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Analisis | Legalícenla

ANÁLISIS: Disjointed S01E01-S01E02: Omega Strain / Eve's Bush

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Por: Jessica Blady

Netflix nos sigue dando tela para armar la lista de lo peor del año.

Netflix no para de estrenar series a diestra y siniestra, inundando la grilla televisiva con productos de todo tipo, género y formato. Esto podría ser algo bueno, en teoría, pero desde hace rato vienen sacrificando la calidad de sus productos en beneficio de la cantidad, algo que se empieza a notar cada vez más seguido.  

Claro que siguen teniendo sus caballitos de batalla y shows de prestigio, pero al ver los últimos estrenos de series originales, sumado a varias cancelaciones que enojaron a la audiencia (sí, hablamos de “Sense8”, obvio), nos queda pensar que a la gran N sólo le importa y no marcar tendencia con sus temas y argumentos jugados.   

Pero no vamos a analizar las decisiones tomadas por Ted Sarandos y compañía, sino los dos primeros episodios de “Disjointed”, comedia protagonizada por la gran Kathy Bates que, tranquilamente, podría entrar en el ranking de lo peor del año.

El problema principal de la sitcom creada por David Javerbaum (“The Late Late Show with James Corden”) y Chuck Lorre (“The Big Bang Theory”) es, justamente, que no logra hacernos reír con sus chistes fumones propios de adolescentes pasados de porro; su “estilo visual” intransigente que entrecruza la trama de cada episodio con momentos alucinógenos, videítos de YouTube o, peor aún, falsos comerciales (algunos no tan falsos y el product placement termina siendo obsceno) que no aportan nada a capítulos de menos de media hora plagados de risas falsas del “público en vivo”, curiosamente, los únicos que disfrutan de las humoradas en pantalla.      

“Disjointed” se centra en la figura de Ruth Whitefeather Feldman (Bates), legendaria militante de la legalización de la marihuana y su pequeño local de hierba medicinal de Los Ángeles, desde donde busca satisfacer las necesidades de sus atribulados clientes, más como un “templo de sanación” que como un emprendimiento económico. A Ruth la acompaña su hijo Travis y un grupo de jóvenes empleados dedicados al cultivo y la atención a los clientes, que pasan la mayor parte de sus horas testeando los productos de la tienda, obviamente.

A Ruth le toca lidiar con algunos vecinos comerciales que no ven con buenos ojos su emprendimiento, pero más que nada con las ideas expansionistas de Travis, dispuesto a convertir el negocio de mamá en una empresa más próspera, yendo un poco en contra de la filosofía y el estilo de vida hippie de su progenitora.

Todos son lugares comunes, chistes tontos, personajes estereotipados y, en su mayoría, desagradables y molestos. Ni Bates, con sus años de experiencia a cuestas, salva un guión mediocre que intenta surfear las personalidades de sus protagonistas desde diferentes puntos de vista y estéticas, pero resulta imposible relacionarse con ninguno de ellos porque estamos ante un grupo de protagonistas caricaturescos propios de un “Cha Cha Cha” mal hecho, o de algún segmento de “Saturday Night Live”, de esos que sirven para rellenar el episodio.       

No se entiende el concepto general, ni porque Netflix le apuesta a esta comedia multicámara con risas grabadas. Lo único que la diferencia de otras sitcom de TV abierta es, tal vez, sus temas “controvertidos”, más propios de una comedia de James Franco y Seth Rogen, que de productos más jugados como “Weeds” (al menos sus primeras cuatro temporadas).     

“Disjointed” pretende ir a la vanguardia, ¿o quiere ser un experimento? Si se tratara de unos aficionados haciendo de las suyas en un canal de YT, vaya y pase, pero hablamos de pesos pesados de la industria que llenan nuestras horas de ocio con productos mediocres, un tanto a sabiendas, porque no es posible que alguien haya pensado que estas historias son realmente graciosas.    

Imagínense todos los chistes fumones que se les crucen por la cabeza, agreguen estereotipos culturales, un poco de espíritu new age/paz y amor, una madre que sólo quiere ver a su hijo dándole nietos (¿en serio?, ¿Una hippie del siglo XXI empujando a su retoño a reproducirse?) y el resultado es de lo peor de la TV en este 2017 que nos dio unas cuantas joyas para el recuerdo como (y salvando las distancias) “The Handmaid's Tale”, curiosamente, un drama rechazado por Netflix en beneficio de otras apuestas como “Disjointed”. Seguro que estaban drogados.