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Ránking | Olimpiada televisiva

10 series adictivas para maratonear en Netflix

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Por: Jessica Blady

Tags: Netflix
¿Tenés tiempo libre? Te damos diez opciones para no despegarte de la tele por varias semanas.

¿Ya se cansaron de ver “Stranger Things” o “Daredevil” por enésima vez? ¿Andan con ganas de revivir algún hito del pasado y maratonear una serie para tener sus horas de ocio bien ocupadas? Para eso estamos nosotros... y Netflix, obviamente.

Seguimos revolviendo el catálogo del sistema de streaming y rescatamos diez grandes shows que pueden mantenerlos ocupados a lo largo de varias semanas, siempre y cuando mantengan el visionado de forma moderada. Todo en exceso hace mal, muchachos. 

  • 10
    Downton Abbey (ITV, 2010-2015)
    La serie creada por el guionista Julian Fellowes (“Gosford Park”) es el drama de época inglés por excelencia. Estamos en Yorkshire, más precisamente en la Downton Abbey, donde la aristocrática familia Crawley y sus incontables sirvientes le hacen frente a los avatares de los primeros años del siglo XX. Los acontecimientos más relevantes de la historia (el hundimiento del Titanic, el estallido de la Primera Guerra Mundial, la pandemia de gripe Española, etc.) se ven a través de los ojos de esta parentela y su jerarquía social, separada de los otros estratos. Los problemas acá comienzan cuando el futuro heredero muere en la tragedia del transatlántico y quien llega para ocupar su lugar, un joven abogado de clase media llamado Matthew (Dan Stevens), no le cae nada bien al resto de la familia, en especial a la condesa de Grantham (Maggie Smith), la despiadada matriarca de Downton Abbey.
  • 9
    House of Cards (Netflix, 2013- )
    El drama producido por Beau Willimon –adaptado de la miniserie homónima inglesa trasmitida por la BBC, y a su vez basada en la novela de Michael Dobbs- fue una de las primeras apuestas originales desarrolladas por un sistema de streaming (Netflix, obvio) que cambió, en parte, la forma de producción televisiva de los últimos años. El congresista yanqui Francis Underwood (Kevin Spacey) y su igualmente manipuladora esposa Claire (Robin Wright) echaran mano de todos los ardides políticos (y de otra naturaleza) para lograr sus objetivos y cobrar venganza contra aquellos que los traicionaron. Un contundente “reflejo” del poderoso mundo de la política plagado de avaricia, corrupción y un poquito de sexo.
  • 8
    The Killing (AMC, 2011–2014)
    Pueblo chico, infierno grande. La aparición sin vida de la joven Rosie Larsen desencadena una titánica investigación policial plagada de encubrimientos, corrupción, políticos en plena campaña, el dolor de una familia devastada por la tragedia y una pareja de detectives que, además, deben lidiar con sus fantasmas personales. Con sutiles diferencias, Veena Sud traslada los entuertos criminales de la dinamarquesa “Forbrydelsen” (2007-2012) a las costas de Seattle para contar esta truculenta historia protagonizada por Mireille Enos y Joel Kinnaman, un drama detectivesco que se aleja del típico formato del “caso de la semana”, y cuya última y oscurísima temporada encontró asilo y terminó desarrollándose en las arenas de Netflix.
  • 7
    Lost (ABC, 2004-2010)
    J. J. Abrams y Damon Lindelof patean el tablero y, siguiendo un poquito la tradición de “Los Expedientes Secretos X” (The X-Files, 1993-2002), marcan un antes y un después en la TV, el fandom y la cultura pop, abriendo una época de discusiones (y teorías) internetianas que llegan hasta nuestros días. En principio, tenemos a un desorientado grupo de sobrevivientes del vuelo 815 de Oceanic Airlines varados en lo que parece ser una remota isla del Océano Pacífico. Al drama de estos “náufragos” pronto se le suma un monstruo de humo negro, “los otros” y un sinfín de interrogantes que los superan tanto como a nosotros, los espectadores. Conexiones interminables, misterios, saltos temporales… “Lost” sigue siendo un hito de la televisión, más allá de ese final TAN polémico.
  • 6
    The Walking Dead (AMC, 2010 - )
    A la adaptación comiquera de Robert Kirkman se la ama o se la odia. No parece haber puntos medios cuando se trata de la historia de estos sobrevivientes en medio del apocalipsis zombie. Lo cierto es que con “The Walking Dead” el género de terror, y el gore específicamente, pudieron abandonar el gueto y convertirse en productos masivos súper taquilleros. Rick (Andrew Lincoln) y su grupo rompen récords de audiencia mientras nos muestran la verdadera cara de la naturaleza humana, lo que ocurre cuando las papas queman y toda civilización se va al cuerno. En este nuevo orden mundial los muertos que caminan son una amenaza, pero a los que realmente hay que temer son los que andan vivitos y coleando.
  • 5
    Breaking Bad (AMC, 2008-2013)
    La historia de Walter White (Bryan Cranston) se convirtió en el primer gran fenómeno de Netflix, por así decirlo. El drama creado por Vince Gilligan encontró su público masivo gracias a las maratones de fin de semana, después de varios años de juntar premios y buenas críticas, pero no los puntos de rating necesarios. Todos llegamos a simpatizar, en un primer momento, con este profesor de química que, al descubrir que tiene una enfermedad terminal, decide empezar a “cocinar” metanfetamina para asegurarles un buen pasar a su familia cuando él ya no esté en este mundo. Los momentos hilarantes y el ensayo y error de un negocio complicado junto a un socio bastante inestable como lo es Jesse Pinkman (Aaron Paul), pronto les hicieron lugar a situaciones más heavies que dejaron entrever la verdadera cara de Heisenberg: un enfermito de poder que no sabe delimitar ninguno de sus actos.
  • 4
    Dr. House (House M.D., 2004-2012)
    Mezclen un poco de “E.R.” con “CSI” y un protagonista malhumorado y antisocial, y el resultado es uno de los dramas más reconocidos de la TV. Una serie de misterios “hospitalarios” protagonizada por el Sherlock Holmes de la medicina: el doctor Gregory House (Hugh Laurie), un genio tirando diagnósticos, sí, pero bastante mala onda. Lo importante es que hace lo que sea necesario, aunque sea poco ortodoxo en algunos casos, para resolver los enigmas que se le presentan, todo por el bien de sus pacientes… y su ego, que no es poca cosa. No vamos a dejar de mencionar que tiene la ayuda de un gran equipo, el problema es que tienen que sufrirlo semana tras semana.
  • 3
    Elementary (CBS, 2012)
    Si no te alcanza con una versión moderna de Sherlock Holmes (la de Benedict Cumberbatch), del otro lado del charco tenemos a Jonny Lee Miller poniéndose en la piel del famoso detective creado por Sir Arthur Conan Doyle. En este caso, Holmes vive en Nueva York y su Watson es muy diferente, Joan para ser exactos, protagonizada por Lucy Liu. Sherlock es un consultor de Scotland Yard venido a menos que decide instalarse en Brooklyn para terminar de rehabilitarse de su adicción a las drogas. Allí conoce a la abstemia doctora Watson, quien con su trabajo trata de ayudar lo más que puede a los demás. No tardan en formar una dupla despareja, dedicada a resolver los crímenes más extraños de la ciudad.
  • 2
    Orphan Black (Space, 2013- )
    Clones, clones everywhere, y Tatiana Maslany poniéndole el cuerpo y el alma a cada uno de ellos. Todo arranca con Sarah Manning, quien asume la identidad de Elizabeth Childs (uno de sus clones), tras presenciar su suicidio en las vías del tren. Esto pone al descubierto una intrincada conspiración, un experimento a gran escala y a un asesino que hará todo lo posible por erradicar a cada una de estas “copias”. John Fawcett y Graeme Manson son los responsables de esta gran serie cargada de drama, suspenso, acción y ciencia ficción de la buena; además de regalarnos a uno de los grandes personajes femeninos televisivos (bah, TODAS ellas) de los últimos tiempos. Más allá de descubrir la verdad que se oculta tras la extraña identidad de la protagonista, la trama no deja de lado las discusiones morales y éticas que implican este tipo de avances científicos.
  • 1
    Outlander (Starz, 2014- )
    A no confundir esta gran serie con un drama romántico de época que sólo verían nuestras abuelas. La historia de Claire Beauchamp (Caitriona Balfe) es una hermosa ensalada de géneros que incluye, además de los mencionados, un toquecito de épica fantástica que agrega magia y extraños viajes en el tiempo. Basada en las novelas homónimas de Diana Gabaldón, y de la mano del veterano trekkie Ronald D. Moore, “Outlander” se luce desde la histórica puesta en escena, las románticas “tierras altas” y la mitología galesa, y la exposición del rol de la mujer, tanto en esa época como en el siglo XX de donde es oriunda nuestra heroína. ¿De qué la va? Claire es una enfermera inglesa en medio de la Segunda Guerra Mundial que, tras el conflicto bélico, se reencuentra con su esposo Frank, profesor de historia que no habla mucho de sus experiencias durante los casi cinco años que estuvieron separados. La pareja decide tomarse una segunda luna de miel en un pintoresco pueblito escoses. Allí, Claire es testigo de una extraña ceremonia druida llevada a cabo en un círculo de piedra, lugar que emite una misteriosa fuerza que la “llama” y, en un abrir y cerrar de ojos se desvanece y despierta en el mismo lugar, aunque la época es muy diferente. Sin saber como volver a casa, queda metida en medio de una feroz batalla entre los soldados ingleses y los rebeldes escoceses en pleno siglo XVIII, una aventura que cambiará para siempre su existencia, mucho más cuando se cruce en su camino un joven guerrero llamado Jamie Fraser (Sam Heughan).

1. Downton Abbey (ITV, 2010-2015)

La serie creada por el guionista Julian Fellowes (“Gosford Park”) es el drama de época inglés por excelencia. Estamos en Yorkshire, más precisamente en la Downton Abbey, donde la aristocrática familia Crawley y sus incontables sirvientes le hacen frente a los avatares de los primeros años del siglo XX. Los acontecimientos más relevantes de la historia (el hundimiento del Titanic, el estallido de la Primera Guerra Mundial, la pandemia de gripe Española, etc.) se ven a través de los ojos de esta parentela y su jerarquía social, separada de los otros estratos. Los problemas acá comienzan cuando el futuro heredero muere en la tragedia del transatlántico y quien llega para ocupar su lugar, un joven abogado de clase media llamado Matthew (Dan Stevens), no le cae nada bien al resto de la familia, en especial a la condesa de Grantham (Maggie Smith), la despiadada matriarca de Downton Abbey.
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