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FichineAR | Más que una clase extra

Aprendiendo fuera del aula: así se viven las jams en Image Campus

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Por: Florencia Orsetti

Tags: Image Campus
Aprovechamos la primera jam de Ilustración de Image Campus para contarte todo sobre trabajar mucho en poco tiempo

El desarrollo de un videojuego implica un cruce interdisciplinar como el de pocas áreas creativas y las game jams son uno de los espacios por excelencia en el que se ve más claramente. Ya hablamos de lo que son las game jams, eventos en los que en un determinado periodo de tiempo se crea un videojuego siguiendo una temática y algunas reglas, pero cuando hablamos de Image Campus, hablamos de jams, o como les dicen ellos “Labs”: talleres en los que los estudiantes desarrollaron no solo videojuegos completos sino también cortos animados y piezas de ilustración colectivas. El objetivo, además de exprimir su creatividad, es entrenarlos en un entorno que se asemeja más al ambiente de trabajo que maneja la industria que los recibirá.

El sábado pasado se vivió la primera jam de ilustración en Image Campus, un espacio que reunió a estudiantes de todas las carreras y trayectos del instituto, porque a pesar de que estaba orientada a alumnos de “Dibujos Animados”, “Concept Art”, “Historieta” y otros currículos afines, la invitación estuvo abierta para todos los estudiantes apasionados al dibujo.

En Image Campus, los alumnos son asistidos y guiados durante toda la jam por profesores especialistas de cada área. Claro que eso no significa que podamos pensar en ellas como “una clase más”. Jorge Cuéllar Rendón, coordinador de la jam de ilustración y profesor en Image Campus, nos explica un poco al respecto: “Las jams son espacios que aportan mucho a mejorar el trabajo colectivo, la comunicación interpersonal y sobre todo la creación de vínculos entre estudiantes de diversas áreas, trayectos y carreras. Esto es algo único que se genera en esta clase de eventos interdisciplinarios comparado con una materia que es especifica de una sola carrera.

La modalidad de jam de ilustración fue de tipo comunitario, es decir, se propuso a los estudiantes un ejercicio de mural al estilo “cadáver exquisito”. Entonces, al momento de poner manos a la obra, decenas de estudiantes llenaron los espacios vacíos de un lienzo con personajes monstruosos, héroes y villanos, siguiendo así el concepto inspiracional de la jam. Image Campus organiza labs y jams de videojuegos y animación 2D/3D con dinámicas similares, en las que los cortos de animación comienzan siendo los trailers para videojuegos creados en Labs anteriores.

El trabajo en equipo es clave en el mercado laboral, especialmente en una industria que trabaja en desarrollar proyectos. “Siempre tratamos de que sean actividades inclusivas a nivel interdisciplinario para que un estudiante pueda aprender del otro”, agrega Jorge. El enfoque, entonces, es profesional, y se busca emular lo que le espera al estudiante al momento de insertarse al mercado laboral –conocer a un equipo nuevo y unir fuerzas en pos a un objetivo común. “Aprenden realmente cómo son las etapas de la producción y cómo encarar un proyecto y no morir en el intento”, dice Hernán Fernández, coordinador de la jam de Animación 3D.

Los coordinadores ponen muchísimo esfuerzo personal también para que la jam se viva como un espacio de trabajo real. Hernán dice que encara el trabajo como si un grupo de profesionales estuviera a su cargo: “organizo las tareas, armo planillas y todas esas cosas aburridas, que indirectamente los alumnos comienzan a asimilar”. Jorge dice, además, que los coordinadores tienen “un periodo previo de organización y logística con meses de anticipación para que todo se desarrolle de la mejor manera”.

Sobre los videojuegos desarrollados en los Labs, siempre terminan publicados de manera gratuita en distintas plataformas y están disponibles para quien quiera jugarlos. Sergio Baretto, coordinador de las jams de videojuegos, dice que esto es un plus para el portfolio de los alumnos: “agregan un proyecto más que da cuenta de que no solo pudieron resolver técnicamente lo que demandaba su rol, sino que también tuvieron que superar aspectos de la producción de un videojuego que van más allá del conocimiento de herramientas y técnicas.” Debido a que los juegos se publican en itch.io, a veces se sorprenden del alcance que pueden tener los proyectos de las jams. Hungry Hands, desarrollado en el primer Lab, en 2014, fue jugado por “un youtuber de la India que presentaba el juego, mostrando sus características, jugándolo y comentándolo. Que pasen este tipo de cosas muestra un poco el alcance que pueden tener los juegos y genera una gran satisfacción en los estudiantes que lo crearon y en toda la institución”, señala Sergio.

Los Labs se viven con intensidad porque en muy poco tiempo se pone mucho esfuerzo y dedicación. Pero como sucede en los videojuegos más difíciles, una vez terminada la tarea, la recompensa es enorme, tanto en lo personal como en lo profesional. Así que, aunque terminan con caras de cansados, están contentos y muy entusiasmados por volver a participar. ¡Qué se repita, entonces!