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FichineAR | Fidel: Dungeon Rescue

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Por: Florencia Orsetti

Tags: fichinear
El primer juego comercial de Daniel Benmergui está buenísimo y falta NADA para que llegue a Steam

Fidel es un dungeon crawler diferente, es en realidad un juego de puzles. ¿Cómo? Probablemente lo primero que imagines sea un RPG de acción con algunos puzles, es la idea que más remite la etiqueta dungeon crawler. En Fidel encarnamos a un simpático perrito que debe rescatar a la abuela y para ello no le queda otra que atravesar calabozos infestados de arañas, trampas y hasta aliens. Estos calabozos son pequeños niveles a modo de tablero en los que avanzamos por casillas. No podemos cruzarnos con nuestro camino, pero sí podemos volver sobre nuestros pasos. Los niveles y las partidas pasan rápido, pero aprender las reglas de Fidel es todo un desafío.

Daniel Benmergui es uno de los desarrolladores argentinos más prolíficos y más reconocidos en la escena internacional. Con sus propuestas más experimentales, I Wish I Were the Moon, Today I Day y Storyteller, recibió nominaciones y premios en el Independent Games Festival (IGF) de GDC y captó la atención de desarrolladores como Robin Hunicke (Journey), junto a quien terminó siendo jurado en el IGF, y Johnathan Blow (Braid), que ya es amigo personal de Daniel. Lo que siguió para Daniel es Ernesto, una aventura de puzles que tiene una propuesta parecida a Fidel, pero que en la experiencia de juego se sienten muy diferentes.

Mientras que Ernesto se basa en puzles hardcore con niveles en los que el verdadero desafío es encontrar el camino correcto, en Fidel es bastante fácil encontrar la salida del dungeon. El reto viene por el lado de que el juego nos incentiva a encontrar el mejor camino para avanzar, es decir, el que nos dé más experiencia para ir acumulándola y llegar a los siguientes niveles bien preparados. Si avanzamos siempre por el camino fácil, llegaremos muy débiles a niveles con jefes y enemigos más duros. Lo siguiente es una muerte segura. Grindeo le dicen, ¿no? Algo así, pero a pequeña escala.

A pesar de que podemos volver sobre nuestros pasos cuando nos damos cuenta de que elegimos un camino poco óptimo, una vez que morimos no podemos volver un paso atrás para evitar ese destino. El juego nos penaliza si tardamos demasiado tiempo en completar el nivel, además, con la aparición de un fantasma que nos mata en el acto si nos atrapa. Desde su aparición, tendremos apenas segundos para escapar de él y ver si logramos superar el nivel a las apuradas.

Fidel tiene un diseño de dungeons variado en todo sentido, desde lo estético y también desde los obstáculos que plantea y los enemigos a vencer. Sin ningún tipo de texto, el único tutorial es nuestra propia muerte porque vamos a morir mucho y a aprender mucho más cada vez que lo hagamos. Nuestro pequeño perrito también va ganando upgrades de un solo uso como vidas consumibles, bombas y poderes que masacran a los enemigos en una sola línea, entre otros.  

Fidel nos atrapa porque a pesar de que es muy difícil superar los 16 dungeons que plantea, iniciar otra partida no cuesta nada: no hay tiempos de carga y morir se siente como un aprendizaje y no como un castigo. Terminamos volviendo a él, una y otra vez, para un desafío que está entre lo simpático y lo peligroso.

Los dichosos que están suscriptos al Humble Monthly ya mismo pueden jugar la versión actual de Fidel si pagaron el bundle de octubre de 2016 (Daniel desarrolló Fidel exclusivamente para ese bundle junto con Jeremías Babini y Hernán Rozenwasser). Para los demás, o para quienes simplemente prefieren esperar la versión final, les cuento que llega a Steam (para Windows y Mac) el 1 de agosto. Vayan sumándolo a la lista de deseados.