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Analisis | CASTIGATE

PRE-ANÁLISIS: The Punisher - Temporada 01 (Ep.01-06)

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Por: Leo Valle

Llegó la nueva serie del universo de Marvel en Netflix y analizamos los primeros seis episodios

El Universo Televisivo de Marvel en Netflix (UTMN a partir de ahora) ha tenido altas y bajas. Quedará en cada uno decidir cuáles han sido cada una de ellas, y qué tan alto han ascendido y bajo han caído. Pero más allá de la subjetividad, es innegable el salto (al vacío) de calidad entre las primeras temporadas de Daredevil y Jessica Jones y, por ejemplo, Iron Fist o The Defenders.

Uno de los grandes males del UTMN han sido, hasta ahora, los villanos. Mientras que Kingpin y Killgrave (y momentos de Cottonmouth) dejaron su marca en pantalla, la organización criminal milenaria La Mano (cuyo arco se extendió por varias series) resultó un torro como figura antagonista. Esperaba entonces que The Punisher bajase un poco a tierra, después de la pelea con una ninja zombie bajo el esqueleto de un dragón enterrado en el medio de Nueva York en el final de The Defenders.

De alguna manera The Punisher es algo diferente. De muchas otras, por desgracia, es más de lo mismo. Este pre-análisis corresponde a los primeros seis episodios de la serie (aunque ya vi un par más), porque me parece que son representativos de los grandes problemas de la serie sin dejar de ofrecer elementos para ilusionarse con lo que viene.

En el primer capítulo nos encontramos a Frank Castle (Jon Bernthal), el personaje que conocimos en la segunda temporada de Daredevil, intentando vivir una vida tranquila bajo una nueva personalidad. Haber eliminado a los responsables del asesinato de su familia no lo ha liberado del tormento de revivir esa secuencia una y otra vez en la cabeza. Frank, ahora Pete, se recluye en un trabajo monótono en la construcción y en momentos de nostalgia e introspección, ya sea en una terraza, en el transporte público o sumergido en un libro (muy apropiadamente, “Moby Dick”).

Por supuesto Frank tarda muy poco en volver a meterse en quilombos, cargándose unos mafiosos, y eso genera que sea identificado por David Liberman / Micro (Ebon Moss-Bachrach), la pata tecnológica del equipo, un agente del Gobierno que también ha tenido que salir del sistema – aunque en su caso es para proteger a su familia, a la que monitorea a través de cámaras instaladas en su casa. 

Pero como dije al comienzo, el antagonista de The Punisher es un enemigo muy real: el Gobierno de los Estados Unidos. Resulta que durante uno de sus tours en Iraq, Frank formó parte de una Unidad Especial encargada de operaciones encubiertas que lo llevaron a cometer crímenes de guerra, siendo uno de ellos el asesinato de un policía iraquí. Es a partir de ese episodio que conocemos a Dinah Madani, una agente de Seguridad Nacional que vuelve a los Estados Unidos después de ser desplazada de Iraq por seguir la pista del asesinato y encuentra la misma resistencia para con la investigación de sus nuevos superiores.

Todos están sucios en estas organizaciones, por lo que Frank solo puede confiar en Curtis (Jason R. Moore), otro veterano que dirige un grupo de autoayuda para ex-combatientes con síndrome post-traumático y en Karen Page (Debora Ann Woll) con quien ya ha hecho buenas migas en Daredevil. Ni siquiera Billy Russo (Ben Barnes), su mejor amigo y ahora dueño de una empresa de seguridad privada, sabe que su hermano en armas aún sigue con vida.

Ese es el panorama de la serie. Intriga política, traición en altas esferas gubernamentales y mucha, mucha violencia.

The Punisher es quizá la serie más violenta que se puede ver en la televisión hoy en día. No tiene problemas en mostrar ejecuciones en primer plano, fracturas de miembros con sonido 7.1 de los huesos destrozándose, o tortura vieja escuela. Es apropiado para el personaje pero también incómodo. Es sin dudas un momento extraño para presentar a este personaje en el contexto que se está viviendo en los Estados Unidos. Frank Castle es juez, jurado y ejecutor, y cualquiera que no se encuentre dentro de su código tiene los días contados. Contraponer esas características con la frescura del duelo de una de las mayores tragedias de la historia del país, es complicado.

La interpretación y representación de este vigilante, que no me quedan dudas refleja la ideología de gran parte de la derecha norteamericana (y hay que decirlo, la local también) quedará en cada uno. Más allá de las subjetividades, Bernthal construye un personaje complejo, cuyo eterno dolor se puede ver aún en los momentos de rabia explosiva. Castle es un hombre que ha pasado de vivir en un mundo de reglas ajenas a construir las propias, pero sin terminar de comprender dónde es que encaja en una sociedad que lo ha rechazado.

Y es justamente el tratamiento de los veteranos quizá la única discusión que la serie se anima a plantear. El control de armas de fuego, las tragedias en manos de civiles e incluso las conexiones con el resto del universo de Marvel están, por ahora, excluidas del contexto de la serie más allá de alguna mención al pasar. El grupo de ayuda para ex-combatientes y los intentos de sus integrantes para reinsertarse en la sociedad que juraron proteger y ahora los excluye representa una realidad que se ha tratado con más profundidad en otras producciones, pero que es atractivo ver planteado.

Es en las buenas actuaciones (aún cuando el material no ayuda) y las temáticas a las que no le escapa donde la serie brilla en sus primeros seis episodios. Más allá de eso, The Punisher tarda horrores en desarrollar ciertos vínculos y establecer los parámetros de algunas de las relaciones o las motivaciones de algunos de los personajes, repitiendo pecados de las producciones de Netflix del pasado.

The Punisher es por ahora una serie funcional y de manual que destaca por su violencia (y el tratamiento de la misma) y lo que consigue el talentoso elenco con lo que le dan para trabajar. La primera vuelta de tuerca se ve venir a la legua y no sorprenderá a nadie, pero es la que desenrosca un poco la trama y ayuda a que la segunda mitad se mueva a un ritmo más atractivo. 

Glorificación de la violencia y del machismo y “hombría” más básicos aparte, la serie es correcta. Creo que va a terminar bien.

El lunes, el análisis completo (con spoilers).