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Analisis | Caballito de Batalla

ANÁLISIS: Forza Motorsport 7 (XONE, PC)

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Por: Sergio González

Probamos en profundidad lo nuevo de Turn 10... mucho más que un juego para vender Xbox One X.

A veces el perfeccionismo te juega en contra. Mientras Kazunori Yamauchi se toma años ajustando meticulosamente su serie Gran Turismo buscando ser el puente que une a gamers con corredores de la vida real, y otras series como Project Cars y Assetto Corsa buscan ocupar un lugar muy específico del género, Microsoft pone todas sus fichas para hacer que la serie Forza sea un título imprescindible en cada una de sus consolas, aprovechando la parsimonia de sus competidores para atacar a toda potencia, buscando darle a su nombre la importancia y el reconocimiento que ya lograron Halo o Gears of War en sus respectivos lugares.

Con la entrada de la sub-serie Horizon, Forza se convirtió en una franquicia anual, acoplándose a las tradiciones de los FIFA, PES o Call of Duty, y a pesar de estar muy marcada la diferencia entre la serie de fantasía y la realista, las mecánicas y las estructuras que las sostienen se parecen cada vez más, razón por la cual esta séptima entrega de la línea Motorsport presenta más de 700 modelos de autos para poder desbloquear y configurar a gusto, de manera muy similar a Horizon 3.

En Forza Motorsport 7 nos encontramos con un total de 32 pistas reales con variantes de circuitos, horarios y condiciones climáticas, que si bien parecen conformar una oferta mucho menor a la de sus competidores, multiplica exponencialmente las posibilidades gracias a su variedad de opciones. Difícilmente nos encontremos necesitando algo más de lo que ya tiene para ofrecer.

Esta variedad también está muy bien aprovechada por la campaña de diferentes ligas, que no solo nos permite ir juntando créditos para desbloquear vehículos, sino que de manera muy inteligente nos pasea por todo ese catálogo de variedades, ofreciendo un vertiginoso espectáculo tanto por los desafíos competitivos como en lo visual, en lo que se puede considerar el primer “vende-Xbox-One-X” del catálogo, dadas sus virtudes técnicas como la resolución nativa 4K a 60 cuadros por segundo y el insuperable alto rango dinámico.

Definitivamente, el plantel de 700 vehículos diferentes es el punto más fuerte de la propuesta Forza Motorsport 7, ya que además de ser un espeso caldo de cultivo para los obsesivos coleccionistas, también ofrece variedad en las sensaciones de manejo, y agrega la posibilidad de incorporar muchos modelos diferentes a una misma categoría.  Lamentablemente, el abanico de opciones se ve opacado por un sistema de compra y venta que fuerza de forma poco sutil al mercado de microtransacciones con dinero real, afectando muchísimo la experiencia de quienes quieren tenerlo todo.

En juego normal - atravesando las diferentes ligas, utilizando algunos multiplicadores y poniendo vehículos en el adictivo sistema de subastas - es posible acumular una buena colección a través de la progresión de desbloqueos, pero el camino a completarla se hace largo y tedioso. En el futuro seguramente ayude el sistema de eventos globales “Forzathon”, que al igual que en entregas pasadas, propondrá varios objetivos para ir obteniendo enormes inyecciones de créditos que finalmente se podrán disponer para la compra de multiplicadores, o directamente, de nuevos modelos.

Al igual que Horizon 3, en el que un grupo de australianos cancheros se ocupaban de narrar cada resultado (y cada compra, y cada nuevo objetivo) en Motorsport 7 tenemos las voces de varias celebridades del mundo automotor que constantemente nos hablarán de nuestro rendimiento y harán recomendaciones para evitar que la experiencia se vuelva frustrante. ¿Nos cansamos de salir primeros? “Subile un poco la dificultad”. “Usaste mucho esta skin, ¿la querés guardar en favoritos?”. “Tengo estas ofertas especiales que te pueden interesar”. Es una intervención constante, pero que por suerte no funciona como todos esperamos, ya que no molesta y sabe callarse cuando tiene que hacerlo. Finalmente se convierte en un buen elemento para ir mejorando la experiencia a medida que avanzamos.

En el asfalto, Forza Motorsport 7 es un juego definitivamente completo, y ofrece un abanico de opciones que permiten al jugador casual sentarse y darle a los gatillos del gamepad para terminar ganando una carrera en pocos minutos, como al experimentado adentrarse en los pormenores de la mecánica para ajustar a cada bólido a su gusto, en pos de obtener el mejor rendimiento para vencer. Esto último es solo útil cuando se ajusta la dificultad de los “Drivatares” (las representaciones virtuales de nuestra lista de amigos de Xbox) a los puntos más altos, ya que no solo bastará con recorrer la línea más óptima del trazado o pasar los cambios en el momento justo, sino que además se convierte en casi obligatorio exprimir todos los recursos de cada máquina para adaptarla al propio estilo de manejo de cada jugador.

Esto también se puede trasladar a todos los ámbitos del juego, ya que el garage almacena cada personalización para cada auto, tanto estética como de rendimiento, y es muy útil para llevar al multijugador online, donde además de correr carreras tradicionales se puede competir en las diferentes disciplinas de sobrepaso, drift, rallycross, entre otras.

Como ya cuesta encontrar los diferenciales entre los juegos de carreras triple A, el estudio Turn 10 viene aprovechando las capacidades de los distintos modelos de Xbox One para lograr alcanzar el mayor realismo posible del lado audiovisual, y los resultados son más que sorprendentes. Si ya era impresionante lo logrado por Forza Motorsport 6, que competía cabeza a cabeza con Driveclub y Project Cars por liderar el podio de mejores efectos climáticos, esta séptima entrega barre con toda la competencia gracias a una tecnología innovadora y una optimización que sorprende.

Es particularmente en las transiciones donde Forza Motorsport 7 hace cosas que ni los más sorprendentes juegos de Naughty Dog o Ubisoft logran al pasar de día a noche, o de nublado a tormenta. Definitivamente, el mayor objetivo de esta producción fue tener un caballito de batalla para presentar lo que realmente puede hacer una Xbox One - no por nada fue el centro de atención en las últimas dos E3, desde que la X era conocida como Project Scorpio. Más allá de eso el juego ostenta algunos ajustes de gameplay aquí y allá que renuevan en cierto modo las sensaciones, aunque será más perceptible para los usuarios de volantes que para los de gamepad.

Quizá la movida marketinera y el apuro por llegar antes que Yamauchi hicieron que Turn10 recicle demasiado sin agregar mucho. Estar tan concentrados en la parte técnica los ha limitado a dar un nuevo propósito a modelos y pistas que ya tenían desarrollados para entregas anteriores, y es difícil proponer a alguien dar el salto del 6 al 7 si no existen las suficientes novedades como para animarse a avanzar. Termina siendo una recomendación llena de advertencias y asteriscos.


Forza Motorsport 7 es dinámico, divertido, extenso y se ve como pocos, pero quizá no sea el próximo paso para los dueños de una Xbox One standard o una S. Los futuros usuarios de la X van a encontrar un lugar en donde apreciar todo lo nuevo que puede hacer la consola, pero seguramente esta entrega sea mucho más importante para los jugadores de Windows 10, ya que es el primer Forza Motorsport “legítimo” en la plataforma, y quizá el primero que ocupa ese lugar tan específico del género de carreras.

LO MEJOR

  • Excelente desarrollo técnico
  • Amplio catálogo de autos y pistas
  • Divertido en cualquier situación

LO PEOR

  • Agresivo sistema de microtransacciones
  • No agrega demasiado a la serie