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Analisis | Maldad Recargada

ANÁLISIS: The Evil Within 2 (XONE, PS4, PC)

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Por: Maximiliano Peñalver

Tags: Bethesda
El heredero de los viejos Resident Evil se transforma por completo para una secuela sorprendente.

Pocos pensábamos que íbamos a tener una segunda oportunidad de controlar al detective Sebastian Castellanos, protagonista del primer The Evil Within, y si bien soy de los que disfrutó su primera aventura, esta tuvo un tibio recibimiento de parte de la crítica y no fue lo que se dice un éxito de ventas en su lanzamiento. Pero últimamente parece que la estrategia de muchas compañías es la apuesta a las ventas a largo plazo y por ese motivo creo que hoy por hoy tenemos la secuela de The Evil Within (y sin ir más lejos y siguiendo con Bethesda, un nuevo Wolfenstein). Sea cual sea el motivo, The Evil Within 2 está entre nosotros y además, es un excelente exponente del género de survival horror.

La historia de la primera parte era un delirio de proporciones inusitadas incluso para los antecedentes de su director, Shinji Mikami, prácticamente imposible de seguir o comprender: una sucesión de cosas sin sentido sumadas a decisiones bizarras como limitar nuestra capacidad de inventario con motivos ridiculos, algunos jefes frustrantes y personajes secundarios realmente olvidables. Por suerte gran parte de esos problemas son resueltos en esta secuela.

El argumento ahora por lo menos es “comprensible” - aunque sigue siendo un delirio. Castellanos, protagonista del anterior, es un detective que sufre el trauma de haber perdido a su hija y esposa en un incendio y se enfrenta a una compañía muy muy mala llamada Mobius, que posee un dispositivo para conectar la mente de las personas a un mundo virtual controlado por ellos que tiene por nombre STEM, y que es algo así como la Matrix. El problema con el dichoso STEM es que es un tanto inestable y en él suceden cosas como que las personas / mentes que lo habitan se terminan transformando en engendros salidos de las peores pesadillas.

En el comienzo de esta secuela, la ex compañera de Sebastian, Juli Kidman, intenta convencer al detective de que vuelva a STEM para rescatar a su hija. Si, la que estaba muerta. Porque parece que al final todo fue una joda montada por Mobius para poder quedarse con ella. Según Mobius la hija de Sebastian es más potente que un Intel I7 y el procesador de una Playstation 4 Pro juntas y la están utilizando para que (con su mente, obvio) potencie todo STEM. Acá habría que detenerse un segundo, porque John Johanas, el director de esta segunda parte, debería incluir un minigame en el que el detective se haga un examen de ADN - lo digo porque que si ella es tan inteligente, seguramente salga a la madre, ya que las acotaciones de Castellanos a casi cualquier situación consisten de comentarios estúpidos e inconvenientes. De todas formas, nuestro protagonista no cree la historia, se rehúsa a participar, y terminan secuestrando para introducirlo contra su voluntad en este nuevo mundo de STEM controlado por la mente de su propia hija.

Hasta ahí la historia. Desde lo jugable, The Evil Within 2 hace muchas cosas bien y es, en general, un mucho mejor juego que el anterior. La primera mitad transcurre en un pueblo muy “Silent Hill” llamado Union donde si bien nuestro objetivo es encontrar a nuestra hija, nos cruzaremos con varios agente de Mobius que están lidiando con problemas propios que, pronto, se volverán nuestros. La gente está cambiando en Union... o mejor dicho se está transformando en algo, y no exactamente en algo copado. Si bien estas criaturas no tienen características definidas dentro del canon de terror (no son zombies, ni clickers, ni nada conocido) sí son seres repugnantes y muy violentos que trataran de asesinar una y otra vez a nuestro protagonista si no es lo suficientemente astuto para evitarlos - algo muy complejo, en especial si vienen en grupo.

El combate en The Evil WIthin 2 es sumamente difícil, sobre todo en el comienzo. Nuestras armas hacen poco daño, nuestra munición es escasa y nuestros movimientos de lucha cuerpo a cuerpo dan lastima. La mejor estrategia en esta etapa es la del sigilo que, dicho sea de paso es bastante similar a la que vimos en The Last of Us.

Podemos escabullirnos fácilmente entre los enemigos, sobre todo cuando son pocos, ya que el sistema de detección es bastante bueno y nos permite saber en todo momento si estamos siendo vistos o escuchados. Podemos apuñalar a estos seres extraños por la espalda, y (si están en una posición complicada) arrojar ciertos objetos que sirven tanto para distraerlos momentáneamente como para que se muevan a posiciones más vulnerables.

Cada enemigo muerto nos deja una recompensa en forma de un gel verde (mejor ni preguntarnos qué es exactamente) que nos permite subir el nivel de varios de los “stats” de nuestro protagonista, relacionados con la salud, combate, estado atlético y recuperación. Como en el primero, estos beneficios son muy importantes y según nuestro estilo de juego, será conveniente subir de nivel lo que sea más relevante porque no es posible subir al máximo todos y cada uno.

Las armas son bastante variadas pero en este aspecto nada es muy diferente a la incursión anterior de Castellanos en STEM. Las pistolas y las escopetas estan a la orden del dia, asi como la ballesta que nos permite disparar arpones tanto estándar como con variantes de daño elemental como fuego, hielo o directamente explosivos. Por otro lado el juego incluye un sistema de crafting, que nos permitirá crear nueva munición, items curativos y por otro lado alterar las armas que vayamos recolectando (muchas de ellas solo disponibles en misiones secundarias) sumando más capacidad en los cargadores, mayor posibilidad de realizar impactos críticos, menor cadencia al disparar y un largo etcétera de imprescindibles para llegar lejos en nuestra aventura.

Podemos fabricar estos elementos en una mesa dedicada o (si preferimos) en el medio de un combate, con la diferencia de que en movimiento cada ítem cuesta un poco más y los recursos son tan escasos que hacerlo es una buena manera de quedarnos rapidamente sin elementos para lidiar con los enemigos. En este sentido hay que estar atento a los pedidos de ayuda que encontremos por ahí: las misiones secundarias y optativas en The Evil Within 2 nos llevan a conseguir las armas antes nombradas y otras mejoras muy útiles. La exploración es beneficiosa porque el juego está lleno de pequeñas sorpresas que no podemos descubrir de otra manera.

La entrega anterior tenía un nivel de dificultad demencial (y eso en “normal”), y aunque este tampoco es un juego fácil, para que se transforme en un desafío similar al anterior hay que ponerlo en el nivel más elevado (algo que no recomiendo en una primera vuelta).

La segunda mitad del juego es mucho más lineal y hasta cierto punto, más interesante porque hace foco en una sola situación a la vez. Nos vamos a encontrar con segmentos en los que parece que el juego se transforma en Resident Evil 5, no solo por la ambientación sino por la cantidad de disparos que nos vemos obligados a ejecutar debido a la enorme cantidad de enemigos.

Esta segunda entrega deja de lado el horror japonés como la principal fuente de influencia para sus monstruos, aunque definitivamente no está exento de ellos y hasta un par de jefes son específicamente de este tipo. Hablando de ellos, hay una cantidad menor que en el anterior, algo que no es intrínsecamente malo, a menos que (como a mí) te hayan gustado mucho la mayoría de los del primero, a pesar de su elevado nivel de dificultad. De todas maneras The Evil Within 2 lo compensa con un enfrentamiento final épico, que es sencillamente uno de los mejores jefes que vi en este tipo de juegos. Impresionante, tanto desde lo técnico como desde lo jugable.


El excelente exponente de survival horror The Evil Within 2 Mejora muchas de las fallas del anterior. La trama logra ser interesante pese a personajes y diálogos de terror (y no por los buenos motivos). Los rubros gráficos, de iluminación y sobre todo de efectos de sonido logran crear un clima de tensión opresiva, aunque el juego no se valga del recurso efectista de los “jumpscares”. Hay algunas ideas genuinamente interesantes, sobre todo con un enemigo que ocupa la primera mitad del juego, tan perverso que no me gustaría ni cruzarme con las personas que las diseñaron.

Tanto en su faceta de mundo semi abierto como en su más confinada segunda mitad, la aventura de The Evil Within 2 merece ser jugada por los seguidores del género, y ni hablar por los que quedaron satisfechos con la primera parte. Eso sí esperemos que para la tercera, mejoren el coeficiente intelectual de Sebastian - o que directamente lo hagan mudo como Link, porque cada vez que abre la boca, rompe la magia.