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Editoriales | EA Play

Primeras Impresiones: FIFA 18

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Por: Victor Gueller

FIFA goes to Hollywood.

Electronic Arts, uno de los gigantes de la industria, optó este año por alejarse del Centro de Convenciones para, en cambio, ofrecer su propia exposición en pleno Hollywood, a metros del Paseo de la Fama. La decisión no sorprende demasiado, su cultura organizacional suele estar emparentada con la parafernalia, el exceso y el show. EA Play se alzó, entonces, como la única forma de disfrutar de los próximos títulos de la compañía, aunque para ser completamente sincero, debo reconocer que mi presencia allí sólo estuvo motivada por dos de ellos.

En un coqueto salón dentro de las instalaciones, pude finalmente probar FIFA 18, mientras conversaba con uno de sus productores y degustaba alimentos cuyo nombre no sabré jamás. Luego de haber disputado un par de encuentros, puedo decir que la nueva entrega del simulador futbolístico más destacado de los últimos años tiene todo lo necesario para mantener el lugar de privilegio que ha sabido conquistar tras arduas batallas con el jamás olvidado Pro Evolution Soccer, aunque quizás su planteamiento -con un énfasis mucho mayor en la simulación- no sea del agrado de todos.

FIFA 18 se siente como un juego extremadamente lento, pausado, lo cual no necesariamente es algo malo; buscando la analogía perfecta, podría decir que está hecho más para Riquelme que para Messi, y quienes me lean con cierta regularidad sabrán que mi corazón está indefectiblemente ligado al Torero de Don Torcuato.

El juego nos invita a planear los encuentros de un modo más estratégico, en el que una equivocación puede significar la derrota y la posibilidad de evadir al equipo rival con un solo jugador se muestra mucho más lejana. En este marco, de acuerdo a los pocos minutos que pasé con el título, los centros parecen haber adquirido un rol más importante al momento de atacar, en detrimento de una individualidad milagrosa que desequilibre el partido.

Desde lo técnico, FIFA 18 continúa sacando provecho al motor Frostbite. En esta oportunidad, las mejoras más notables pueden verse en las animaciones de los jugadores y en las reacciones de los espectadores, quienes año a año van dejando de ser una masa uniforme y ganando personalidad. No es un salto de calidad enorme respecto a la entrega del año pasado, pero sí cumple con lo mínimo e indispensable que se le puede exigir a una franquicia anual.

La demo disponible en EA Play permitía jugar partidos amistosos utilizando alguno de los ocho equipos disponibles, entre los cuales esta vez no había ninguno oriundo de nuestro país. Además, era posible entrever los primeros instantes del devenir de Alex Hunter, el protagonista del modo Journey quien, ya consolidado en la Premier League, es tentado por el Real Madrid para vestir sus colores. Claramente, los desarrolladores quieren explotar a fondo la figura de Cristiano Ronaldo, portada de esta edición y quizás el futbolista más destacado de estos últimos meses. La sociedad de EA con Messi ha quedado definitivamente atrás, y la compañía norteamericana no se ha sonrojado en lo más mínimo al momento de pararse en la vereda de enfrente.

Después de un par de encuentros en la versión de PlayStation 4, pude también enfrentarme a la correspondiente edición para Nintendo Switch. Creo que lo más positivo que puedo decir sobre ella es que, en el mejor de los casos, se trata de la evolución de lo visto años atrás en PS Vita. El control está muy bien adaptado, es cierto, pero el desarrollo de los partidos se siente genérico, poco ambicioso; de hecho, todas las innovaciones jugables que mencioné en párrafos previos parecen haber quedado afuera de esta adaptación, que claramente apunta a un público más casual.

FIFA 18 no representará un salto cualitativo considerable respecto al juego del año pasado, pero sí mantendrá la fidelidad de quienes seguimos la serie desde que comenzó su meteórico ascenso a comienzos de esta década. Yo, desde mi humilde lugar, esperaré ansiosamente su lanzamiento para jugar diez partidos con Leo, y que 9 de ellos terminen empatados y sin goles.