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La vencida: 10 terceras partes que salvaron la trilogía

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Por: Jessica Blady

Terceras partes pueden ser buenas.

Dicen que segundas partes no son buenas, aunque la historia del séptimo arte nos ha cerrado la boca en varias ocasiones como “El Padrino II” (1974) o “Batman: El Caballero de la Noche” (2008). Por el contrario, muchas veces estas esperadísimas secuelas hacen agua por todos lados o bajan la calidad de una primera y exitosa entrega; pero ahí vienen los magos de Hollywood (bah, los ejecutivos que sólo buscan llenar sus arcas) con sus trecuelas para tratar de salvar el honor de la serie.

Ojo, no estamos diciendo que sean lo mejor de una trilogía (en algunos casos, incluso, la saga siguió su curso acumulando más episodios), pero sin duda alguna elevan el bajón de esa segunda parte.   

  • 10
    Star Trek Sin Límites (Star Trek Beyond, Justin Lin, 2016)
    La saga intergaláctica “original”, creada por Gene Roddenberry, no tiene el mismo feeling con los fans como la aventura de Skywalker y compañía. Igual, se las ingenió para deslumbrar y entretener con su tercera entrega (desde el reboot de 2009, claro está), una historia mucho más interesante, simpática y cargada de acción que las anteriores. Esta vez, J. J. Abrams le cede la silla del director a Justin Lin (“Rápido y Furioso”) para un nuevo viaje de la Enterprise en el mismo año que la franquicia celebra su 50° aniversario. La tripulación de la famosa nave, encabezada por Chris Pine, Zoe Saldana, Simon Pegg y Zachary Quinto, se sumerge en una travesía de cinco años por los confines jamás explorados de la galaxia y descubre que no todo es color de rosa en este trabajo soñado. Idris Elba es el villano de turno, pero acá lo importante es la química entre los tripulantes que deben afrontar los problemas (externos e internos) para seguir adelante. Q.E.P.D. querido Chekov.
  • 9
    Indiana Jones y la Última Cruzada (Indiana Jones and the Last Crusade, Steven Spielberg, 1989)
    “Indiana Jones y el Templo de la Perdición” (Indiana Jones and the Temple of Doom, 1984) no es una mala película, ni mucho menos, pero no le llega a los talones de “Los Cazadores del Arca Perdida”, sobre todo por su oscuridad y violencia desmedida, demasiado gore para los estándares familiares de los ochenta. Esta precuela protagonizada por Indy obligó a cambiar los parámetros de calificación del ente regulador cinematográfico en los Estados Unidos, por eso el humor y el espíritu aventurero de la “La Última Cruzada” fueron recibidos con los brazos abiertos, al igual que la introducción de Sean Connery como Henry Jones senior. La, hasta entonces, trilogía termina en lo más alto, lástima que después la embarraron con una cuarta entrega innecesaria.
  • 8
    Logan (James Mangold, 2017)
    Hugh Jackman le pone fin a su carrera superheroica (¿por ahora?) y cierra la trilogía de Wolverine en solitario, allá en la cima, con esta historia mutante más oscura y violenta que hace que nos olvidemos inmediatamente de esas nefastas primeras entregas. James Mangold repite tras las cámaras y nos lleva hacia el futuro, precisamente al año 2029, donde Logan y el profesor Xavier (Patrick Stewart) tienen que lidiar con la pérdida de los X-Men y el doctor Zander Rice (Richard E. Grant) quien sigue los pasos de su padre Dale, en esto de experimentar con humanos, poderes y la búsqueda de un arma perfecta. Mientras sus habilidades regenerativas van desapareciendo, Wolverine tiene que proteger a la joven Laura (Dafne Keen), al parecer un clon del mutante, también conocida como X-23. Mangold mezcla superhéroes con los mejores elementos del western y no se contiene a la hora de la acción, la sangre y el drama. El resultado es una de las mejores películas de la franquicia X, del género comiquero y de este 2017.
  • 7
    Tres Colores: Rojo (Trois couleurs: Rouge, Krzysztof Kieslowski, 1994)
    El polaco Krzysztof Kieslowski se basa en los colores de la bandera francesa y en los ideales de la revolución para crear una de las trilogías más contundentes de todos los tiempos. “Blanc” (1994) pasó un tanto desapercibida y quedó eclipsada por la historia de la joven Valentine (Irène Jacob), que no sólo golpea desde lo argumental, sino que da cátedra en material visual cinematográfica. “Rouge” es la entrega más celebrada y premiada de las tres (más que nada a su éxito en USA), un drama romántico con toques de misterios que interconecta la vida de los personajes con cada giro de la trama. La prematura muerte de Kieslowski dejó a “Rojo” como su última película, una despedida “a lo grande”, para un grande del séptimo arte.
  • 6
    Iron Man 3 (Shane Black, 2013)
    Todavía no estamos seguros de qué tan buena es la tercera aventura de Tony Stark, pero sí que representa una enorme mejoría comparada con la paparruchada de su segunda parte y ese horrendo villano protagonizado por Mickey Rourke. Jon Favreau se corre a un costado para dejarle la silla del director a Shane Black (“The Nice Guys”), quien le agrega mucho humor y súper acción a una película imperfecta y capciosa, pero con grandes momentos y el empuje económico que dejó a cuestas el mega éxito de los “Los Vengadores” (2012) para todas las entregas posteriores del MCU. Robert Downey Jr. demuestra que es la cara más visible (y recaudadora) de Marvel/Disney, aunque siempre estemos del lado del Capi.
  • 5
    El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey (The Lord of the Rings: The Return of the King, Peter Jackson, 2003)
    Tres horas y media (263 minutos, en realidad, si tenemos en cuenta la versión extendida) le costó a Peter Jackson ponerle broche de oro a la trilogía fantástica más épica que nos dejó el nuevo milenio y, de paso, arrasar con cuanto premio Oscar se le puso por delante (once, para ser exactos). Gandalf (Ian McKellen) y Aragorn (Viggo Mortensen) lideran esta última batalla contra las huestes de Sauron para darles el tiempo suficiente a Frodo (Elijah Wood) y Sam (Sean Astin) a que puedan cumplir con la tarea más complicada: destruir el anillo único… antes de los otros ocho finales que tiene la película. Sí, es una maravilla llena de acción y efectos especiales, pero a Pedro siempre se le va la mano a la hora de redondear sus historias. Concebida como trilogía desde el vamos, es medio complicado juzgar cada una de sus entregas, pero sin duda alguna ésta suma mil puntos después del embole de “Las Dos Torres” y sus árboles indecisos y parlanchines.
  • 4
    Misión: Imposible III (Mission: Impossible III, J.J. Abrams, 2006)
    Jeffrey Jacob Abrams debuta como director en la pantalla grande con la tercera entrega de la adaptación del clásico de espionaje televisivo. Para muchos, la mejor de la saga gracias a su magnifico villano, Owen Davian (Q.E.P.D. querido Philip Seymour Hoffman), aunque la menos lucrativa del conjunto. Abrams no volvió a dirigir ninguna de las películas que le siguieron, pero hasta el día de hoy se mantiene en calidad de productor junto a su compañía Bad Robot. El guión, escrito junto a Alex Kurtzman y Roberto Orci, enfrenta al superagente Ethan Hunt y su equipo a un peligrosísimo traficante de armas que no sólo pondrá en jaque la seguridad de los espías, sino sus identidades secretas. Si vamos a ser sinceros, la franquicia se encamina y logra seguir triunfando, en parte, al aporte de esta tercera parte.
  • 3
    Antes de la Medianoche (Before Midnight, Richard Linklater, 2013)
    Nueve años después de “Antes del Amanecer” (Before Sunrise, 1995), Richard Linklater vuelve a cruzar a sus romanticones protagonistas en París, esta vez, más maduros en cuerpo y alma. Al final de la película, Jesse (Ethan Hawke) debe partir para continuar promocionando su libro (inspirado en aquel primer encuentro de Viena) y su vida –ejem, su matrimonio-, pero ya no tiene tanta prisa y se queda con Celine (Julie Delpy) ¿toda la noche? ¿Por el resto de su vida? Tuvieron que pasar otros nueve años para enterarnos de cómo seguía esta historia llena de dudas y conflictos personales, y claro que todos fuimos corriendo a ver como el realizador cerraba una de las mejores trilogías de todos los tiempos porque, en el fondo, somos unos románticos incurables.
  • 2
    Harry Potter y el Prisionero de Azkaban (Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, Alfonso Cuarón, 2004)
    Es el tercer año de Harry como alumno de Hogwarts. Un período escolar marcado por la amenaza de un asesino que se acaba de escapar de Azkaban y viene en busca del joven mago. Un nuevo maestro de Defensa Contra las Artes Oscuras, unas cuantas criaturas terroríficas, muchas hormonas alborotadas y algunas revelaciones que cambiaran la vida de Potter para siempre. Definitivamente, la mejor de la saga. La trama abandona la ñoñez (y literalidad) de Chris Columbus y se mete de lleno en el espíritu adolescente, mezclando géneros y agregando bastante oscuridad. Una combinación perfecta de aventura, magia, un poquito de terror y humor negro, en este continúo viaje iniciático que, acá, marca un antes y un después en la franquicia multimillonaria. ¿Lo raro de todo esto? Sigue siendo la más flojita en la taquilla. No entendemos nada.
  • 1
    Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith (George Lucas, 2005)
    La segunda trilogía de la saga intergaláctica -¿o tendríamos que decir la primera, si tenemos en cuenta el orden cronológico?- llega a su fin y se agradece. Todavía está en discusión cuál es más chota, si Episodio I o Episodio II, pero nadie discute el hecho de que este cierre salva el mal trago de las anteriores y nos regala algunos momentos épicos. Claro que nada va a superar las primeras entregas de la franquicia, ni siquiera el momento en que Anakin se transforma ante nuestros ojos en uno de los villanos más emblemáticos del séptimo arte. Un verdadero nerd perdona todo, que las precuelas se vean más modernosas, cierto apuro e incongruencia de la trama, la actuación de Hayden Christensen y la nefasta incorporación de Jar Jar. La historia igual nos cierra y nos emociona (sí, somos así de fáciles), la vemos una y mil veces, comemos pochoclos y esperamos con ansias que se venga la próxima.

1. Star Trek Sin Límites (Star Trek Beyond, Justin Lin, 2016)

La saga intergaláctica “original”, creada por Gene Roddenberry, no tiene el mismo feeling con los fans como la aventura de Skywalker y compañía. Igual, se las ingenió para deslumbrar y entretener con su tercera entrega (desde el reboot de 2009, claro está), una historia mucho más interesante, simpática y cargada de acción que las anteriores. Esta vez, J. J. Abrams le cede la silla del director a Justin Lin (“Rápido y Furioso”) para un nuevo viaje de la Enterprise en el mismo año que la franquicia celebra su 50° aniversario. La tripulación de la famosa nave, encabezada por Chris Pine, Zoe Saldana, Simon Pegg y Zachary Quinto, se sumerge en una travesía de cinco años por los confines jamás explorados de la galaxia y descubre que no todo es color de rosa en este trabajo soñado. Idris Elba es el villano de turno, pero acá lo importante es la química entre los tripulantes que deben afrontar los problemas (externos e internos) para seguir adelante. Q.E.P.D. querido Chekov.
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