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Analisis | El rey ha muerto, viva el rey

ANÁLISIS: THE WALKING DEAD S08E04: Some Guy (SPOILERS)

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Por: Jessica Blady

Ya no nos quedan más esperanzas para dedicarle a esta serie.

Cuando una temporada no funciona, es probable que los responsables del show se reúnan y decidan dar el volantazo para que la historia vuelva a encauzarse; sobre todo cuando se trata de una de las series más exitosas, de esas que dependen muchísimo del fandom. Ocurrió con “Game of Thrones” tras su quinta y soporífera entrega, e incluso con la mismísima “The Walking Dead”, allá a lo lejos y hace tiempo, después de pasar por la granja de los Greene en la segunda temporada.

Por aquel entonces, el drama post-apocalíptico de AMC atravesaba unos cuantos problemas en su staff, con cambios de guionistas y showrunners incluidos; pero no podemos seguir justificando una trama tan desprolija que parece haber perdido el rumbo para siempre.  

Tras presentarnos a Negan (Jeffrey Dean Morgan), y ese cliffhanger polémico al final de la sexta entrega, los creadores prometieron un cambio radical en la dinámica del grupo de sobrevivientes y del show en general, de la mano de un villano sin igual que venía a cambiar las reglas del juego. Claro que nunca nos dijeron que esto iba a ser perjudicial para el ritmo del show, la narración y el desarrollo de los nuevos personajes que todavía no lograron conquistarnos, ni encontrar su lugarcito dentro de la trama.

Ya hablamos largo y tendido de los errores de la séptima temporada, falencias que esperábamos no volvieran a ocurrir durante ésta, al menos no en los primeros episodios, encargados de dar vuelta la tortilla y volver a conquistar a un público cada vez más escéptico. Resulta obvio que la “gerencia” está atravesando por algún tipo de problemas, si no, no se entiende esta trama tan desequilibrada que, después de cuatro capítulos, sigue estancada en el mismo lugar.   

Hablamos de un lugar literal, ya que desde el comienzo de esta temporada estamos siguiendo a los tres grupos de sobrevivientes -Alexandria, Hilltop y The Kingdom-, ahora unidos con un objetivo en común: derrotar a Negan y sus saviors. Tras el último ataque del villano, Rick, Maggie y Ezekiel decidieron que era tiempo de actuar y hacerles frente; y así estamos desde entonces, en medio de una primera confrontación que no parece tener un final a la vista.

Si miramos para atrás, esta misma situación se podría haber resuelto en un solo episodio, como mucho dos; pero acá estamos, reviviendo la misma situación desde diferentes ángulos, algo que no aporta nada a la narración y nos da a entender que los creadores no tienen nada más para contarnos.   

“Some Guy” retoma exactamente donde nos quedamos la semana pasada, con el rey Ezekiel (Khary Payton) y su grupo sorprendidos por los hombres de Negan tras haber cantado una victoria prematura. El director Dan Liu insiste con el recurso “fetiche” de esta temporada: mezclar las líneas narrativas y volver el tiempo atrás para mostrarnos los momentos previos al ataque. Más que nada, la palabrería incesante y sin sentido del “monarca” de The Kingdom que, de alguna forma, logró convencer a los suyos (a sí mismo) que sólo manteniendo una actitud positiva se puede vencer al enemigo.

Esta es la filosofía que adoptó este ex guardia de zoológico y actor amateur en medio del apocalipsis, una actitud poco práctica, aunque necesaria para mantener el espíritu de sus seguidores, gente común que no entiende mucho de guerras o muertos vivos, pero decidió tomar las armas para pelear junto a su líder.      

La masacre era inevitable, pero también este capítulo que no aporta verdaderamente nada a la historia y que sólo avanza gracias a la astucia de Carol (Melissa McBride), uno de los pocos protagonistas que todavía hace la diferencia en TWD. Mientras el rey se lamenta y pierde la fe entre los cadáveres de sus “súbditos”, la señora le hace frente a los saviors ella solita, tratando de evitar que se lleven las armas (el quid de toda esta cuestión) rumbo al Santuario. Un pequeño momento de acción y tensión, el único que vale rescatar a lo largo de un episodio de cuarenta y tantos minutos.

Ni la intervención de Rick y Daryl nos logran despabilar durante “Some Guy” que, encima, nos  dejó sin uno de nuestros personajes favoritos, acá, dispuesta a sacrificarse por aquel amo que la ayudó y encontró la belleza en medio del caos. Si este momento sangriento consigue remontar un capítulo mal llevado, editado de forma extraña (como casi todos los de la temporada) para buscar un efecto visual que, obviamente, no se consigue.

¿Por qué perder una preciada hora de TV en un protagonista tan insignificante como Ezekiel? Decimos insignificante porque desde su presentación en sociedad nunca tuvo ese momento para brillar en pantalla, y a la larga (o más bien, a la corta) se convirtió en un fantoche cargado de discursos prefabricados y una actitud pasiva que no ayuda a una trama necesitada de acción y muchísimo movimiento.      

Ya es tarde para que nos cuenten su pasado a través de flashbacks, el tipo se encarnó de contarnos hasta el último detalle. Y ahora también perdió el atractivo junto con su mascota, lo que nos deja con pocas posibilidades para explorarlo en los próximos episodios.

Basta de estas historias ‘individuales’. “The alking Dead” funciona mucho mejor cuando explota la dinámica de grupo, el trabajo en equipo de sus protagonistas más fuertes, o cuando se mete de lleno en su psique y los dilemas morales. Todo necesita un equilibrio, algo que la serie perdió hace tiempo y no logra recuperarse. Lo más triste es que ese volantazo llegará de la mano de Negan y algún golpe de efecto, un regreso fortuito después de cuatro capítulos ausente, un recurso que tampoco ayuda a enderezar esta nave que no termina de salir a flote.