Publicado el

Ránking | No culpes a la noche, no culpes a la playa…

Summer is Over: los 10 fracasos de la temporada de tanques de cine

Volver a la home

Por: Jessica Blady

Tags: Fracasos
No todo lo que brilla en el verano es oro.

¡Es basura! ¡Es basura! Jay Sherman tenía muchas quejas, pero bastantes razones cuando se trataba de los blockbusters veraniegos. La temporada de estrenos fuertes en el país del Norte está llegando a su fin y los balances no son nada positivos para los estudios. El llamado “verano” cinematográfico suele comenzar los primeros días de mayo (lugarcito que desde hace años se adjudicó algún estreno de Marvel) y terminar para estas fechas con alguna aventura rezagada que puede dar el batacazo (“Escuadrón Suicida” en 2016, por ejemplo). El 2017 dejó varios sucesos inesperados (ya los analizaremos en otra lista), los éxitos asegurados y muchos fracasos que, tal vez, nadie esperaba, pero ahora más que nunca la calidad le terminó jugando en contra al pochoclo.

Ya sea por el precio de las entradas, la influencia de la crítica o la comodidad de los espectadores… el público se puso más elitista a la hora de pagar por ver uno de estos tanques y terminó eligiendo de lo mejorcito, poniéndose en concordancia con la crítica especializada, por así decirlo.    

“La Torre Oscura” cierra una nueva etapa y aprovechamos para repasar todos esos bodrios que hicieron agua. 

  • 10
    Transformers: El Último Caballero (Transformers: The Last Knight, Michael Bay, 2017)
    La trama de cada una de las entregas de esta franquicia, basada en los juguetitos de Hasbro, dejó de ser relevante hace mucho tiempo. Acá lo importante es ver cómo estos robots gigantes y extraterrestres se dan masa, mientras nosotros nos atragantamos con el balde de pochoclo. Finalmente, la quinta entrega de la saga tocó fondo y demostró que el público ya está cansado de ver siempre lo mismo: “El Último Caballero” es el capítulo más caro y menos exitoso del conjunto. Costó la friolera de 217 millones, y apenas recaudó 129 en los Estados Unidos. Una vez más, la taquilla internacional salió al rescate, pero la suma total de 583 palos verdes mundiales empalidecen frente a los miles de millones de la tercera y la cuarta entrega.
  • 9
    Baywatch: Guardianes de la Bahía (Baywatch, Seth Gordon, 2017)
    Por un lado, el público se renueva y, por el otro, Dwayne Johnson no deja de embolsarse cuanta franquicia se le cruza por el camino. ‘The Rock’ se puso a la cabeza de la adaptación cinematográfica de la televisiva “Baywatch” (1989-2001), esta vez dejando de lado el drama y concentrándose en la acción y la comedia más subidita de tono, con menos éxito que su spin-off del Rey Escorpión. Sí, el público se renueva, pero está demostrando que no es boludo. La película hizo agua por todos lados (no pun intended): la crítica la mató, los espectadores le dieron la espalda y Johnson –el actor mejor pago del momento- no pudo justificar su salario. La película costó unos 70 millones y apenas recaudó 58 en los Estados Unidos. La salvó una tibia taquilla internacional que sumó 117 palos verdes a sus arcas, pero nada digno de festejar para este bochorno cinematográfico.
  • 8
    The Book of Henry (Colin Trevorrow, 2017)
    No se suelen esperar maravillas taquilleras por parte de una película chiquita, pero cuando hay tanto nombre con cartel involucrado, las expectativas suben varios escalones. El cine independiente, casi siempre logra recuperar sus pequeñas inversiones, pero no es el caso de “The Book of Henry”, el último film de Colin Trevorrow, responsable de romper todo con “Jurassic World” (2015) y futuro director de “Star Wars: Episodio IX” (acá temblamos). Naomi Watts y el pequeño Jacob Tremblay son los protagonistas de este thriller bastante retorcido, aborrecido por la crítica y obviado por el público. La película costó alrededor de diez millones de dólares, y apenas logró juntar unos cuatro en las boleterías del país del Norte, detalle a tener en cuenta por la gente de Disney y Lucasfilm a la hora de viajar a una galaxia muy, muy lejana.
  • 7
    Snatched (Jonathan Levine, 2017)
    Cuando su novio la abandona, Emily (Amy Schumer) logra persuadir a su mamá (Goldie Hawn) para que la acompañe en una vacaciones espontaneas a Ecuador. Un poco reticente al principio, la señora accede a los caprichos de su hija y juntas emprenden la aventura, pero pronto el viaje se convierte en algo más complicado cuando ambas son secuestradas en medio de la selva ecuatoriana. Schumer escribe junto a Katie Dippold, quien se inspiró en su propia relación maternal; una historia que, desde el vamos, suena bastante trillada, aunque garpaba ver juntas a Amy y Goldie, ¿no? No, las críticas la mataron, y los 59 millones recaudados en el mundo (acá se postergó varias veces su estreno), apenas ayudaron a cubrir los gastos de producción, unos 42 millones de dólares.
  • 6
    Alien: Covenant (Ridley Scott, 2017)
    Nunca vamos a entender muy bien que pretendía Ridley Scott con “Prometeo” (Prometheus, 2012), pero el director siguió insistiendo con los xenomorfos y así le fue con su última aventura espacial centrada en la tripulación de la Covenant, una nave colonia confinada en un remoto planeta de la galaxia. ¿Se acuerdan todas esas secuelas que tenía en mente para conectar con “El Octavo Pasajero”? Bueno, parece que ya no van a ver la luz, suponemos, en parte, debido a la mala performance de “Alien: Covenant” en la taquilla mundial. Si bien la película costón alrededor de cien millones, tuvo un arranque tibio (36 millones en su primer fin de semana) y sólo juntó 232 de los grandes alrededor del globo. Las críticas fueron más generosas que con “Prometeo”, pero es una de las entregas menos exitosas en el mercado norteamericano, sí incluso por debajo de “Alien Vs. Predator” (2004).
  • 5
    The House (Andrew Jay Cohen, 2017)
    Muchas de estas comedias zarpaditas ni suelen llegar a las salas locales, pero muchas veces se convierten en la sorpresa del verano norteamericano. Ni Will Ferrell, ni Amy Poehler logaron sortear las malas críticas y el fracaso de esta historia “hilarante” cortesía del debutante Andrew J. Cohen. Scott (Ferrell) y su esposa (Poehler) logran convencer a sus amigos y vecinos para comenzar un nuevo emprendimiento en el sótano de su vivienda: un casino ilegal y así recuperar los ahorros para la universidad de su hija, los cuales dilapidaron recientemente. Ojo, la inversión no era tan grande (apenas 40 millonesde dólares), pero hasta el día de la fecha sólo logró juntar unos 32 millones a lo largo y ancho del globo. No, las cuentas no nos dan.
  • 4
    El Rey Arturo: La Leyenda de la Espada (King Arthur: Legend of the Sword, Guy Ritchie, 2017)
    Guy Ritchie está meado por varios elefantes. “El Agente de C.I.P.O.L.” (The Man from U.NC.L.E., 2015) no logró el éxito esperado a pesar de las críticas encontradas y el buen equilibrio de la historia; y su nueva “franquicia” definitivamente no va a llegar a ninguna parte con semejantes números en rojo. El director hizo lo posible para impregnarle su estilo tan particular a esta aventura medieval protagonizada por Charlie Hunnam. El ex “Sons of Anarchy” se convierte en el mítico héroe del título en esta apuesta bastante “jugada”, pero repleta de acción y un gran elenco (Jude Law, Aidan Gillen, Annabelle Wallis y Katie McGrath). WB invirtió unos 175 palos en la producción que pensaba expandir este universo a lo largo de varias películas, pero apenas logró rejuntar unos 143 millones en todo el mundo, sólo 15 en su fin de semana de estreno en los Estados Unidos. Ouch.
  • 3
    La Torre Oscura (The Dark Tower, Nikolaj Arcel, 2017)
    Después de muchas idas y venidas, la magnánima obra de Stephen King llegó a la pantalla grande de la mano del director danés Nikolaj Arcel. Idris Elba y Matthew McConaughey son los protagonistas de (tal vez) esta primera (y única) entrega que mezcla un poco de todo: fantasía, terror, western y ciencia ficción que, a pesar del éxito de la novela, se convirtió en uno de los debuts cinematográficos más flojitos del año (menos de 20 millones en su primer fin de semana en USA). ¿Qué falló? Un montón de cosas, empezando por los altibajos de la producción de la película, y terminando con unas críticas que la golpearon bastante. A favor tiene el hecho de ser un proyecto de presupuesto medio (sólo costó 60 millones), y hasta puede salvarse de los números rojos.
  • 2
    Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas (Valerian and the City of a Thousand Planets, Luc Besson, 2017)
    Luc Besson se la jugó con la película más cara en la historia europea (177 millones) y un festín visual que no conquistó a los espectadores. La parafernalia sci-fi, que le ha dado tanto éxitos como fracasos –esta vez de la mano de la adaptación del cómic homónimo creado por Pierre Christin y Jean-Claude Mézières-, no hizo tanta agua con la crítica, pero no llegó al corazón del público del veranito boreal que, en su semana de estreno, prefirió apostar por “Dunkerque” (Dunkirk, 2017), la nueva película de Christopher Nolan. Besson sabía a lo que se enfrentaba, pero se encaprichó en no cambiar las fechas de estreno, e incluso no habló tan bien de la obra de su colega. El tiro le salió por la culata: “Valerian” debutó con apenas 17 millones, y sólo lleva recaudados 66 en todo el mundo desde su estreno hace tres semanas.
  • 1
    La Momia (The Mummy, Alex Kurtzman, 2017)
    Ya lo vaticinamos y, según parece, Universal Pictures está cada vez más cerca de enterrar a este muerto y, con él, ese nuevo universo expandido repleto de monstruos clásicos que pensaba inaugurar. Lo cierto es que la última película de Tom Cruise no colmó las expectativas del estudio en su primer fin de semana de exhibición en USA (32 millones), sobre todo si tenemos en cuenta que costó 125 de los grandes. Hasta la fecha no alcanzó los 80 millones pero, una vez más, el estatus de superestrella del actor hizo su magia y rompió récords en países como China y Corea, asegurando por lo menos, una buena taquilla internacional (322 millones) que podría salvar a “La Momia” del bochorno completo.

1. Transformers: El Último Caballero (Transformers: The Last Knight, Michael Bay, 2017)

La trama de cada una de las entregas de esta franquicia, basada en los juguetitos de Hasbro, dejó de ser relevante hace mucho tiempo. Acá lo importante es ver cómo estos robots gigantes y extraterrestres se dan masa, mientras nosotros nos atragantamos con el balde de pochoclo. Finalmente, la quinta entrega de la saga tocó fondo y demostró que el público ya está cansado de ver siempre lo mismo: “El Último Caballero” es el capítulo más caro y menos exitoso del conjunto. Costó la friolera de 217 millones, y apenas recaudó 129 en los Estados Unidos. Una vez más, la taquilla internacional salió al rescate, pero la suma total de 583 palos verdes mundiales empalidecen frente a los miles de millones de la tercera y la cuarta entrega.
Anterior Siguiente < >