Publicado el

Ránking | Mi vieja mula ya no es lo que era

Not-Flix: 10 controversias relacionadas con Netflix

Volver a la home

Por: Jessica Blady

Tags: Netflix
¿Será que el sistema de streaming está perdiendo su brillo?

La plataforma de la gran “N” llegó para salvar a la TV, o eso es lo que nos hicieron creer en un primer momento. La realidad no es tan así y, aunque el sistema de streaming se la jugó con grandes productos originales, muchas veces llegados de diferentes partes del globo, y ayudó a la masificación y la inmediatez que estamos disfrutando hoy en día; viene cayendo en varios conflictos, y ni hablar de la calidad audiovisual que parece haber quedado por el camino, en beneficio de la cantidad y los billetes.

Netflix suma series a lo loco, le apuesta a las historias cinematográficas, rescata productos rechazados, pero viene acumulando tantas controversias como suscriptores. ¿Se acabo la mentira? No, pero le estamos perdiendo el respeto.   

  • 10
    Las dudas sobre 13 Reasons Why
    La adaptación de la novela young adult de Jay Asher se convirtió en un verdadero fenómeno televisivo abriendo, una vez más, las puertas a la controversia sobre la banalización de un tema tan complicado como el suicidio; esto, sumado a otros temas complicados como el abuso sexual, el bullying y tantos traumas adolescentes que abarca la serie de Netflix. Como miniserie redonda hubiera estado perfecta, mezclando drama y suspenso por partes iguales. Pero no, se viene la segunda temporada y uno se pregunta: ¿a quién van a suicidar en esta nueva entrega?, dándole un poco la derecha a aquellos detractores que aseguran que glorifica estas temáticas. Sí, es una obra de ficción; sí, dejó muchos interrogantes por resolver; y no, no creemos que los chicos se suiciden en masa, pero no nos queda otra que pensar que los productores están más interesados en cuantos memes van a generar (dale, todos dijimos “bienvenido a tu cinta”), en vez de propiciar un debate sesudo.
  • 9
    La carta de Xavier Dolan
    Durante décadas los formatos cinematográficos se han adaptado para ajustarse a las pantallas de TV, muchas veces, haciendo estragos en la imagen original y dejando afuera, incluso, personajes (traten de encontrar a Mr. Blonde en muchas escenas de “Perros de la Calle”). Por eso se implementaron esas franjas negras arriba y abajo, pero hay películas que requieren otro tipo de tratamiento, lo cual nos lleva al reclamo de Xavier Dolan. El director canadiense galardonado en Cannes filmó “Mommy” (2014) en un aspecto muy particular (ratio de 1:1, mientras que la mayoría de las películas lo hacen en 1.85: 1) no por capricho, obviamente, si no por decisión narrativa y artística. El problema surgió cuando Netflix Reino Unido decidió presentar la película en 1.85:1, desatando el enojo del realizador que, en seguida hizo su descargo público con una carta donde los “invitaba” a reformatear la proyección, o removerla directamente de su catálogo. Dolan sentó un precedente, dejando bien en claro que el sistema de streaming puede hacer lo que quiera con sus productos originales, pero no puede toquetear caprichosamente las obras de otros autores.
  • 8
    Las críticas a To The Bone
    La historia dirigida por Marti Noxon se centra en Ellen (Lily Collins), una jovencita que debe lidiar con la anorexia, hasta que cruza su camino con el doctor William Beckham (Keanu Reeves), un galeno poco convencional que la anima a enfrentar su condición y encarar la vida de otra manera. Al igual que como ocurrió con “13 Reasons Why”, la película se encontró con críticas y controversias, más que nada por la aparente banalización de un tema tan importante como los desordenes alimenticios, y la falta de “advertencias” a la hora de presentar el producto ante algunas audiencias susceptibles. Claro que la idea de Netflix es propiciar la buena discusión sobre estos temas tan delicados, muchas veces enmascarados bajo el glamour de Hollywood. Tanto su protagonista como su directora pasaron por situaciones parecidas y, además, contaron con el apoyo y la supervisión de especialistas y sobrevivientes. Esto no quita que la gente se queje, pero la realidad es que no podemos culpar a las películas de todo lo malo que ocurre en este mundo.
  • 7
    El Rechazo a Death Note
    No podemos negarle a Netflix sus buenas intenciones, pero deberían ir sabiendo que a los fans no les gustan las versiones “americanizadas” de sus mangas y animé favoritos. La versión live-action de “Ghost in the Shell” sufrió la ira del público y de la crítica, con justa razón, más allá del whitewashing. “Death Note” (2017) va por el mismo camino y ni siquiera llegó a la pantalla. La defensa de su director Adam Wingard es, básicamente, que no pretenden copiar la historia de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata, sino “adaptarla” de la mano de actores occidentales, por supuesto, ya que su película está ambientada en Seattle. Ahora Light Yagami es Light Turner (Nat Wolff), y L un sagaz detective afroamericano (Lakeith Stanfield). No vamos a opinar hasta el 25 de agosto, aunque ya vemos a las hordas preparando sus antorchas.
  • 6
    Nolan vs. Netflix
    No es ningún secreto que Christopher Nolan es un purista del séptimo arte, un realizador que comulga con los medios digitales, y que junto a otros directores como Quentin Tarantino, Paul Thomas Anderson y J. J. Abrams lograron rescatar el formato fílmico de una muerte segura. Obviamente, su visión cinematográfica (“las películas se ven en una sala de cine”) choca con los parámetros del sistema de streaming, cuyas producciones intentan evitar la distribución y llegar cuanto antes al living del usuario, eso sí, pretendiendo aspirar a los mismos premios que sus competidoras. Que quede claro que Nolan no comenzó esta discusión (ver más adelante), pero sabe como justificar su postura. Claro que lo hace desde un lugar privilegiado, con la libertad creativa y los presupuestos de los grandes estudios, pero también tiene la experiencia del realizador independiente que luchó a capa y espada para que sus películas lleguen a la gran pantalla. A Netflix no le interesa el ritual cinematográfico y, en cambio, apuesta a la inmediatez y la comodidad del sillón, rompiendo las reglas del juego. Nolan no está en contra de estas plataformas, por el contrario aplaude la iniciativa de Amazon Studios que pasea sus producciones por festivales, entregas de premios y estrenos limitados, y se toma su tiempo para el streaming.
  • 5
    El Doblajegate de RuPaul
    Si quieren llámenlo consumo irónico, pero “Ru Paul's Drag Race” se ganó el cariño del público latinoamericano que se acostumbró a seguir el reality por el sistema de streaming, o mejor dicho, lo empezó a mirar porque lo tenía a un click de distancia. Entonces, la plataforma decidió cambiar las reglas, y al de estrenar la octava temporada, sólo lo hizo con opción de idioma en español y sin subtítulos, dejando de lado uno de los grandes atractivos del show, cuyos chistes pierden todo significado (y la gracia) con la traducción. La furia de los fans no se hizo esperar e hicieron su descargo por las redes sociales (¿el ente regulador de la cultura pop?), pero todavía no hubo respuesta por parte de Netflix Latinoamérica, que ya había implementado este sistema con algunas series animadas. Si hay algo que diferencia al streaming del cable básico es la opción del idioma original (sea inglés, polaco o chino). Si Netflix insiste con el doblaje y la falta de subtítulos, vemos muchas bajas en sus filas de suscriptores para el futuro.
  • 4
    Los pulgares abajo de la crítica
    En el año 2013 “House of Cards” se convertía en el primer producto original de Netflix (y de cualquier sistema de streaming) en ser nominado al Emmy como Mejor Serie Dramática. La historia de Francis Underwood cosechó varios galardones y abrió el juego para las demás plataformas, y sigue siendo de lo más renombrado de la gran “N”. Pronto se sumaron “OITNB”, “Daredevil” y “Making a Murderer”, todos productos de calidad aplaudidos por la crítica y el público, una conjunción que empezó a decaer poco a poco, más allá de que las nominaciones digan todo lo contrario. Netflix aspira a 91 premios en la próxima entrega de los Oscar televisivos con “The Crown” y “Stranger Things” a la cabeza, series que el público consagró, pero dejan bastante que desear comparado con sus competidoras. “Santa Clarita Diet”, “Girlboss”, “Ozark”, “Gypsy”, “Friends From College”, “Iron Fist”… y la lista sigue y sigue. Todavía no llegamos al final de 2017 y Netflix acumuló unos cuantos bodrios que, en muchos casos, fueron renovados para segundas temporadas. La cantidad prevalece por sobre la calidad y esto se empieza a notar a la legua.
  • 3
    El Fracaso más caro de la historia de la TV
    No todo lo que brilla es Netflix, y aunque el servicio de streaming se niega a dar datos sobre sus “ratings”, muchas fuentes aseguran que “The Get Down” no logró captar la atención de los usuarios como otros de sus productos. Un problema importante, teniendo en cuenta que es su serie más cara hasta el momento, con un presupuesto estimado de 120 millones de dólares. Tras varias idas y vueltas, Baz Luhrmann (“Moulin Rouge!”) logró concretar este drama musical, cuya única temporada consiste en 13 episodios (divididos en dos tandas). Estamos en la violenta ciudad de Nueva York en plena década del setenta, donde un grupo de adolescentes del Bronx -armados de improvisaciones, juegos de palabras y pasos de baile-, sin lugar a donde ir, empiezan a transitar el surgimiento del hip-hop, el punk y el disco, desde el barrio, pasando por la escena artística del SoHo, el CBGB y Studio 54. Una saga mítica contada a través de las vidas y la música de estos chicos del Sur que sacudieron a la ciudad y al resto del mundo, a la que la plataforma le bajó el pulgar porque, obviamente, no le daban las cuentas.
  • 2
    La cancelación de Sense8
    Netflix tuvo su primer encontronazo con los “fans” cuando decidió cancelar “Sense8” abruptamente (lo que significa que la historia quedó bastante inconclusa) tras su segunda temporada. La creación de las hermanas Wachowski reboza originalidad y una puesta en escena que es la envidia de unos cuantos, pero el sistema de streaming no estaba tan dispuesto a seguir invirtiendo en algo tan costoso que sólo adquirió carácter de “culto”. Junto con “Orange is the New Black”, “Sense8” se convirtió en la punta de lanza de la diversidad televisiva, una apuesta súper jugada que, además, nos conquistó a todos con sus personajes interconectados. Los reclamos se hicieron sentir en las redes, tanto así que la empresa emitió un comunicado explicando los porqués de su decisión. La cancelación se mantiene firme, pero un poco de presión hizo efecto ya que le dieron luz verde a un especial que saldrá al aire en 2018 e intentará darle un cierre y ese adiós tan merecido.
  • 1
    Los abucheos en Cannes
    Los franceses son especiales y sacan las uñas y dientes a la hora de defender su mercado cinematográfico. “Okja” y “The Meyerowitz Stories”, ambas producidas por Netflix, pasaron por Cannes con ganas de captar prestigio, buenas críticas y algún premio, pero el festival les cerró las puertas por así decirlo, justamente, por no apegarse a los estándares de la distribución fílmica. El sistema de streaming suele obviar la pasada por los cines y lanzar sus proyectos directamente para todo el mundo. Esto puede ser visto como una gran oportunidad para los cineastas independientes que quieren hacerse notar, pero va en contra de todo (o al menos una parte) lo que representa el séptimo arte, dejando en desventaja a otras producciones más chicas.

    Esto dividió las aguas y provocó varios abucheos a la hora de las proyecciones, que nada tenían que ver con la calidad de dichas películas. Las “leyes” son diferentes en los Estados Unidos donde las futuras candidatas a los premios deben (por lo menos) pasar una semana por las salas, y esperar unos meses para debutar en otras plataformas; mientras que los franceses exigen tres años de espera, algo que Netflix no pensaba negociar. De esta manera, el festival decidió que, en el caso de la competencia, sólo iban a aceptar películas que tuvieran su debido estreno local, desatando una nueva discusión sobre la cultura cinematográfica en general. Su apreciación, su disfrute, su preservación y la libertad de acceder a ella, cuando y dónde lo queramos.

1. Las dudas sobre 13 Reasons Why

La adaptación de la novela young adult de Jay Asher se convirtió en un verdadero fenómeno televisivo abriendo, una vez más, las puertas a la controversia sobre la banalización de un tema tan complicado como el suicidio; esto, sumado a otros temas complicados como el abuso sexual, el bullying y tantos traumas adolescentes que abarca la serie de Netflix. Como miniserie redonda hubiera estado perfecta, mezclando drama y suspenso por partes iguales. Pero no, se viene la segunda temporada y uno se pregunta: ¿a quién van a suicidar en esta nueva entrega?, dándole un poco la derecha a aquellos detractores que aseguran que glorifica estas temáticas. Sí, es una obra de ficción; sí, dejó muchos interrogantes por resolver; y no, no creemos que los chicos se suiciden en masa, pero no nos queda otra que pensar que los productores están más interesados en cuantos memes van a generar (dale, todos dijimos “bienvenido a tu cinta”), en vez de propiciar un debate sesudo.
Anterior Siguiente < >