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Analisis | Make America great again

ANÁLISIS: American Horror Story: Cult S01E01: Election Night (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

Asumió Trump, y Ryan Murphy encontró un nuevo motivo para asustarnos.

Brad Falchuk y Ryan Murphy no tienen problema a la hora de explorar ciertos temas a lo largo de las temporadas de “American Horror Story”. La nueva entrega de esta serie de terror antológica da un paso más adelante, y mezcla el thriller con temas más complicados como las últimas elecciones presidenciales en el país del Norte.

Sí, Donald Trump es el desencadenante de este relato que arranca durante la noche de su triunfo electoral. Para muchos, como el joven Kai Anderson (Evan Peters), es lo que América necesita para volver a ser grandiosa otra vez. Para otros, como Ally (Sarah Paulson) e Ivy (Alison Pill), un retroceso cultural y político que podría poner en juego todas sus creencias y la estabilidad de su matrimonio. ¿Para tanto?

Bueno, Ally venía recuperándose de sus fobias, ahora exacerbadas  por el triunfo de Trump, delirios que empiezan a manifestarse a dónde quiera que va. La mitad de esta pareja homosexual, que intenta criar a su hijo pequeño en un ambiente de tolerancia e igualdad, le teme a unas cuantas cosas, incluyendo la sangre, los agujeros y los payasos, un simbolismo bastante interesante cuando se trata de definir al nuevo mandatario norteamericano.

Ally, de repente, se empieza a seguir perseguida por un grupo de “payasos” que la acosan y aterrorizan. Al principio, todo parece producto de su alterada imaginación, pero un incidente en el vecindario, podrían hacernos creer totalmente lo contrario.

Falchuk, Murphy y el director Bradley Buecker –un abonado a AHS- alternan la monótona realidad de esta comunidad de Estados Unidos con extrañas y grotescas alucinaciones, y el gore salido de las páginas de un cómic que lee a escondidas el pequeño Ozzie (hijo de la pareja). Los problemas de pareja se mezclan con la política del miedo, los pensamientos más radicales y el racismo, que empieza a aflorar poco a poco entre los ciudadanos. Ahí es donde entra en juego Kai, típico adolescente abúlico que, de pronto, encuentra una “causa” por la cual luchar, posiblemente, arrastrando a su hermana Winter (Billie Lourd) con sus ideas extremas.

Los planteos sociales y políticos de “Election Night”, primer episodio de esta (séptima) temporada, son mucho más interesantes que los elementos terroríficos que traen aparejados. Tal vez, las reacciones opuestas de Paulson y Peters son un tanto extremas, pero ayudan a ejemplificar dos de las caras de este nuevo mundo que nos toca vivir desde la asunción del empresario devenido en presidente.

Buecker juega con el drama familiar y el suspenso, y nos atrapa desde el principio con un misterio que se extenderá a lo largo de once capítulos. De entrada, somos como Ally, desconfiados de hasta nuestra propia sombra. Incapaces de diferenciar la realidad de la fantasía, pero entendemos que algo raro está pasando.

“Election Night” mantiene la estética que caracteriza a la serie, pero no extralimita más allá de lo necesario. La historia se mete en la psique de los protagonistas, y muchas veces nos confunde mostrando los productos de esas cabecitas un tanto atrofiadas.

Un buen comienzo para una serie que, temporada a temporada, busca reinventarse a sí misma, manteniendo la calidad visual y narrativa, y un elenco que no le teme a nada, esto dicho, en todos los sentidos de la palabra.