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Ránking | Un poquito de inclusión

En el espectro: 10 series y pelis con personajes con autismo/Asperger

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Por: Jessica Blady

Los trastornos de interacción social inundan las pantallas y tenemos excusa para meditar un poco.

El autismo, el Asperger y otros síndromes relacionados tienen una característica muy especial: la alienación social de quienes los padecen. Estos individuos carecen del apego emocional y, muchas veces, son discriminados por ello, pero de apoco el cine y la TV los fue incluyendo en sus argumentos, en parte, para ayudarnos a entender de qué se trata.

Si se bancan las lágrimas vean “Life, Animated” (2016), un gran documental nominado al Oscar que pueden encontrar en Netflix. Si lo suyo es la ficción, acá les dejamos varios ejemplos, algunos más acertados que otros; pero todos indispensables para convertirnos en seres humanos más comprensivos, inclusivos y compasivos desde nuestro lugar de privilegio.  

  • 10
    Rain Man (Barry Levinson, 1988)
    La película de Barry Levinson arrasó con los Oscar de 1988, despegó la carrera de Tom Cruise y, de paso, “popularizó” este trastorno conocido como autismo. Raymond Babbitt (Dustin Hoffman) posee todos los clichés que se puedan imaginar, un estereotipo que trascendió su propio film y se instaló en la cultura popular. Pero esto, a pesar de las apariencias, no es del todo malo, ya que más allá del drama o la comedia, ayudó a entender la realidad de una enfermedad que se ocultaba bajo la alfombra. El papel de Raymond está inspirado en Kim Peek, el más famoso y prodigioso de los savant, quien asombró al mundo con sus habilidades intelectuales, a pesar de su incapacidad para realizar las tareas más básicas.
  • 9
    Atypical (Netflix, 2017- )
    Netflix se la sigue jugando con temas más “controversiales” y ligados a la adolescencia con esta dramedia centrada en Sam Gardner (Keir Gilchrist), un chico de 18 años, dentro del espectro autista, quien decide que ya es hora de encontrar una novia y adquirir un poco de independencia, sobre todo, materna. Una odisea que no sólo lo afecta a él, sino a su mamá Elsa (Jennifer Jason Leigh), quien de pronto ve como su vida va a cambiar drásticamente. Su creadora Robia Rashid cuidó mucho los detalles de su historia, y para una representación más cuidadosa de este síndrome consultó con Michelle Dean, profesora de la California State University quien trabajó en el Center for Autism Research and Treatment de la UCLA.
  • 8
    El Contador (The Accountant, Gavin O'Connor, 2016)
    Tras la fachada de Christian Wolff (Ben Affleck), un tranquilo contador de barrio, se esconde un genio de las matemáticas más afín a los números que a las relaciones interpersonales. Claro que el negocio también es una tapadera para lavar la platita de varias organizaciones criminales. A simple vista, Christian es medio raro: obsesivo, compulsivo, desapasionado. Desde chiquito lidia con el síndrome de Asperger y, a pesar de tener la oportunidad de pasar sus días en un ambiente controlado (Harbour Neuroscience Institute), papá Wolf declinó la oferta creyendo que su hijo debía superar las dificultades inherentes a su condición. Una buena idea a medias, ya que el chico y su hermano son sometidos a un estricto entrenamiento que, a la larga, tendrá sus consecuencias.
  • 7
    Community (NBC, 2009-2015)
    Entre el alumnado disfuncional de la universidad de Greendale, tenemos a Abed Nadir (Danny Pudi), un estudiante de cine, descendiente de palestinos y polacos, con un conocimiento casi enciclopédico sobre cualquier película y show de televisión. Desde el capítulo piloto se sugiere que el muchacho padece del síndrome de Asperger, reflejado en su incapacidad para conectarse social y emocionalmente con sus compañeros. Abed es inteligente, habla con fluidez en tres idiomas (inglés, polaco y árabe) y posee una gran capacidad de observación. A menudo predice con precisión los comportamientos de otras personas comparándolos con algunos clichés del cine y la TV. Nadir pierde, de vez en cuando, cierto contacto con la realidad, pero lo compensa siendo el más sabio del grupo.
  • 6
    La Gran Apuesta (The Big Short, Adam McKay, 2015)
    Christian Bale casi se lleva su segunda estatuilla dorada por interpretar a Michael Burry en esta gran dramedia de Adam McKay, basada en hechos reales ligados a la crisis económica y la explosión de la burbuja financiara en los Estados Unidos a partir del año 2005. Burry (el de la pantalla y el verdadero) es un físico inversor quien reconoció los primeros síntomas de este desplome, y por consecuencia sacó un gran provecho (junto a sus clientes) del quilombo hipotecario que se avecinaba. Considerado todo un genio, el Michael de la vida real descubrió que poseía los síntomas del síndrome de Asperger tras leer al respecto después de que su hijo fuera diagnosticado con este desorden cada vez más común. Igual, un poquito (bastante) se le nota en la pantalla.
  • 5
    Parenthood (NBC, 2010-2015)
    La película original de Ron Howard ya nos mostraba a un niñito con ciertas características antisociales, pero con esta versión televisiva decidieron ir un poco más allá e introducir a Max Braverman (Max Burkholder) -uno de los nietos de Zeek y Camille Braverman (Craig T. Nelson y Bonnie Bedelia), patriarcas de la familia-, diagnosticado con el síndrome de Asperger. El tema no queda ahí, y en la cuarta temporada aparece Hank Rizzoli (Ray Romano), un fotógrafo que se involucra románticamente con Sarah (Lauren Graham), y al relacionarse con Max y leer al respecto, se cuestiona su propia personalidad descubriendo que también podría padecer de esta enfermedad.
  • 4
    Temple Grandin (HBO, 2010)
    En el año 2010, Claire Danes se ganó todos los premios de la mano de esta biopic centrada en Mary Temple Grandin, mujer autista que superó todos los obstáculos impuestos por su enfermedad (y la sociedad) para convertirse en una eminencia científica en el campo animal. Grandin es una reconocida zoóloga, etóloga, diseñadora de mataderos y, como si fuera poco, profesora de la Universidad Estatal de Colorado. Una pasión por el ganado que desarrolló desde chiquita cuando pasaba el tiempo en el rancho de sus tíos, al mismo tiempo que atravesaba dificultades escolares y la imposibilidad de lidiar con las personas. Pero Temple tuvo una madre y maestros que siempre la apoyaron, y hoy no sólo aboga por un mejor tratamiento animal en los mataderos, sino que se convirtió en bocera de su propio padecimiento, demostrando que no hay límites si uno se lo propone.
  • 3
    Boston Legal (Fox, 2004-2008)
    Entre tanto abogado, el drama legal creado por David E. Kelley nos presentaba a Jerry “Hands” Espenson (Christian Clemenson), un procurador con síndrome de Asperger (y posiblemente también síndrome de Tourette), cuyos síntomas suelen interferir con su habilidad para relacionarse socialmente con sus compañeros, pero al mismo tiempo lo convierten en un gran interprete y conocedor de las leyes y el lenguaje judicial, siendo todo un experto financiero, egresado de la prestigiosa universidad de Harvard. Mezclando drama y humor, Espenson demuestra que los afectados por esta enfermedad pueden llevar una vida normal y productiva, incluso sobresalir, aunque hay aspectos que lo aíslan y pueden llegar a afectar su estado anímico.
  • 2
    Mentes que Brillan (Little Man Tate, Jodie Foster, 1991)
    Jodie Foster debutó tras las cámaras con esta gran historia centrada en el pequeño Fred Tate (Adam Hann-Byrd), niño prodigio de siete años y de gran talento musical, criado por una madre soltera y trabajadora (Foster) que lo ama por sobre todas las cosas. El mundo de Fred está plagado de matemáticas, ciencia, arte, pero poca socialización, ya que su intelecto lo mantiene alejado de sus compañeros de clase. Así, mamá Dede decide que lo mejor para su retoño es asistir a una escuela especial bajo la tutela de Jane Grierson (Dianne Wiest), pero a pesar del distanciamiento emocional, se da cuenta que el nene está más solo que nunca y, de alguna manera, tiene que disfrutar de una infancia normal.
  • 1
    The Big Bang Theory (CBS, 2007- )
    La “condición” de Sheldon Cooper siempre fue un giro humorístico más que un tema serio de discusión dentro del argumento de “The Big Bang Theory”. Pero mientras que los creadores del show, Chuck Lorre y Bill Prady, nunca se hicieron eco del asunto, para Jim Parsons las evidencias de que su personaje padece síndrome de Asperger, son más que evidentes. Intolerancia a sonidos agudos o inesperados, TOCs de todo tipo, rutinas que no pueden ser alteradas y, sobre todo, esa imposibilidad para socializar, o su aparente indiferencia emocional por los demás. Cooper es una persona literal, incapaz de entender el sarcasmo, la ironía o los dobles sentidos. Desde el show sólo hay chistes y explicaciones tontas como “Sheldon es así”, o posiblemente un espécimen extraterrestre. Una lástima que una de las series más vistas de la TV no se la juegue con estos temas y profundice, al menos, para sumar algo interesante a una trama tan trillada desde hace años.

1. Rain Man (Barry Levinson, 1988)

La película de Barry Levinson arrasó con los Oscar de 1988, despegó la carrera de Tom Cruise y, de paso, “popularizó” este trastorno conocido como autismo. Raymond Babbitt (Dustin Hoffman) posee todos los clichés que se puedan imaginar, un estereotipo que trascendió su propio film y se instaló en la cultura popular. Pero esto, a pesar de las apariencias, no es del todo malo, ya que más allá del drama o la comedia, ayudó a entender la realidad de una enfermedad que se ocultaba bajo la alfombra. El papel de Raymond está inspirado en Kim Peek, el más famoso y prodigioso de los savant, quien asombró al mundo con sus habilidades intelectuales, a pesar de su incapacidad para realizar las tareas más básicas.
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