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Analisis | La pluma es más poderosa que la espada

ANÁLISIS: Will 01E01: The Play's the Thing (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

Tags: WillTNT
El bardo como nunca lo vieron, canchero y en modo punk-rock.

TNT quiere competir de igual a igual con el resto de las cadenas televisivas y le apuesta todo a “Will”, drama histórico centrado en la figura de un jovencísimo William Shakespeare (el ignoto Laurie Davidson) tras su arribo a la ciudad de Londres con sueños de fama, en medio del turbulento clima político-religioso que enfrenta a protestantes y católicos.

Craig Pearce, guionista habitual de Baz Luhrmann, es el creador de este rejunte de estilos que sigue las directivas estéticas de muchos productos similares, mezclando clasicismo, poca exactitud histórica, una banda sonora modernosa y la cancheres de sus protagonistas. La influencia de Baz se nota, aunque no llega a la altura de sus puestas en escena; en cambio toma el camino de un “thriller de espionaje” con todos los brillos del libertino mundillo teatral del siglo XVI, más punk-rock que nunca.

La ciudad es colorida y vibrante, seductora y peligrosa, excitante para el joven pueblerino que dejó atrás a su esposa y tres hijos para probar suerte con sus obras. Pero William también tiene una misión: contactar a su primo Robert Southwell, curiosamente el hombre más buscado de Inglaterra, escritor y ferviente católico que arriesga su vida para difundir sus palabras.  

Su llegada a Londres es complicada, pero en seguida encuentra refugio bajo el techo de James Burbage (Colm Meaney), visionario y carpintero que construyó el primer teatro local con la intención de entretener a las masas. Sin un escritor dispuesto a presentar nuevo material, Will recibe su primera oportunidad, un giro que cambiará para siempre su vida y, posiblemente, lo mantenga alejado de la persecución religiosa encabezada por Richard Topcliffe (Ewen Bremner) al servicio de la reina.

“Will” muestra el lado menos glamoroso de la ciudad (sus antros, prostitutas, ladronzuelos), pero mantiene un espíritu bohemio que nada tiene que ver con las imágenes de los libros de historia. “The Play's the Thing” nos da un pantallazo general y una buena introducción a los personajes y el relato, uno de los tantos episodios (son diez en total para esta primera temporada) dirigidos por Shekhar Kapur, responsable de “Elizabeth” (1998) y su secuela, alguien que conoce bastante de la época en cuestión, aunque acá se despoja de la “verosimilitud” y juega un poco más en terrenos de Luhrmann o el Rey Arturo de Guy Ritchie.  

Pearce no tiene intención de darnos una lección de historia, si no tomar esos personajes conocidos y contar la propia como muchos antes que él. Hay romance (obviamente, es el bardo), algún que otro numerito musical e intrigas políticas, un producto tal vez más cercana a “The Musketeers” de la BBC que a “Shakespeare Apasionado” (Shakespeare in Love, 1998).

“Will” se deja ver para pasar el rato, no hay nada que nos vuele la cabeza ni sobresalga en materia visual o narrativa, pero tampoco intenta ser solemne o snob, más bien disfrutable y pasatista. Algunas actuaciones hacen agua, otras dan en el clavo, rematando con buena musiquita y un protagonista tan ingenuo como ambicioso.