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Analisis | El arte de matar

ANÁLISIS: M.F.A. (2017)

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Por: Florencia Orsetti

Tags: Thrillers
Un thriller rape and revenge que aborda el abuso sexual desde un ángulo crítico. Hay asesinatos también, obvio

Natalia Leite es una directora muy novel, pero hizo bastante ruido hace unos años con su película Bare (2015), que estaba protagonizada por Dianna Agron (Glee) en el rol más humano y dramático de su carrera. M.F.A. (2017) es un film más chiquito, pero que va por el mismo lado al abordar un nuevo tópico dentro de la dura vida que le toca muchas mujeres.

La protagonista de M.F.A. es Noelle (Francesca Eastwood), una chica que se esfuerza con la pintura para sorprender a su profesor de plástica y a sus compañeros, sin éxito. Tiene todo el potencial para ser popular, pero es introvertida y bastante torpe para socializar. Una noche asiste a un fiestón en casa de Luke (Peter Vack), compañero de estudios que la invita solo para terminar violándola en su cuarto. Desde entonces, Noelle se involucra más con otras víctimas de abuso y decide tomar venganza por mano propia. Para su sorpresa, la venganza termina siendo la musa inspiradora que necesitaban sus pinturas.

La óptica femenina se nota en la forma en que M.F.A encara varios de los trastornos que giran en torno al abuso sexual. Natalia Leite elige mostrar las escenas de violación sin tapujos, con detalles que no llegan al morbo gratuito –algo que, quizás, haría un director sin mucho bagaje feminista–, sino que resultan efectivas para entender la transformación de Noelle y para comprender un poco más el debate que la película quiere abrir. El privilegio masculino, la indiferencia ante la víctima y la ineptitud de los grupos de autoayuda son algunas de las problemáticas que se exploran, muchas veces incluso desde el lado de la ironía, lo que hace más tajante la crítica social de la película.

El rape and revenge es un género viejo, que tuvo su popularidad especial en los años 70, década de auge del cine de explotación. Mientras muchas películas de este tipo usan la violación como un mero ejemplo de violencia más y como excusa para mostrar violencia gratuita sin mucha profundidad psicológica o emocional, M.F.A. hace todo lo contrario. La transformación de Noelle es rápida y para mitad de la película ya la tenemos perfilada como una sádica dispuesta a matar. Pero también hay espacio para momentos de reflexión y desesperanza. Hay personajes que terminan siendo más complejos de lo que parecen en un inicio, tal como pasa con Skye (Leah McKendrick, quien también es la guionista del film).

La película es un poco rara en tono. Hay momentos en los que parece que estamos viendo un documental y otros en los que parece slasher de clase B. Hay también algunas escenas lisérgicas que ahondan en la transformación de la protagonista. La dirección, de hecho, elige técnicas distintas para retratar las conversaciones e interrogatorios por un lado, y, por otro, las escenas de asesinato. Se agradece la frescura de la propuesta, de todas formas, por su claro interés en aportarle bastante seso a este tipo de thrillers. Si las escenas de violación son tan difíciles de ver, no es porque sean explícitamente violentas, sino porque son tan realistas que duele.

Llama la atención también que aunque la película comienza con los típicos diálogos de película de terror, el guion profundiza mucho después en las sensaciones de los personajes y nos trae diálogos entre víctimas que denotan sororidad y entendimiento. El tercer acto del film es bastante más desprolijo y rinde un poco más de culto a lo que uno espera de un rape and revenge básico, con una Noelle más desequilibrada. Al final, el triunfo de Noelle se siente extraño porque funciona dentro de la lógica del thriller criminal, pero pierde todo lazo con el lado de realidad que expone constantemente el film.    


Un thriller cerebral y reflexivo. Las realizadoras no encontraron la forma más natural de mezclar asesinatos con crítica social, pero el producto final resulta interesante desde el ángulo 'rape', desde lo emotivo, lo oscuro y lo crítico. La parte de 'revenge' es un poco tonta. 

LO MEJOR: 

  • Es un soplón de aire fresco en todo esto del rape and revenge
  • Es realista y durísima en relación al punto de vista con el que trata el tema
  • A Eastwood le sale muy bien el papel de la vengadora desquiciada

LO PEOR: 

  • El tercer acto es re fantasma... no hay otra forma de describirlo
  • La dirección es desprolija