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Editoriales | Propuestas Procedurales

JAMMIN’: ProcJam 2017

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Por: Maximiliano Baldo

Abrimos un frasco de mermelada gamer con sabor procedural. ¿Qué puede ofrecernos la ProcJam 2017?

Todos sabemos lo que es un Game Jam, ¿verdad? Sí, son esas instancias en las que se desafía, a todo el que desee participar, a crear un juego de video en un tiempo límite (usualmente 48 horas, pero varía de Jam en Jam) basándose en una temática en particular.

Gracias a estas iniciativas, cualquiera con deseos de programar, ya sea para aprender, para pulir conocimientos o simplemente para divertirse, puede aportar su granito de arena y salir a la cancha con ideas que pueden llegar a ser muy originales. Recordemos que muchos juegos indies muy queridos comenzaron como ideas desarrolladas durante Game Jams.

En esta columna nos enfocaremos en algún evento reciente, del cual destacaremos algunos juegos creados para el mismo. Para esta primera entrega le damos un repaso a la ProcJam 2017, el evento de juegos con elementos procedurales. Veamos, entonces, qué hay de interesante entre los 171 proyectos subidos.


Groove Pilot

Empecemos con una de las experiencias más relajantes del catálogo. Lo procedural en Groove Pilot es la ubicación de las orbes de luz que debemos recolectar; el resto es volar por el espacio y disfrutar de la música que se va generando a medida que obtenemos más orbes. No hay nada más que decir, excepto que es uno de los juegos más calmos de esta Game Jam y realmente merece ser jugado. Puedo añadir que cuenta con un flexible sistema de control que suma al Todo del producto. Muy bueno.


ProcJam Racer

Lo que más me gusta de este juego de carreras es que las pistas son generadas de forma procedural. Lamentablemente, su mayor defecto está en su sistema de conducción, que hace que nuestro vehículo se vaya para cualquier lado. Habrá que tener una generosa dosis extra de paciencia para lidiar con ese elemento tan fundamental de una experiencia de este género, pero siempre viene bien para matarnos de risa con nuestros intentos de seguir el trayecto lo mejor posible.


Herbarium

Añado este juego por su interesantísima temática y concepto. Herbarium es un simulador de química en el que se nos ofrece un puñado de plantas que debemos analizar para descubrir sus propiedades, para luego experimentar con pobres ratoncitos y ver qué efectos les genera.

Cada paso de la experimentación es un pequeño puzzle en sí mismo: verificar los niveles de pH de una substancia, descubrir el punto de ebullición del elemento y obtener una muestra destilada del mismo, la que luego se administrará a los roedores. Habrá que dosificar las inyecciones y observar qué efectos causan en nuestros peludos mártires por la ciencia. Y eso es todo, ese es el juego, y es muy interesante y original. Si quieren probar algo un poquito diferente, vayan a extraer fluidos de estas florcitas, que a lo mejor obtenemos algo bueno… u otro veneno más.


Little Space Rangers

La consolita virtual PICO-8 no podía quedar afuera de las Game Jams. Con su escasa memoria y adorable capacidad nos ofrece Little Space Rangers, uno de los juegos más completos que se han subido a la ProcJam 2017.

Básicamente es un juego de plataformas cuyos niveles son generados de forma procedural. A eso se le suma un conciso sistema de control que nos permite movernos y saltar, pero que también nos deja tomar algunos ítems del suelo para usarlos, como un transportador para rescatar a otros como nosotros y una pistola láser para eliminar criaturas hostiles, aunque a la mayoría de ellas podemos saltarles encima como si fueran Goombas. Ojo, sólo a algunas de ellas; presten atención a los diseños y ahórrense daños innecesarios.

No hay mucho más que decir; Little Space Rangers es un paquetito completo que se puede disfrutar al paso, y aunque su generación procedural esté un poco limitada (pronto vemos elementos repetidos) no deja de ser una experiencia simpática de experimentar.


Oxygen

Si hay algo que aprendimos de Spelunky es que es perfectamente posible hacer juegos de plataforma con elementos procedurales, y Oxygen es un claro ejemplo de ello.

Se trata de un simple juego de plataformas con buenos controles y simpática temática, siendo nosotros un astronauta que queda atrapado en las cavernas de un planeta alienígena. Habrá que explorar el terreno valiéndonos de nuestro jetpack y evitando recibir daño de las criaturas que moran el lugar, aprovechando para recolectar tesoros en nuestro camino. Pero cuidado, que nuestro oxígeno es escaso y tendremos que encontrar tanques para recuperar preciosas bocanadas de aire.

En resumen, un juego simple pero funcional, y eso está perfecto para un proyecto creado en tan poco tiempo.


Dead Streets

Ni los Game Jams se salvan de los juegos de zombies, pero por suerte Dead Streets es sorprendentemente competente a la hora de definir su concepto. Sí, es un simple juego de acción con vista cenital en el que debemos llegar al otro extremo de la ciudad, quitándonos de encima las diez toneladas de no-muertos que se interponen entre nosotros y la salvación, para lo cual contamos con un par de armas.

Lo que sorprende del juego es que está bastante pulido para ser un proyecto de desarrollo rápido. Nuestras armas necesitan recargarse luego de algunos disparos, y hasta se recargan automáticamente cuando usamos la última bala del cargador (muchos juegos ni se molestan con este detallito). Por otro lado, la generación del mapa de la ciudad es procedural y podemos controlarlo mediante un control de tamaño y una semilla de generación, así que podemos compartir nuestros mapas con otros jugadores. Un juego que funciona y que, la verdad, no me molestaría ver un poco más desarrollado.


Outer Ring

El chiste procedural de este juego reside en la generación de su enemigo principal; una bestia de características Lovecraftianas llena de tentáculos y toda clase de ataques. Nuestro héroe debe valerse de su espada para atacar las diferentes partes del monstruo e intentar poner fin a su voracidad, lo cual es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

Cuidado, es un juego muy difícil. La naturaleza procedural de estas criaturas puede hacer que sean imposibles de derrotar; pero siempre podemos recurrir a la paciencia y la cautela para ir cercenando tentáculos poco a poco. Aquí tenemos una idea muy interesante que podría ser la semilla para un futuro juego más desarrollado. Por ahora, conformémonos con derrotar a estos horrores cósmicos, que ya bastantes problemas nos causan.


Yedoma Globula

La generación de imágenes fractales no es ninguna novedad, pero lo que Yedoma Globula nos ofrece, además de uno de los nombres más curiosos del Game Jam, es recorrer representaciones fractales en 3D.

Estos escenarios tridimensionales generados mediante fractales son francamente imponentes. Esto es lo más cercano a explorar mundos alienígenas de geometrías retorcidas. Contamos con un jetpack que nos da algunos segundos de vuelo, y también una pistola de bengalas para iluminar nuestros alrededores (es muy gracioso descubrir que el modelo de la pistola es un par de formas 3D básicas, pegadas juntas). Se añadieron algunas plataformas convencionales para explorar un poco mejor estos terrenos.

Este proyecto nos hace pensar que el uso de fractales para generación de terreno puede llegar a resultar en escenarios impactantes, y ojalá se consiga usar esta técnica para futuros proyectos de mayor porte. Por ahora es una linda experiencia para hacer turismo virtual por planetas desconocidos; o al menos esa sensación nos deja.


Genome Garden

De todos los juegos de la ProcJam 2017 este es el que más tiempo me entretuvo. En un principio no se entiende nada de lo que está pasando, o por qué, pero una vez que le pescamos la vuelta a sus sistemas internos podremos hacer cosas muy interesantes. Básicamente, debemos hacer que nuestro simpático personaje active las semillas que hay en el mapa; esas orbes de colores desperdigadas por todos lados. ¿No pasa nada al agarrarlas, excepto que se convierten en una plataforma? Ah, es que no hemos configurado nuestro genoma, y es allí donde el juego empieza a brillar.

Al presionar ENTER entramos a la pantalla de configuración de Genoma. Desde aquí podemos invertir nuestros puntos en hacer que las semillas que recogemos se comporten de cierta manera. Por ejemplo, podemos hacer que la columna “UP” tenga un 50% de probabilidad de crecer, entonces cada nueva semilla que tocamos tiene una en dos chances de generar una casilla extra hacia arriba. Podemos aplicar nuestros puntos en diversos aspectos de la programación de nuestro Genoma, con el que luego experimentaremos en el área de juego. Con la obtención de nuevos puntos (CONSEJO: Empiecen invirtiendo en “Root” (“Raíz”) para generar muchos puntos por semilla) tendremos más opciones de configuración, y luego de algunos minutos podremos generar plantas complejas a partir de cada semilla obtenida.

Es muy difícil explicar con palabras la sensación que nos da el juego, así que vayan y prueben; denle una buena oportunidad, y posiblemente verán que se han pasado dos horas de sus vidas y no se han dado cuenta. Sí, puede ser así de enviciante.


Story of a Dungeon

El último juego que destacaremos en esta primera entrega de JAMMIN’ no es, en realidad, un juego de video, pero sí cuenta con un elemento procedural especial que merece ser mencionado. Ocurre que Story of a Dungeon genera un archivo PDF con un mazo de cartas para imprimir y recortar, las cuales se utilizan para jugar un juego de rol y dungeon crawling en la vida real, como si fuera un juego de tablero más.

Al momento de escribir esta nota las reglas del juego no están desarrolladas y todavía queda muchísimo por hacer, pero el generador de cartas funciona y es un concepto interesantísimo. Si les gustan los juegos de tablero, aquí tienen uno que se genera de forma procedural, así que préstenle atención porque puede convertirse en algo genial.