Publicado el

Editoriales | Paneles pixelados

C:\D\JUEGOS\ - De los comics al DOS

Volver a la home

Por: Maximiliano Baldo

Tags: Comicsmsdos
De las páginas de nuestras historietas favoritas a estos viejos clásicos digitales

Muchos años antes a la llegada de la primera computadora personal, las aventuras en papel y tinta de incontables héroes ya se habían ganado un lugar de residencia en el imaginativo popular. La aparición de nuevas vías de difusión captó la atención de las casas de publicación, que se preguntaron si sería posible llevar sus personajes al mundo digital, y cómo. Es probable que el Superman de Atari 2600 (1979) haya sido uno de los primeros intentos de lograr una aventura interactiva con personajes tan icónicos, pero los usuarios de PC tendríamos que esperar unos años más para tener esa primera experiencia superheroica.

No vendría de la mano de DC sino de su competidora directa, y el estilo de juego estaría muy por debajo de lo que podríamos imaginar hoy. Sin más preámbulos viajemos al año 1984 para encarnar a Bruce Banner en “The Hulk”, la primera aventura de la saga Questprobe y uno de los primeros (si no EL primer) juegos de DOS basados en personajes de comics.

Este juego nos ofrece una aventura de texto interactiva en la que debemos darle instrucciones al pobre doctor Banner, que ya arranca atado a una silla. El apartado gráfico sufre bastante en consideración de las etapas primarias del gaming en PC, pero aun así mantiene un estilo digno de las páginas de comic. De hecho, lo mejor que se puede decir del mismo es que se siente como un comic interactivo, y por ese lado podría haber funcionado bastante bien. Lamentablemente, la serie Questprobe llegó a su tercera aventura y su compañía responsable, Adventure International, se fundió en 1985, antes de publicar el cuarto episodio, que involucraría a los X-Men. En el camino tuvimos la aventura del Hombre Araña (1984) y la dupla del Hombre Antorcha y La Mole (1985).

Sería el año 1988 el responsable de darle al usuario de MS-DOS una buena dosis de heroísmo comiquero, todo gracias al primer títulos de Batman para PC: Batman: the Caped Crusader.

Aun siendo la primera aparición del encapuchado en sistemas de MS-DOS (ya había aparecido en un juego anterior, pero para otros sistemas) ya se podía apreciar una notable calidad en cuanto a su presentación. Este juego ofrecía dos aventuras independientes para encarar en el orden que deseáramos, con nuestro héroe enfrentando al Pingüino y al Guasón por separado. Esto se realizaba mediante un original sistema de escenas que emulaban paneles de comic, abriendo un nuevo panel al pasar a otra área y haciendo que los paneles anteriores vayan desapareciendo de a poco.

Pese a sus muchas virtudes, el juego se sentía un poco tosco en sus controles; algo bastante normal en las producciones de aquella época. De todas formas, el juego gustó y se convirtió en un favorito de culto para los fans del murciélago y de los juegos en general.

Un año más tarde, en 1989, aparecerían un título clave de otro reconocido bienhechor: Superman: the Man of Steel.

El primer juego de Superman para PC se sentía como una versión barata de Space Harrier, pero es bastante excusable por las limitaciones de la época. Superman vuela hacia el frente mientras hordas de enemigos pueblan la pantalla. Simple y efectivo. Mejor aún, las misiones son precedidas de la historia en forma de comic (algo que veremos muy seguido en esta temática), y pese a la simpleza de sus paneles y narrativa en general, hay que dale un punto por dar lo mejor de sí.

Es interesante notar que este es el único juego de Superman para MS-DOS, mientras que Batman se la pasaría despachando villanos en varios títulos más. En el mismísimo 1989 en el que un Superman en CGA volaba por la pantalla, Batman estrenaba su segundo juego para PC con “Batman” (una imaginación, los pibes), la aventura basada en la película homónima de Tim Burton que traería al enmascarado de vuelta al centro del escenario de la cultura popular. Con gráficos notablemente superiores y buena acción plataformera, el juego se ganó los laureles y de Superman no se acordó ni Krypto.

Los juegos de Batman continuaron con Batman Returns (1992). Lo sorprendente de este título es que se trataba de una aventura Point-N-Click con elementos de lucha, que para colmo se veía muy bien. Lamentablemente, luego nos llegó Batman Forever (1996) y ahí se pudrió todo; no debido a que Batman Forever es malo, sino porque Batman Forever es malo. ¿No me entienden? Es fácil de explicar: hubieron dos juegos de Batman para DOS en 1996, y los dos se llamaron “Batman Forever”.

El más aceptable de la dupla es un juego de acción al estilo de los mejores Streets of Rage, pero mucho más acelerado. Batman se carga a las patotas de enemigos con cuanta piña y patada podamos soñar, y eso es fantástico.

No tan fantástico es el otro Batman Forever, aquel que intentaba tomar algunas ideas de Mortal Kombat, especialmente el chiste de que los personajes eran actores digitalizados, lo que en teoría debería dar una buena calidad a la presentación y, mal que mal, funcionaba. Lo que no funcionaban eran los horribles sistemas de control y el obtuso diseño de escenarios, lo que hacía de cada nivel un verdadero martirio; aunque, hay que decirlo, la versión de DOS apestaba un poquitín menos que las de consola… pero apestaba al fin y al cabo.

Al otro lado del charco comiquero, y todavía reponiéndose de la saga Questprobe, Marvel también quería ser parte de este mundillo de bits y bytes, así que en 1989 aparecen dos nuevos juegos basados en sus franquicias. Uno de ellos era “The Amazing Spider-Man and Captain America in Doctor Doom's Revenge!”, que es el título posta de esta aventura de los personajes ya nombrados. En serio, ese es el título. La sutileza era opcional.

El juego en sí es bastante tosco. Una seguidilla de escenas de acción en la que el Capitán América y el Hombre Araña se turnan para combatir contra algún villano o para superar las secuencias de “desafíos”. Al menos podemos leer la historia en paneles de comic. Más allá de eso, el juego es bastante olvidable.

No ocurre lo mismo con “X-Men: Madness in Murderworld” (también de 1989), una aventura híbrida entre Point-N-Click y acción, protagonizada por un grupo de los Hombres-X más reconocidos. Aquí la misión es adentrarnos en el titular Murderworld, un parque de diversiones con pésimo márketing, donde debemos hallar pistas para la construcción de una máquina especial que ayudará a liberar al profesor Xavier, actualmente atrapado en las garras de Magneto.

Lo impresionante de este título es lo ambicioso que era para la época en la que salió, permitiéndonos controlar a diferentes personajes, cada uno con habilidades únicas. Debíamos utilizar dichas habilidades para sortear obstáculos y resolver puzles, para lo cual estaba el sistema de Point-N-Click primitivísimo que hasta daba calambres y convulsiones.

Así y todo, el éxito de aquel primer juego generó una secuela (y secuelas, pero eso ya es tema médico). En 1991 sale “X-Men II: The Fall of the Mutants”, un nuevo híbrido, esta vez de acción y rol, en el que un grupo de cinco X-Men (seleccionados entre 15 posibles candidatos) se enfrenta al desafío del Adversario. Lo cierto es que el juego, pese a contar con gráficos bastante decentes, era bastante tosco en su ejecución.

Había otro personaje del que Marvel sacaría mucho provecho en los videojuegos. Ya había aparecido en el segundo título de Questprobe (1984) y hasta lo mencionamos junto a otro héroe en un párrafo anterior, pero no vería su primer título solista en PC hasta 1990 con el lanzamiento de “The Amazing Spider-Man”.

El juego era un plataformero con todas las de la ley, al que se le agregaron algunos elementos de puzzle. Bastante decente y divertido.

Debieron pasar seis años hasta el próximo juego de Spidey para PC, esta vez titulado “Marvel Comics Spider-Man: The Sinister Six” (1996). Ya no era un juego estrictamente de acción, sino una aventura interactiva con animación bastante trabajada (para la época) y un cast de voces digna de una apoplejía (para toda la vida). Interesante era el hecho de que podíamos elegir la dirección de la narrativa mediante nuestras decisiones en puntos clave de la historia, ganándole de mano a TellTale por una década y media.

Hasta ahora hemos hablado exclusivamente de juegos de superhéroes, pero la temática de hoy es Comics y, si bien es entendible que los enmascarados tengan mucho más material con el cual trabajar, no son los únicos comics que se han agraciado con versiones digitales de sus mundos y aventuras. Veamos, si no, las representaciones de algunos comics europeos que también tuvieron su paso por los prompts de MS-DOS.

Una de las series de comics más prominentes en el mundo de los videojuegos son las aventuras de Asterix y Obelix, cuya presencia en MS-DOS comienza en 1987 con “Asterix and the Magic Carpet”, basado en el comic homónimo en el que nuestros Galos favoritos viajan a la India en alfombra mágica para hacer que su bardo, Cacofonix (Asurancetúrix, en español), haga llover con sus terribles cánticos.

No fue un gran comienzo para la saga, pese al correcto estilo gráfico. Por eso el segundo juego, “Asterix: Operation Getafix” (1989) estaría más enfocado en la acción… pero hasta ahí nomás.

Ocurre que esta era una aventura de exploración a la vez que añadía comandos de combate, lo que volvía al juego interesante, pero bastante lento y tosco (palabra que he repetido demasiadas veces en esta columna, pero así son las cosas).

Más tarde, en 1995, Asterix regresaría a MS-DOS con “Asterix: Caesar’s Challenge”, un simpático juego de tablero con actividades para toda la familia, secuencias animadas y hasta un muy buen trabajo de voces.

Si lo que queríamos era acción debíamos viajar al Viejo Oeste, y allí encontraríamos a Lucky Luke y dos juegos muy diferentes entre sí. El primero, de 1987 y simplemente titulado “Lucky Luke”, nos mostraba al titular vaquero en un desafío de disparo muy básico. El segundo, de 1997 y también titulado “Lucky Luke” (¿qué son diez años, al fin y al cabo?), mostró una marcada diferencia en todos los apartados, ahora con gráficos muy bonitos y coloridos y una aventura plataformera para acompañar esa calidad.

Existieron muchos más juegos basados en comics para la época de MS-DOS, pero hoy les he dejado algunos de los principales, así como una breve historia de los inicios del género en esta plataforma. Desde mediocres aventuras de texto hasta juegos de acción y aventura, la evolución de estos títulos a lo largo de los años es perfectamente apreciable, y para muchos de nosotros marcaron nuestros años más jóvenes.

Pero no fueron los únicos. Es hora de dar vuelta la página… al menos, hasta el próximo nerdi-capítulo, en este mismo nerdi-canal.