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Analisis | Felices los 4

ANÁLISIS: The Defenders Temporada 1

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Por: Florencia Orsetti

La serie de Marvel / Netflix menos vista de todas, ¿por qué será?

Cuatro héroes, cinco temporadas y unos cuantos años, entre otras cosas, hicieron falta para que finalmente podamos ver reunidos a Los Defensores –The Defenders–, el grupo de superhéroes urbanos de Marvel. Con una fórmula muy en común con la de Avengers (acá también nos fueron presentando a los héroes uno a uno hasta reunirlos), Marvel pone toda su carne en el asador con esta producción de TV. Y entonces, ¿funciona tan bien como las series individuales de cada personaje?

Bueno, hablar de que las series individuales funcionan bien es dudoso también. Daredevil y Jessica Jones consiguieron entregar primeras temporadas de fuerte impacto, Luke Cage quedó en el medio y a Iron Fist directamente le fue como el traste frente a la audiencia y la crítica. El desafío para The Defenders era reunir a cuatro héroes que separados son muy dispares, ¿cómo generas la química entre ellos y les das protagonismo sin enojar a ningún fan, que seguro tiene a su preferido? Ante todo, el punto que pareciera amalgamar a los cuatro héroes es el humor: The Defenders es la serie más chistosa de Marvel y el guion opta por generar una dinámica de grupo en la que se hablan tomándose un poco el pelo. En los primeros episodios es excesivo y los chistes sobre ciegos llegan a empalagar; conforme avanzan los episodios, se le da un poco protagonismo al drama, pero no al nivel de las series individuales.

En cuanto a la trama, la serie arranca en donde quedaron las temporadas individuales. De manera resumida, Matt Murdock/Daredevil (Charlie Cox) y Jessica Jones (Krysten Ritter) están alejados de su vida de “héroes” y buscan rehacer un poco sus mabos; Luke Cage (Mike Colter) recién sale de la cárcel y Danny Rand/Iron Fist (Finn Jones) está inmerso en una misión para destruir a La Mano. Lo curioso es que The Defenders, tal vez en el afán de querer obligarnos a que amemos a su personaje más despreciado, elige al conflicto central de Iron Fist como motor de su trama. En un par de episodios, ya están “felices los cuatro”, convencidos de que tienen que unir fuerzas para patearle el culo a La Mano y, en el caso de personajes con conflictos personales más fuertes, como Jessica, esto no termina de cerrar.

Se antoja un poco flojo también que vuelvan sobre el personaje de Elektra, siendo uno de los más "meh" de la segunda temporada de Daredevil. El Murdock enamorado y confundido de ver a una Elektra controlada con la mano ya es figurita repetida, algo que también sucede con la cantidad de estereotipos asiáticos ninjas.

Hay que decir también que aunque el nuevo enfoque hacia el humor funciona (al fin y al cabo hay que darle algo nuevo a este universo para no quemarlo después de cinco temporadas), este viene de la mano de un borrado de individualidad para cada héroe. Jessica, por ejemplo, no pierde su faceta ruda y borracha, pero haberle quitado todo el peso dramático y traumático de su historia la convierte en un personaje que se siente vacío. La serie consigue que ninguno de ellos se sienta protagonista, al fin y al cabo son un grupo, pero… ¿a costa de qué?

No podemos irnos sin dedicarle una líneas a la villana principal, Alexandra, que quizás no sea el personaje más original, pero que mete miedo y misterio gracias a la gran labor de Sigourney Weaver, actriz de la que no podíamos esperar poco y que, de hecho, se luce muchísimo dentro de la medida en que el guion se lo permite.

El punto fuerte recae en lo audiovisual. Más allá del juego de colores (cada héroe tiene uno que lo identifica y la paleta de colores de cada escena lo acompaña según quien sea), hay un acierto en las coreografía de las peleas y las escenas de acción. Los cuatro héroes se lucen en planos secuencia muy vertiginosos desde el primer episodio y esas piñas que van y piñan sí que se dejan ver. 

Las temporadas de Netflix / Marvel, en opinión de esta servidora, siempre tuvieron episodios y minutos de sobra. The Defenders, con sus 8 capítulos que a veces no llegan ni a los 45 minutos de duración, parecía haber arreglado esto. Lo lamentable es que no es así: The Defenders tarda en tomar vuelo y termina cumpliendo en lo mínimo, es decir, en reunir a cuatro héroes que, en mayor o menor medida, dejaron un impacto en la TV OnDemand. Es un suceso televisivo desaprovechado, que no recrea ni de casualidad lo que está haciendo Marvel en cine. ¿Será que uno pretende demasiado? No lo creo. Los problemas de The Denfenders son de ritmo y de guion. No hace falta un presupuesto y una producción digna de cine para balancear a cuatro héroes que individualmente funcionan. Y lo peor es que los dos más queridos, Jessica y Daredevil, son los menos favorecidos de todo esto. 


Marvel y Netflix quiere a toda costa que amemos a Iron Fist y entrega una temporada con mucha mística ninja y mucho humor. No es mala, pero no es imprescindible. Maratoneándola sabe mejor.