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HBO Upfront 2017: todo lo que se viene en la plataforma premium

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Por: Ignacio Esains

Tags: hbo
El canal premium presentó sus propuestas de cine y TV para 2018 - un catálogo imponente cargado de grandes nombres.

Entre los términos anglosajones imposibles de traducir, mi favorito es “swagger”, una actitud de absoluta autoconfianza, la de alguien que sabe que tiene lo que otro quiere. El swagger, un fanfarroneo cómplice, disposición ganadora que no deja el humor afuera, describe a personajes como Han Solo o James Kirk, y por lo tanto no es una palabra que usarías para describir a los usualmente grises ejecutivos de televisión. Por eso en esta tarde lluviosa de jueves resultó más que bienvenido el “swagger” del venezolano Gustavo Grossman (VP Corporativo de Networks), que en su breve presentación (en la que parecía por momento el protagonista de una de sus propias series) demostró por qué HBO está pasando su mejor momento y confía en continuar esa racha en 2018.

Grossman empezó su charla hablando de los últimos hitos de la señal: Game of Thrones, por supuesto, que continuará en cinco posibles spin-offs (de los que tendré mucho para decir en una nota de mañana); la sorprendente Westworld de Jonathan Nolan que recibirá segunda temporada en 2018; la serie brasileña O Negocio (que también termina en 2018) y una sorpresa - Big Little Lies, miniserie que atrajo a un público femenino que HBO buscaba seducir hace rato.

Por eso no es raro que la presentación se concentrase en productos apuntados a un público más amplio que el usual. Historias cotidianas, familiares, alejadas de la fantasía y la ciencia ficción, con grandes actores y - especialmente - actrices en su centro.

La lista de proyectos confirmados para 2018 (algunos anticipados en este artículo) empezó con la recién bautizada “Here, Now”, el drama (con mucho de comedia) de Alan Ball (Six Feet Under, True Blood) que cuenta la historia de una familia multirracial: una abogada (Holly Hunter) casada con un profesor de filosofía (Tim Robbins) y sus tres hijos, uno adoptado de Vietnam, una de Somalia y otro de Colombia. Ball es un maestro a la hora de diseñar personajes, y el éxito de la (correcta, melodramática) This is Us demuestra que el público está hambriento de buenos dramas familiares.

Con Sharp Objects, Grossman admitió que buscan replicar el éxito de Big Little Lies, al punto de compartir el mismo director para todos sus capítulos y repetir la jugada de convocar a una actriz de cine. En este caso es nuestra absoluta favorita Amy Adams, que interpretará a una reportera recién salida de un hospital psiquiátrico que inmediatamente se obsesiona con el asesinato de dos niñas en su pueblo natal. Está basada en una novela de Gillian Flynn, la misma de “Gone Girl/Perdida”.

Succession sigue en la línea de series realistas, pero esta estructura recuerda más a The Sopranos o a éxitos recientes como Billions. En Succession Brian Cox interpreta a Logan Roy, el líder de un imperio de medios de comunicación que decide legar su puesto a sus hijos… y cuando estos demuestran no saber que hacer, regresa, iniciando una guerra intrafamiliar. Como dijo Grossman, “toda similitud con la realidad es pura coincidencia…”. El creador es el británico Jesse Armstrong (co-creador de Peep Show y The Thick of It), y el productor y director es alguien que sabe cómo contar complejas historias de manipulación política sin perder la atención del espectador: Adam McKay, de La Gran Apuesta.

Cierra la lista de proyectos confirmados Barry, comedia de Alec Berg (Silicon Valley) que nos presenta al asesino a sueldo del título, quien haciendo un trabajito en California descubre su verdadera pasión: la actuación. Los que han visto el primer capítulo dicen que es una genialidad, y con Bill Hader (SNL) en el protagónico, no es para menos. Aunque los dramas de HBO son los que hacen ruido, la división de comedia es la mejor de la industria: Silicon Valley, Veep, la recién terminada Girls, Insecure, y joyitas como High Maintenance y Togetherness - por algo Casey Bloys, responsable de muchos de estos títulos, “heredó” el año pasado el puesto de gerente de programación.

Grossman confirmó que los regresos fuerte de HBO en 2018 incluyen - claro - a Westworld, The Deuce, Silicon Valley y Ballers, aparte de producciones latinas como la deliciosa Sr. Ávila y Magnifica 70, que tarda un par de capítulos en empezar pero es realmente interesante. Una ausente notoria fue El Jardín de Bronce, colaboración con Pol-Ka que HBO transmitió a mediados de año y tenía, supuestamente una segunda temporada garantizada. Quizás haya que esperar cinco años, como pasó con Epitafios, la coproducción anterior con ese estudio. Grossman dijo que no veremos producciones televisivas argentinas en el canal en 2018, pero que siempre están dispuestos a considerar nuevos proyectos.

De ahí pasamos al cine, campo en el que HBO no tiene competencia, en especial en servicios no lineales tipo streaming. Los palitos a Netflix a lo largo de la presentación fueron sutiles pero contundentes - a pesar de que por alguna razón anunciaron con bombos y platillos el estreno en Max Prime de “Luz de Luna”, película que está disponible en Netflix desde pocas semanas después de su estreno.

Me dio la sensación de que HBO está redoblando la apuesta con respecto a estos canales “extra” de su paquete, confirmando la cobertura de eventos como CES, IFA y varios autoshows. En este canal veremos el regreso de la excelente serie de acción Strike Back, y nuevas temporadas de dos éxitos internacionales: The Tunnel y Gomorra.

A la hora de abrir preguntas al público, Grossman sabía lo que se venía, y de inmediato fue bombardeado con críticas al funcionamiento de HBO Go. Sin hablar directamente de la caída del servicio durante la reciente temporada de Game of Thrones, explicó que el servicio está provisto por asociados locales de la empresa, y que existe un compromiso de aumentar la inversión para equiparar la demanda. Al menos, por lo que parece, el año que viene no habrá Game of Thrones - tiempo no les falta.

No hubo baches en la presentación de HBO, y tampoco muchas sorpresas para los que venimos siguiendo de cerca los anuncios internacionales de la cadena. Pero la compañía logró transmitir sus prioridades: crear nuevos productos de prestigio, más preocupados por los premios y por la calidad que por la cantidad de espectadores. Es lo que vienen haciendo hace años, y no van a cambiar de dirección. Puro swagger.