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Ránking | Leyendas del VHS

10 grandes películas olvidadas de fantasía de los ‘80

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Por: Ignacio Esains

Un catálogo de elfos, dragones y espadas que quedaron atrás en la memoria. Algunas de forma injusta, otras por buenas razones.

¿Por qué es que la fantasía heroica no funciona en el cine? A pesar de que El Señor de los Anillos y el Hobbit llenan las salas, fueron pocos sus imitadores, y tuvimos que esperar a que HBO se decidiera a adaptar Game of Thrones para tener una verdadera serie de espadas y dragones para un público adulto. Está claro que el género no cotiza en taquilla. Pero no es por falta de intentarlo.

Hay varias películas de fantasía heroica que recordamos de los ochenta: el espectacular raconto del mito del Rey Arturo de Excalibur, la fábula pop de Laberinto, la visualmente impactante Leyenda de Ridley Scott, la exitosa saga de Conan que aprovechó la cara de piedra de nuestro querido Arnold, la adaptación (odiada por su autor) de La Historia Sin Fin, y claro, la magia oscura y moderna de Highlander.

Pero también son muchas las que quedaron atrás, y aunque hoy casi no se hable de varias de estas películas, ni se las vea en el cable, ni se planeen remakes, en su momento fueron eventos esperados por la proto-nerdada de la época. Y quizás en alguno de estos nobles fracasos encontremos las razones por las que Peter Jackson tuvo que remarla durante una década para que le dieran la plata para adaptar a Tolkien.

  • 10
    Krull (1983)
    Este ranking empieza y termina con superproducciones fallidas, derrotadas por sus propios talones de Aquiles. En el caso de Krull, los errores empiezan desde el guión, que al revés de Star Wars o de las Conan de Arnold, se toma a sí mismo muy en serio, cargado de monólogos que explican la compleja mitología de lo que claramente esperaban sería una extensa serie de películas.

    Columbia puso toda la torta en la producción, reuniendo a varios miembros de la producción de la Superman de Christopher Reeve. Y los elementos sueltos de la peli son espectaculares, en particular la banda sonora y el diseño de producción, en que destaca una fortaleza oscura que se teletransporta a lo largo de un planeta futurista-fantástico.

    Pero el mayor problema son los actores protagónicos, aún más flojos que el ya endeble guión. Los secundarios (¡entre los que está un joven Liam Neeson!) sostienen el resto de la peli, y aunque no te voy a negar que es aburridísima, es imperdible para los fans del género. Buscala en la versión de mayor calidad posible, hacete una jarrita de café, no te vas a arrepentir.
  • 9
    En Compañía de Lobos (The Company of Wolves) (1984)
    ¿Qué habrá sido de la carrera de Neil Jordan? Este fascinante director irlandés tenía la capacidad de saltar de un género a otro, manteniendo una estética saturada, personal, película a película, desde el terror romántico de Entrevista con el Vampiro hasta el drama político de El Juego de las Lágrimas. Como un David Fincher gótico. Como un Tim Burton que sofoca menos a sus guiones.

    “In The Company of Wolves” es una de las pocas grandes películas de hombres lobos del cine, una relectura erótica, pesadillesca de Caperucita Roja, adaptada del cuento de Angela Carter. No esperes mucha coherencia narrativa, pero sí una gran ambientación, escenas grotescas que van por caminos inesperados, y efectos especiales prácticos, que no estarán a la altura del “American Werewolf” de Landis, pero tienen lo suyo.
  • 8
    Erik el Vikingo (Erik The Viking) (1989)
    Cuando el grupo cómico Monty Python dijo basta, Terry Jones volvió a su primera pasión: la fantasía, escribiendo varios libros infantiles a lo largo de los ‘80. En 1989 consiguió la financiación para adaptar “La Saga de Erik el Vikingo”, el más popular de ellos… pero como le pasaría a su ex-compañero Terry Gilliam, el proceso de producción fue agotador y la película ni siquiera ha sobrevivido como un clásico de culto.

    Pero no es mala. Es la historia de Erik (un joven Tim Robbins), vikingo que descubre que la violencia no es lo suyo, y trata de frenar el Ragnarok, fin de la civilización decretado por los dioses. El gran problema de la película, una especie de “La Odisea” a lo nórdico, es que nunca encuentra un tono. Erik no es un personaje especialmente cómico, pero muchas de sus aventuras lo son, mientras que el encuentro con Odin y su cohorte se resuelve de forma ingeniosa pero que derrumba un poco el aspecto más clásicamente fantástico de la historia.

    Jones nunca estuvo satisfecho con su trabajo, pero su versión favorita es la que se reeditó en DVD en 2006, y que resume los morosos 107 minutos originales a solamente 75.
  • 7
    Hawk el Conquistador (Hawk the Slayer) (1980)
    La fantasía heroica de Conan, el “camino del héroe” y el sentido del humor de Star Wars, el presupuesto de “Monty Python and the Holy Grail”. El malvado Voltan (Jack Palance, sobreactuando como siempre) asesina a su propio padre, y su hermano Hawk (el desconocido John Terry, de madera) jura venganza. Escrita y dirigida por veteranos de la productora Hammer Horror, Hawk The Slayer tiene una mitología realmente interesante, y cada una de sus secuencias de acción está resuelta con brutal inteligencia. Demasiado ridícula para adultos, demasiado violenta para chicos, Hawk nunca encontró su público (bueno, Edgar Wright, que no para de hablar de ella).
  • 6
    Willow (1988)
    Ay, Willow. George Lucas pasó 15 años tratando de hacer realidad una fantasía heroica casi ridículamente derivativa. Warwick David es… bueno, básicamente un hobbit, que debe proteger un bebé mágico de una reina maligna, ayudado por un guerrero que es 50% Aragorn, 50% Indiana Jones.

    Los efectos especiales que eran revolucionarios en su época hoy dan vergüenza ajena, y a pesar de los esfuerzos, la historia no tiene ni el ritmo de las Indiana Jones ni el misticismo pop de Star Wars. Cada uno de sus elementos parece sacado de los libros básicos del género y de películas mil veces mejores (¡hasta del propio Lucas!), y sin embargo, Ron Howard inyecta tanta energía a la peli y el elenco la pasa tan bien que se hace imposible no tenerle cariño.
  • 5
    El Cristal Encantado (The Dark Crystal) (1982)
    Quizás la más conocida de esta lista sea una joya del stop-motion que tiene muchos entusiastas, pero muy poca gente que la haya visto luego de la infancia. Es que The Dark Crystal es bien, bien, dark, nacida del lado más depresivo de Jim Henson. Los monstruos son horrendos, los buenos son todavía más feos, y los héroes, criaturas setenteras llamadas “Gelflings”, transmiten una enorme tristeza. La película es la historia de una batalla imposible, que parece perdida desde el primer minuto. Pero vale la pena volver a verla, porque su imaginación incontenible no ha envejecido un minuto.

    Netflix está preparando una precuela para 2018, llamada “Age of Resistance”, y aunque sin Henson parezca no tener sentido, tendrá al menos los diseños del talentoso Brian Froud.
  • 4
    Rescate en el Barrio Chino (Big Trouble in Little China) (1986)
    Perdón Spielberg, disculpá Zemeckis, pero para mí John Carpenter es el director de ciencia ficción y fantasía más consistente de los ‘80. Desde “La Niebla” de 1980 a la tremenda “Sobreviven” de 1988 no tiene una sola peli mala, y sin duda la más divertida de todas es esta variante pulp de Indiana Jones, con un Kurt Russell perfecto en su rol de héroe de acción improvisado. Carpenter nos da artes marciales, persecuciones vertiginosas, y un chiste perfecto tras otro en una peli que en un mundo justo hubiese tenido 20 secuelas. Pero como todo lo que el director hacía, por una razón u otra fue un fracaso. Está en Netflix. Apurate a verla antes de que la borren.
  • 3
    El Verdugo de Dragones (Dragonslayer) (1981)
    Entre tantas películas cargadas de mitología, la genial Dragonslayer mantiene las cosas simples, casi un cuento de hadas contado con personajes realistas (como haría años después Rob Reiner en el merecido clásico “La Novia Prometida”). Un dragón aterroriza a un reino. Un aprendiz de hechicero debe (no por elección) exterminarlo, ayudado por un grupo de personajes de lo más interesantes - no sólo por las criaturas de Industrial Light & Magic esta es la peli fantástica que más recuerda a Star Wars.

    Como todas las de esta lista, es un poco inocente para considerarse una fantasía para adultos, y ridículamente violenta para chicos de menos de 12 años (aunque creo que todos la vimos antes de los 12). El elenco es genial, el guión está lleno de buenas ideas, y la ambientación es perfecta, pantanos escoceses, castillos en ruinas, cavernas mohosas. Pero lo que todos se acuerdan de la peli es de Vermithrax, un dragón tan espectacular como tangible, solo comparable en su realismo a las más recientes creaciones CG (Smaug, los hijitos de Daenerys).
  • 2
    Ladyhawke (1985)
    En lo profundo de la edad media, en la ciudad italiana de Aquila, un ladrón de poca monta se mezcla casi sin querer con una conspiración que tiene en su centro a una pareja hechizada: durante el día ella se convierte en halcón, mientras que él durante la noche tiene forma de lobo. Romántica, intensa, y a la vez llena de humor, Ladyhawke es otra pequeña maravilla de Richard Donner (Superman, Los Goonies). La banda sonora sintetizada es lo único que envejece a esta aventura perfecta, que se eleva por sobre otras pelis del género gracias a un trío protagónico de alto nivel: Rutger Hauer como el lobo, Michelle Pfeiffer como la dama halcón, y Matthew Broderick como el ladrón.
  • 1
    Los Aventureros del Tiempo (Time Bandits) (1981)
    Después de su debut con la interesante “Jabberwocky” de 1977, Terry Gilliam (creador de las secuencia animadas de Monty Python) recibió millones para filmar un cuento de hadas “a lo Spielberg”. Por supuesto, Gilliam hizo lo que quiso, una fantasía anárquica, delirante, inconsistente, que como sus dibujos animados mezcla las más sofisticadas referencias culturales con chistes de pedos y eructos. Es una maravilla, un cuentito que se ríe de la historia, la sociedad, y particularmente de los adultos. Fue un éxito comercial en su momento, pero hoy, por alguna razón, está casi olvidada. Si no la viste, no la dejés pasar. Hoy es todavía mejor que cuando se estrenó.

1. Krull (1983)

Este ranking empieza y termina con superproducciones fallidas, derrotadas por sus propios talones de Aquiles. En el caso de Krull, los errores empiezan desde el guión, que al revés de Star Wars o de las Conan de Arnold, se toma a sí mismo muy en serio, cargado de monólogos que explican la compleja mitología de lo que claramente esperaban sería una extensa serie de películas. Columbia puso toda la torta en la producción, reuniendo a varios miembros de la producción de la Superman de Christopher Reeve. Y los elementos sueltos de la peli son espectaculares, en particular la banda sonora y el diseño de producción, en que destaca una fortaleza oscura que se teletransporta a lo largo de un planeta futurista-fantástico. Pero el mayor problema son los actores protagónicos, aún más flojos que el ya endeble guión. Los secundarios (¡entre los que está un joven Liam Neeson!) sostienen el resto de la peli, y aunque no te voy a negar que es aburridísima, es imperdible para los fans del género. Buscala en la versión de mayor calidad posible, hacete una jarrita de café, no te vas a arrepentir.
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