilo de los thrillers de Tom Clancy, con villanos mucho más concretos. Tanto es así que el coguionista Drew Pearce comparó a Stark con un 007 americano, por ser “un héroe con sentido del peligro, totalmente impredecible”. Mientras Tony (Robert Downey Jr.) vuelve a lidiar con los avatares de la vida cotidiana -y con un poquitín de stress post traumático tras el descontrol de Nueva York y los chitauri-, un nuevo archienemigo le planta pelea, destruyendo todo a su alrededor. A fuerza de inteligencia, cancherismo y todos sus cachivaches metálicos, nuestro héroe deberá hacerle frente y descubrir quién está detrás de tanto quilombo. Ojo, porque las apariencias engañan.
  • 27
    Capitán América: Civil War (Captain America: Civil War, Anthony y Joe Russo, 2016)
    Los hermanos Russo vuelven a hacerse cargo de la historia de Steve Rogers (Chris Evans), que ya no ve con tan buenos ojos las interferencias políticas y la actitud de muchos de los Avengers. Su incondicional amistad con Bucky Barnes (Sebastian Stan) lleva al héroe a enfrentarse con la mitad de sus compañeros de equipo comandados por Stark (Robert Downey Jr.) y todo su poderío armamentístico, o sea, la armadura de Iron Man. Salvo algunos muchachos que no fueron invitados a esta fiesta, casi todo el catálogo marveliano se hace presente para la batalla, inclusive la gran presentación en sociedad de T'Challa/Black Panther (Chadwick Boseman) y el nuevo y jovencito Peter Parker/Spider-Man interpretado por Tom Holland. El MCU promete que ya nada volverá a ser lo mismo entre sus filas después de los desacuerdos entre Tony y el Capi, pero veremos realmente cuanto les dura la pelea.
  • 26
    Liga de la Justicia (Justice League, Zack Snyder, 2017)
    Sí, todos teníamos un poquito de miedo pensando en que Snyder la podía cagar, pero nos quedaban las esperanzas de que había aprendido de sus errores tras las críticas de “Batman Vs Superman: El Origen de la Justicia” (2016). Igual, WB no le iba a dar muchas chances para equivocarse y la presentación en sociedad del dream team superheroico de DC vino cargada de más acción y humor, y mucha menos solemnidad, gracias a los “retoques” y un poquitito de ayuda por parte de Joss Whedon, quien se hizo cargo de la producción tras la partida de Zack. Inspirado por las acciones del hijo de Krypton, Bruce Wayne (Ben Affleck) sale en busca de nuevos aliados para enfrentar una amenaza de proporciones catastróficas. Ya fuimos conociendo un poco a los muchachos, pero este es el momento para que Wonder Woman (Gal Gadot), Aquaman (Jason Momoa), Cyborg (Ray Fisher) y Flash (Ezra Miller) se luzcan en equipo pateándole el trasero a Steppenwolf (Ciarán Hinds), el alienígena villano de turno. No vamos a negar que tiene sus fallas, pero se armó un lindo grupito para el futuro.
  • 25
    Deadpool (Tim Miller, 2016)
    Tras aquel primer intento fallido de llevar al mercenario bocón a la pantalla grande (ese que no queremos recordar), Ryan Reynolds se compromete con la causa y se vuelve a poner en la piel de Wade Wilson para contar los orígenes de Deadpool, el antihéroe más violento, canchero y malhablado de Marvel. Tim Miller debuta tras las cámaras y la 20th Century Fox se la juega con esta aventura comiquera bien subidita de tono y no apta para menores que, de alguna manera, intenta mezclarse y expandir su universo superheroico afianzado por los mutantes de X-Men. Morena Baccarin, Ed Skrein, Gina Carano y T. J. Miller, entre otros, completan el elenco de una de las mejores (y más taquilleras) películas del género, una que se animó a la calificación “R”, cargada de referencias pop, sangre por doquier y mucha miradita a cámara porque la cuarta pared ya no existe y… porque era una joda y quedó.
  • 24
    El Hombre Araña (Spider-Man, Sam Raimi, 2002)
    Así, con los Ramones de fondo, recordamos una de las mejores y más exitosas historias superheroicas de origen. Peter Parker (Tobey Maguire) es un adolescente como cualquier otro, tímido, un poco nerd y con grandes amigos, contando a Mary Jane Watson (Kirsten Dunst), la chica de sus sueños. Todo cambia cuando lo pica una araña modificada genéticamente, y así Peter adquiere habilidades extraordinarias que, tras una tragedia familiar, decide utilizar para hacer el bien. Sam Raimi inaugura una nueva etapa para el cine comiquero y rompe récords de taquilla con la aventura del arácnido más querido y su primer encontronazo con el Duende Verde (Willem Dafoe).
  • 23
    X-Men: Primera Generación (X: First Class, Matthew Vaughn, 2011)
    Tras descarrilar con “X-Men - La Batalla Final” (2006), Fox decide darle otro approach a sus personajes yendo por el lado de la “precuela” y el origen de estos mutantes. Con un elenco más jovencito, y previo a transformarse en los hombres X, tenemos a Charles Xavier (James McAvoy) y Erik Lensherr (Michael Fassbender) convertidos en buenos amigos antes que antagonistas. Ambos deciden trabajar en equipo e ir midiendo el alcance de sus habilidades, mientras buscan a otros como ellos y se enfrentan al maquiavélico Sebastian Shaw (Kevin Bacon) que, en plena crisis de los misiles entre Estados Unidos, la Unión Soviética y Cuba, allá por 1962, quiere aprovechar el caótico momento y desencadenar la Tercera Guerra Mundial.
  • 22
    Thor: Ragnarok (Taika Waititi, 2017)
    El neozelandés Taika Waititi toma las riendas de la tercera entrega del dios marveliano, y como a nadie le interesa mucho la historia del melenudo después de dos películas mediocres (seamos sinceros), el verdadero gancho está en el estilo visual y el humor tan particular del realizador, el regreso de Loki (Tom Hiddleston), sumar a Hulk (Mark Ruffalo) y a Doctor Strange (Benedict Cumberbatch), y un montón de personajes nuevos como Valkyrie (Tessa Thompson). En esta oportunidad, Thor (Chris Hemsworth) debe enfrentar al monstruo verde durante una contienda de gladiadores en un lejano planeta donde fue hecho prisionero, y regresar a tiempo a su hogar para salvar a la civilización asgardiana de los maquiavélicos planes de Hela (Cate Blanchett). ¿El resultado? Una colorida aventura espacial, de las mejores dentro de este universo cinematográfico.
  • 21
    Punisher: Zona de guerra (Punisher: War Zone, Lexi Alexander, 2008)
    Ante la imposibilidad de hacer una secuela del reboot (¿?) que sufrió el personaje en el año 2004, Marvel hace borrón y cuenta nueva, y vuelve a relanzar las aventuras de Frank Castle, esta vez, protagonizado por Ray Stevenson. No es una maravilla, pero sí la mejor de la serie y la que más se apega a las características del justiciero –más allá de su nueva versión televisiva-, tal cual lo conocemos en las páginas del cómic desde su debut en 1974. La directora Lexi Alexander, una de las pocas mujeres que incursionó en el género superheroico, le imprime una atmósfera más oscura y neo noir, y lo enfrenta con uno de sus adversarios más recurrentes: Billy “El Hermoso” Russoti, también conocido como Puzzle (Dominic West).
  • 20
    Guardianes de la Galaxia (Guardians of the Galaxy, James Gunn, 2014)
    Marvel sigue expandiendo su universo cinemático y, de la mano del mega independiente James Gunn, se la juega con una aventura espacial (bastante ignota) protagonizada por el grupo más canchero de forajidos devenidos en superhéroes, y un estilo visual que rompe los parámetros de la franquicia hasta ese momento. Con Star-Lord (Chris Pratt) a la cabeza -esta suerte de Indiana Jones intergaláctico varado emocionalmente en la década del ochenta-, Disney amplia el panorama y enamora a las audiencias gracias a una fábula clásica, un sentido del humor menos obvio, entretenimiento sano para toda la familia, muchas referencias pop (que lo más pequeñines no entienden ni a palos), un mapache ultraviolento y el árbol monotemático más tierno del universo. ¿La idea? Detener los maquiavélicos planes de Ronan, el acusador, el malo de turno que actúa bajo las órdenes de Thanos, ese enigmático personaje que aparecía al final de los créditos de la película de Joss Whedon… y acá lo seguimos esperando.
  • 19
    The Avengers: Los Vengadores (The Avengers, Joss Whedon, 2012)
    “Vengo a hablarle de la Iniciativa Avengers”. Con estas simples palabras, Nick Fury (Samuel L. Jackson) sellaba el destino del MCU en las escenas post-créditos de “Iron Man” (2008) y nadie se imaginaba lo que iba a pasar. Al final de la Fase Uno, todos los héroes de Marvel (bah, los pertenecientes a este universo) dejan a un lado sus diferencias y unen fuerzas en una gran aventura para hacerle frente a Loki (Tom Hiddleston) y el avance de los chitauri. “Si no podemos salvar a la Tierra, la vengaremos”, un concepto un tanto extremo pero eficiente, para ejemplificar la titánica tarea de estos seis corajudos. Kevin Feige logra cerrar la primera etapa de esta mega franquicia comiquera y un plan maestro que ya lleva casi una década. Joss Whedon se planta detrás de las cámaras y se anota un éxito sin precedentes, además de la verdadera definición de “equipo superheroico”.
  • 18
    Batman: EL Caballero de la Noche Asciende (The Dark Knight Rises, Christopher Nolan, 2012)
    Christopher Nolan le pone fin a su trilogía (una de las mejores de todos los tiempos, pues claro), y a la odisea justiciera de Bruce Wayne (Christian Bale), tal vez un poco a los tropezones, pero sin dejar de ser fiel a su estilo hiperrealista y entretener como se debe. El Caballero Oscuro sigue sufriendo las consecuencias de las decisiones que tomó ocho años atrás (cuando acepto la culpa de Harvey Dent), pero una nueva amenaza, que intenta poner fin a la tranquilidad de la metrópoli, lo obliga a salir de su retiro voluntario. Batman debe enfrentar a su enemigo más poderoso, física e intelectualmente: Bane (Tom Hardy), un mercenario de primera clase, genio táctico y luchador disciplinado, criado en el peor lugar del mundo que sólo quiere destruirlo en cuerpo y alma.
  • 17
    X-Men: Días del Futuro Pasado (X-Men: Days of Future Past, Bryan Singer, 2014)
    Hacía falta el regreso de Bryan Singer como director para acomodar el derrape que se produjo en la franquicia mutante tras su partida después de “X-Men 2” (X2, 2003). El tipo logró lo que parecía imposible: contar una gran historia que mezcla un futuro distópico y apocalíptico con un pasado alternativo que debe ser modificado (una de las más complicadas que se presentaron hasta ahora en el multiverso), salvar las incoherencias de los films anteriores, reunir a dos elencos multitudinarios sin que parezca un pastiche en pantalla, y volver a foja cero para, de ahí en adelante, hacer lo que le dé la gana. Ni hablar de que nos cerró a todos la boca con la magnífica incursión de un Quicksilver ( Evan Peters) que, de entrada, parecía un banana de aquellos. A Wolverine le toca viajar al pasado, al año 1973, y prevenir que Mystique (Jennifer Lawrence) trate de asesinar al doctor Bolivar Trask (Peter Dinklage), creador de los Centinelas; un evento que pone en jaque tanto a humanos como mutantes.
  • 16
    Hulk (Ang Lee, 2003)
    El mundo se divide entre los que gustan de la adaptación superheroica de Ang Lee y los que no. El director taiwanés ya tenía varios éxitos locales en su haber, mucho premio ganado y algunas incursiones hollywoodenses, cuando se metió con Bruce Banner y su alter ego verdoso de carácter irascible, un suceso a medias pero decente, dentro de una carrera casi impecable que abarca todo el abanico de posibilidades. La historia de Lee tiene muchos puntos a favor, logra captar la esencia del personaje en la piel de Eric Bana, y una estética comiquera que es la envidia de Louis Leterrier. Eran épocas previas al MCU y Universal le apostó más de 130 millones, una cifra que apenas logró recaudar en los Estados Unidos, además de las críticas desparejas. Un pasado trágico, un accidente nuclear y una doble personalidad complicadísima de controlar es lo que nos ofrece esta primera adaptación cinematográfica.
  • 15
    Capitán América: El Primer Avenger (Captain America: The First Avenger, Joe Johnston, 2011)
    Hoy, a casi diez años de la concreción del MCU, la primera aventura del Capi adquiere más relevancia (y cariño) de la que generó al momento de su estreno. El héroe norteamericano por antonomasia hace su debut en la franquicia con una historia de origen ambientada en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, donde el enclenque Steve Rogers (Chris Evans) hace hasta lo imposible para cumplir con su deber de patriota y poder enlistarse en el conflicto armado. La negativa lo lleva a formar parte de un experimento científico que lo convierte en un súper soldado. Al principio, el gobierno no sabe muy bien qué hacer con él, pero cuando sus camaradas lo necesitan en el frente, Rogers no tiene dudas en tomar las armas y enfrentarse con enemigos mucho más poderosos y siniestros que los nazis.
  • 14
    Batman (Tim Burton, 1989)
    En una época donde las historias comiqueras eran cosa de nerds y nicho, Tim Burton salió a la cancha con el superhéroe más gótico y logró transformar al Caballero Oscuro en un verdadero fenómeno taquillero. Su visión, aunque alejadísima del Batman de las viñetas pero influenciada por la obra de Frank Miller, caló muy fuerte en la cultura popular gracias a su estilo y a su carismático protagonista (Michael Keaton), una imagen que perdura desde entonces, imposible de pasar por alto cuando se cita al personaje de Bob Kane y Bill Finger. Carl Grissom (Jack Palance), amo y señor del crimen en Gotham, pronto se las tendrá que ver con el encapotado justiciero; pero hay alguien más que quiere hacer estragos e instalar su reinado de terror en la metrópoli: el Joker de Jack Nicholson.
  • 13
    Logan (James Mangold, 2017)
    No dábamos ni un mango por una nueva entrega en solitario de Wolverine, pero Hugh Jackman quiso ponerle fin a su carrera superheroica y cerrar esta trilogía a lo grande con una historia mutante más oscura y violenta, no apta para menores. James Mangold se la juega, repite tras las cámaras y nos lleva hacia el futuro, precisamente al año 2029, donde Logan y el profesor Xavier (Patrick Stewart) tienen que lidiar con la pérdida de los X-Men y el doctor Zander Rice (Richard E. Grant) quien sigue los pasos de su padre Dale, en esto de experimentar con humanos, poderes y la búsqueda de un arma perfecta. Mientras sus habilidades regenerativas van desapareciendo, Logan tendrá que proteger a la joven Laura (Dafne Keen), al parecer un clon del mutante, también conocida como X-23. Mangold mezcla superhéroes con los mejores elementos del western y no se contiene a la hora de la acción, la sangre y el drama, sin necesidad de darle concesiones al resto de la franquicia.
  • 12
    Batman Inicia (Batman Begins, Christopher Nolan, 2005)
    Todos estamos de acuerdo en que Batman necesitaba un cambio radical tras los bochornos de Joel Schumacher y sus bati pezones. Christopher Nolan llegó con una solución bastante simple y acertada (más allá de los detractores) para un personaje que puede jugar dentro de los parámetros hiperrealistas, oscuros, solemnes y dramáticos. El director inglés se sumerge en el universo del cine pochoclero y, emulando el enfoque que Richard Donner diseñó para el hijo de Krypton -una historia “realista” con un elenco estelar-, le da una vuelta de tuerca y se despacha con el origen del justiciero de Gotham y sus primeros intentos para rescatar de la ruina a su amada ciudad. Con esta premisa Chris se acercó a la gente de Warner y les vendió su propia historia, muy alejada de la estética de Burton o de la visión más comiquera de otras películas que triunfaban en ese momento como “Spider-Man” o la “X-Men” de Bryan Singer.
  • 11
    Watchmen: Los Vigilantes (Watchmen, Zack Snyder, 2009)
    Todos tienen algo que decir a favor y en contra de la adaptación de la serie creada por Alan Moore y Dave Gibbons en 1986, una exitosísima historia que permitió al cómic ser reconocido como un arte por derecho propio, en lugar de un medio menor o alternativo. Zack Snyder y su estilo visual nos transportan a un oscuro y distópico 1985 donde los enmascarados vigilantes que supieron defender al mundo en épocas pasadas fueron llamados a retiro. Pero el asesinato de Edward Blake (Jeffrey Dean Morgan), uno de estos veteranos también conocidos como el Comediante, pone en marcha una serie de investigaciones, la reunión de los héroes remanentes y un diabólico complot que podría destruirlo todo, literalmente. No se le puede pedir más fidelidad estilística, aunque a muchos no les gusten ciertos cambios realizados al material original
  • 10
    Batman Vuelve (Batman Returns, Tim Burton, 1992)
    Tres años después de romper récords de taquilla con su primera aventura gótica y comiquera, Tim Burton redobla la apuesta con una galería de freaks y arquetipos que enamoraron a los fans, pero ya no tanto a la audiencia en general, y al estudio que clamaba por algo más “colorido” y familiar y no tan oscuro y retorcido. El Batman de Michael Keaton se enfrenta a dos icónicos villanos: el Pingüino de Danny DeVito y la Gatúbela de Michelle Pfeiffer, y en medio de estos dos, el corrupto Max Shreck (Christopher Walken), acomodando las circunstancias a gusto y piacere. Una historia que cala más profundo en la psicología de los personajes y hoy, a la distancia, es mucho más rica que su exitosa antecesora. Además, el “Meow” de Catwoman es para los anales, obvio.
  • 9
    Blade II: Cazador de Vampiros (Blade II, Guillermo del Toro, 2002)
    El mundo se merece más películas comiqueras dirigidas por Guillermo del Toro, y aunque tuvimos que dejar afuera de la lista al buenazo de Hellboy, su secuela superheroica rankea bastante alto en esta lista. Tal vez no sea un director mega taquillero, pero su estilo visual ya se destacaba por encima de la mayoría de las obras genéricas de aquel momento. El mexicano toma la posta de Stephen Norrington y su correctísima primera entrega vampírica, y le infunde más “extrañeza”, calidad y mitología a esta nueva aventura que encuentra al colmilludo de Blade (Wesley Snipes) haciendo buenas migas con un grupo de chupassngres enemigos para derrotar a una amenaza aún mayor. La película tiene sus fallas, pero sus virtudes las exceden y el suceso le abrió la puerta a del Toro para sumergirse en el universo del demonio colorado.
  • 8
    Iron Man - El Hombre de Hierro (Iron Man, Jon Favreau, 2008)
    En Disney todo comenzó con un ratón. En el Universo Cinemático de Marvel… con un multimillonario ingeniero, playboy y egomaníaco que, tras ser secuestrado en Afganistán, decide cambiar de actitud y utilizar sus recursos e inteligencia para combatir el mal en el mundo en vez de seguir aportando a la industria armamentista, algo que no le cae nada bien a la “junta directiva” de Stark Industries. Robert Downey Jr. hace la jugada más grande de su carrera y se convierte en Tony Stark -papel que le calza como anillo al dedo-, punta de lanza de la franquicia compartida más exitosa de todos los tiempos. Con un traje especial (así cualquiera) y todo su carisma, Tony se convierte en Iron Man, una figura un tanto controvertida, aunque con buenas intenciones. Una de las mejores historias de origen comiqueras, en un año donde el género traspasó la barrera de la nerditud y demostró que podía llegar a un público más amplio tomándose las cosas un poquito más en serio.
  • 7
    Superman II (Richard Lester, Richard Donner, 1980)
    La producción de esta secuela comenzó al mismo tiempo que el rodaje de la primera entrega, allá por 1977, pero pronto empezaron a surgir problemitas entre los productores, por lo que la película se postergó dejando que Richard Donner se concentrara en terminar ese opus superheroico conocido como “Superman” (1978). Richard Lester terminó reemplazándolo en la dirección que, según se estima, ya estaba completada en un 75%. Igual, Donner tuvo su revancha en 2006 con un digno director’s cut, una versión más coherente y con escenas de Marlon Brando que se creían perdidas. Las diferencias son mínimas, pero le hacen más justicia al Hombre de Acero que, en esta oportunidad, se humaniza un poco más y debe enfrentar a tres villanos kryptonianos (incluidos el genial Terence Stamp como el general Zod) escapados de la Zona Fantasma, y llegados a la Tierra para hacer estragos. Para muchos, una película más madura que la primera entrega, y la última protagonizada por Christopher Reeve que le hizo justicia al personaje.
  • 6
    X-Men 2 (X2, Bryan Singer, 2003)
    ¿Quién dijo que segundas partes no son buenas? Con “X-Men” (2000), Bryan Singer inaugura la era de los superhéroes modernos y, a pesar de un presupuesto ínfimo para este tipo de películas, sale muy bien parado con la primera aventura cinematográficaca de los mutantes. Más confiado (y con un mayor respaldo económico), se despacha con esta secuela, una de las mejores de todo el espectro marveliano. Oscura, dramática, llena de acción, humor, conciencia social y grandes personajes. Singer nos demuestra la verdadera naturaleza del ser humano y a uno de sus grandes villanos, William Stryker (Brian Cox), un tipo que no necesita poderes para hacer maldades. El equipo X se afianza, suma aliados a sus filas y hasta hace yunta con los “malos” para derrotar a un enemigo en común. Mutantes y orgullosos.
  • 5
    Mujer Maravilla (Wonder Woman, Patty Jenkins, 2017)
    Tuvieron que pasar (sólo) 75 años para que la superheroína original llegara a la pantalla grande con una película en solitario. La Diana Prince de Gal Gadot arrancó corazones (y robó cámara) en “Batman v Superman” (2016), pero la descosió completa de la mano de Patty Jenkins (“Monster”) en esta historia 100% heroica que cuenta los orígenes de la princesa guerrera. La directora nos lleva a la Primera Guerra Mundial donde la amazona decide abrazar su destino y abandonar Temiscira para sumarse a la lucha del piloto americano Steve Trevor (Chris Pine) y tratar de ponerle fin al conflicto armado en nombre de todo lo que representa. Una aventura hecha y derecha balanceada a la perfección, cargada de acción, humor, un poquito de romance, mucha diversidad, mujeres patea traseros y un gran mensaje (ingenuo, pero real) para los tiempos que corren que, obviamente, caló hondo en el inconsciente de varias generaciones de espectadores que unieron fuerzas para convertirla en un éxito de taquilla, y un buen ejemplo del cine que andamos necesitando.
  • 4
    Capitán América: El Soldado del Invierno (Captain America: The Winter Soldier, Anthony Russo, Joe Russo, 2014)
    ¿Estamos todos de acuerdo en que la secuela del Capi, una de las mejores del MCU hasta la fecha es, curiosamente, su película más DCniana? Oscura, dramática y cargada de espionaje, un arco que llegó para desestabilizar el multiverso pergeñado por Kevin Feige y abrir una nueva fase para el equipo vengador y los muchachos de S.H.I.E.L.D., salpicando un poquito a las series de TV. Los hermanos Anthony y Joe Russo, veteranos de shows como “Arrested Development” y “Community”, prueban suerte con el género logrando el equilibrio perfecto para una historia superheroica anclada en la acción, el dramatismo y la siempre intacta moral de Steve Rogers (Chris Evans). Acá, nuestro héroe debe enfrentarse a un fantasma del pasado, hacer equipo con nuevos compañeros y seguir adaptándose a las costumbres del siglo XXI. ¡Hail Hydra!
  • 3
    Batman: El Caballero de la Noche (The Dark Knight, Christopher Nolan, 2008)
    Tras devolverle la dignidad perdida en manos de Joel Schumacher, Christopher Nolan arremete con una nueva aventura donde el encapotado debe enfrentar la peor amenaza posible: una mente criminal tan caótica como impredecible. Batman debe unir fuerzas con el teniente Gordon Gary Oldman) y el nuevo fiscal de distrito, Harvey Dent (Aaron Eckhart), no sólo para tratar de erradicar el crimen organizado que atenta con destruir su amada ciudad, sino para ponerle el pecho a este payaso maldito. Así, el cine superheroico trasciende su propia frontera y demuestra que también puede tomarse en serio, contar una gran historia y, de paso, introducir algún que otro comentario socio-político. TDK rompe todos los esquemas del género: donde el villano se lleva las de ganar, el (anti)héroe termina en muy malos términos y nadie, pero nadie, logra salvar a la chica. La acción, el dramatismo y la oscuridad triunfan en el siempre soleado y entretenido verano boreal, ganando algunos premios y marcando un nuevo “estilo” para estos héroes de capa y capucha.
  • 2
    El Hombre Araña 2 (Spider-Man 2, Sam Raimi, 2004)
    Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y un éxito taquillero como “El Hombre Araña” (Spider-Man, 2002), necesitaba una continuación a su altura. Sam Raimi redobla la apuesta y nos entrega una aventura arácnida muchísimo mejor que la primera. Así, Peter Parker (Tobey Maguire), y sus conflictos post-adolescentes, se convierte en el héroe más amado por chicos y grandes gracias a la mezcla de acción, humor, drama e inocencia que plantea el director para este personaje tan destacado de la cultura popular que ayudó a forjar el género superheroico mucho antes de Kevin Feige y su plan maestro marvelianao. Ok, a Tobey se le caían un par de décadas, y Raimi nunca entendió la definición de inclusión y diversidad, pero igual nos regaló un grandísimo villano en las manos del Doc Ock de Alfred Molina, una hermosa historia de amor y compromiso, y la inspiración que debe provenir de estos justicieros en spandex.
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    Superman (Richard Donner, 1978)
    Dale, que escuchás la musiquita de John Williams y ya te empezás a emocionar. Hoy, fuera de contexto, podrá parecer un tanto ñoña, pero “Superman” (1978) sigue siendo uno de los primeros éxitos superheroicos de la pantalla grande, punta de lanza para un género poco común por aquel entonces, y un clásico de clásicos de alto presupuesto del que incluso Christopher Nolan tomó nota para construir su aproximación al Caballero Oscuro. Todos los involucrados se arriesgaron a contar la historia de origen de Kal-El, el huerfanito kryptoniano que cayó a la Tierra y decidió utilizar sus superpoderes para hacer el bien y defender su nuevo hogar, luchando por la verdad, la justicia y el american way. El ignoto Christopher Reeve se rodea de un grandísimo elenco (incluyendo a Marlon Brando y Gene Hackman), y se convierte en todo un ícono de la cultura pop, título que, posiblemente, nadie pueda arrebatarle jamás. La idea de Donner: diseñar una historia anclada en el “realismo” con un elenco cargado de grandes estrellas ajenas a este tipo de producciones, que además trascendió el tiempo y el espacio, y unas cuantas generaciones, inspiradas por el extraterrestre que nunca entendió que la ropa interior se usa por debajo del traje.

1. Superman IV: En Busca de la Paz (Superman IV: The Quest for Peace, Sidney J. Furie, 1987)

Si el pobre Kal-El (Christopher Reeve) ya venía de capa caída después de la tercera entrega de sus aventuras, con esta lo terminaron de embarrar. En su cruzada por la paz, Superman libera al mundo de las armas nucleares y las envía derechito al sol. Lo que no sabe es que entre tanta bomba, el malvado Lex Luthor (Gene Hackman) metió de contrabando un menjunje genético que, cuando todo explota, se convierte en el Hombre Nuclear (Mark Pillow), un rubio musculoso y radioactivo que opera bajo sus órdenes. Esto no quita que nuestro héroe lleve a cabo un montón de proezas, pero los créditos finales son tan bienvenidos como el alivio después de la resaca. La taquilla norteamericana no llegó a recuperar sus escuetos 17 millones de presupuesto y puso fin a la exitosa franquicia que tan bien había disparado Richard Donner.
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