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Watchmen, Westworld, Westeros: el plan de HBO para los próximos tres años

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Por: Ignacio Esains

Fichi analiza el calendario de producción del canal premium para predecir la dirección de futuros premios Emmy.

¿Estás listo para Watchmen? No, no la película de 2009 de Zack Snyder, sino el Watchmen que todos queríamos ver: una adaptación televisiva multimillonaria, de varias temporadas, que promete respetar el espíritu del original de Alan Moore.

HBO anunció el proyecto en junio de este año, y aunque estas producciones toman años en empezar, parece que están pisando el acelerador: en la noche del 19 de septiembre, el productor Damon Lindelof posteo una imagen que cualquier lector del cómic original reconocerá, junto al mensaje “día uno”. HBO quiere su próximo Game of Thrones, y lo quiere ahora.

Ya pasaron años de la arrogancia del slogan “No es televisión, es HBO”, pero nadie puede negar que en los últimos 20 años el canal premium revolucionó la forma de hacer ficción. The Sopranos (1999) rompió cada convención televisiva, tomando elementos de cine, teatro y literatura para retratar a un personaje (y un mundo) de fascinante complejidad. Oz (1997) y Six Feet Under (2001) se metieron con la cárcel y la muerte, temáticas prohibidas para la pacata televisión de aire de la época. The Wire (2002) fue la primera serie norteamericana en la que cada episodio estaba planteado como un capítulo de una novela, una pieza que cobraba mayor sentido al conectarla con la siguiente. Apostaron millones en series audaces como Carnivale (2003), Treme (2010), y The Leftovers (2014).

Y de vez en cuando, alcanzaron el éxito comercial que justificaba tanta experimentación. The Sopranos fue un fenómeno, sí, y cada una de las demás justificó durante un tiempo su presupuesto, pero las series que movían suscripciones eran espectáculos como Sex & The City (1998), True Blood (2008) y claro, Game of Thrones (2011). Series menos ambiciosas que las del párrafo anterior, pero que aprovecharon la falta de autocensura de HBO para ofrecer sexo y violencia para un público relativamente exigente.

Ese combo de prestigio y morbo hace que nadie puede desafiar a HBO… en teoría. Ya que en estos años son muchos los canales y servicios que decidieron enfrentar al gigante.

En la última década canales de cable básico como FX y AMC, la competencia directa del premium Showtime y los nuevos titanes del streaming Amazon y Netflix apuntaron directamente a robar la corona de esa “tv de prestigio” que HBO inventó. Y aunque los recientes premios Emmy demostraron que HBO no tiene mucho de qué preocuparse en el presente, no está dispuesto a dejar ese aura de calidad de lado ni a soltar sus casi 200 millones de suscriptores a lo largo del mundo.

El gran problema, claro, está en el final inminente de Game of Thrones y la dificultad que el canal ha tenido para encontrar un reemplazo de este verdadero titán, tan popular con la crítica como con el público. The Leftovers era una apuesta a la capacidad de su productor Damon Lindelof (Lost) de generar un misterio, que se desinfló casi de inmediato. La carísima comedia Ballers no logra levantar su promedio ni siquiera con el papel protagónico de Dwayne Johnson, el actor más taquillero del mundo. Y ni hablar de Vinyl, el mamut de 100 millones de dólares que nació muerto y le costó el puesto al ex-presidente del canal Michael Lombardo.

El actual presidente Casey Bloys viene del área de comedia de HBO, desde donde desarrolló proyectos tan exitosos (y económicamente sensatos) como Veep, Girls, y Silicon Valley. Su desafío para 2018 y más allá no sólo está en encontrar el “próximo Game of Thrones”, sino en demostrar de forma terminante que el canal es el destino del que busca televisión adulta, que desafíe los límites. Y eso no es fácil.

Empecemos por el candidato más obvio: Westworld. A pesar de que los Emmys no la acompañaron, hasta los detractores reconocen el potencial de la ambiciosa visión de Jonathan Nolan y Lisa Joy. La primera temporada funcionó casi como un preludio a una verdadera guerra de androides vs. humanos, y HBO le dió dos años a los creativos para una segunda temporada que (esperemos) dejará de lado las trampas narrativas y se jugará por la deliciosa inhumanidad de su elenco.

Westworld es carísima, y el rating no está muy lejos de producciones más modestas como Silicon Valley, pero HBO tiene paciencia - Game of Thrones no fue un éxito inmediato. El promedio de espectadores de la primera temporada (2,5 millones) estuvo por debajo del de la primera de Boardwalk Empire (3,1), Big Love (4,1), y hasta de fracasos como Carnivalé (3,5). Westworld arañó los 2 millones de espectadores, pero la mejor señal está en la progresión capítulo a capítulo. La temporada terminó con más espectadores de los que empezó, una señal prometedora para el futuro.

Big Little Lies se llevó todos los Emmys a mejor miniserie… ¿pero qué pasa si al final no es una miniserie? Y no al estilo Fargo, con nuevas historias en cada temporada. El final deja más de un cabo suelto, y las actrices (también productoras) juran que la autora de la novela original Liane Moriarty está dispuesta a continuar la historia junto con el guionista David E. Kelley. BLL estuvo lejos de ser un fenómeno de rating, pero los premios y el “star power” garantizan que en los años que tomaría preparar la secuela, la original genere ganancias como caballito de batalla de los servicios HBO Go y HBO Now.

El otro gran estreno de 2017 fue The Deuce, la nueva creación de David Simon (The Wire) que acaba de ser renovada para una segunda temporada, no tanto por el impacto en el público sino por las críticas positivas (y el leve crecimiento que hubo entre el primer capítulo y el segundo). Seguramente no hayas visto The Wire, pero también seguramente hayas escuchado a los que la nombran como la mejor serie de todos los tiempos. No hay mejor marketing que ese para el público culturalmente exigente que buscan estos servicios - por algo Netflix usa imágenes de The Crown para sus promociones mientras su serie más vista es Fuller House.

Hace un par de meses Bloys mandó una gacetilla de prensa emocionado, anunciando el proyecto post-Game of Thrones de los guionistas David Benioff y D.B. Weiss, llamado Confederate. El concepto (una guerra civil moderna que divide a los Estados Unidos en dos) causó controversia casi de inmediato, y no de la buena. La prensa especializada duda que estos dos creadores (que demostraron bastante torpeza para lidiar con cuestiones raciales y de violencia sexual en la serie de fantasía) tengan la capacidad de tratar un tema tan delicado. Pero HBO no da puntada sin hilo: si la última de GoT se estrena en 2019, Confederate saldrá al aire en 2020, justo cuando Estados Unidos se prepara para votar por una posible reelección de Donald Trump.

¿Y Watchmen? Aunque aún hay fans que no le perdonan el confuso final de Lost, Damon Lindelof acaba de cerrar The Leftovers con una tercera temporada sublime, donde está clara la influencia de Alan Moore en su intrincada estructura llena de ecos y repeticiones, y en la forma en que mezcla ambiciones literarias con ingeniosas citas a la cultura pop. Lindelof podría hacer un gran trabajo, pero ¿hay suficiente historia en Watchmen para más de una temporada? 

En 2012 DC Comics publicó Before Watchmen, una colección de miniseries que contaban la historia de los personajes antes de la serie, y que a pesar de involucrar algunos de los grandes talentos de la empresa, demostraron que una precuela es absolutamente innecesaria. Actualmente los personajes de Watchmen están insertados en la continuidad del universo DC, pero difícilmente veamos a Flash y a Batman en la serie de HBO. Quien haya leído el original sabe que tampoco tiene mucho sentido continuar la historia… pero lo mismo pasaba con The Leftovers (y con la premiada The Handmaid’s Tale), basada en una novela que se agotó en el último capítulo de la primera temporada. Confiemos en Damon.

¿Y cuándo llegaría todo esto? The Deuce y Westworld tendrían sus segundas temporadas en 2018, mientras que Game of Thrones (al parecer) no volvería el próximo año. La última temporada se filmará entre octubre de 2017 y agosto de 2018, y el extenso trabajo de efectos especiales suma varios meses a la post-producción. No sería raro que viéramos estos últimos seis capítulos en 2019, en su mes “clásico” de abril… ¿seguidos de la primera temporada de Watchmen?

George R.R. Martin está trabajando en la producción de un spin-off de Game of Thrones. Hay varios candidatos y podría filmarse más de uno. Sabemos que serán precuelas. Sabemos que La Rebelión de Robert está descartada (Martin dice que al final de GoT ya se habrán contado los hechos más importantes). Según la guionista Jane Goldman (Kingsman, X-Men First Class), que está trabajando en uno de los spin-offs, las series estarían basadas en hechos que han sido nombrados en la serie. La “Maldición de Valyria”. La “Danza de los Dragones”. Y claro, las historias de Ser Duncan el Alto de “El Caballero Errante”. Los lectores de los libros se relamen - cualquiera de estas opciones sería interesante. Igual tenemos que esperar hasta 2020. Casey Bloys asegura que pasará al menos un año entre el estreno de la última temporada y el del primer spin-off.

Pero ahí no termina la lista de producciones de HBO. La estrategia de Bloys es interesante: agarrar todo lo que alguna vez funcionó en el canal y darle un nuevo giro o una nueva temporada. Aún a proyectos que parecían haberse agotado, como True Detective.

La tercera temporada de True Detective ya está en producción. Olvidemos la fallida, apresurada segunda entrega, y demos a su creador Nic Pizzolatto una nueva oportunidad. En esta ocasión Nic colabora con David Milch (Deadwood) en los guiones, que ya están escritos y tienen protagonista: el reciente ganador del Oscar a mejor actor de reparto Mahershala Ali (Luz de Luna). El director será Jeremy Saulnier, que viene de dos thrillers independientes casi perfectos: Blue Ruin y Green Room. Puede ser algo especial.

Parecía raro que después de Band of Brothers y The Pacific la dupla Hanks/Spielberg no volviera a trabajar con HBO. En 2013 se confirmó que harían una tercera miniserie en 10 partes basada en la segunda guerra mundial, The Mighty Eighth, inspirada en ese legendario escuadrón de bombarderos y las “fortalezas volantes” que podés recordar de películas como “Memphis Belle”. Parecía que la serie estaba congelada, pero de repente la productora de Hanks está buscando locaciones para empezar a trabajar ¿tendría que ver con el éxito de Dunkerque?

Si no extrañás las miniseries de guerra, pero sí las históricas como John Adams, American Lion es para vos. La historia de Andrew Jackson, séptimo presidente de los Estados Unidos, un populista admirado tanto por Bill Clinton como por Donald Trump. Los co-creadores de Narcos, Doug Miro y Carlos Bernard, están produciendo, mientras que Jackson será Sean Penn. Supuestamente ya está filmada y lista para su estreno.

Parte del éxito de Big Little Lies fue la sorpresa de ver en televisión un grupo de estrellas de cine que nunca habían pasado por la pantalla chica. En la misma línea, Bloys acaba de dar luz verde a una remake de la clásica serie de abogados Perry Mason, protagonizada por Robert Downey Jr. - ¿el truco? Temporadas cortas, un presupuesto holgado, y un Emmy casi garantizado para la estrella.

Otra estrella de cine que está buscando el proyecto justo hace rato es Julia Roberts, que parece haberlo encontrado en Today Will be Different, una adaptación de la aclamada novela de Maria Semple que (por cuestiones de estructura) será una miniserie. El proyecto viene del lado de Annapurna Television, que también está produciendo en Netflix The Ballad of Buster Scruggs, la primera serie de los hermanos Coen.

Después de cinco nominaciones al Oscar, Amy Adams parece haberse resignado y va por un Emmy. Sharp Objects es la adaptación de la primera novela de Gillian Flynn (Perdida) y parece estar más avanzada que el proyecto de Roberts. El director será Jean-Marc Vallée, que acaba de recibir su propio Emmy por Big Little Lies, y la guionista será la veterana de Buffy Marti Noxon. Por los datos que tenemos no será una miniserie, sino una primera temporada de 8 capítulos. Se empezó a filmar en marzo de este año así que seguramente la veamos en febrero de 2018, repitiendo la estrategia de la miniserie de Reese+Nicole.

No son los únicos proyectos. Veep termina en 2018, pero HBO ya prepara una nueva comedia, Wag the Dog, inspirada en la brillante sátira política de 1998 de David Mamet. El británico Jesse Armstrong prepara Succession, que habla de la intersección de los medios y el poder, inspirándose en el imperio Fox de la dinastía Murdoch. La producción de George R.R. Martin Who Fears Death, basada en la novela fantástica de Nnedi Okorafor, podría estrenarse de aquí a 2020, lo mismo que Glare, la serie de ciencia ficción de la que nada sabemos, más que es una producción del secretivo JJ Abrams y Javier Gullón (Enemy) - por lo que, como Westworld, podría tardar media década en llegar a las pantallas.

El guionista David Milch ya tiene listo el guión de la película que cerraría la historia trunca de Deadwood, y los protagonistas Ian McShane y Timothy Olyphant están listos para volver a sus personajes. También Alan Ball (True Blood, Six Feet Under) regresa con Here, Now, una miniserie protagonizada por Tim Robbins y Holly Hunter, mientras que otra estrella de cine, Natalie Portman, prepara su propia miniserie: We Are All Completely Besides Ourselves, con guiones de la creadora de Friends Marta Kauffman ¿más miniseries? Black Flag narra el ascenso de ISIS, y estará producida por Bradley Cooper y Todd Phillips.

Pero quizás la más interesante de todas estas miniseries sea Raven, el gran proyecto de Vince Gilligan, que contará la historia de la secta de Jim Jones, víctimas de un suicidio masivo en Guyana. Es una de las historias más tétricas del Siglo 20, ya adaptada en el premiado telefilm Guyana Tragedy, con el legendario Powers Boothe. La dirección correrá por cuenta de Michelle McLaren, que acaba de dar cátedra de cómo hacer TV con el brillante piloto de The Deuce. No hay muchas noticias sobre su producción, pero AMC confirmó que la cuarta temporada de Better Call Saul se retrasará casi seis meses ¿quizás para dar tiempo a Gilligan de terminar Raven?

De todos estos proyectos a futuro, dejo el que más me llama la atención para el final. Jordan Peele, director de Get Out, la gran película de terror del año, prepara una antología al estilo de Cuentos de la Cripta (sí, eso salía en HBO). Su nombre será Lovecraft Country, una ironía de lo más interesante, porque no es un secreto que el autor de los mitos de Cthulhu era un racista recalcitrante. La serie está basada en una novela de Matt Ruff, y la guionista principal será Misha Green, autora de la excelente serie Underground, cancelada hace unos meses.

HBO no da fechas de estreno hasta solo unas semanas antes del estreno de cada producto, por lo tanto cualquier calendario es tentativo. En base a la información que tenemos, así se podrían ver los próximos tres años del canal premium - un plantel admirable de talentos delante y detrás de cámara, que al menos en teoría nos garantiza horas y horas de televisión imperdible.

2018

Westworld S2
The Deuce S2
True Detective S3
Sharp Objects S1 (Amy Adams)
Succession S1
American Lion (miniserie, Sean Penn)
Here, Now (Holly Hunter, Tim Robbins)

2019

Game of Thrones S8
Watchmen S1
Perry Mason S1 (Robert Downey, Jr.)
Who Fears Death S1
Wag The Dog S1
Lovecraft Country S1
The Mighty Eighth (miniserie, Hanks/Spielberg)
Today Will Be Different (miniserie, Julia Roberts)
Raven (miniserie, Vince Gilligan)
Deadwood (telefilm)

2020

Big Little Lies 2
Game of Thrones Spin-off S1
Confederate S1
We Are All Completely Besides Ourselves (Natalie Portman)