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Netflix Retro: 10 Clásicos del Cine

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Por: Jessica Blady

No sólo del siglo XXI vive el cine. Acá te recomendamos estos diez clásicos imperdibles.

Seguimos rebuscando en el extenso catálogo de Netflix y esta vez nos metimos con los clásicos, esas películas (a veces a color, y la mayoría en blanco y negro) que sentaron las bases de casi todo el cine que disfrutamos hoy en día.

Si somos sinceros, el sistema de streaming es un poco pobre en este aspecto y se concentra, mayoritariamente, en films hollywoodenses, pero aún así rescatamos estas maravillas que hay que ver sí o sí, al menos, una vez a lo largo de nuestras vidas.     

  • 10
    Espartaco (Spartacus, Stanley Kubrick, 1960)
    Todos conocemos la gran historia de Espartaco, el esclavo que lideró una violenta rebelión en tiempos de la república romana, basada en la novela homónima de Howard Fast, y protagonizada por Kirk Douglas (Spartacus), Laurence Olivier (Crassus), John Gavin (Julio César), Jean Simmons (Varinia), Charles Laughton (Gracchus) y Peter Ustinov (Batiatus), entre tantos otros. Stanley Kubrick tomó la posta en la dirección después de que el mismísimo Douglas –cuya compañía Bryna Productions se hacía cargo del film- despidiera al realizador Anthony Mann tras la primera semana de rodaje. Entonces llamó a Kubrick con quien había trabajado anteriormente en “La Patrulla Infernal” (Paths of Glory, 1957) para que se hiciera cargo del proyecto, un trabajo que el director aceptó, pero del cual se arrepintió bastante ya que en ningún momento tuvo el control creativo.
  • 9
    Funny Girl (William Wyler, 1968)
    Barbra Streisand hace su debut cinematográfico y se lleva su primer Oscar (sí, así de grosa es) con esta adaptación musical de la obra homónima de Isobel Lennart. Streisand ya había pasado por los escenarios interpretando a Fanny Brice, comediante de la vida real que comenzó a hacer carrera en los barrios pobres de Nueva York de principios del siglo XX, y llegó a la cumbre de su éxito con las Ziegfeld Follies; su accidentada vida personal y, sobre todo, su tórrido romance (y matrimonio fallido) con Nick Arnstein (Omar Sharif).
  • 8
    El Juego de la Muerte (Game of Death, Robert Clouse, 1978)
    Claro, de algún lado sacó la inspiración Quentin Tarantino. Las artes marciales hongkonesas en su máximo esplendor de la mano de Bruce Lee, Kim Tai-jong, Tai Chung Kim, Yuen Biao y tantos otros. Lee es Billy Lo, una famosa estrella marcial que ha protagonizado varias películas pero, tras un intento de asesinato, decide falsear su propia muerte. Ahora que todos creen que falleció, permanecerá en las sombrar buscando a los responsable y preparando su venganza. Posiblemente no les den las cuentas (Bruce falleció en el año 1973), pero eso no detuvo a Clouse, que siguió adelante con su proyecto sumando apenas 11 minutos y 7 segundos de material original. Lee fue suplantado por Biao y Kim que, seamos honestos, no se parecen mucho al actor.
  • 7
    Calles Peligrosas (Mean Streets, Martin Scorsese, 1973)
    Casi desde el comienzo, Scorsese se despacha con ciertos temas recurrentes a lo largo de toda su filmografía: el crimen organizado, la ciudad de Nueva York, la lealtad y el catolicismo. Charlie (Harvey Keitel) es un joven de la “Pequeña Italia” que trata de ascender dentro de los escalafones de la mafia local cobrando deudas para su tío. Pero el pibe es demasiado bueno y devoto, además de un fiel amigo para el psicótico Johnny Boy (Robert De Niro), una amistad que su tío desaprueba, al igual que el romance con Teresa, una chica que sufre de epilepsia. Sus ambiciones pronto se ven interrumpidas y debe decidir si seguir adelante con sus planes o hipotecar su futuro y sacrificarlo todo por la lealtad hacia su compinche.
  • 6
    Hasta que Llegó su Hora (C'era una volta il West, Sergio Leone, 1968)
    Un spaghetti western hecho y derecho, protagonizado por Charles Bronson, Henry Fonda, Jason Robards, Claudia Cardinale y Gabriele Ferzetti. Sergio Leone arranca con su famosa “Once Upon a Time Trilogy” y, de paso, se despacha con una de sus obras más logradas, la historia de un misterioso personaje, apodado Armónica (Bronson), en busca de Frank (Fonda), un despiadado pistolero que trabaja bajo las órdenes de Morton, un ricachón que controla el transporte ferroviario. Armónica termina haciendo equipo con Cheyenne (Robards), acusado de asesinar a toda una familia. Pero detrás de todo esto hay una viuda, un terrero del que los poderosos quieren echar mano y un par de buenos samaritanos que tratarán de protegerla.
  • 5
    Dr. Insólito o: Como Aprendí a Dejar de Preocuparme y Amar la Bomba (Stanley Kubrick, 1964)
    Esta sátira política, una de las más celebradas de todos los tiempos, cuenta la historia del general Jack D. Ripper (Sterling Hayden), un tipo bastante paranoico que, con la intención de frenar el avance comunista, es capaz de provocar un holocausto nuclear. Sin la aprobación de sus supriores ordena el ataque a objetivos soviéticos, una maniobra que los políticos, generales y afines encerrados en el “cuarto de guerra” deberán evitar a toda costa. La comedia cargadísima de humor negro, basada en la novela “Red Alert” de Peter George, tiene un montón de puntos a favor, en especial, la gigantesca actuación de Peter Sellers, no en uno, ni en dos, sino en tres papeles diferentes, incluido el mismísimo Dr. Strangelove, un ex nazi y asesor del mandatario americano.
  • 4
    Diamantes para el Desayuno (Breakfast at Tiffany's, Blake Edwards, 1961)
    La comedia romántica dirigida por Blake Edwards y protagonizada por Audrey Hepburn y George Peppard -adaptada muy libremente de la novela homónima de Truman Capote-, nos dejó varios momentos memorables, incluyendo a Audrey cantando “Moon River” de Johnny Mercer asomada por la ventana. Holly Golightly (Hepburn) es una chica extravagante “de sociedad”, y aspirante a actriz, que cruza su camino con Paul Varjack (Peppard), un tímido escritor que se muda al mismo edificio. La relación vecinal termina en enamoramiento, pero las ambiciones de la chica son demasiadas para este pobre artista “sponsoreado” por una señora mayor.
  • 3
    Atrapado Sin Salida (One Flew Over the Cuckoo's Nest, Milos Forman, 1975)
    Seguramente, Ken Kesey trató de buscar el mejor título para su novela “One Flew Over the Cuckoo's Nest” (Alguien voló sobre el nido del cuco), pero las metáforas no funcionan para el público local que, al parecer, necesita que los motes sean más concretos y menos poéticos. Dejando estos pequeños detalles de lado, la multipremiada película de Milos Forman (ganadora de los cinco premios principales), protagonizada por Jack Nicholson, Louise Fletcher y Danny DeVito entre otros, reflexiona sobre la institucionalización de los seres humanos y los efectos dañinos que les produce a sus ya de por sí, inestables seseras. McMurphy (Nicholson) es un criminal que decide alegar demencia para zafar de una condena en prisión y vivirá estas injusticias en carne propia.
  • 2
    Matar a un Ruiseñor (To Kill a Mockingbird, Robert Mulligan, 1962)
    Sin dudas, una de las mejores adaptaciones literarias de todos los tiempos, y un drama legal contundente que explora la moral de una época; basada en la novela homónima de Harper Lee, galardonada con el premio Pulitzer. Atticus Finch (Gregory Peck), viudo y padre de dos pequeñines (Jem y Scout), es el altruista abogado de un pueblito de Alabama, racialmente dividido en la era de la depresión. Finch toma la tarea de defender a Tom Robinson (Brock Peters), afroamericano acusado de violar a una joven mujer blanca. Una historia contada a través de la mirada de, ahora, una crecidita Scout que recuerda como su vida y la de su hermano se fueron moldeando a través de estos acontecimientos y un clima racista plagado de odios.
  • 1
    Vértigo (Vertigo, Alfred Hitchcock, 1958)
    Scottie (James Stewart), policía retirado y acrofóbico, tiene la tarea de investigar a la esposa de un amigo que se cree poseída por el espíritu de una joven. La atracción que se va generando entre ambos no evita la prematura muerte de la mujer, pero la aparición de otra muchachita con cierto parecido físico, empieza a desentrañar una trama más compleja y macabra. La obra cumbre del suspense hitchcockiano encierra todo el drama, el voyerismo y la psicología a la que el realizador nos tiene tan acostumbrados. Al espectador no le queda otra que sumergirse en esta vorágine a través de una atmósfera llena de misterio, horror y locura, la misma que experimenta nuestro desorientado protagonista.

1. Espartaco (Spartacus, Stanley Kubrick, 1960)

Todos conocemos la gran historia de Espartaco, el esclavo que lideró una violenta rebelión en tiempos de la república romana, basada en la novela homónima de Howard Fast, y protagonizada por Kirk Douglas (Spartacus), Laurence Olivier (Crassus), John Gavin (Julio César), Jean Simmons (Varinia), Charles Laughton (Gracchus) y Peter Ustinov (Batiatus), entre tantos otros. Stanley Kubrick tomó la posta en la dirección después de que el mismísimo Douglas –cuya compañía Bryna Productions se hacía cargo del film- despidiera al realizador Anthony Mann tras la primera semana de rodaje. Entonces llamó a Kubrick con quien había trabajado anteriormente en “La Patrulla Infernal” (Paths of Glory, 1957) para que se hiciera cargo del proyecto, un trabajo que el director aceptó, pero del cual se arrepintió bastante ya que en ningún momento tuvo el control creativo.
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