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No sos Starcraft: 10 juegos olvidados de estrategia en tiempo real

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Por: Maximiliano Baldo

Más allá de los Warcrafts y Command & Conquer, estos son verdaderos clásicos de antaño

Todos conocemos el género de la Estrategia en Tiempo Real y, nos interese o no, todos hemos probado al menos un juego de esta rama de la industria. Quizá fue Dune II, posiblemente el primer juego en despertar verdadero interés por el género; o tal vez algún otro título clásico, como los Command & Conquer de Westwood (los mismos de Dune II), el Warcraft de Blizzard o el indiscutible Age of Empires. Estos son algunos de los principales pilares que todavía hoy sostienen las bases del género y son recordados como verdaderas obras de arte Gamer... Pero no son las únicas.

Existen muchos más juegos de RTS (Estrategia en Tiempo Real, en inglés) de los que recordamos. Desde aquellos humildes orígenes hasta los tiempos actuales han surgido incontables gemas que han puesto a prueba nuestra habilidad como estratega ante la superioridad del enemigo, administrando recursos, erguiendo defensas y amasando una verdadera fuerza de choque para dar cuenta del enemigo. Pese a sus buenas intenciones y correcta jugabilidad, muchos de estos juegos cayeron en el olvido colectivo, muchas veces echados a un lado en favor de nombres más reconocidos.

Hoy hacemos un justo homenaje a diez de estos juegos olvidados. Estas son experiencias de estrategia en tiempo real que tal vez oímos nombrar... que por ahí pudimos jugar... pero que muy probablemente ya ni nos acordábamos. No hay un orden para este listado; apenas diez títulos para traer de regreso a nuestro General interior, aquel que tan bien sabía ordenar a sus tropas y no temía a la embestida enemiga.

  • 10
    Blood & Magic (1996)
    Hasta la franquicia de Dungeons & Dragons tuvo su propia incursión en el mundo de los RTS. Blood & Magic es el nombre del juego en cuestión, desarrollado por Tachyon Studios y distribuido por Interplay.

    El juego contó con un buen apartado gráfico, particularmente en las imágenes que narran la historia de las múltiples campañas. La jugabilidad era bastante sólida, aunque los gráficos dentro de los mapas eran más "cuadrados" y simplistas, pero fácilmente reconocibles. También era notable la presencia de voces para narrar la historia y explicar la misión de cada nivel. Pese a que el juego se movía un poco lento, los fanáticos supieron apreciar todos sus beneficios y muchos lo tienen como un diamante en bruto que solamente necesitaba un poquito más de pulido. ¿Merece una segunda oportunidad? Por supuesto que sí.
  • 9
    Myth: The Fallen Lords (1997)
    Mucho antes de ganarse al público gamer con Master Chief y Halo, Bungie nos deleitó con Myth: The Fallen Lords, un espectacular juego de estrategia en tiempo real con varios elementos dignos de nuestra atención. Contrario a los estándares del género, en este título no necesitamos preocuparnos de la recolección de recursos o la construcción de edificios y unidades, sino que cada nivel ya comienza con nuestras fuerzas listas para atacar y depende de nosotros utilizar sus habilidades especiales para poner la batalla a nuestro favor.

    El juego fue muy bien recibido gracias a su historia, sus gráficos, sus fantásticas escenas animadas y su gran desafío. El éxito de este juego disparó una breve franquicia que consistió en dos títulos más: Myth II: Soulblighter y Myth III: The Wolf Age. Esta última ya no estuvo desarrollada por Bungie sino por MumboJumbo. Lamentablemente, estos juegos no se encuentran disponibles en los portales de compra digital. Habría que solucionar eso, ¿no?
  • 8
    Empire Earth (2001)
    Resulta casi inconcebible que un juego de la talla de Empire Earth haya sido relegado en el tiempo. Aquí tenemos un excelente candidato a remake, ya que este título cautivó a miles de jugadores durante su lanzamiento. Empire Earth sigue los estándares de todo buen RTS pero hace especial hincapié en sus campañas, que transcurren a lo largo de 500.000 años de historia, desde los tiempos prehistóricos hasta el futuro cercano, pasando por ejércitos Griegos, Ingleses, Alemanes y Rusos.

    Su apartado gráfico fue relativamente bien recibido por críticos y jugadores, pero el verdadero plato fuerte era su impecable jugabilidad, lo que le hizo ganar sus laureles y consiguió iniciar una serie que continuó con dos secuelas, expansiones y spinoffs. Un verdadero clásico del género.
  • 7
    Warlords Battlecry III (2004)
    Infinite Interactive es el responsable de la tercer iteración de Warlords Battlecry, para la cual han mezclado elementos de rol con el principal de estrategia en tiempo real. El juego en sí se siente ligeramente similar a la serie Warcraft en cuanto a su ambientación medieval fantasiosa y a su interfaz de usuario, pero hace rancho aparte al brindarnos una gran colección de razas y clases jugables (16 razas, 28 clases). Nuestros héroes poseen grupos de leales seguidores que nos asistirán en combate. Debido al gran número de razas y a un interesante sistema de Diplomacia el juego cuenta con una elevada rejugabilidad.

    Este título tuvo una buena repercusión, en especial en la comunidad de Modders. Actualmente se puede conseguir en GOG y Steam, aunque hay que hacer mención de los múltiples reportes de bugs debido a que el código del juego no ha sido actualizado para sistemas más modernos. Si se quieren arriesgar, allá ustedes.
  • 6
    Sacrifice (2000)
    Shiny Entertainment siempre se destacó por hacer juegos con severos tintes de originalidad. Aquella cualidad no estaba ausente en Sacrifice, un juego de estrategia en tiempo real con una perspectiva muy inusual para la época: controlábamos a nuestro protagonista principal, un mago, desde una perspectiva en tercera persona. Nuestro mago puede recorrer el terreno virtual y atacar, pero así no sobrevivirá mucho. Necesita invocar criaturas para asistirlo en combate, aunque el mago enemigo puede hacer lo mismo. El objetivo es alcanzar el altar del enemigo y sacrificar a nuestras criaturas en él.

    Si bien el juego recibió buenas críticas y su sistema de criaturas y hechizo fue muy apreciado, el concepto general, el uso de la cámara y el combate en sí no terminó de enganchar a muchos jugadores, más acostumbrados a tener una vista cenital de los eventos y a ordenar unidades mediante clicks, no desde una unidad principal y móvil en un terreno 3D. Hoy en día Sacrifice es un verdadero clásico de culto y merece ser experimentado por todo entusiasta del género.
  • 5
    Dark Reign: The Future of War (1997)
    Desarrollado por Auran y distribuido por Activision, Dark Reign nos ofrecía una experiencia de estrategia en tiempo real que a primera vista se parecía un poquito demasiado a lo que ya nos estaba dando Command & Conquer; es decir, el sistema de construcción también estaba basado en la necesidad de mantener un nivel de energía para nuestras instalaciones y el juego en general tenía una pinta similar al del juego de Westwood.

    Pero Dark Reign tenía algunos detallitos técnicos que la destacaban un poco más. ¿La necesidad de mantener un nivel de energía? Era posible "apagar" algunos edificios para destinar esa electricidad a las demás edificaciones. También tenía un interesante sistema de puntos de relevo por el que nuestras unidades podían patrullar; y además el juego contaba con un original sistema de Niebla de Guerra (fog of war) que tomaba en cuenta la visibilidad en base al terreno y otros obstáculos. ¿Algo más? Ah, sí, el juego venía con un competente editor de niveles, tanto para el modo Multijugador como para crear misiones de campaña.

    El juego tuvo una expansión en 1998, titulada "Rise of the Shadowhand". Ese mismo año también sale "Battles of the Outer Rim". En el 2013 apareció Dark Reign Redux en Xbox Live Indie Games, un port del juego original desarrollado por fanáticos y aprobado por Activision... que luego fue removido por Magnetar Games debido a problemas de licencia. Pero che...
  • 4
    Giants: Citizen Kabuto (2000)
    Ya he hablado de este juego en varias oportunidades, así que me permitiré ser breve. Giants: Citizen Kabuto es un híbrido entre juego de acción en tercera persona y estrategia en tiempo real a lo largo de tres campañas de juego; una por cada facción que aparece en la trama. La primera, los Meccaryns, son seres cuasi-humanoides que basan su destreza en el uso de tecnología y armamento bélico; los Sea Reapers es una raza de seres anfibios con propiedades mágicas; y finalmente el epónimo Kabuto, un gigante que se mueve por el mapa haciendo uso de su fuerza bruta.

    La diferencia en la jugabilidad de estas tres facciones es buena parte de lo que hace al juego tan memorable, aunque no hay que descartar su fantástico argumento y la inolvidable personalidad de sus protagonistas, muchas veces sumando una gran dosis de humor. Honestamente, si hay un juego en este listado que la gente debería intentar jugar más, ese juego es Giants: Citizen Kabuto. Cuánto potencial desperdiciado.
  • 3
    Darwinia (2005)
    Pocos juegos de estrategia en tiempo real fueron tan originales como Darwinia. Basándonos en un mundo virtual generado en base a programas, los "Darwinians" son pequeñas y simpáticas inteligencias artificiales que, lamentablemente, están siendo atacadas por un virus. De nosotros depende tomar el control de la simulación y utilizar los programas disponibles para limpiar el código y rescatar a nuestros ciudadanos virtuales.

    El juego sorprendió por sus gráficos, control y concepto; y le dio a sus desarrolladores, Introversion Software, la posibilidad de realizar una secuela multijugador (Multiwinia) y de mandarse un jueguito un poquitín conocido... cómo se llama... ah, sí, Prison Architect. Qué capos.
  • 2
    Z (1996)
    Un juego de estrategia en tiempo real que no se tomaba muy en serio a sí mismo. Básicamente, son dos bandos de robots, Rojos y Azules, que se matan unos a otros para conquistar planetas. Uno de los principales atractivos del título era el carisma de sus unidades y el estilo de juego, que no se basaba en la recolección de recursos para construir nuevas unidades sino en la apropiación de territorios en el mapa. Las fábricas de robots en estos sitios automáticamente despacharán nuevas unidades, que corresponderán a la facción que tenga el control de aquella zona en ese momento.

    El juego también fue reconocido por su complejidad y dificultad, y quizá por esas características menos permisivas cayó un poquito en el olvido. Por fortuna hace unos pocos años el juego volvió a surgir gracias a una versión para dispositivos móviles, y también se pueden conseguir en Steam y GOG bajo el nombre "Z: The Game".
  • 1
    Rise of Nations (2003)
    Brian Reynolds es una verdadera leyenda en la industria gamer. ¿Quién mejor para crear un juego legendario? Rise of Nations nos lleva a conocer 18 civilizaciones históricas que luchan por el dominio del mapa, construyendo edificaciones y expandiendo sus territorios. Cada civilización posee algunas unidades únicas que las diferencian ante las demás, además de las Maravillas (Wonders), impresionantes mega-estructuras que pueden darnos suficientes beneficios para obtener la victoria, pero cuyas construcciones requieren de mucha dedicación.

    No es sólo un juego de hacer crecer nuestra ofensiva hasta superar a los contrincantes, sino que además debemos balancear nuestras defensas y nuestra economía. Dicho de otra forma, es más o menos como si Civilization se deshiciera de los turnos y todos los participantes hiciesen sus movimientos al mismo tiempo. Lindo caos, ¿eh? Tan lindo, de hecho, que Rise of Nations se ganó una expansión (Thrones and Patriots) y un spinoff con elementos de fantasía (Rise of Legends). Bien ahí, Reynolds.

1. Blood & Magic (1996)

Hasta la franquicia de Dungeons & Dragons tuvo su propia incursión en el mundo de los RTS. Blood & Magic es el nombre del juego en cuestión, desarrollado por Tachyon Studios y distribuido por Interplay. El juego contó con un buen apartado gráfico, particularmente en las imágenes que narran la historia de las múltiples campañas. La jugabilidad era bastante sólida, aunque los gráficos dentro de los mapas eran más "cuadrados" y simplistas, pero fácilmente reconocibles. También era notable la presencia de voces para narrar la historia y explicar la misión de cada nivel. Pese a que el juego se movía un poco lento, los fanáticos supieron apreciar todos sus beneficios y muchos lo tienen como un diamante en bruto que solamente necesitaba un poquito más de pulido. ¿Merece una segunda oportunidad? Por supuesto que sí.
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