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Ránking | Para la posteridad

10 clásicos de ciencia ficción en Netflix

Volver a la home

Por: Jessica Blady

Las vieron mil veces, pero siempre es lindo tener una nueva mirada.

Entre otras cosas, los sistemas de streaming nos permiten inmediatez y comodidad, la posibilidad de ver lo que queremos cuando queremos, aunque también tienen un plus adicional. El catálogo de Netflix tiene unos cuantos clásicos (no tantos como quisiéramos) que, seguramente, vimos hasta el hartazgo y solemos ignorar, pero qué lindo resulta volver a verlos con una mirada más fresca y distinta, tal vez, después de muchos, muchos años donde la vida nos encuentra desde otro lugar como seres humanos y espectadores. Fuaaaaa.

Hagan la prueba, disfruten de estas aventuras de ciencia ficción, sumen amigos, hermanos, sobrinos, hijos, etcétera, y traten de verlas como si fuera la primera vez. Nos pusimos re sentimentales, boludo.     

  • 10
    Donnie Darko (Richard Kelly, 2001)
    Menos mal que la película de Richard Kelly está en Netflix así podemos verla cuantas veces sea necesario para comprender su más que intrincado argumento. Hoy por hoy, las historias con giros y vueltas de tuerca están bastante de moda, pero no eran tan frecuentes en el año 2001. Acá, la naturaleza paradójica del viaje en el tiempo está directamente relacionada con el miedo de alterar el pasado o el futuro. Esta gran temática de la ciencia ficción se mezcla con el thriller psicológico y el misterio, y el resultado es esta obra, bastante retorcida y enquilombada protagonizada por Jake Gyllenhaal y malévolo conejo gigante, convertida en todo un clásico de culto.
  • 9
    Hombres de Negro (Men in Black, Barry Sonnenfeld, 1997)
    Los Hombres de Negro (MIB) son un organismo súper secreto encargado de supervisar cualquier actividad extraterrestre en nuestro planeta. La comedia de acción dirigida por Barry Sonnenfeld, basada en el cómic homónimo de Lowell Cunningham, no se detiene mucho a analizar esta analogía sobre los inmigrantes ilegales, pero si recalca el carácter conspirativo de estos oscuros personajes, responsables de ocultar la información y la presencia de los seres del espacio exterior, a los ciudadanos comunes y corrientes. Will Smith salvó unas cuantas veces más al mundo desde entonces, pero “MIB” tiene el balance justo entre todos sus elementos, sin quedar fuera de época. Además, nunca una película sobre la inmigración estuvo tan, pero tan vigente.
  • 8
    Brazil (Terry Gilliam, 1985)
    Esta sociedad distópica, impulsada por el consumismo y una excesiva confianza en las maquinarias, son el escenario ideal para esta aventura fantástica llena de surrealismo y críticas socio-políticas. La burocracia, el amor y un gobierno totalitario se dan cita en esta historia claramente influenciado por “1984” de George Orwell, aunque un poquitín más grotesca y visualmente increíble. El mejor Gilliam nunca pasa de moda y, aunque “Brazil” ya tiene más de tres décadas, sus temas y alegorías están más vigentes que nunca. Donald Trump es el presidente de Estados Unidos, muchachos, y el futuro planteado por Terry, de repente, no nos parece tan malo y extraño.
  • 7
    Volver al Futuro (Back to the Future, Robert Zemeckis, 1985)
    La película de Robert Zemeckis es de visión obligatoria. Hace años que la historia de Marty y el Doc trascendió la pantalla para transformarse en todo un referente de la cultura pop que se disfruta (y comparte) de generación en generación. La nostalgia y el rescate emotivo siempre están de su lado, y cada una de sus fechas resulta un gran motivo de celebración para los fieles fanáticos. Esta conexión entre público y obra no se da tan a menudo, por eso siempre vale la pena darle una nueva miradita a esta aventura de enredos y viajes por el tiempo con espíritu adolescente que, tendrá todo el sello de la década del ochenta, pero se volvió un clásico atemporal que debería enseñarse en las escuelas (¿?).
  • 6
    Los Cazafantasmas (Ghostbusters, Ivan Reitman, 1984)
    Un bicho verde viscoso, un hombre de malvavisco gigante, un semidiós interdimensional y demoníaco, y sólo cuatro corajudos cazafantasmas para hacerles frente. Los mejores actores cómicos de su época (bah, de cualquier época) y una gran banda sonora la convirtieron en la comedia más exitosa de los ochenta y un ícono popular que ya tiene treinta años de historia. Aún mejor: las risas se conjugan con un toquecito de terror para poder disfrutar en familia. Tras quedarse sin trabajo, tres excéntricos científicos deciden establecer su propio emprendimiento: salir a cazar fantasmas, poltergeists y todo tipo de espíritus a domicilio. La changuita viene bastante bien, hasta que se topan con una grieta interdimensional que podría desatar la maldad infinita y poner en riesgo a toda la ciudad de Nueva York. Entonces, ¿a quién vamos a llamar?
  • 5
    THX 1138 (George Lucas, 1971)
    Antes de engolosinarze con la pantalla verde, y de cambiar para siempre la historia del séptimo arte y la cultura pop con “Star Wars”, George Lucas daba sus primeros pasos detrás de las cámaras con esta obra súper independiente, demostraba por qué era considerado uno de los realizadores más influyentes del nuevo cine norteamericano. Es interesante ver la evolución de Jorgito, arrancando por esta historia distópica sobre una sociedad controlada, basada en su propio cortometraje -“Electronic Labyrinth THX 1138:4EB” de 1967-, e influenciada por las novelas “1984” de George Orwell y “Nosotros”, del ruso Yevgeni Zamiatin. Sabemos que después le tiró mucho más la billetera y el merchandising, pero el joven Lucas tenía unas ideas copadas.
  • 4
    Ghost in the Shell (Kôkaku Kidôtai, 1995)
    En un futuro no muy lejano donde el mundo entero está interconectado, los criminales sólo necesitan hackear la red interactiva para perpetrar sus fechorías. Para detenerlos se creó la “Sección 9”, un grupo especializado en crímenes tecnológicos, conformado por cyborgs capaces de realizar tareas sobrehumanas. La mayor Motoko Kusanagi y su compañero deberán cazar a un misterioso y poderoso delincuente conocido como “Puppet Master”. Referencia obligada del género cyberpunk animado, ya sea por su calidad estética o por su enfoque narrativo (más profundo, serio y alejado de la obra original de Masamune Shirow), este thriller futurista, casi poético, no abandona (casi en ningún momento) el análisis sobre las consecuencias éticas y filosóficas del desarrollo tecnológico, las inteligencias artificiales omnipresentes y la unión entre hombre y máquina que, indefectiblemente llevan a la perdida de identidad del ser humano y la particularidad de su existencia: sus derechos y aquello que lo valida como un ser vivo racional y con sentimientos. Del live action ni hablamos.
  • 3
    Matrix (The Matrix, Lana y Lilly Wachowski, 1999)
    Las hermanas Wachowski saltan a la fama y se meten de lleno con la filosofía (new age), además de revolucionar el género con una estética imitada hasta el hartazgo. A finales de los noventa, la ciencia ficción venía de capa caída, y esta visión oscura y ultra violenta de un mundo alternativo, encaja a la perfección con los males y los miedos del nuevo milenio. Pocas películas sci-fi dejaron una marca tan fuerte desde entonces. La historia cyberpunk de Neo ya se convirtió en un clásico moderno que entretiene desde la acción y, de paso, nos deja pensando sobre la realidad (opresiva y alienadora) que nos rodea. Acá seguimos en duda, ¿es real o ficticio? La verdad es que NO hay cuchara.
  • 2
    Akira (Katsuhiro Otomo, 1988)
    Katsuhiro Otomo se da el lujo de adaptar su propia obra, al menos una parte de ella, y sale ampliamente victorioso. Neo-Tokio, 2019. Una ciudad decadente reconstruida sobre las cenizas de la Tercera Guerra Mundial y un gobierno represivo que se le da por experimentar con un grupo de niñitos con poderes mentales. El joven líder de una pandilla de motoqueros deberá esquivar unos cuantos obstáculos -políticos corruptos, científicos irresponsables y milicos con mal genio- para evitar que su mejor amigo destruya todo con sus habilidades psíquicas. Convertida en una obra de culto del cyberpunk ochentoso, y todo un hito de la animación japonesa, el film distópico no sólo deslumbra desde lo visual, si no que su acción desenfrenada y su violencia “contenida” encierran un sinfín de críticas y análisis sociales, políticos y económicos que, hasta hoy, no han perdido vigencia.
  • 1
    Star Wars (trilogía original)
    Partamos de la base de que si no vieron las primeas entregas de la saga de George Lucas, nos cuesta un toque respetarlos, aunque igual los queremos. Chiste aparte, más allá del abismo visual (y hasta generacional) que existe entre la trilogía original y las precuelas, siempre es lindo volver a ver estos “clásicos remasterizados” -solos o en compañía-, más allá de que hayan incluido al plomo de Hayden Christensen como fantasma. Aprovechen que Netflix tiene todas las películas de la franquicia y hagan el ejercicio de maratonearlas en orden cronológico, tal vez, sumando “Rogue One” (2016) en el medio para unir estos dos universos que parecen tan distintos. A pesar de que “La Guerra de las Galaxias” (Star Wars, 1977) está por cumplir sus primeros 40 años, adquiere otro gustito poder mirarla desde el living de casa, con pochoclo y helado, y maravillarnos como si volviéramos a ser chicos.

1. Donnie Darko (Richard Kelly, 2001)

Menos mal que la película de Richard Kelly está en Netflix así podemos verla cuantas veces sea necesario para comprender su más que intrincado argumento. Hoy por hoy, las historias con giros y vueltas de tuerca están bastante de moda, pero no eran tan frecuentes en el año 2001. Acá, la naturaleza paradójica del viaje en el tiempo está directamente relacionada con el miedo de alterar el pasado o el futuro. Esta gran temática de la ciencia ficción se mezcla con el thriller psicológico y el misterio, y el resultado es esta obra, bastante retorcida y enquilombada protagonizada por Jake Gyllenhaal y malévolo conejo gigante, convertida en todo un clásico de culto.
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