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Analisis | ¿Por qué... POR QUÉ?

ANÁLISIS: Resident Evil Vendetta

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Por: Florencia Orsetti

Nuevo virus, la misma caca de siempre

Resident Evil: Vendetta es la nueva película de animación situada en el universo zombi de Capcom, específicamente entre los sucesos de Resident Evil 6 y Resident Evil 7. Para aquellos que por alguna razón extrañan la balacera y los diálogos estúpidos de las entregas más pochocleras de la saga, Vendetta puede que tenga algo interesante. Por lo demás, es un ejercicio de fanservice descarado y predecible que hace aguas hasta en el CGI.

Vendetta es una película de acción que pone a dos héroes veteranos en la saga, Chris Redfield y Leon Kennedy, a combatir a un nuevo villano, Glenn Arias (John DeMita), un traficante de armas que quiere vengarse del gobierno por haber matado a su mujer. Bien hollywoodense, no esperen elementos de terror salvo por una pequeña secuencia al inicio. El guion es una ensalada de clichés que incluye al negro que se muere de manera injusta y a la doncella en apuros que hay que salvar… ¿Pensaron que el regreso de Rebecca Chambers iba a ser magistral? La pobre es solo una excusa para que Leon y Chris desplieguen esteroides y combate motociclístico.

Los diálogos son sobre explicativos y hasta tratan al espectador de estúpido. La narrativa desborda de melodrama telenovelesco –la motivación del villano es la muerte de su esposa– y del hiperdramatismo de los anime shonen, con peleas que tienen tanto de épico como de exagerado y ridículo. Hay conexiones forzadas con Resident Evil 4 solo para justificar la presencia de Leon y los elementos de terror iniciales no terminan de cerrar en el conjunto. La palabra es fanservice y punto.

La animación es irregular. El estudio a cargo es Marza Animation Planet, los mismos que animaron Space Pirate Captain Harlock (2013), un film visualmente cuidado tanto en lo técnico como en lo estético. Resident Evil: Vendetta tiene modelos de personajes muy detallados, pero peca de simplona en las animaciones, que no se sienten creíbles para nada. Los efectos de desmembramientos parecen salidos de alguna película de Barbie de hace 10 años y los modelos 3D de algunos enemigos y objetos son terriblemente malos y hasta contrastan negativamente en algunas escenas con el detalle de los protagonistas. Mención especial al encuentro de Leon con los perros Cerberus que parece animado con tecnología de la era de la PS2.

Los juegos de Resident Evil nunca brillaron por sus guiones y las películas live-action con Milla Jovovich tampoco, pero en los primeros la experiencia siempre estuvo subsanada por gameplay más o menos cuidado y en las segundas el elenco y los niveles de producción son de primera. Resident Evil: Vendetta hace gala de un apartado visual irregular y de una predictibilidad insultante, no arriesga en nada, ni siquiera se anima a reemplazar las balas por monedas… cuack.


Como apreciación personal, me da urticaria pensar que esta película sea tan canónica en su universo como Resident Evil 7. Si intento ser objetiva, me cuesta mucho distanciarme y buscar un tipo de público al que pueda gustarle. Está pensada para fanáticos, claramente, pero incluso nosotros, los fans, tenemos que mirarla con una actitud muy particular si queremos disfrutarla: sin esperar NADA de ella.