Publicado el

Ránking | Cinta de memoria

Cultura VHS: 10 legendarios sellos argentinos editores de películas en video

Volver a la home

Por: Cecilia Bona

Tags: VHS vs Beta
Un repaso por la decena de compañías que llevaron hasta nuestras manos las películas del momento.

Los recuerdos de nuestra infancia nos llegan en rectángulos plásticos con gusto a estreno. En aquellos años esperábamos el fin de semana para recibir los 3 pesos (según el barrio, claro) que valía la experiencia completa. Corríamos al videoclub, repasábamos los listados y pasábamos el dedo entre las cartulinas de colores que vendían cine. La última de Stallone, lo nuevo de Schwarzenegger, lo que nos había quedado pendiente de Spielberg, lo exótico de Tarantino... Con el video bajo el brazo volvíamos a casa y, en lo que parecía toda una celebración, introducíamos el rectángulo en la máquina y empezaba la función. 

¡Qué imágenes emocionantes! Pero... ¿alguna vez pensaste quién lo hacía posible? En la Argentina, la distribución del VHS quedaba en manos de un puñado de (digámosles) emprendedores que hacían acuerdos con empresas internacionales, adquirían los derechos y nos hacían ver lo que tenían en catálogo.

Llegaban los tanques, los dibus, lo bizarro. Metiéndonos en el archivo para hacer este top nos dimos cuenta de que debe haber sido muy frecuente la distribución de películas que los argentinos habían comprado por 2 pesos y que la vendían como si fuera "lo último de Hollywood". Al fin y al cabo, ¿eso era acaso importante para nosotros? Si hasta esperábamos el desfile de "lo que se viene" al principio de la cinta para ilusionarnos con el film que veríamos próximamente.

En los 90 se popularizó la piratería a tal punto que terminó devorándose al 90 por ciento de las firmas que mostramos aquí. Las distribuidoras no supieron qué tácticas poner en práctica ante tal monstruo devastador que copiaba, copiaba y copiaba sin cansancio. Aunque algunas como AVH armaron campañas alusivas (ver el puesto correspondiente), nadie dejó de consumir lo ilegal, un concepto que se sostiene hasta hoy y que mató al cassette y al DVD.

Antes de darle el paso al top en sí, le agradecemos especialmente a Cristian Sema, creador de Raro VHS, por su valioso canal de YouTube y blog homónimo. De nuevo, fuiste nuestra gran fuente, Raro. 

Ahora sí, ¡a leer!

  • 10
    Transmundo Home Video
    Desde 1987 y hasta mediados de los 90, muchos de los cassettes de VHS que alquilábamos venían con la presentación de Transmundo Home Video (THV). Primero se veía la galaxia en pausa y más tarde aparecía el planeta Tierra, sinónimo de que estaba por comenzar la película.

    Como muchas de las compañías que veremos aquí, Transmundo había comenzado su actividad repartiendo cintas a las salas de cine hasta que apostó al formato hogareño, de la mano del empresario Juan Carlos Arecco. En general, THV optaba por editar y distribuir películas de acción que no llegaban a las primerísimas primeras líneas, pero no por eso eran menos llamativas o buscadas. “Las minas del rey Salomón”, “Caliente al rojo vivo”, “El vengador” o “Torrentes de amor” fueron algunos de los títulos que salieron empaquetados de las oficinas de Lavalle al 1900.

    Los amantes de los números y memoriosos archiveros aseguran que THV llegó a convertirse en la tercera videoeditora a nivel nacional.
  • 9
    BLAKMAN - Video no Convencional
    Si nos basamos en el slogan del sello, Blakman era “video no convencional”. Sin embargo, su director Norberto Sznajdleder lo definía con más profundidad: “Es una marca de fantasía que termina englobando a una empresa que busca editar materiales estrictamente culturales, informativos, históricos y artísticos a los que es difícil acceder”.

    Fundada en 1990, la compañía de Tucumán al 1900 ostentaba un catálogo tan específico como sorprendente. Había biografías, adaptaciones de obras clásicas, óperas con subtítulos y trabajos poco conocidos de directores consagrados. Estaba, por ejemplo, la filmografía completa de los argentinos Leonardo Favio, Oscar Barney Finn y Nicolás Sarquís. Por otro lado, se les hacía un lugar especial a los videos de tipo social y político que a las distribuidoras con mero fin de lucro ni si quiera les interesaban. “Se trata de producciones que no contienen material que está en el candelero, no queremos que nos sectoricen. Nuestra intención es que el material llegue tal como fue concebido y para ello cuidamos al máximo lo referente al subtitulado, para que no se pierda ningún detalle”, le dijo Sznajdleder al diario La Nación cuando Blakman cumplía 8 años.

    Dos perlas: 1) el sello fue el único en distribuir pelis hablas en yidish y subtituladas en español para su colección Colectividades. 2) En 1998 Blakman lanzó 4 films realizados enteramente en la clandestinidad argentina de los 70 por la agrupación Cine de Base.

    Blakman Video No Convencional - VHS Argentina - Inicio de la cinta from Andreshjngrsa on Vimeo.

  • 8
    Acuarela Films en Video
    A fines de la década del 80 empezó a trabajar la editora y distribuidora Acuarela Films en Video. Se trataba de una compañía local que comercializaba películas de productoras independientes como Shapiro-Glickenhaus Entertainment y Fries Entertainment.

    Lo más interesante de su historia fue la división en grupos de películas según el público. Es que Acuarela eligió ocupar los dos extremos del público: editaba films para niños bajo el sello “Acuarelita” e introducía en el mercado películas XXX –porno, para los amigos- con la marca “Acuarelove” o “Acuaresex”. Raro, es cierto, pero rendidor en una época donde Internet y sus sitios condicionados no existían.

    Más abajo les compartimos el trailer de “El mágico doctor Snuggles”, distribuido por Acuarelita. Qué tiempos, che.
  • 7
    Casablanca Video Home
    Fundada a mitad de la década del 80 por el productor musical Francisco “Pancho” Di Silvestro, Casablanca Video Home posee la historia de una empresa con visión. Proveniente de una familia amante y promotora del séptimo arte, Di Silvestro había logrado estrenar películas de poca circulación comercial en el cine Ritz, comprado anteriormente por su padre. Como conocía el negocio, los futuros dueños de AVH le ofrecieron tomar una pequeña parte del proyecto y, aunque lo hizo, más adelante armó su propio departamento de video en la empresa que ya tenía, Casablanca, que sumó las dos palabritas que le dan nombre a este puesto.

    Desde su editora, Pancho se hizo de los derechos de una cantidad de películas periféricas y, aunque a priori parecían poco atractivas (excepto las XXX, claro), sus estrategias de marketing lograron revertir la tendencia. Por ejemplo, armaba él mismo las tapas y los afiches con el catálogo de estrenos y aprovechaba a la bella Paula D’Agosti –en ese momento conocida como la “profesex” del programa de TV “Notidormi”- para dar mensajes en contra de la piratería o invitarte a ver la película. De hecho, la presentación que reproducimos más abajo era lo primero que se veía en los cassettes.

    “Por una cuestión de gusto personal, edité títulos que de antemano sabía que podía perder dinero o, en el mejor de los casos, cubrir los costos. Pero jamás me podría haber perdonado no editar ‘El estado de las cosas’ de Wim Wenders, por darte un ejemplo. Y también me di el gusto de editar algún que otro titulo bizarro. ¿Cómo no darme la oportunidad de editar en VHS ‘Rabia’ de David Cronenberg?”, dijo Di Silvestro en una entrevista realizada por Raro VHS.
  • 6
    Buena Onda Home Video
    Si hasta ahora no te diste cuenta lo bizarro que podían ser algunas empresas que editaban VHS en nuestro país, este puesto va a terminar de explicártelo. Es que hablamos del sello Buena Onda Home Video cuyo corto de presentación (imperdible, mirar abajo) mostraba un tablero de ajedrez en perspectiva del que iban saliendo fotos de famosos que se perdían en el punto de fuga.

    Buena Onda Home Video había nacido en 1988 de la mano del empresario italiano Pablo Bellini que venía de triunfar con su distribuidora Bell Video Grand S.A. Con Buena Onda, los Bellini (padre e hijos) editaron películas para niños y algunas XXX como “Las Guachas” (del género “suspenso erótico”). Además, dieron lugar a cintas dirigidas por el mismísimo Pablo como “Asalto y violación en la calle 69” o “Trolos, sordos y locas”, ambas protagonizadas por la actriz Silvia Peyrou y con un alto contenido sexual. (El anuncio del segundo título advertía que el film tenía “tremendas escenas de violación jamás vistas en el cine argentino”).
  • 5
    American Video
    Música de epopeya mientras se ve a las máquinas insertando cintas en los rodillos. Al mismo tiempo una mujer empieza a aparecer en fade y mira con intensidad a la cámara. Las máquinas se funden en una galaxia profunda y el sello American Video se arma en pantalla. Terminó la presentación. Ya estamos listos para comenzar la película (si estuviéramos en los 80, claro).

    Así de rara era la apertura de la firma catamarqueña también conocida como American Home Video. El objetivo de sus gerentes era hacerse con los derechos de cine yanqui clase B para distribuirlo en el país con la leyenda “films made in USA”. (¡Ja! Nos hemos comido cada pavada…). Por el tipo de películas que editaban, American armó dos subsellos temáticos: Horror Video y Ninja Video. Como sus nombres lo indican, agrupaban pelis de terror y de artes marciales respectivamente. Una cosa de locos.

    El deceso de la firma fue aprovechado por Video Hit Producciones que, desde Isidro Casanova (La Matanza, Buenos Aires) se dedicó a reeditar varios de los títulos abandonados dejando incluso la marca de American. ¿Todo legal?
  • 4
    Transeuropa / SBP
    Si hay algo que reconocer a los protagonistas de este puesto es su capacidad de fusionarse y reinventarse para sobrevivir a la muerte definitiva de las cintas. Hablamos de los sellos Transeuropa y SBP que, cada uno a su manera, alcanzaron un renombrado éxito en la época dorada del VHS.

    Creado en 1986 en la provincia de San Luis, Transeuropa Video Entertainment fue la división hogareña de Transeuropa Films que distribuyó en la Argentina algunas pelis de renombre, otras independientes y un puñado de dibujos animados. Sus acertadas compras de derechos la posicionaron como la sexta firma editora de VHS, un poco más atrás de las que se encargaban de los tanques de Hollywood. Su futura socia, SBP, tuvo sus comienzos a mediados de los 90. Se especializaba en cine de género y para el principio del nuevo milenio ya manejaba el 70% de la distribución de los films locales.

    En pleno contexto de achique de aquel horroroso 2001 argentino, Transeuropa resolvió dejarse morir, pero fue salvada por SBP. Ahora se encargan de distribuir títulos musicales, ciertas series de renombre como “The walking dead” o “Mad men” y realizaron acuerdos comerciales con productoras argentinas independientes para hacerse cargo de sus proyectos.
  • 3
    LK-Tel
    “El deteriorado mercado de video hogareño argentino se conmocionó hace tres meses cuando dejó de funcionar LK-Tel”, decían los diarios argentinos en 2009. Con el cartel de fin de ciclo colgado en su persiana virtual, la otrora firma distribuidora de video hogareño dejaba atrás un inmenso currículum de logros.

    Surgida en 1987 por la necesidad de Columbia Pictures de editar sus películas en el mundo, LK-Tel funcionaba en La Rioja bajo la atenta mirada de los directores Fernando Huberman y René Aparicio. Su nacimiento había significado tanto para la provincia que hasta el propio gobernador (y futuro presidente) Carlos Menem había participado del acto y corte de cinta. Mientras todos engullían sanguchitos de miga y levantaban las copas, las videograbadoras Ampex VPR-6 “únicas en la Argentina” ya copiaban las producciones que llegarían a todos los hogares del país.

    Era fácil darse cuenta cuando una película era editada por LK-Tel. Al principio del cassette un recuadro de tres colores sobre fondo negro se acercaba rodando por la pantalla hasta ocupar todo el espacio. Ese sello anticipaba el comienzo de “Lawrence de Arabia”, “Encuentros cercanos del tercer tipo”, “Los Cazafantasmas”, “Karate Kid”, “Kramer vs. Kramer” o “Nido de ratas”, por ejemplo. “Sus estrellas favoritas que reúnen 37 Oscar de la Academia”, decían los pósters promocionales de LK-Tel.

    La piratería y la distribución online abrieron la boca en 2009 para hacerse un banquete con los restos de LK-Tel. Entre sus logros principales quedará el de haber alcanzado el cuarto puesto en importancia a nivel nacional.
  • 2
    Gativideo
    Conmoción. De nuevo. Eso sentimos cuando supimos que Gativideo dejaría de existir. Fueron apenas 3 meses después del cierre de LK-Tel que una de las distribuidoras más importantes del país le comunicó a sus empleados que era menester que se buscaran otro trabajo. Así fue como Disney, Fox y MGM se quedaron sin representación en la Argentina y nuestras memorias guardaron para siempre y en lugar seguro la musiquita romántica de apertura de Gativideo.

    Repasar la historia de esta distribuidora es ver un árbol genealógico de alianzas, sociedades y ramas caídas. En 1985 los miembros de la productora Aries Cinematográfica Argentina (responsables de un gran porcentaje de las pelis locales durante el siglo pasado) decidieron meterse en el mercado del videocassette. Para ello crearon la firma Legal Video desde la que repartieron material de productoras independientes y hasta films para niños mediante la división Video Niño. Con la intención de seguir creciendo, los directivos de Legal armaron la sociedad Videoman Internacional con la que lograron capturar los derechos de varias firmas internacionales que pisaban más fuerte. Llegando al final de los 80 y por problemas financieros, aparecieron nuevos socios que terminaron constituyendo nuestra querida Gativideo.

    ¿Nos preguntan por qué la queríamos? Es que Gativideo distribuía títulos para adultos de las ya mencionadas productoras yanquis, pero especialmente estaba en todas nuestras cintas infantiles. Cualquier película de Disney llevó hasta 2009 el sello inconfundible de letras celestes y blancas rodeadas de estrellas. Su predominancia en el negocio la convirtió en la segunda de su clase a nivel local hasta que cayó estrepitosamente en manos de la piratería.

    Como bonus track (y para que aprovechen a secarse las lágrimas de tristeza) les dejamos el tema oficial con el que subían las letritas legales de cada cinta: el saxofonista Kenny G haciendo Silhouette. Además, sepan que la primera canción que sonaba (bastante espacial por cierto) pertenecía a Aaron Copland quien la compuso en 1942 para envalentonar a los estadounidenses en plena Guerra Mundial. Lindo mensaje.
  • 1
    AVH
    Claro que sí: AVH merece el primer puesto. En esta carrera donde hay más muertos que vivos (de hecho sólo AVH ha sobrevivido) la compañía con planta industrial en San Luis ha logrado reinventarse y mantenerse en el mercado siendo rentable hasta hoy. ¿Cómo lo hizo? He aquí la receta.

    Retrotraernos en el tiempo nos lleva a 1917 (¡cien años atrás!), cuando los socios abrieron su primera sala de cine. Lo sorprendente es que menos de dos décadas después ya la habían convertido en una cadena a nivel nacional. Sin embargo, el verdadero boom de AVH llegó en 1984 con la explosión del video hogareño. Por más de 25 años dominó el mercado local, concentrando uno de los mayores porcentajes de películas editadas del país.

    Durante los 90, AVH emprendió una encarnizada lucha contra los videos ilegales. En cada cassette venía un holograma con la figura de un pirata que, si no estaba, alertaba a los desprevenidos espectadores y videoclubes del fraudulento origen de esa copia. "Contamos con usted, su contribución es la base de una industria legítima y sana", prevenía el locutor.

    Pasado de moda el VHS, la compañía adoptó a su hermano menor, el DVD, y con la caída de éste decidió reubicarse en la industria y dedicarse a la "comercialización de productos de tecnología y entretenimiento" como ellos mismos dicen hoy. Por algo su eslogan es "evolucionando con vos".

1. Transmundo Home Video

Desde 1987 y hasta mediados de los 90, muchos de los cassettes de VHS que alquilábamos venían con la presentación de Transmundo Home Video (THV). Primero se veía la galaxia en pausa y más tarde aparecía el planeta Tierra, sinónimo de que estaba por comenzar la película. Como muchas de las compañías que veremos aquí, Transmundo había comenzado su actividad repartiendo cintas a las salas de cine hasta que apostó al formato hogareño, de la mano del empresario Juan Carlos Arecco. En general, THV optaba por editar y distribuir películas de acción que no llegaban a las primerísimas primeras líneas, pero no por eso eran menos llamativas o buscadas. “Las minas del rey Salomón”, “Caliente al rojo vivo”, “El vengador” o “Torrentes de amor” fueron algunos de los títulos que salieron empaquetados de las oficinas de Lavalle al 1900. Los amantes de los números y memoriosos archiveros aseguran que THV llegó a convertirse en la tercera videoeditora a nivel nacional.
Anterior Siguiente < >