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Analisis | La suerte del irlandés

ANÁLISIS: American Gods S01E07: A Prayer for Mad Sweeney (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

Ya falta poco para el final de temporada, pero la historia no se calma ni un poco.

“American Gods” está a sólo un episodio de terminar su primera (¿podemos decir que casi perfecta?) temporada y es más que obvio –sobre todo porque ya se aseguraron la segunda- que la trama va a quedar bastante abierta. Pero a diferencia de otras adaptaciones televisivas que rellenan sus capítulos con historias insulsas, y muchas veces sin sentido, el drama de Bryan Fuller basado en la novela de Neil Gaiman lo hace con elegancia e inteligencia, dándole a los personajes secundarios un background y un propósito que, en muchos casos, no aparece en el original.

Es el caso de “A Prayer for Mad Sweeney”, episodio dirigido por Adam Kane que vuelve a centrarse en Laura Moon (Emily Browning), aunque está vez desde otro punto de vista. En esta oportunidad el prólogo tan característico de la serie se convierte en historia y se estira a lo largo de todo el capítulo explicando, de alguna manera, la verdadera relación entre la muertita que camina y Mad Sweeney (Pablo Schreiber), el leprechaun cuya moneda mágica es responsable de su “resurrección”.

Esa voz en off encargada de los relatos cobra vida de la mano del señor Ibis (Demore Barnes), no sólo uno de los dueños de la funeraria, sino la representación de Thoth, deidad egipcia guardiana de las historias pasadas y presentes. La narración nos lleva a la América de 1721 y un poquito más atrás, a la vida de la joven Essie MacGowan (también Browning), una irlandesa apegada a todas las tradiciones y mitologías de su tierra que nunca dejó de creer en la buena fortuna y la compensación de los duendes.

La existencia de Essie no fue fácil y sufrió las consecuencias en aquellos períodos que se olvidó de las ofrendas. El destino la llevó finalmente al Nuevo Mundo donde, junto con otros tantos, se trajo consigo sus creencias… y a sus criaturas. Así es como se entrelazan de manera magistral estas dos historias, y estos dos personajes que parecen no llevarse tan bien en la actualidad.  

Después de dejar marchar a Salim (Omid Abtahi) para que vaya tranquilo en busca de su Genio (Jinn), Laura y Sweeney siguen su camino rumbo a Kentucky; ella tras el aura y el reencuentro con Shadow, el duende (ahora sabemos) en busca de un poco de redención y una guerra que supo abandonar en el pasado.

Todos los protagonistas de “American Gods” llevan a cuestas sus pesadas cargas, culpas que deben expiar y promesas que deben cumplir. No siempre lo toman de buena gana, pero siguen adelante a pesar de las consecuencias. De repente, Mad Sweeney ya no es un personaje egoísta y desagradable, hasta provoca empatía y nos conmueve con esas últimas palabras (y acciones) de agradecimiento hacía Essie, representación de esos férreos creyentes cuyas historias (pasadas de generación en generación) finalmente mueren con ellos.

Así se pierden las tradiciones y las deidades van cediendo terreno. Ahora están de vuelta para reclamar lo suyo, y si es necesario, declarar una guerra que, posiblemente, no tenga el éxito esperado. Todo el surrealismo y el simbolismo que trae aparejado la serie van tomando sentido sin poner en riesgo su excesivo estilo visual y narrativo. Fuller, Gaiman y compañía no dan concesiones y cuentan las cosas a su manera, rompiendo los esquemas más formales, pero manteniendo esos temas que nos conciernen a todos y nos conectan como seres humanos, creyentes o no.