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Ránking | Retrospectiva con premio

Oscar Argentino: Eugenio Zanetti en 10 películas

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Por: Cecilia Bona

El escenógrafo cordobés será homenajeado en una expo, la excusa perfecta para valorar su producción.

Saquen una hoja. Escriban Currículum Vitae de Eugenio Zanetti y pónganse a escribir. Nacido en Colonia Cartoya, pintor, diseñador, dramaturgo y pionero en Hollywood, este compatriota que fue premiado con un Oscar abre la valija de sus creaciones frente a nosotros. 

La carrera del reconocido artista y escenógrafo es el leiv motiv de la muestra “Otro mundo”, una retrospectiva de su carrera hecha por la Fundación Tres Pinos que se inaugurará hoy a las 19 en el Centro Cultural Borges (Viamonte 525).
Lo mágico de la exposición será la revelación del “detrás de cámara” de las obras cinematográficas diseñadas por Zanetti. Además de piezas fundamentales en el armado de “Restauración” (film con el que ganó el Oscar en 1995), habrá “un amplio número de bocetos realizados en acuarela y en pastel de tiza”. 

De Colonia Caroya al mundo, hoy pasa por Malditos Nerds. 

  • 10
    Medea (1969)
    Las películas conocidas como “tanques” son siempre provenientes de Hollywood: los estudios surgen, desembolsan, filman, distribuyen y pasan a cobrar. Sin embargo, eso mismo no aplica para los “clásicos” de la pantalla grande que han sabido perdurar independientemente de su lugar de origen. En esa segunda clasificación tiene lugar “Medea” (1969), un film del director italiano Pier Paolo Pasolini rodado en Medio Oriente en la que un joven Zanetti hizo su acercamiento a la primera división del cine.

    A los 22 años, de viaje por Italia, Eugenio se encontró con Pasolini (si no lo conocen dense una vuelta por su prolífera carrera) y éste lo invitó a participar de su próximo trabajo. Se trataba de la adaptación del mito de Medea y la protagonizarían Maria Callas, Massimo Girotti y Laurent Terzieff. “Por eso es que yo digo que creo en la buena estrella”, explicaría Zanetti a propósito de su acercamiento al director, al que reveló haber aconsejado sobre la locación ideal para el film.

    Integrado en el departamento de arte de la película, Eugenio tuvo oportunidad de charlar con Callas entre toma y toma, discutir con Pasolini el guión y, como él mismo reveló, atreverse a “avejentar el vestuario de dos mil extras con un soplete en la parte de atrás de un hotel”.
  • 9
    La Tregua (1974)
    De vuelta en la Argentina, Zanetti fue convocado para integrar el equipo de Diseño de Producción de la adaptación de la novela “La Tregua” de Mario Benedetti, que sería la ópera prima de su director, Sergio Renán.

    La historia mostraba “a diario íntimo abierto” el anecdotario, las emociones y las vivencias de un ya maduro Martín Salomé (Héctor Alterio) viudo, padre de tres hijos, oficinista… y enamorado de su joven compañera de trabajo Laura Avellaneda (Ana María Piccio). La historia de amor más sencilla y profunda llegó a estar nominada a los premios Oscar de 1974 y aunque no ganó, significó la primera vez en la Academia para Zanetti. Ya verán por qué se los decimos…

    Con Renán, Zanetti volvió a trabajar en teatro, en la versión local de “Drácula”, cuyos derechos habían comprado en un viaje juntos por Nueva York.
  • 8
    El Poder de las Tinieblas (1979)
    Fernando Vidal Olmos y un amigo se reencuentran ya de adultos y charlan. El amigo le cuenta a Vidal Olmos que su pasatiempo infantil de arrancarles los ojos a los pájaros les está jugando una venganza: la “confabulación de los ciegos” está en marcha.

    Ese era el punto de partida de la trama de “El Poder de las Tinieblas”, la película dirigida en 1979 por Mario Sábato, el hijo del escritor Ernesto Sábato, autor del relato original. En la adaptación a la pantalla grande, Mario quería que la oscuridad y el mundo subterráneo en el que se sumergía Vidal Olmos transmitieran la pesadez y vertiginosidad sentida por el protagonista. Ahí fue cuando entró en juego la capacidad de Eugenio Zanetti como encargado de la escenografía. Aquí, va una muestra:
  • 7
    Línea Mortal (1990)
    Hay varias versiones que explican por qué Eugenio Zanetti dejó la Argentina a principios de los ’80 y se radicó en los Estados Unidos. En una entrevista, contó que acá había poco trabajo porque al cine local no le interesaba la parte visual. Sin embargo, en otra nota explicó que se debía a sus comentarios sobre las Islas Malvinas. “Una vez me entrevistaron y yo contesté que las Malvinas eran argentinas, pero que me parecía una locura que se hiciera una guerra con la segunda potencia naval del mundo. En ese momento mi comentario significó mi muerte civil y llegó el momento de irme”, recordó.

    Cualquiera sea la verdadera razón, la realidad es que el Zanetti mudado a Norteamérica contaba con la experiencia y creatividad suficientes para integrarse a superproducciones. Y aunque no sabía muy bien inglés, en 1990 fue llamado para hacerse cargo del arte de “Línea mortal”, dirigida por Joel Schumacher y protagonizada por Kiefer Sutherland, Julia Roberts y Kevin Bacon. (Jactándose un poco, Eugenio aseguraría luego que por aquel entonces Roberts “no era nadie”).

    La película -del género ciencia ficción- trataba de desentrañar el misterio de la vida después de la muerte, a través de un grupo de estudiantes de medicina. Las consecuencias paranormales de su atrevimiento, el escenario de laboratorio y los recuerdos del pasado debieron ser representados con extrema verosimilitud por el equipo de arte conducido por Zanetti. Muchas de sus ideas serán recreadas en la remake de “Línea mortal” que se estrenará este año.
  • 6
    El Último Gran Héroe (1993)
    Este es el momento en el que, como argentinos, empezaremos a sentirnos más cerca de Arnold Schwarzenegger. El nexo, como podían esperar, es Eugenio Zanetti, convocado en 1993 para encargarse de la escenografía de “El Último Gran Héroe”.

    El film, dirigido por John McTiernan, contaba la historia de "Danny" Madigan (Austin O'Brien), un niño fanático del héroe de acción encarnado por Arnold, Jack Slater. A través de las tramoyas de un amigo, Danny termina metido en una película junto a Jack y juntos luchan contra los villanos. La comedia tenía un alto porcentaje de diseño digital, por lo que se convirtió en un desafío para Zanetti. Sin renegar de la tecnología, Eugenio es consciente de que no la prefiere, a pesar de que ese trabajo (que llevó a cabo gracias a un presupuesto de 20 millones de dólares) le valió un premio al pionero digital.
  • 5
    Restauración (1995)
    “Las razones por las cuales se gana un Oscar nadie lo sabe porque vota mucha gente”, fue la frase de Eugenio Zanetti después de haberse llevado la deseada estatuilla por el diseño de arte en “Restauración”, del director Michael Hoffman.

    Nos movemos temporalmente hacia 1995, cuando Eugenio fue convocado para recrear la Londres de 1660, época en que Inglaterra reestableció su monarquía. De eso iba la película, y nuestro compatriota no podía escatimar esfuerzos en la escenografía que usarían luego figuras como Robert Downey Jr., Sam Neill, Meg Ryan y Hugh Grant. El diseñador de Producción se tomó libertades como los caminos de agua que surcaban el palacio de Carlos II, que no son reales. “Cuando se estrenó la película organizaron una función a la que asistió el príncipe de Gales, quien sonrió y me dijo: ‘Yo sé que nunca existió, pero ¡cómo hubiéramos querido tener esta corte!”, se reiría en una nota Zanetti.

    La magnificencia de su arte fue premiada por la academia. En la misma terna estaban nominadas “Apolo 13”, “Babe”, “La princesita” y “Richard III”. Cuando abrieron el sobre y dijeron su nombre (tal como le había vaticinado la noche anterior Julia Roberts), Zanetti saltó del asiento, besó a su madre (a quien le dedicó el premio) y aconsejó: “Sigan a su corazón”. (Dejamos el registro audiovisual para que la piel de gallina por el triunfo argento sea de todos).

    A pesar de lo grandilocuente que suena recibir ese premio, Eugenio fue muy crítico, años más tarde: “Estoy muy agradecido, pero al mismo tiempo me importa un bledo haber ganado un Oscar, porque nunca estuvo en mi fantasía, el niño interno de Colonia Caroya nunca lo soñó”. “Tampoco significa que después del Oscar ahora trabaje mejor que antes ni gane más dinero”, reveló. Uh.
  • 4
    Más Allá de los Sueños (1998)
    Venimos del puesto anterior, donde imbuido en el traje de filósofo Eugenio Zanetti nos hablaba de seguir a nuestro corazón. Qué mejor desenlace para aquella frase que su próxima película, “Más Allá de los Sueños” dirigida en 1998 por Vincent Ward.

    En este caso, el trabajo más arduo del departamento de arte fue el diseño del paraíso al que se iba Chris Nielsen (Robin Williams) después de morir en un accidente de tránsito. Una de las escenas más recordadas es aquella en la que un barco cargado de almas en pena cruza una especie de océano recreado gracias a un tanque de 500 metros de largo. El film también requirió de un alto porcentaje de producción digital, desarrollada por Zanetti y complementada por el trabajo manual de su equipo dirigido por 6 argentinos.

    La particularidad del cielo que habitaba Chris era la similitud con los cuadros que pintaba su esposa (interpretada por Annabella Sciorra), la única de la familia que quedaba viva. “Todo es siempre caótico en estas enormes películas. Fue un ejercicio largo, con mucha plata, muchos líos con los estudios, los actores y el director”, contó Zanetti cuando “Más allá de los sueños” se estrenó en pantalla grande.

    Aunque esta peli significó otra nominación a los Oscar, no ganó.
  • 3
    Quantum Project (2000)
    Ya dijimos que Eugenio fue un pionero. Como tal, se animó a usar la tecnología, a poner agua en los castillos, a triunfar en Hollywood y a estrenar la primera película por Internet.

    Si nos cernimos al rigor, “Quantum Project” fue una idea dirigida por Zanetti que costó 3 millones de dólares y cobraba 3,95 por la descarga. La historia protagonizada por Stephen Dorff, Fay Masterson y John Cleese contaba una historia de amor alternativa que la prensa describió como “un collage de alucinaciones”. Es que el físico cuántico encarnado por Dorff quedaba atrapado en una realidad alternativa después de intentar encontrarse con su amada, Masterson. Su cualidad de estar en línea habilitó el estreno mundial el mismo día, el 5 de mayo de 2000.

    Lisérgica, extraña y original: muy Zanetti.

    Quantum Project trailer from Art Hair on Vimeo.

  • 2
    Secretos de Pasión (2011)
    La película “There be dragons” (que en la Argentina se conoce como “Secretos de Pasión”) es una de las más polémicas en el haber de Zanetti, aunque su director Roland Joffé la haya creído una producción más.

    Rodada en la Argentina y España, “Secretos de Pasión” contaba la historia de Josemaría Escrivá de Balaguer (Charlie Cox), fundador del Opus Dei. Con un presupuesto descomunal –que según se sospecha, provino del seno religioso- Zanetti debió recrear los primeros años del siglo XX. Escenarios como la basílica de Luján y su plaza o el centro porteño son fácilmente reconocibles en el film. Además, aquellos recuerdos se mezclaban con algunos más nuevos, porque los hechos eran investigados por el hijo de un amigo de Escrivá de Balaguer en medio de la guerra civil española. “Fue un desafío”, calificó Eugenio.
  • 1
    Amapola (2014)
    Filmar con Camilla Belle, François Arnaud y Geraldine Chaplin es estar en la primera línea y ahí ubicaremos a nuestro compatriota Eugenio Zanetti, cuya ascendente carrera lo llevó en 2014 a dirigirlos en “Amapola”. Lito Cruz y Leonor Benedetto completaron el elenco, camiseta argentina puesta.

    Como película romántica, “Amapola” cuenta la historia de Ama, una joven que observa el tiempo pasar desde la orilla del río Paraná, donde su familia regentea un hotel, por el que pasó su amante. Sin embargo, acá la trama principal será otra: el paso del tiempo según los años 1952, 1966 y 1982. “La concebí como una película personal y sin ningún tipo de ataduras que la industria me diera. Un cuento que quería contar sobre mí, sobre mi experiencia. La cronología (…) tiene que ver con mi vida. Años emblemáticos del país que yo los viví de una manera distinta”, explicó Zanetti.

    Lo impresionante de que un diseñador de producción se dedique al rol de director es lo bien miradas que quedan las tomas, la coloración, los escenarios. En fin, el arte en general. “Este film en Estados Unidos no podés hacerlo por menos de 30 millones de dólares, y nosotros la hicimos por 2,5. Creo que si hubiese llevado este proyecto a Fox en Los Ángeles, no hubiera funcionado”, explicó su director.

    Sin embargo, la crítica despreció su “fluidez narrativa” y aseguró que no sabía sostener la solidez actoral. “Un gran despliegue de producción que enriquece la forma, pero que no alcanza a salvar el contenido”, publicó el diario La Nación.

1. Medea (1969)

Las películas conocidas como “tanques” son siempre provenientes de Hollywood: los estudios surgen, desembolsan, filman, distribuyen y pasan a cobrar. Sin embargo, eso mismo no aplica para los “clásicos” de la pantalla grande que han sabido perdurar independientemente de su lugar de origen. En esa segunda clasificación tiene lugar “Medea” (1969), un film del director italiano Pier Paolo Pasolini rodado en Medio Oriente en la que un joven Zanetti hizo su acercamiento a la primera división del cine. A los 22 años, de viaje por Italia, Eugenio se encontró con Pasolini (si no lo conocen dense una vuelta por su prolífera carrera) y éste lo invitó a participar de su próximo trabajo. Se trataba de la adaptación del mito de Medea y la protagonizarían Maria Callas, Massimo Girotti y Laurent Terzieff. “Por eso es que yo digo que creo en la buena estrella”, explicaría Zanetti a propósito de su acercamiento al director, al que reveló haber aconsejado sobre la locación ideal para el film. Integrado en el departamento de arte de la película, Eugenio tuvo oportunidad de charlar con Callas entre toma y toma, discutir con Pasolini el guión y, como él mismo reveló, atreverse a “avejentar el vestuario de dos mil extras con un soplete en la parte de atrás de un hotel”.
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